{"id":58955,"date":"2025-09-01T10:20:22","date_gmt":"2025-09-01T14:20:22","guid":{"rendered":"https:\/\/debateplural.net\/site\/?p=58955"},"modified":"2025-09-01T10:20:23","modified_gmt":"2025-09-01T14:20:23","slug":"haiti-ucrania-y-argentina-elaborando-el-estado-fallido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2025\/09\/01\/haiti-ucrania-y-argentina-elaborando-el-estado-fallido\/","title":{"rendered":"Hait\u00ed, Ucrania y Argentina: Elaborando el Estado fallido"},"content":{"rendered":"\n<p>Alejandro Marc\u00f3 del Pont (El t\u00e1bano economista, 1-9-25)<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que llamamos \u201cfalla\u201d es, en realidad, un modo de gobierno muy exitoso para unos pocos (El T\u00e1bano Economista)<\/p>\n\n\n\n<p>La narrativa convencional de las relaciones internacionales presenta al \u00abEstado fallido\u00bb como una anomal\u00eda, un desastre pol\u00edtico, un vac\u00edo de poder; un territorio sumido en el caos donde la ley ha sido reemplazada por la violencia primaria y donde la comunidad internacional debe debatir, con una mezcla de conmiseraci\u00f3n y fastidio, la posibilidad de una intervenci\u00f3n humanitaria o de estabilizaci\u00f3n, dependiendo siempre de su beneficio estrat\u00e9gico inmediato.<\/p>\n\n\n\n<p>La tesis subyacente es mucho m\u00e1s cruda y reveladora, lo que se diagnostica como \u00abfallido\u00bb rara vez es un Estado que ha colapsado por s\u00ed solo, sino m\u00e1s bien uno que ha sido met\u00f3dica y deliberadamente&nbsp;<strong><em>redise\u00f1ado<\/em><\/strong>, despojado de su capacidad para servir al bien com\u00fan y reconvertido en una m\u00e1quina de extracci\u00f3n de rentas. Lo que denominamos Estado fallido constituye la m\u00e1xima expresi\u00f3n de un poder distorsionado que ha encontrado en la fachada del caos, en el teatro de la ingobernabilidad, su instrumento de dominaci\u00f3n y enriquecimiento m\u00e1s perfecto y opaco.<\/p>\n\n\n\n<p>Hait\u00ed, Ucrania y Argentina, tres naciones en contextos aparentemente dispares, ofrecen un prisma devastador para observar este fen\u00f3meno global. No son ejemplos de Estados que han fracasado, sino de \u00e9lites que han triunfado en su objetivo final: desmantelar el concepto de bien com\u00fan y establecer, sobre sus ruinas, un Estado paralelo donde operan con total impunidad. El caos no es el problema; es la soluci\u00f3n que han implementado para disfrazar el mayor de los saqueos.<\/p>\n\n\n\n<p>El caso de Hait\u00ed es el arquetipo m\u00e1s puro y brutal de esta din\u00e1mica. La narrativa internacional lo reduce a una tragedia perpetua, una sucesi\u00f3n de desastres naturales, golpes de Estado y violencia pandilleril que condenan a su poblaci\u00f3n a una miseria insoluble. Esta lente ignora deliberadamente la ingenier\u00eda pol\u00edtica que ha manufacturado esta realidad. Las pandillas que hoy siembran el terror en Puerto Pr\u00edncipe y controlan el 90% de la capital no son entidades org\u00e1nicas surgidas de la marginalidad social. Son el producto de una estrategia deliberada de las \u00e9lites&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.https\/theconversation.com\/ukraine-war-increasingly-seen-as-fought-by-the-poor-as-zelensky-raises-taxes-and-proposes-strict-mobilisation-laws-220433theguardian.com\/global-development\/2021\/jul\/19\/guns-gangs-and-bad-aid-haitis-crisis-reaches-full-throttle#:~:text=In%20a%20Haiti%20where%20politicians,Jean-Bertrand%20Aristide%20era%2C%20and\">econ\u00f3micas y pol\u00edticas haitianas<\/a>, en connivencia con intereses externos.<\/p>\n\n\n\n<p>La ventaja estrat\u00e9gica para esta \u00e9lite es monumental y multifac\u00e9tica. Bajo el manto protector de la \u00abingobernabilidad\u00bb, operan con una impunidad absoluta, libres de cualquier fiscalizaci\u00f3n tributaria, laboral o judicial. El colapso deliberado del aparato estatal formal no significa una ausencia de gobierno, sino su privatizaci\u00f3n selectiva, donde las funciones m\u00e1s lucrativas son acaparadas por actores no estatales leales a sus patrocinadores. Las pandillas, en este esquema, act\u00faan como brazo armado y socios comerciales, es decir, controlan los puertos cr\u00edticos, imponiendo sus propios aranceles paralelos; dominan la cadena de suministros esenciales, desde alimentos hasta combustible; monopolizan la distribuci\u00f3n de energ\u00eda, creando escasez artificial para multiplicar sus ganancias en el mercado negro, y extorsionan a toda la actividad econ\u00f3mica formal e informal, estableciendo un sistema de impuestos predatorios.<\/p>\n\n\n\n<p>Los grandes conglomerados empresariales haitianos, due\u00f1os de la importaci\u00f3n y la exportaci\u00f3n, negocian con estas mismas pandillas para garantizar la seguridad de sus mercanc\u00edas, externalizando el costo de la \u00abprotecci\u00f3n\u00bb e integrando el precio de la extorsi\u00f3n como un simple gasto operativo m\u00e1s. La \u00e9lite econ\u00f3mica se beneficia de un sistema de extracci\u00f3n de riqueza que no requiere proporcionar servicios p\u00fablicos, aportes, educaci\u00f3n o salud a la poblaci\u00f3n. La violencia pandilleril act\u00faa como un muro de contenci\u00f3n social, fragmentando cualquier posibilidad de organizaci\u00f3n popular que pueda desafiar el&nbsp;<em>statu quo<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Ucrania presenta una variante de este modelo, pero sofisticada, militarizada y legitimada por una guerra de defensa nacional. La narrativa dominante en Occidente es la de un Estado unificado, heroicamente defendi\u00e9ndose de una agresi\u00f3n imperialista, mientras avanza por un camino virtuoso de reformas democr\u00e1ticas y lucha contra la corrupci\u00f3n. Esta visi\u00f3n, esencial para mantener el flujo de ayuda militar y financiera, choca frontalmente con una realidad interna mucho m\u00e1s compleja y adversa.<\/p>\n\n\n\n<p>La guerra no ha erradicado las viejas estructuras de poder olig\u00e1rquico; en muchos sentidos, las ha fortalecido y les ha proporcionado una cobertura patri\u00f3tica perfecta. El caso del batall\u00f3n Azov, ahora integrado formalmente en la Guardia Nacional, conservando una identidad, una cadena de mando y una ideolog\u00eda marcadamente aut\u00f3nomas, es quien gobierna Ucrania. Lo que comenz\u00f3 como un regimiento de voluntarios se ha convertido en dos cuerpos de ej\u00e9rcito con decenas de miles de soldados, un poder militar dentro del Estado.<\/p>\n\n\n\n<p>Este poder no es neutral. Azov y otras unidades similares funcionan, en la pr\u00e1ctica, como el brazo armado de una facci\u00f3n espec\u00edfica de la oligarqu\u00eda y la ultraderecha ucraniana. Su funci\u00f3n va m\u00e1s all\u00e1 del campo de batalla. Garantizan un control territorial y econ\u00f3mico sobre las zonas en las que operan, protegiendo los intereses de sus patrocinadores oligarcas y participando en el saqueo sistem\u00e1tico de los recursos que deber\u00edan estar destinados al esfuerzo de guerra. La corrupci\u00f3n end\u00e9mica, denunciada incluso por los aliados occidentales de Ucrania, no es un fallo del sistema; es el sistema mismo. Es el Estado paralelo en acci\u00f3n, una estructura que utiliza los instrumentos formales del poder \u2014leyes, decretos, sanciones\u2014 para enriquecer a una red de actores privados.<\/p>\n\n\n\n<p>La movilizaci\u00f3n masiva, lejos de ser un acto de unidad nacional perfecta, ha expuesto la profunda fractura de clase que recorre la guerra. Como documentan analistas, se ha convertido en \u00ab<a href=\"https:\/\/theconversation.com\/ukraine-war-increasingly-seen-as-fought-by-the-poor-as-zelensky-raises-taxes-and-proposes-strict-mobilisation-laws-220433\">una guerra librada por los pobres<\/a>\u00ab. Las leyes de movilizaci\u00f3n, su aplicaci\u00f3n, muestran una selectividad perversa. Mientras los j\u00f3venes de las zonas rurales y las clases bajas son reclutados de forma compulsiva en las trincheras, las \u00e9lites urbanas y los conectados con el poder pueden eludir el servicio con sobornos, certificados m\u00e9dicos falsos o simplemente abandonando el pa\u00eds. Simult\u00e1neamente, el gobierno de Zelensky, bajo la presi\u00f3n de la necesidad financiera y el mandato del FMI, ha implementado pol\u00edticas fiscales profundamente regresivas, aumentando impuestos a la poblaci\u00f3n ya agotada y recortando gastos sociales.<\/p>\n\n\n\n<p>La guerra, por tanto, funciona como una pantalla de humo gigantesca que permite un doble movimiento: la concentraci\u00f3n extrema de la riqueza en manos de una oligarqu\u00eda militarizada extranjerizada y la transferencia de todo el costo humano y econ\u00f3mico hacia los sectores m\u00e1s vulnerables de la sociedad. El hero\u00edsmo del soldado en el frente es la narrativa que esconde la impunidad del saqueo en la retaguardia.<\/p>\n\n\n\n<p>Argentina ofrece la versi\u00f3n posmoderna y financiarizada del Estado fallido fabricado, la obsesi\u00f3n de un Estado paralelo. Aqu\u00ed, el instrumento de dominaci\u00f3n no son las pandillas armadas o los batallones ultranacionalistas, sino el capital financiero internacional y sus socios locales. El relato fantasma que se vende es el de un pa\u00eds cr\u00f3nicamente ingobernable, v\u00edctima de su propio populismo, que existe al borde del abismo macroecon\u00f3mico por su incapacidad para vivir dentro de sus posibilidades (d\u00e9ficit fiscal). Este relato omite cuidadosamente que el colapso fiscal permanente es un negocio extraordinariamente lucrativo para una \u00e9lite espec\u00edfica.<\/p>\n\n\n\n<p>El mecanismo es diab\u00f3lico en su simpleza: un sector de la oligarqu\u00eda argentina, profundamente vinculado a los monopolios de exportaci\u00f3n de commodities (agro, energ\u00eda y miner\u00eda) y los grandes grupos econ\u00f3micos financieros, necesita evadir impuestos, quitar regulaciones, fugar capitales externalizando sus ganancias en d\u00f3lares. Para ello, requiere mantener al Estado en una situaci\u00f3n de crisis de deuda perpetua.<\/p>\n\n\n\n<p>El endeudamiento externo masivo no es un accidente; es una herramienta de pol\u00edtica econ\u00f3mica. Cada pr\u00e9stamo del FMI, cada emisi\u00f3n de bonos de deuda, viene acompa\u00f1ado de condicionalidades que exigen recortes salvajes en el gasto p\u00fablico, privatizaciones y desregulaciones. Estos ajustes, presentados como \u00abmedidas de saneamiento\u00bb, tienen un efecto inmediato: debilitan al Estado como regulador y como proveedor de servicios, transfiriendo ese poder y esos recursos al sector privado.<\/p>\n\n\n\n<p>Los \u00abdue\u00f1os del sector externo\u00bb, se benefician doblemente, primero, especulan con los d\u00f3lares para pagar la deuda externa, despu\u00e9s con la deuda interna (comprando bonos a precios de quiebra y cobrando su valor total o prest\u00e1ndole al estado con tasas de inter\u00e9s inaceptables), y segundo, operan en un mercado laboral cada vez m\u00e1s desregulado donde pueden maximizar sus ganancias sin restricciones, exportar en d\u00f3lares y pagar en pesos. El gobierno de Javier Milei, lejos de ser un iconoclasta que rompe con el sistema, es la expresi\u00f3n m\u00e1s pura y radical de esta l\u00f3gica. Su \u00abplan de ajuste hasta los huesos\u00bb no es m\u00e1s que la aceleraci\u00f3n final de un proceso de d\u00e9cadas: el desmantelamiento met\u00f3dico del Estado nacional para servir a los intereses de una plutocracia financiera.<\/p>\n\n\n\n<p>Los recientes casos de corrupci\u00f3n que acechan a su gobierno, incluyendo las acusaciones contra su hermana, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, por la contrataci\u00f3n de funcionarios con sobresueldos en negro y la manipulaci\u00f3n de la cadena de pagos del Estado, sobre todo de&nbsp;la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), sacarles a los discapacitados para su bolsillo,&nbsp;no es una anomal\u00eda. Son la consecuencia natural de un proyecto que concibe el Estado no como un \u00e1rbitro del bien com\u00fan, sino como un bot\u00edn a repartir entre los leales. La ret\u00f3rica anarcocapitalista de \u00abdestruir el Estado\u00bb se traduce, en la pr\u00e1ctica, de entregar lo que queda de \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>La \u00ablibertad\u00bb que pregona es, en esencia, la libertad de que esa \u00e9lite opere sin fiscalizaci\u00f3n, sin impuestos y sin rendir cuentas a una sociedad a la que se mantiene en un estado de shock permanente mediante la inflaci\u00f3n, variaciones en el tipo de cambio y recesi\u00f3n. El caos econ\u00f3mico no es un efecto colateral no deseado; es el ambiente necesario para este gran redise\u00f1o a favor de que unos pocos concentren los d\u00f3lar. El Estado fallido argentino es una hoja de c\u00e1lculos en Excel, una crisis de deuda cuidadosamente orquestada que enriquece a los mismos que predican la austeridad para los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>La conclusi\u00f3n que emerge de este an\u00e1lisis trilateral es tan contundente como inquietante para el orden internacional establecido. La idea convencional del Estado fallido como un accidente de la historia o una patolog\u00eda exclusiva del Sur global es un mito \u00fatil, un relato que debe ser deconstruido con urgencia. Hait\u00ed, Ucrania y Argentina, cada uno a su manera, demuestran con crudeza que el \u00abfracaso\u00bb estatal es, con frecuencia, la forma m\u00e1s pura de \u00e9xito para las \u00e9lites depredadoras locales y globales.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alejandro Marc\u00f3 del Pont (El t\u00e1bano economista, 1-9-25) Lo que llamamos \u201cfalla\u201d es, en realidad, un modo de gobierno muy exitoso para unos pocos (El T\u00e1bano Economista) La narrativa convencional de las relaciones internacionales presenta al \u00abEstado fallido\u00bb como una anomal\u00eda, un desastre pol\u00edtico, un vac\u00edo de poder; un territorio sumido en el caos donde [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":58956,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14,12],"tags":[],"class_list":["post-58955","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-internacionales","category-politica-3"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/58955"}],"collection":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=58955"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/58955\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":58957,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/58955\/revisions\/58957"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/58956"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=58955"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=58955"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=58955"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}