{"id":59330,"date":"2025-10-02T10:43:02","date_gmt":"2025-10-02T14:43:02","guid":{"rendered":"https:\/\/debateplural.net\/site\/?p=59330"},"modified":"2025-10-02T10:43:04","modified_gmt":"2025-10-02T14:43:04","slug":"europa-cronica-de-una-guerra-anunciada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2025\/10\/02\/europa-cronica-de-una-guerra-anunciada\/","title":{"rendered":"Europa, cr\u00f3nica de una guerra anunciada"},"content":{"rendered":"\n<p>Alejandro Marc\u00f3 del Pont (El t\u00e1bano economista, 2-10-25)<\/p>\n\n\n\n<p>Un continente sin sombra, Europa perdi\u00f3 el rumbo (El T\u00e1bano Economista)<\/p>\n\n\n\n<p>En la capital del reino de Occidente, all\u00ed donde los hombres impecablemente vestidos con trajes de sastrer\u00eda y finas corbatas de seda decid\u00edan el destino del mundo entre canap\u00e9s y discursos de champ\u00e1n, se celebr\u00f3 un fest\u00edn de consecuencias hist\u00f3ricas. No era, sin embargo, un banquete cualquiera, sino una ceremonia de autoenga\u00f1o colectivo.<\/p>\n\n\n\n<p>Los comensales, una \u00e9lite endog\u00e1mica de pol\u00edticos, militares y periodistas, devoraban con avidez un manjar peculiar cuya receta se hab\u00eda perfeccionado en los&nbsp;<em>think tanks<\/em>&nbsp;de Washington y en los gabinetes de Bruselas: un plato cuya esencia era la ilusi\u00f3n de impunidad. Lo peculiar de aquel manjar, era que, al ingerirlo, nublaba progresivamente la vista y borraba selectivamente la memoria. Cuanto m\u00e1s se com\u00eda, m\u00e1s se cre\u00eda en la propia inmunidad y en la inviolabilidad del espacio sagrado que habitaban, convencidos de que las leyes de la geopol\u00edtica, las de la acci\u00f3n y reacci\u00f3n, hab\u00edan sido suspendidas por decreto de su excepcionalismo moral.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue en aquellos d\u00edas de \u00e9xtasis estrat\u00e9gico cuando las capitales de Europa comenzaron a flotar, levitando suavemente sobre la tierra firme de la historia, la econom\u00eda y la geograf\u00eda. Sus habitantes, aturdidos por el fest\u00edn, descubrieron una verdad peculiar y reveladora: hab\u00edan perdido sus sombras. En principio, no fue la levitaci\u00f3n, sino la purga de los reflejos inc\u00f3modos. Los hombres que se hac\u00edan llamar \u201c<strong><em>Estrategas\u201d<\/em><\/strong>, aquellos mismos que habitaban los salones donde las palabras \u00abseguridad colectiva\u00bb y \u00abriesgo calculado\u00bb flotaban como mariposas nocturnas alrededor de l\u00e1mparas que nunca se apagaban, decidieron deshacerse de todos los espejos de Europa. La operaci\u00f3n fue meticulosa y silenciosa. No era que los espejos mostraran horrores indecibles; en su l\u00f3gica implacable, mostraban simplemente lo que hab\u00eda al otro lado, y eso, sencillamente, hab\u00eda dejado de ser conveniente para el relato que constru\u00edan.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue en estos d\u00edas de amnesia inducida y de ausencia de reflejos cuando surgi\u00f3, con una fuerza renovada, una casta de raros estrategas en el coraz\u00f3n mismo de Occidente. Eran hombres y mujeres que pose\u00edan la singular cualidad de reflejar solo la luz que les conven\u00eda, absorbiendo cualquier rayo de cr\u00edtica. En su sabidur\u00eda de ecos, tras interminables rondas de caf\u00e9 y documentos de posici\u00f3n, decidieron que un gigante que dormitaba en las vastas llanuras del Este \u2013al que ellos, en su reduccionismo infantil, denominaban \u00abel fantasma del este\u00bb\u2013 pod\u00eda ser acorralado, humillado y doblegado mediante una combinaci\u00f3n de avances militares en su frontera hist\u00f3rica, sanciones econ\u00f3micas de una ferocidad sin precedentes y la esperanza, casi mesi\u00e1nica, en su destrucci\u00f3n interna.<\/p>\n\n\n\n<p>Para comprender la magnitud de esta imprudencia, es necesario realizar un acto de prestidigitaci\u00f3n geogr\u00e1fica y moral, un ejercicio de empat\u00eda estrat\u00e9gica que la \u00e9lite europea ha demostrado ser incapaz de realizar. Como planteaba con agudeza Rafael Poch de Feliu en su l\u00facido art\u00edculo \u201c<a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-ampliacion-de-la-guerra-de-ucrania-esta-servida-y-bien-anunciada\/\">La ampliaci\u00f3n de la guerra de Ucrania est\u00e1 servida y bien anunciada<\/a>\u201d, debemos forzar nuestra imaginaci\u00f3n y trasladar el escenario.<\/p>\n\n\n\n<p>Supongamos, pues, que los roles se invierten. Imaginemos que Estados Unidos, en un arrebato de su doctrina Monroe revitalizada, invade militarmente a uno de sus vecinos latinoamericanos \u2013ejercicio que, como bien se\u00f1ala Poch, no requiere un esfuerzo de imaginaci\u00f3n desmesurado \u2013 y que, acto seguido, Rusia o China deciden apoyar al pa\u00eds invadido. No con meras palabras de condena en la Asamblea General de la ONU, sino con el lenguaje crudo y tangible de los d\u00f3lares y los euros: 115.000 millones de d\u00f3lares en ayuda militar y econ\u00f3mica, una cifra que no es arbitraria, pues es lo que Alemania, la potencia econ\u00f3mica hegem\u00f3nica de Europa, ha desembolsado ya para el conflicto ucraniano. A ello sumemos otros 21.300 millones de otro aliado de Mosc\u00fa, y 7.500 millones de un tercero, replicando las contribuciones de Francia y otros socios.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el apoyo no se detendr\u00eda en el dinero. Supongamos que Mosc\u00fa y Pek\u00edn brindan toda su inteligencia satelital de \u00faltima generaci\u00f3n, su&nbsp;<em>expertise<\/em>&nbsp;comunicacional en guerra h\u00edbrida y sus unidades de operaciones especiales m\u00e1s experimentadas al pa\u00eds invadido. Y entonces, en este escenario de pesadilla para la seguridad nacional estadounidense, lo impensable sucede. Grupos de guerrilleros, armados, financiados e instruidos hasta los dientes por la inteligencia de Rusia y el dinero de China, no se limitan a hostigar a las tropas americanas en el territorio invadido. Con la precisi\u00f3n de un cirujano, sabotean los oleoductos que cruzan el Gran Estado de Texas, las arterias vitales del complejo energ\u00e9tico norteamericano.<\/p>\n\n\n\n<p>Drones hechizados, peque\u00f1os, sigilosos y mort\u00edferos, sobrevuelan el R\u00edo Grande y estallan con furia letal contra refiner\u00edas que son el coraz\u00f3n palpitante de la econom\u00eda y el modo de vida estadounidense. El precio de la gasolina en Nueva York se eleva entonces como un alma en pena, y el p\u00e1nico, ese virus que se propaga m\u00e1s r\u00e1pido que cualquier noticia, recorre el pa\u00eds de costa a costa.<\/p>\n\n\n\n<p>El hechizo de la invulnerabilidad se oscurece de repente. Un radar clave, uno de esos gigantes silenciosos anclados en las g\u00e9lidas planicies de Dakota, que vigila el abismo nuclear las veinticuatro horas del d\u00eda por si Mosc\u00fa o Pek\u00edn deciden lanzar sus garras de fuego, queda reducido a un mont\u00f3n de chatarra humeante por el impacto de un misil de fabricaci\u00f3n propia, guiado hasta su objetivo por un encantamiento satelital del Drag\u00f3n. En Washington, un senador belicista, conocido por sus ardientes discursos a favor de la intervenci\u00f3n, estalla en mil pedazos al abrir un paquete con correo certificado en su despacho. Una periodista influyente que alababa la invasi\u00f3n en cada titular es abatida a tiros fr\u00edamente frente a su cafeter\u00eda favorita en Georgetown. En ese instante preciso, la l\u00ednea abstracta, casi metaf\u00edsica, que separaba la guerra \u00aball\u00ed\u00bb de la paz \u00abaqu\u00ed\u00bb se desvanece para siempre, como un dibujo en la arena. El conflicto ya no es una exportaci\u00f3n; es una importaci\u00f3n con intereses crecientes.<\/p>\n\n\n\n<p>Realizado este ejercicio de hip\u00f3tesis descarnada, hay que preguntarse con honestidad intelectual: \u00bfcu\u00e1l ser\u00eda la reacci\u00f3n y el estado de \u00e1nimo de la clase pol\u00edtica y militar americana ante tal panorama de agresi\u00f3n directa y desafiante? La respuesta, inc\u00f3moda pero ineludible, es que todos los indicadores, toda la doctrina estrat\u00e9gica, toda la historia y el temperamento nacional de los Estados Unidos, se\u00f1alar\u00edan un\u00e1nimemente hacia una escalada inmediata y feroz, hacia la ampliaci\u00f3n deliberada de la guerra.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, lejos de cualquier ejercicio de reflexi\u00f3n estrat\u00e9gica, los pol\u00edticos que defienden con fervor casi religioso la l\u00ednea m\u00e1s maximalista de la OTAN dentro de la Uni\u00f3n Europea, encarnada en la presidente de la Comisi\u00f3n, Ursula von der Leyen, cuya gesti\u00f3n parece guiada m\u00e1s por la ambici\u00f3n personal por el negocio de la seguridad de los europeos. La responsable de exteriores, Kaja Kallas, cuya pol\u00edtica hacia Rusia, te\u00f1ida de un revanchismo casi oligofr\u00e9nico que ignora cualquier matiz, ha convertido a la diplomacia europea en un ap\u00e9ndice del gabinete de guerra de Kiev. Los actuales y vacilantes dirigentes de Alemania, Francia e Inglaterra, atrapados en una danza de contradicciones entre sus proclamas belicistas y la renuencia de sus ciudadanos a morir por una causa cada vez m\u00e1s difusa est\u00e1n poniendo en peligro de manera consciente e irresponsable la seguridad presente y futura de Europa.<\/p>\n\n\n\n<p>La \u00e9lite pol\u00edtica europea, en su conjunto, se caracteriza por una ineptitud estructural que raya en lo patol\u00f3gico. En casi su totalidad, se trata de gente que, durante d\u00e9cadas, protegida por el paraguas militar estadounidense, externaliz\u00f3 a Washington la funci\u00f3n primordial de pensar pol\u00edticamente, de definir amenazas y de trazar estrategias de largo alcance. Este vicio de origen ha producido una clase dirigente con un infantilismo pol\u00edtico alarmante, adornado con dosis masivas de narcisismo y una arrogancia sin fundamento, que se escuda detr\u00e1s de una ret\u00f3rica hueca de \u00abprincipios y valores\u00bb que, desde luego, la Uni\u00f3n Europea no encarna en su actuar real, ya sea en su pol\u00edtica migratoria despiadada, en sus tratos comerciales neocoloniales con \u00c1frica o en su sumisi\u00f3n a los designios de una potencia extracontinental.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero hay una verdad a\u00fan m\u00e1s cruda y c\u00ednica que explica la persistencia en el error: Europa, o m\u00e1s bien su burocracia olig\u00e1rquica e irresponsable, no quiere acabar la guerra de Ucrania. Porque ha encontrado en la confrontaci\u00f3n existencial con Rusia la f\u00f3rmula perfecta, el enemigo necesario, para consolidar su poder interno y su raz\u00f3n de ser en un proyecto de integraci\u00f3n que navegaba a la deriva tras la crisis del euro, la de los refugiados y el&nbsp;<em>brexit.<\/em>&nbsp;La guerra proporciona un relato movilizador, justifica la centralizaci\u00f3n de poder en Bruselas, permite desviar la atenci\u00f3n de los problemas econ\u00f3micos estructurales y ofrece una coartada moral para el rearme y la supresi\u00f3n del disenso, tachado r\u00e1pidamente de \u00abprorruso\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>La conclusi\u00f3n, por tanto, no puede ser otra que la de constatar una imprudencia pol\u00edtica europea de dimensiones hist\u00f3ricas. No es un error de c\u00e1lculo, es un vicio de forma, un pecado original de una clase dirigente que, habiendo perdido su sombra y quebrado sus espejos, navega en la bruma de su propia propaganda. Europa, el continente que dos veces en el siglo pasado se suicid\u00f3 en guerras civiles catastr\u00f3ficas, parece empe\u00f1ado en un tercer acto de tragedia, esta vez impulsado no por el odio visceral, sino por una estupidez ilustrada, por una cobard\u00eda moral disfrazada. El fest\u00edn de los necios siempre termina igual: con la cuenta que llega a la mesa, una cuenta que, esta vez, podr\u00eda ser pagada con el futuro mismo de una civilizaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alejandro Marc\u00f3 del Pont (El t\u00e1bano economista, 2-10-25) Un continente sin sombra, Europa perdi\u00f3 el rumbo (El T\u00e1bano Economista) En la capital del reino de Occidente, all\u00ed donde los hombres impecablemente vestidos con trajes de sastrer\u00eda y finas corbatas de seda decid\u00edan el destino del mundo entre canap\u00e9s y discursos de champ\u00e1n, se celebr\u00f3 un [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":59331,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3,14],"tags":[],"class_list":["post-59330","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-economia","category-internacionales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/59330"}],"collection":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=59330"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/59330\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":59332,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/59330\/revisions\/59332"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/59331"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=59330"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=59330"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=59330"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}