{"id":59418,"date":"2025-10-09T10:09:47","date_gmt":"2025-10-09T14:09:47","guid":{"rendered":"https:\/\/debateplural.net\/site\/?p=59418"},"modified":"2025-10-09T10:09:49","modified_gmt":"2025-10-09T14:09:49","slug":"ibrahim-traore-y-la-resurreccion-del-panafricanismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2025\/10\/09\/ibrahim-traore-y-la-resurreccion-del-panafricanismo\/","title":{"rendered":"Ibrahim Traor\u00e9 y la resurrecci\u00f3n del panafricanismo"},"content":{"rendered":"\n<p>Andr\u00e9s Ruggeri (Misi\u00f3n Verdad, 8-10-25)<\/p>\n\n\n\n<p>La presencia de un joven militar africano en el palco de la Plaza Roja de Mosc\u00fa el pasado 9 de mayo, en la conmemoraci\u00f3n de los 80 a\u00f1os de la victoria en la guerra contra la Alemania nazi, no pas\u00f3 desapercibida a los observadores de los movimientos de la geopol\u00edtica mundial. Ibrahim Traor\u00e9, l\u00edder de 38 a\u00f1os de la junta militar que el 30 de septiembre de 2022 lleg\u00f3 al poder con un discurso anticolonialista en Burkina Faso, uno de los pa\u00edses m\u00e1s pobres del \u00c1frica subsahariana, comparti\u00f3 estrado con veteranos y poderosos l\u00edderes como Xi Jinping, Lula y el propio Vlad\u00edmir Putin. El presidente ruso le dio un espacio relevante en la celebraci\u00f3n que, adem\u00e1s de una impactante demostraci\u00f3n del poder\u00edo de las fuerzas armadas rusas, fue una explicitaci\u00f3n de la cada vez m\u00e1s convocante alianza geopol\u00edtica que encabezan China y Rusia. Traor\u00e9 sobresali\u00f3 por su prestancia, vestido de fajina y tocado con la boina roja de su referente hist\u00f3rico, el revolucionario burkin\u00e9s Thomas Sankara, asesinado en 1987. Y, para los latinoamericanos, tambi\u00e9n la boina de Hugo Ch\u00e1vez, con quien tiene no pocos puntos de contacto.<\/p>\n\n\n\n<p>Traor\u00e9 tambi\u00e9n ven\u00eda de un acontecimiento hist\u00f3rico d\u00edas antes, cuando el 30 de abril se convoc\u00f3 en su respaldo una manifestaci\u00f3n continental africana. La izquierda y los movimientos sociales de todo el continente, desde el Magreb a Sud\u00e1frica, se movilizaron en apoyo al l\u00edder burkin\u00e9s, que hab\u00eda denunciado m\u00faltiples intentos de golpe de Estado y conspiraciones en su contra y, junto a sus aliados de gobiernos similares en N\u00edger y Mali (la flamante&nbsp;<a href=\"https:\/\/tektonikos.website\/marisa-pineau-africa-es-muy-distinta-a-la-que-tenemos-en-la-cabeza\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Alianza de los Estados del Sahel, la AES<\/a>), expuls\u00f3 a las tropas francesas y las bases norteamericanas en sus territorios. La marcha se convoc\u00f3 en las principales capitales y ciudades africanas con la expl\u00edcita reivindicaci\u00f3n del panafricanismo, la corriente pol\u00edtica e ideol\u00f3gica de la unidad de los pueblos de \u00c1frica contra el colonialismo que parec\u00eda abandonada desde los a\u00f1os 90. Traor\u00e9 se convirti\u00f3, as\u00ed, en el s\u00edmbolo de toda una resurrecci\u00f3n de la que fue la corriente m\u00e1s representativa de la lucha por la liberaci\u00f3n de los pueblos colonizados del \u00c1frica.<\/p>\n\n\n\n<p>Ibrahim Traor\u00e9 y sus aliados de la AES tambi\u00e9n encarnan una lucha muy concreta contra los lazos neocoloniales que someten al Sahel desde la independencia de estos pa\u00edses del imperio franc\u00e9s en los primeros a\u00f1os 60, a trav\u00e9s de una pol\u00edtica que incluye nacionalizaciones, medidas para mejorar la vida de los sectores populares o la expulsi\u00f3n de tropas extranjeras. Todo junto con la reivindicaci\u00f3n del legendario Thomas Sankara, el revolucionario marxista que intent\u00f3 un proceso revolucionario truncado por la traici\u00f3n de su lugarteniente y mejor amigo, Blaise Compaor\u00e9, a fines de los 80. Aunque no tan clara y expl\u00edcitamente marxista como Sankara, Traor\u00e9 rescata abiertamente su figura, no solo en la boina, sino con sus medidas y, tambi\u00e9n, con gestos simb\u00f3licos como cambiar el nombre de la principal avenida de la capital, Uagadug\u00fa, de Charles De Gaulle a Thomas Sankara.<\/p>\n\n\n\n<p>Todos estos factores posicionan a Traor\u00e9 como la figura excluyente de este resurgir pol\u00edtico de los pueblos del Sahel.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>La Alianza de los Estados del Sahel<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>La regi\u00f3n del Sahel es la franja semi\u00e1rida que marca la transici\u00f3n entre el desierto del Sahara y las zonas tropicales del golfo de Guinea y el centro del continente. Los pa\u00edses de esa zona se cuentan entre los m\u00e1s pobres de \u00c1frica y los m\u00e1s desfavorecidos por la naturaleza, especialmente por el avance de la desertificaci\u00f3n en las \u00faltimas d\u00e9cadas. Conquistada a fines del siglo XIX, la retirada del imperio franc\u00e9s en los primeros a\u00f1os sesenta, si bien se dio sin guerras o insurgencias sangrientas, dej\u00f3 un legado de instrumentos de sujeci\u00f3n neocolonial que, incluso, se fueron reforzando en los \u00faltimos a\u00f1os a partir de una fuerte presencia de tropas de la OTAN, en su mayor\u00eda de la antigua metr\u00f3poli, pero tambi\u00e9n de los Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<p>El pretexto para esta invasi\u00f3n solapada fue el surgimiento en 2011 (no por casualidad a partir de la ca\u00edda de Muammar Ghadafi en Libia), de una fuerte insurgencia islamista, que puso en jaque a los reg\u00edmenes prooccidentales de la regi\u00f3n. El salvajismo que caracteriza a estas ramificaciones de grupos como el Estado Isl\u00e1mico o distintas variantes de Al Qaeda desafi\u00f3 el control de los d\u00e9biles aparatos estatales en grandes zonas, especialmente las m\u00e1s apartadas, y signific\u00f3 un problema para las corporaciones extractivas de oro y minerales estrat\u00e9gicos que abundan en la regi\u00f3n, y que casi sin dejar nada son exportadas directamente a Francia y otros centros de poder global. Mucho mayor fue el da\u00f1o provocado a las poblaciones atacadas por esta insurgencia que, en general, usan la franquicia del ISIS pero tienen or\u00edgenes locales y con lazos generalmente poco transparentes con los poderes regionales. El golpe de Estado que llev\u00f3 al poder a Ibrahim Traor\u00e9 se enmarca en el fracaso para el control de estos grupos yihadistas que en 2020 ya dominaban 40% de la superficie del pa\u00eds, no solo por el ej\u00e9rcito burkin\u00e9s, sino tambi\u00e9n por las tropas francesas.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, Traor\u00e9 no se atuvo a la agenda de la seguridad y la \"lucha contra el terrorismo\" como programa \u00fanico y, mucho menos, bajo el mando operacional de los franceses. R\u00e1pidamente, el joven militar que encabez\u00f3 el golpe asumi\u00f3 una identidad muy diferente, en defensa de las mayor\u00edas populares burkinesas y, en especial, de aquellas abandonadas regiones m\u00e1s afectadas por la insurgencia islamista, como Mouhoun, de la que \u00e9l mismo proviene, y una idea de la tarea del gobierno atravesada por un claro eje antiimperialista y panafricanista. Fue una ruptura muy fuerte con los \u00faltimos treinta a\u00f1os de la historia pol\u00edtica de Burkina Faso, regida por gobiernos corruptos y sujetos al dominio neocolonial desde el golpe de estado que acab\u00f3 con la experiencia revolucionaria de Sankara en 1987. Y, justamente, Traor\u00e9 tom\u00f3 la reivindicaci\u00f3n de esa experiencia como parte de su identidad pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>En los pa\u00edses vecinos, Mali y N\u00edger, otros gobiernos militares con caracter\u00edsticas similares al de Burkina Faso, encabezados respectivamente por Assimi Goita y Abdourahamane Tchiani, encararon pol\u00edticas similares, empezando por la ruptura conjunta con los lazos m\u00e1s evidentes de dominaci\u00f3n neocolonial, la expulsi\u00f3n de las bases militares y tropas francesas y norteamericanas y la nacionalizaci\u00f3n de los recursos naturales que eran exportados sin control a Par\u00eds. La toma de posturas de los tres gobiernos los enfrent\u00f3 r\u00e1pidamente a los otros pa\u00edses de la regi\u00f3n que continuaron fieles a las potencias occidentales y su agenda econ\u00f3mica y geopol\u00edtica. La Comunidad Econ\u00f3mica de Estados de \u00c1frica Occidental (CEDEAO, tambi\u00e9n conocida como ECOWAS por sus siglas en ingl\u00e9s), la asociaci\u00f3n surgida en 1975 para, en teor\u00eda, consolidar los lazos de unidad regional y su progreso econ\u00f3mico, amenaz\u00f3 hasta con una intervenci\u00f3n militar frente al golpe en N\u00edger (el tercero temporalmente), algo que se supon\u00eda no formaba parte de sus atribuciones. Los tres pa\u00edses encabezados por gobiernos militares nacionalistas y con gran apoyo popular fueron expulsados de la CEDEAO, lo que impuls\u00f3 la formaci\u00f3n inmediata de la Alianza de Estados del Sahel (AES). La amenaza de invasi\u00f3n fue un intento disuasorio que fracas\u00f3 ante la firmeza de los nuevos gobiernos, que respondieron con la AES y un tratado de alianza militar y de defensa mutua ante la amenaza de los pa\u00edses que permanecieron en la CEDEAO, un enorme desaf\u00edo al&nbsp;<em>status quo<\/em>&nbsp;de la regi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Las implicancias geopol\u00edticas de la formaci\u00f3n de la AES son evidentes. Los tres gobiernos tomaron medidas que los llevan a la ruptura de los lazos neocoloniales con Occidente, lo que tiene inmediatas consecuencias, encarnadas por la reacci\u00f3n de los pa\u00edses de la zona m\u00e1s alineados con la Uni\u00f3n Europea y los Estados Unidos. Pero tambi\u00e9n significaron la apertura a&nbsp;<a href=\"https:\/\/tektonikos.website\/lazos-sino-africanos-cooperativos-estrategicos-y-desafiantes\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">inversiones chinas<\/a>&nbsp;y, notoriamente, a la&nbsp;<a href=\"https:\/\/tektonikos.website\/hacia-un-nuevo-diseno-institucional-y-poscolonial-en-africa-occidental\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">presencia rusa en el campo econ\u00f3mico y militar<\/a>, en una regi\u00f3n que nunca estuvo bajo el paraguas de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. La pol\u00edtica de la Federaci\u00f3n Rusa de generar lazos econ\u00f3micos y pol\u00edticos fuertes con los pa\u00edses africanos excede el plano militar, como lo demuestra la organizaci\u00f3n de las Cumbres Rusia-\u00c1frica iniciadas en 2019. En la celebrada en 2023, los l\u00edderes del Sahel afianzaron v\u00ednculos econ\u00f3micos, pero tambi\u00e9n, formaron tratados de colaboraci\u00f3n militar formales con los rusos, que trascienden las siempre ambiguas relaciones con grupos como Wagner, que despu\u00e9s de su extra\u00f1o amotinamiento en Rusia en medio de la guerra de Ucrania y la muerte de su l\u00edder Prigozhin, fue retirado de la regi\u00f3n. La invitaci\u00f3n y el lugar que le dio Putin a Traor\u00e9 en el desfile de la Victoria es otra muestra de ese alineamiento que, sin embargo, no es total, sino que se enmarca en una diversificaci\u00f3n de apoyos que incluye inversiones de otros pa\u00edses europeos y un delicado equilibrio en la siempre inestable pol\u00edtica africana.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte, romper los complejos e intrincados mecanismos que atan a los pa\u00edses del Sahel con las viejas metr\u00f3polis coloniales no es tan sencillo. Los tres pa\u00edses siguen dependiendo casi totalmente de la exportaci\u00f3n de recursos minerales. El oro, por ejemplo, dej\u00f3 de ir a Francia para ir a Suiza y a los Emiratos \u00c1rabes Unidos. El uranio sigue siendo exportado para la provisi\u00f3n de las centrales nucleares francesas. Y lo m\u00e1s delicado, no es tan f\u00e1cil para estas naciones salir de la trampa de la moneda \u00fanica controlada por Francia, el franco CFA, cuyo valor y reservas est\u00e1n determinadas por el Banco Central franc\u00e9s. La intenci\u00f3n de formar una nueva moneda de la AES est\u00e1 en los planes, pero por el momento no ha sido puesta en marcha. La AES necesita a\u00fan m\u00e1s fuerza econ\u00f3mica para poder avanzar en esta direcci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, romper la inercia de varias d\u00e9cadas de dominio neocolonial (que sigui\u00f3 a la colonizaci\u00f3n directa) no se da sin tensiones ni oposici\u00f3n. Las facciones militares opuestas al nuevo rumbo han intentado, hasta ahora sin \u00e9xito, derrocar a los gobiernos o, incluso, asesinar a sus dirigentes. La denuncia de uno de esos complots motiv\u00f3 el llamado a la movilizaci\u00f3n continental el 30 de abril. La insurgencia yihadista sigue golpeando con fuerza, a pesar de algunos \u00e9xitos iniciales, provocando muerte, destrucci\u00f3n y desplazamientos de poblaci\u00f3n. La coincidencia de sus golpes con los intereses de las potencias occidentales no parece una casualidad.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>La resurrecci\u00f3n de Thomas Sankara<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Un viraje geopol\u00edtico de tal magnitud no puede darse sin una fuerte base de apoyo popular. Las movilizaciones y la organizaci\u00f3n de los pueblos del Sahel es el principal sost\u00e9n de la AES, y especialmente del liderazgo de Traor\u00e9. Esa movilizaci\u00f3n no se basa solo en el hartazgo por la intromisi\u00f3n permanente de Francia, los abusos de los militares occidentales o el terror de los islamistas radicales, sino en un cambio radical de la pol\u00edtica estatal. El rescate de la figura de Sankara no es, tampoco, una casualidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Thomas Sankara gobern\u00f3 Burkina Faso entre 1983 y 1987, cuando fue traicionado y asesinado por su compa\u00f1ero de armas Blaise Compaor\u00e9, que mantuvo el poder hasta el a\u00f1o 2014. Una sucesi\u00f3n de golpes y gobiernos fraudulentos sigui\u00f3 a la ca\u00edda de Compaor\u00e9, quien revirti\u00f3 la mayor parte de las pol\u00edticas de Sankara, hasta septiembre de 2022 cuando una \u00faltima asonada llev\u00f3 al poder a Ibrahim Traor\u00e9. Es reci\u00e9n ah\u00ed que se volvi\u00f3 a reivindicar p\u00fablicamente a aquel capit\u00e1n del ej\u00e9rcito que se defin\u00eda como marxista y panafricanista. Sankara fue quien cambi\u00f3 el nombre del pa\u00eds desde el colonial Alto Volta (que refiere al r\u00edo que atraviesa su territorio) a Burkina Faso, que en lengua moor\u00e9 significa \"la Patria de la gente recta\".<\/p>\n\n\n\n<p>Las medidas implementadas por Sankara fueron radicales y espectaculares: llev\u00f3 la alfabetizaci\u00f3n, en tres a\u00f1os, de 13 a 73% de la poblaci\u00f3n; alcanz\u00f3 en ese mismo per\u00edodo la capacidad de autosuficiencia alimentaria en un pa\u00eds acostumbrado a las hambrunas, a trav\u00e9s de una reforma agraria que redistribuy\u00f3 las tierras al campesinado; prohibi\u00f3 la mutilaci\u00f3n genital femenina y dio plenos derechos ciudadanos a las mujeres, incluyendo el nombramiento de varias de ellas en cargos ministeriales; instrument\u00f3 intensas campa\u00f1as de vacunaci\u00f3n con ayuda de m\u00e9dicos cubanos; edific\u00f3 enorme cantidad de escuelas, centros de salud y viviendas; recort\u00f3 el gasto suntuario de los altos funcionarios (el m\u00e1s recordado fue el uso obligatorio del peque\u00f1o Renault 5 como auto oficial), e impuls\u00f3 las relaciones con los pa\u00edses socialistas de la \u00e9poca. Nada de esto le fue gratis a Sankara, le cost\u00f3 la vida en uno de los episodios m\u00e1s infames de la corta historia del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Traor\u00e9 no se pronunci\u00f3 como marxista, pero s\u00ed como antiimperialista y panafricanista, y rehabilit\u00f3 la memoria de Sankara. Acompa\u00f1\u00f3 este cambio de postura oficial con una serie de medidas que siguen la direcci\u00f3n del revolucionario burkin\u00e9s de los a\u00f1os ochenta. El objetivo de la pol\u00edtica de Traor\u00e9 es avanzar hacia una mayor autonom\u00eda de los poderes extranjeros, tanto en t\u00e9rminos de soberan\u00eda pol\u00edtica, expulsando a los militares franceses y estadounidenses y rompiendo las alianzas dictadas por el neocolonialismo, como en la econ\u00f3mica, ampliando la base de sustentaci\u00f3n productiva y el control de las riquezas minerales. En el primer caso, la retirada obligada de las tropas francesas dio lugar no solo a la autonom\u00eda operativa de las fuerzas armadas burkinesas sino a la colaboraci\u00f3n con sus vecinos de la AES, Mali y N\u00edger, junto con la creaci\u00f3n de milicias de voluntarios para combatir con mayor eficacia a la insurgencia islamista. En el segundo, con una serie de medidas como la nacionalizaci\u00f3n de las reservas de oro (calculadas en 80 millones de d\u00f3lares), la creaci\u00f3n de una empresa estatal para su extracci\u00f3n y tratamiento y un esfuerzo sostenido por mejorar la productividad agr\u00edcola (retomando medidas de Sankara) llevando a un crecimiento del PBI en torno a un 4 a 6% anual. El gobierno de Traor\u00e9 tambi\u00e9n aument\u00f3 los salarios de los empleados p\u00fablicos, cre\u00f3 una f\u00e1brica estatal de productos l\u00e1cteos e impuls\u00f3 el desarrollo cient\u00edfico-tecnol\u00f3gico propio. El apoyo social a este resurgir nacional sostiene a Traor\u00e9 en el poder a pesar de las amenazas y adversidades.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>El resurgir del panafricanismo<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Todas estas medidas y avances han impactado fuertemente en la maltrecha izquierda africana, que lo tom\u00f3 como una nueva e inesperada referencia que rescat\u00f3 del olvido no solo a Sankara sino a la idea madre del movimiento de liberaci\u00f3n africano, el panafricanismo. De hecho, fue esa la motivaci\u00f3n principal de la movilizaci\u00f3n continental del 30 de abril, llamada bajo la consigna \"\u00a1Fuera las manos de la AES!\", y que se expandi\u00f3 por numerosos pa\u00edses del \u00c1frica, desde Ghana a Sud\u00e1frica, y tambi\u00e9n en ciudades occidentales como Nueva York o Par\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>El detonante fue la denuncia por parte del gobierno burkin\u00e9s del desmantelamiento de una conspiraci\u00f3n golpista organizada desde Costa de Marfil el 21 de abril. Poco tiempo antes, el general Michael Langley, jefe del equivalente africano del Comando Sur de las fuerzas armadas de los Estados Unidos, el AFRICOM, hab\u00eda visitado ese pa\u00eds tambi\u00e9n miembro de la CEDEAO y denunciado como corrupci\u00f3n la nacionalizaci\u00f3n del oro hecha por el gobierno revolucionario burkin\u00e9s. Un detalle no menor es la presencia en Costa de Marfil, como asilado, del depuesto Compaor\u00e9, que hab\u00eda traicionado a Sankara y establecido una dictadura represiva y prooccidental durante casi tres d\u00e9cadas. Compaor\u00e9 fue condenado a cadena perpetua en ausencia, en abril de 2022, por el magnicidio de su antiguo amigo y jefe.<\/p>\n\n\n\n<p>La figura de Traor\u00e9, junto con sus aliados de Mali y N\u00edger, se est\u00e1 convirtiendo en una referencia ineludible para el resurgimiento del movimiento panafricanista, que plantea la unidad de los pueblos africanos contra el colonialismo y el neocolonialismo. Los actuales lideres del Sahel se ven as\u00ed en la senda de los antiguos dirigentes de la lucha por la independencia africana, como Patrice Lumumba, del Congo ex belga; Kwane Nkrumah, de Ghana; Sekou Tour\u00e9, de Guinea Conakry; Am\u00edlcar Cabral, de Guinea Bissau, o el mismo Sankara.<\/p>\n\n\n\n<p>Asociado al llamado \"esp\u00edritu de Bandung\", la gran reuni\u00f3n de pa\u00edses del Tercer Mundo en esa localidad de Indonesia en 1955, el movimiento panafricanista tiene ra\u00edces en los primeros te\u00f3ricos que, provenientes del marxismo, plantearon la lucha popular contra las potencias coloniales de la \u00e9poca como una causa continental y no de las naciones surgidas de las divisiones administrativas de los imperios. W. E. Du Bois y George Padmore fueron sus primeros te\u00f3ricos y convocantes en la primera mitad del siglo XX, antes que se consumaran las independencias africanas. Padmore, especialmente, desde una temprana militancia marxista le dio al panafricanismo una impronta de clase que, luego de su ruptura con la Tercera Internacional, resignific\u00f3 en clave de combinar la explotaci\u00f3n de clase con el racismo y la situaci\u00f3n colonial. Esta idea de una propuesta de lucha continental africana encontr\u00f3 eco en la primera generaci\u00f3n de l\u00edderes de la independencia, en especial Nkrumah, del que Padmore fue asesor, ya en los inicios de Ghana como pa\u00eds independiente, junto con otros dirigentes de esa etapa temprana de las nuevas naciones africanas en que se extendi\u00f3 la idea de un \"socialismo africano\", basado en un camino propio a partir de las tradiciones comunales de sus pueblos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Un segundo momento impregnado por la lucha armada contra el imperio portugu\u00e9s y el apartheid sudafricano radicaliz\u00f3 los esfuerzos panafricanos hacia el marxismo, debido a la yuxtaposici\u00f3n de la lucha anticolonial con la confrontaci\u00f3n Este-Oeste de la Guerra Fr\u00eda, especialmente en el Sur de \u00c1frica (Angola, Mozambique, Sud\u00e1frica, entre otros pa\u00edses). La participaci\u00f3n internacionalista cubana (principalmente en sost\u00e9n del MPLA angole\u00f1o contra las fuerzas del apartheid sudafricano) tambi\u00e9n influy\u00f3 en la perspectiva marxista del movimiento anticolonial. Aunque aislado con respecto a estos escenarios, la experiencia de Sankara tambi\u00e9n puede inscribirse en esta segunda ola del movimiento panafricano. La ca\u00edda de la URSS y el ascenso mundial del neoliberalismo gener\u00f3 la defecci\u00f3n r\u00e1pida de varios de los movimientos de liberaci\u00f3n que hab\u00edan luchado tan arduamente, tanto de los ideales socialistas como del panafricanismo, cuya influencia ideol\u00f3gica sobre los gobiernos africanos de la posguerra fr\u00eda pas\u00f3 a ser testimonial o nula en la mayor parte de los casos. Ibrahim Traor\u00e9 y la Alianza de Estados del Sahel vienen a recuperar la memoria de esos viejos movimientos y darle fuerza para su resurgimiento. Por lo menos, eso es lo que ven numerosos movimientos sociales, sindicales, campesinos y grupos pol\u00edticos de la izquierda africana, que lo consideran un \"faro\" del panafricanismo y el antiimperialismo, mientras la AES y sus j\u00f3venes gobernantes navegan las aguas movidas de un mundo en que las viejas hegemon\u00edas imperiales empiezan a romperse.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Andr\u00e9s Ruggeri (Misi\u00f3n Verdad, 8-10-25) La presencia de un joven militar africano en el palco de la Plaza Roja de Mosc\u00fa el pasado 9 de mayo, en la conmemoraci\u00f3n de los 80 a\u00f1os de la victoria en la guerra contra la Alemania nazi, no pas\u00f3 desapercibida a los observadores de los movimientos de la geopol\u00edtica [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":55015,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14,12],"tags":[],"class_list":["post-59418","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-internacionales","category-politica-3"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/59418"}],"collection":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=59418"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/59418\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":59419,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/59418\/revisions\/59419"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/55015"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=59418"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=59418"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=59418"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}