{"id":59427,"date":"2025-10-10T11:33:39","date_gmt":"2025-10-10T15:33:39","guid":{"rendered":"https:\/\/debateplural.net\/site\/?p=59427"},"modified":"2025-10-10T11:33:40","modified_gmt":"2025-10-10T15:33:40","slug":"tesis-sobre-las-mutaciones-del-poder-corporativo-en-tiempos-de-necrocapitalismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2025\/10\/10\/tesis-sobre-las-mutaciones-del-poder-corporativo-en-tiempos-de-necrocapitalismo\/","title":{"rendered":"Tesis sobre las mutaciones del poder corporativo en tiempos de necrocapitalismo"},"content":{"rendered":"\n<p>Miguel Urb\u00e1n\/Pedro Ramiro (Viento Sur, 10-10-25)<\/p>\n\n\n\n<p>Se puede decir, ciertamente con raz\u00f3n, que la evoluci\u00f3n del poder corporativo es la historia de una alianza permanente entre el capital y las altas instancias del Estado.<\/p>\n\n\n\n<p>Efectivamente, no puede entenderse el actual poder \u2500econ\u00f3mico, pero tambi\u00e9n pol\u00edtico, jur\u00eddico y cultural\u2500 de las grandes empresas y fondos de inversi\u00f3n transnacionales sin tener en cuenta el permanente apoyo de los aparatos del Estado que se viene dando desde los mismos inicios del capitalismo industrial. Sin embargo, la novedad del momento hist\u00f3rico presente est\u00e1 en el grado que ha alcanzado este fen\u00f3meno: descartada entonces la cl\u00e1sica separaci\u00f3n anal\u00edtica entre lo p\u00fablico y lo privado, con un sector privado empresarial que desde fuera de los gobiernos vendr\u00eda a extender su influencia y relaciones con las instituciones p\u00fablicas a trav\u00e9s del&nbsp;<em>lobby<\/em>&nbsp;y las puertas giratorias, m\u00e1s bien se trata de caracterizar como un conjunto a la clase pol\u00edtico-empresarial que nos gobierna.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A modo de tesis, necesariamente incompletas, en este texto tratamos de analizar las mutaciones que se est\u00e1n produciendo en el seno del poder corporativo en cuanto a su relaci\u00f3n con las instituciones de la gobernanza global. Cuando el Estado se ha convertido en el \u00fanico motor real para el sostenimiento de las ganancias empresariales, la democracia liberal y el Estado de derecho se reajustan en funci\u00f3n de los intereses del poder corporativo. Sabiendo que el capital transnacional no es un ente homog\u00e9neo, que operan las tensiones intra\u00e9lites y que existen caracter\u00edsticas propias en funci\u00f3n de la coyuntura nacional o estatal, pueden definirse elementos comunes en las disputas de los grandes capitalistas por la hegemon\u00eda mundial. Son, al menos, diez tendencias que enunciamos a continuaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Oligarquizaci\u00f3n y tecnopoder<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La victoria de Trump en las \u00faltimas elecciones presidenciales ofrece indicios para contemplar con mayor claridad el nuevo ciclo en el que hemos entrado, impulsados por esta carrera hacia el abismo en que se ha convertido la crisis sist\u00e9mica del capitalismo. Ante el brutalismo neocolonial, la emergencia de nuevos y viejos imperios, la decadencia del mundo unipolar, la vuelta de la guerra a suelo europeo con la invasi\u00f3n putinista de Ucrania, el genocidio en Palestina y un sistema de gobernanza global en estrepitoso hundimiento, se va reconfigurando un escenario pol\u00edtico cada vez m\u00e1s incierto. A eso hay que sumarle la emergencia electoral de fuerzas ultraderechistas por todo el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Estamos asistiendo a una aut\u00e9ntica restauraci\u00f3n de un capitalismo salvaje donde las leyes del mercado est\u00e1n por encima de los derechos sociales. Un intento de suprimir lo que Marx llam\u00f3 \u201clas victorias de la econom\u00eda pol\u00edtica del trabajo\u201d para restaurar en su lugar la econom\u00eda pol\u00edtica del capital. Todo ello combinado, como no pod\u00eda ser de otra forma, con la exaltaci\u00f3n de un Estado fuerte, con su consiguiente hostilidad hacia diversas formas de mediaci\u00f3n social (sindicatos, organizaciones sociales, etc.) y la articulaci\u00f3n de un discurso ligado a la idea del orden.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante el mediocre crecimiento de la tasa de ganancia y al a\u00fan menor crecimiento de la acumulaci\u00f3n de capital, un sector de la clase capitalista se ha lanzado al control directo de los aparatos del Estado con el fin de verter los recursos p\u00fablicos al servicio de su enriquecimiento. Es el proceso que Dylan Riley y Robert Brenner han venido a denominar&nbsp;<em>capitalismo pol\u00edtico<\/em>:<\/p>\n\n\n\n<p><em>En el capitalismo pol\u00edtico, el poder pol\u00edtico puro, y no la inversi\u00f3n productiva, es el determinante clave de la tasa de rentabilidad. Esta nueva forma de acumulaci\u00f3n est\u00e1 asociada a una serie de nuevos mecanismos de&nbsp;<\/em><em>fraude pol\u00edticamente constituido<\/em><em>. Entre ellos se incluye una serie creciente de exenciones fiscales, la privatizaci\u00f3n de activos p\u00fablicos a precios de saldo, la flexibilizaci\u00f3n cuantitativa y los tipos de inter\u00e9s ultrabajos para promover la especulaci\u00f3n burs\u00e1til y, sobre todo, el gasto p\u00fablico masivo dirigido directamente a la industria privada y dotado de efectos de puro goteo para el conjunto de la poblaci\u00f3n<\/em><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/tesis-sobre-las-mutaciones-del-poder-corporativo-en-tiempos-de-necrocapitalismo\/#_ftn1\"><strong><em>[1]<\/em><\/strong><\/a><em>.<\/em><em>&nbsp;<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto, los aparatos estatales aparecen como la \u00fanica posibilidad de salvaci\u00f3n para el capital transnacional en el marco de la prolongada crisis estructural del capitalismo global. Aqu\u00ed es donde entra en juego el acelerado proceso de oligarquizaci\u00f3n y plutocracia, con los ultrarricos y las grandes corporaciones interviniendo y tomando decisiones en el campo pol\u00edtico como nunca antes se hab\u00eda visto. Especialmente en lo que se refiere a las&nbsp;<em>big tech<\/em>, que en l\u00ednea con el&nbsp;matiz que aporta Francisco Lou\u00e7a para complejizar el concepto de \u201ccapitalismo pol\u00edtico\u201d de Riley y Brenner, son justamente la fracci\u00f3n concreta del capital que m\u00e1s se beneficia de esta pol\u00edtica, la misma que controla la producci\u00f3n de hegemon\u00eda mediante la distracci\u00f3n y, m\u00e1s a\u00fan, la alienaci\u00f3n narcisista<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/tesis-sobre-las-mutaciones-del-poder-corporativo-en-tiempos-de-necrocapitalismo\/#_ftn2\"><strong>[2]<\/strong><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>En este marco, no hay que ver a Trump \u00fanicamente como el Frankenstein de los republicanos, sino m\u00e1s bien como la expresi\u00f3n de un fen\u00f3meno, el autoritarismo reaccionario, que desborda las fronteras norteamericanas. Por ello, es fundamental analizar la victoria de Trump no tanto como un accidente en la pol\u00edtica norteamericana, sino, de manera m\u00e1s amplia, como un proceso pol\u00edtico producto del intento de estabilizaci\u00f3n de la crisis estructural del capitalismo que nos adentra en una nueva \u00e9poca<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/tesis-sobre-las-mutaciones-del-poder-corporativo-en-tiempos-de-necrocapitalismo\/#_ftn3\"><strong>[3]<\/strong><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Neoliberalismo autoritario<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La&nbsp;<em>belle \u00e9poque<\/em>&nbsp;del neoliberalismo y la era de la&nbsp;<em>globalizaci\u00f3n feliz<\/em>&nbsp;hace tiempo que qued\u00f3 atr\u00e1s. La crisis de 2008 dej\u00f3 al desnudo los mitos asociados a las bondades de la autorregulaci\u00f3n financiera. La d\u00e9cada de la austeridad, con las imposiciones de la troika y el blindaje del pago de la deuda por encima de cualquier otra inversi\u00f3n social, sirvi\u00f3 para impulsar grandes movilizaciones populares tanto en las periferias como en los centros del sistema. Y el volteo del r\u00e9gimen de partidos a nivel europeo fue consecuencia directa de los estragos de la dictadura de los mercados.<\/p>\n\n\n\n<p>El mantra del capitalismo de libre mercado, con la mano invisible del capital regulando la sociedad, ha quedado seriamente da\u00f1ado en esta nueva fase. Ni siquiera los propagandistas actuales de la idea de&nbsp;<em>acabar con el Estado<\/em>, desde Milei hasta Ayuso, pueden escaparse del hecho de que hoy por hoy no existe otra salida capitalista fuera del fuerte intervencionismo estatal. Las \u00fanicas soluciones posibles para surfear la crisis financiera, agudizada a\u00fan m\u00e1s en la segunda d\u00e9cada del siglo con la pandemia y la guerra, han pasado por el Estado. Pr\u00e9stamos a fondo perdido, avales y cr\u00e9ditos blandos, entrada en el accionariado de empresas estrat\u00e9gicas, compras de deuda, ampliaciones de capital, aprobaci\u00f3n de normas&nbsp;<em>ad hoc<\/em>, escudos anti-opas, apoyo diplom\u00e1tico: como puede ilustrarse con el caso del capitalismo espa\u00f1ol, las v\u00edas para sostener los intereses de los grandes propietarios nacionales han sido muchas y muy variadas<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/tesis-sobre-las-mutaciones-del-poder-corporativo-en-tiempos-de-necrocapitalismo\/#_ftn4\"><strong>[4]<\/strong><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>El neoliberalismo, en realidad, siempre se construy\u00f3 en torno a la fuerte actividad de los Estados en favor de sus oligarqu\u00edas nacionales y la expansi\u00f3n del capital transnacional. Siguiendo a Quinn Slobodian, convenimos en que<\/p>\n\n\n\n<p><em>el mundo normativo neoliberal no es un mercado sin fronteras y sin Estados, sino un doble mundo a salvo de las reivindicaciones colectivas de justicia social e igualdad redistributiva por parte de los guardianes de la constituci\u00f3n econ\u00f3mica<\/em><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/tesis-sobre-las-mutaciones-del-poder-corporativo-en-tiempos-de-necrocapitalismo\/#_ftn5\"><strong><em>[5]<\/em><\/strong><\/a><em>.<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Ese mundo ha quedado a\u00fan m\u00e1s en evidencia con la intensificaci\u00f3n de la crisis capitalista, que hoy pasa por el refuerzo de los Estados-naci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El neoliberalismo, para poder seguir siendo \u00fatil a los intereses de las clases dominantes, ha devenido autoritario. El neoliberalismo progresista y la&nbsp;<em>globalizaci\u00f3n de colores<\/em>&nbsp;han quedado atr\u00e1s ante la agudizaci\u00f3n de la crisis estructural del capitalismo, que ha profundizado las din\u00e1micas de coerci\u00f3n por encima de la seducci\u00f3n. El equilibrio entre ambas, que siempre form\u00f3 parte del desarrollo hist\u00f3rico capitalista, se ha inclinado en los \u00faltimos tiempos del lado del cierre autoritario. El&nbsp;<em>capitalismo verde militar<\/em>, con su promesa de autonom\u00eda estrat\u00e9gica y recuperaci\u00f3n de la soberan\u00eda, pasa por la reindustrializaci\u00f3n a trav\u00e9s de la fabricaci\u00f3n de armamento y el impulso de las tecnolog\u00edas de la seguridad<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/tesis-sobre-las-mutaciones-del-poder-corporativo-en-tiempos-de-necrocapitalismo\/#_ftn6\"><strong>[6]<\/strong><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Desglobalizaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hace a\u00f1os que se viene produciendo, al menos parcialmente, una suerte de fractura global o&nbsp;<em>desglobalizaci\u00f3n.&nbsp;<\/em>Algunos autores sit\u00faan su origen en el&nbsp;<em>crash<\/em>&nbsp;de 2008; otros, como el expresidente boliviano \u00c1lvaro Garc\u00eda Linera, apuntan al Brexit como el punto de inflexi\u00f3n que habr\u00eda acabado con la idea de globalizaci\u00f3n tal y como la conoc\u00edamos. M\u00e1s all\u00e1 del cu\u00e1ndo, lo que parece fuera de duda es el qu\u00e9: la pandemia, con la interrupci\u00f3n de las cadenas de valor globales, ha forzado un descenso de las interconexiones y ha puesto en evidencia la interdependencia de las relaciones mundiales, engendrando el preludio de un nuevo orden global. La econom\u00eda mundial parece estar escindi\u00e9ndose poco a poco en una especie de regionalizaci\u00f3n conflictiva y en disputa entre dos principales \u00e1reas de influencia: una zona dominada por Estados Unidos y otra bajo la \u00f3rbita de China, donde a su vez conviven potencias regionales subalternas de uno y otro bloque como son la propia Uni\u00f3n Europea y Rusia.<\/p>\n\n\n\n<p>La gobernanza neoliberal hace aguas, su mecanismo desp\u00f3tico de construcci\u00f3n de consensos bajo las condiciones de maximizaci\u00f3n del beneficio capitalista y el&nbsp;<em>leadership<\/em>&nbsp;estadounidense ha entrado en una crisis profunda. Muestra de ello es la necesidad de pactar reglas de juego con el resto las econom\u00edas globales en la cumbre de Washington a ra\u00edz de la crisis del 2007, la celebraci\u00f3n de las olimpiadas en Pek\u00edn 2008 como escenificaci\u00f3n del nuevo poder global de China, el resurgir de Rusia como actor global con el conflicto armado con Ucrania y la anexi\u00f3n de Crimea, la pujanza de los BRICS como nuevo poder econ\u00f3mico, el Brexit y el colapso de las organizaciones supranacionales de gobernanza de la globalizaci\u00f3n que siguen funcionando por inercia. Todas son muestras de un mundo donde el viejo orden global da paso a una nueva realidad en transformaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto, el lema de Trump&nbsp;<em>Make America great again<\/em>&nbsp;(MAGA:&nbsp;<em>hacer grande Am\u00e9rica otra vez<\/em>) es revelador del momento hist\u00f3rico: el declive del imperio. As\u00ed, el mundo en el que EE&nbsp;UU aparece como el actor predominante de la cultura y pol\u00edtica global se est\u00e1 desvaneciendo lentamente para dar lugar a otro diferente. La desestabilizaci\u00f3n es tan profunda que es muy probable que estemos en un momento bisagra de la historia mundial. No es solo que las pol\u00edticas neoliberales instauradas desde los a\u00f1os ochenta del siglo pasado hayan fracasado, es que se ha roto el equilibrio de relaciones entre potencias y el sistema de hegemon\u00eda que se puso en marcha y evolucion\u00f3 tras la Segunda Guerra Mundial.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed es donde el proteccionismo trumpista del MAGA, con sus anuncios de guerras arancelarias, cobra m\u00e1s sentido. El hasta ahora indiscutido imperio estadounidense, ante su paulatina p\u00e9rdida de hegemon\u00eda comercial, intenta impulsar una recomposici\u00f3n en clave nacional en su batalla interimperialista con China. Para ello ha favorecido una guerra de posiciones que se ha cobrado como primeras v\u00edctimas a los mecanismos multilaterales de gobernanza econ\u00f3mica de la globalizaci\u00f3n. Quiz\u00e1s lo m\u00e1s paradigm\u00e1tico de esta desglobalizaci\u00f3n sea que el mismo imperio norteamericano que construy\u00f3 la actual arquitectura multilateral de gobernanza global sea el que la est\u00e9 desmontando.<\/p>\n\n\n\n<p>El acuerdo arancelario con la Uni\u00f3n Europea es, probablemente, la mayor victoria de Trump hasta la fecha. Desde que el magnate norteamericano lanzara su guerra comercial con una andanada de aranceles masivos, los mercados \u2013que se cebaron con la deuda estadounidense\u2013 y la propia clase empresarial norteamericana le obligaron a recular y declarar una tregua, mientras negociaba acuerdos con diferentes pa\u00edses como el Reino Unido, Vietnam, Indonesia, Filipinas o Jap\u00f3n. La capitulaci\u00f3n europea no solo supone un acuerdo entre los dos bloques que m\u00e1s bienes y servicios intercambian en el mundo, sino que pol\u00edticamente es un bal\u00f3n de ox\u00edgeno fundamental para la estrategia trumpista de guerra arancelaria. Someter a la UE cumple un papel fundamental en su proyecto geopol\u00edtico, permitiendo entrever el nuevo escenario que se preconfigura, en el que la ambici\u00f3n imperial trumpista es, como explica Enzo Traverso, producto de un debilitamiento: \u201cEstados Unidos ha renunciado a la pretensi\u00f3n de dominar el mundo, como lo imagin\u00f3 tras el final de la guerra fr\u00eda\u201d<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/tesis-sobre-las-mutaciones-del-poder-corporativo-en-tiempos-de-necrocapitalismo\/#_ftn7\"><strong>[7]<\/strong><\/a>, para conformarse con dominar su espacio geopol\u00edtico de influencia y estar en una mejor relaci\u00f3n de fuerzas para disputar el resto del mundo con China.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>(Des)gobernanza global<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El Fondo Monetario Internacional, instituci\u00f3n clave hasta la d\u00e9cada pasada con sus planes de ajuste y sus&nbsp;<em>hombres de negro<\/em>, ya no es el principal actor de la gobernanza financiera mundial. El Banco Mundial, tan decisivo en la construcci\u00f3n material de la globalizaci\u00f3n, ha pasado a un segundo plano en la financiaci\u00f3n de infraestructuras para la salida capitalista de la crisis. Las Naciones Unidas, s\u00edmbolo del multilateralismo y de la diplomacia, han demostrado su inoperancia con el genocidio en Gaza. El declive de la globalizaci\u00f3n capitalista ha conllevado el desmontaje de los principales organismos de la gobernanza global. Los consensos establecidos tras la Segunda Guerra Mundial, con las instituciones de Bretton Woods y Naciones Unidas como referentes, se han derrumbado. \u201cLas instituciones globales deben reflejar el mundo de hoy, no el de hace 80 a\u00f1os\u201d, ha zanjado el secretario general de la ONU, Ant\u00f3nio Guterres.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta transici\u00f3n hacia el nuevo orden global que est\u00e1 por decidir, las amenazas geopol\u00edticas y las intervenciones militares est\u00e1n arrinconando al&nbsp;<em>soft power<\/em>&nbsp;en las relaciones internacionales. Eso no quiere decir, por ahora, que dejen de tener efecto los instrumentos regulatorios de la&nbsp;<em>lex mercatoria<\/em>&nbsp;construidos durante las \u00faltimas d\u00e9cadas: tratados de comercio e inversi\u00f3n, acuerdos de protecci\u00f3n y promoci\u00f3n de inversiones, contratos de explotaci\u00f3n y comercializaci\u00f3n, pr\u00e9stamos condicionados, dict\u00e1menes de tribunales arbitrales y disposiciones nacionales, regionales y multilaterales siguen protegiendo con fuerza la propiedad privada y los negocios transnacionales.<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/tesis-sobre-las-mutaciones-del-poder-corporativo-en-tiempos-de-necrocapitalismo\/#_ftn8\"><strong>[8]<\/strong><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Tres d\u00e9cadas impulsando normas de derecho blando, acuerdos de&nbsp;<em>responsabilidad social<\/em>&nbsp;y principios de diligencia debida, como ha llegado a reconocer la relatora Francesca Albanese en su reciente informe sobre la econom\u00eda del genocidio<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/tesis-sobre-las-mutaciones-del-poder-corporativo-en-tiempos-de-necrocapitalismo\/#_ftn9\"><strong>[9]<\/strong><\/a>, son claramente insuficientes para servir de contrapeso al poder de los negocios corporativos que violan el derecho internacional. En los \u00faltimos 25 a\u00f1os la referencia central para el (supuesto) control de las empresas transnacionales en la ONU ha sido el Global Compact: una colecci\u00f3n de principios voluntarios sobre derechos laborales, medio ambiente, corrupci\u00f3n y derechos humanos suscritos por las grandes empresas globales, que demuestra que la autorregulaci\u00f3n empresarial nunca ha pasado de ser un ejercicio de&nbsp;<em>greenwashing<\/em>. De hecho, ese ha sido precisamente el objetivo de los&nbsp;<em>lobbies<\/em>&nbsp;y las asociaciones empresariales: utilizar el paraguas de Naciones Unidas para ganar legitimaci\u00f3n social, evadir la exigencia de responsabilidades y seguir ampliando sus operaciones de la mano de gobiernos, universidades y ONG.<\/p>\n\n\n\n<p>El paradigma de la inversi\u00f3n extranjera directa, los&nbsp;<em>negocios inclusivos<\/em>&nbsp;y las alianzas p\u00fablico-privadas como generadores de progreso y bienestar, promovido por las principales agencias de la ONU desde los a\u00f1os noventa, se ha quebrado en Palestina. Los&nbsp;<em>derechos<\/em>&nbsp;del poder corporativo han pasado por encima de los derechos humanos, y con ello ha vuelto una pelea que nunca se fue: la disputa pol\u00edtico-jur\u00eddica sobre c\u00f3mo regular las actividades de las corporaciones transnacionales.<\/p>\n\n\n\n<p>El a\u00f1o pasado, en su discurso inaugural de la cumbre mundial sobre el clima, el secretario general de la ONU afirm\u00f3 que 2024 se hab\u00eda convertido en&nbsp;una \u201cclase magistral de destrucci\u00f3n clim\u00e1tica\u201d.&nbsp;El desmontaje de la gobernanza global ha convertido a la ONU en&nbsp;lo que el soci\u00f3logo Ulrich Beck consideraba como&nbsp;una instituci\u00f3n zombi,&nbsp;entidades muertas (ya no representan los intereses para los que nacieron) pero que a\u00fan parecen vivas.&nbsp;Un espacio desde el que lanzar advertencias que ya nadie escucha a pesar de que todas las alarmas est\u00e9n en rojo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Emergencia ecol\u00f3gica<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Cada d\u00eda es m\u00e1s evidente que la carrera loca hacia la ganancia y la l\u00f3gica productivista y mercantil de la civilizaci\u00f3n capitalista-industrial nos conducen a un desastre ecol\u00f3gico de proporciones incalculables. Las evidencias ya no solo cient\u00edficas, sino tambi\u00e9n las m\u00e1s emp\u00edricas que golpean sobre nuestra cotidianidad, constatan la emergencia ecol\u00f3gica ante la que nos encontramos. Como afirma Michael Lowy,<\/p>\n\n\n\n<p><em>la tensi\u00f3n entre el desarrollo de la sociedad industrial de mercado y los l\u00edmites biol\u00f3gicos de la naturaleza ha llegado al punto en que las fuerzas productivas han devenido en fuerzas destructivas tal y como hab\u00eda previsto Marx en la&nbsp;Ideolog\u00eda alemana. El dilema de \u2018socialismo o barbarie\u2019 que desde los inicios del siglo&nbsp;XX plante\u00f3 Rosa Luxemburgo adquiere plena vigencia<\/em><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/tesis-sobre-las-mutaciones-del-poder-corporativo-en-tiempos-de-necrocapitalismo\/#_ftn10\"><strong><em>[10]<\/em><\/strong><\/a><em>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La emergencia del autoritarismo creciente no se puede disociar de la crisis ecol\u00f3gica, la cual ha cambiado el propio significado del&nbsp;<em>fin de la historia<\/em>, que ya no se percibe como un horizonte ut\u00f3pico de progreso y democracia perpetuos, sino como un futuro amenazante de insostenibilidad en el capitaloceno. Immanuel Wallerstein ya plante\u00f3 desde hace tiempo que las crisis c\u00edclicas del capitalismo ser\u00e1n cada vez m\u00e1s frecuentes al chocar con los l\u00edmites del planeta. Un proceso proporcional al incremento de los fen\u00f3menos clim\u00e1ticos extremos \u2013sequ\u00edas, inundaciones, olas de calor, hambrunas, entre otros\u2013 derivados de la crisis ecol\u00f3gica en curso, donde no es posible un arreglo capital-naturaleza.<\/p>\n\n\n\n<p>La conciencia de que la naturaleza es agotable y de que no podemos transformarla, trastocarla y exprimirla sin l\u00edmites ha puesto en crisis el propio paradigma del&nbsp;<em>progreso<\/em>&nbsp;sobre el que se construy\u00f3 la modernidad. As\u00ed, mientras el fascismo cl\u00e1sico propon\u00eda un proyecto de futuro, la ultraderecha actual, ante los crecientes temores a un futuro incierto marcado por el cambio clim\u00e1tico y un mundo en crisis, nos plantea un regreso (imposible) a un pasado de&nbsp;<em>abundancia<\/em>, al menos para la mal llamada&nbsp;<em>civilizaci\u00f3n occidental<\/em>. Una propuesta reaccionaria que conecta con la utop\u00eda capitalista del crecimiento sin l\u00edmites.<\/p>\n\n\n\n<p>Las consecuencias de la crisis multidimensional que nos atraviesa tienen un claro sesgo de clase: los costes del cambio clim\u00e1tico, las necesidades de agua y alimentaci\u00f3n y la traducci\u00f3n del capitalismo verde y digital en reformas ambientales las pagar\u00e1n sobre todo las clases populares, v\u00eda segregaci\u00f3n y zonificaci\u00f3n, represi\u00f3n frente a las contradicciones sist\u00e9micas, destrucci\u00f3n de derechos, acaparamiento de riqueza y recursos. En este contexto, las \u00e9lites econ\u00f3micas y pol\u00edticas han asumido de forma m\u00e1s o menos expl\u00edcita que no se puede integrar a todo el mundo y que, de hecho, muchos de los colectivos previamente integrados directamente sobran.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, la brecha entre unos grupos integrados (cada vez m\u00e1s minoritarios) y otros excluidos (cada vez m\u00e1s numerosos) es una de las principales caracter\u00edsticas de nuestro tiempo, cuyo resultado es un proceso acelerado de concentraci\u00f3n y oligarquizaci\u00f3n del poder (pol\u00edtico, econ\u00f3mico, simb\u00f3lico) y un aumento exponencial de las desigualdades, llegando a estigmatizar e incluso a criminalizar a quienes, como las personas pobres o migrantes, se quedan por el camino en esta competici\u00f3n salvaje.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Recolonizaci\u00f3n del mundo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La crisis ecol\u00f3gica est\u00e1 enfatizando la competencia por recursos cada vez m\u00e1s escasos e imprescindibles, tanto para el desarrollo econ\u00f3mico capitalista como para la supuesta transici\u00f3n energ\u00e9tica. De esta forma, la b\u00fasqueda de las grandes potencias mundiales de garant\u00edas para acceder a estas materias primas escasas ha desatado una aut\u00e9ntica recolonizaci\u00f3n del mundo, una competencia global por posicionarse en los nuevos nichos de negocio verdes y digitales frente a la imparable hegemon\u00eda de China.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto se entiende la agresividad neocolonial trumpista hacia Groenlandia, el Canal de Panam\u00e1 o las tierras raras presentes en Ucrania. Materializar el programa de&nbsp;<em>hacer grande Am\u00e9rica otra vez<\/em>supone una&nbsp;suerte de actualizaci\u00f3n de la doctrina&nbsp;Monroe 2.0 a escala planetaria. Ya no solo sirve con el vasallaje geopol\u00edtico de los territorios, sino que cada vez estamos tendiendo a un modelo de control efectivo de enclaves y territorios estrat\u00e9gicos, ya sea por su localizaci\u00f3n como nudos comerciales o por sus recursos.<\/p>\n\n\n\n<p>De esta forma, la tantas veces enunciada&nbsp;<em>autonom\u00eda estrat\u00e9gica<\/em>&nbsp;europea supone mucho m\u00e1s que una estrategia comercial o de inversiones. Su propuesta concreta, recogida en el&nbsp;<em>strategic compass<\/em>, construye una visi\u00f3n de la defensa que no se basa en el mantenimiento de la paz, sino en proteger los intereses clave europeos, como la preservaci\u00f3n de las rutas comerciales o el acceso a materias primas esenciales. Aqu\u00ed es donde cobra sentido geopol\u00edtico el proceso de remilitarizaci\u00f3n europeo, no como una respuesta a una amenaza coyuntural como la invasi\u00f3n rusa de Ucrania, sino como la clave de b\u00f3veda del proyecto de una Europa-potencia que pueda respaldar una agenda de agresividad comercial, extractivista y neocolonial. Que se complementa con nuevos mecanismos de inversiones como el&nbsp;<em>Global Gateway<\/em>, con el que la UE aspira a afianzar su papel en el orden mundial, contrarrestando as\u00ed el auge de la presencia china en todo el mundo, especialmente en los sectores relacionados con las conexiones y las infraestructuras<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/tesis-sobre-las-mutaciones-del-poder-corporativo-en-tiempos-de-necrocapitalismo\/#_ftn11\"><strong>[11]<\/strong><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Una nueva carrera global por la colonizaci\u00f3n del mundo que ya no es simplemente un fen\u00f3meno de saqueo de recursos, sino que tambi\u00e9n se esfuerza por aislar herm\u00e9ticamente los centros de la humanidad superflua que el sistema produce en su agon\u00eda. De modo que la protecci\u00f3n de las relativas islas del bienestar que a\u00fan subsisten constituye un momento central de las estrategias imperialistas, reforzando las medidas securitarias y de control que alimentan un autoritarismo en auge. Buena muestra de ello es el endurecimiento de las leyes migratorias de la UE en las \u00faltimas d\u00e9cadas con la construcci\u00f3n de la Europa Fortaleza, o tambi\u00e9n la pol\u00edtica migratoria de centros extraterritoriales que est\u00e1 impulsando la administraci\u00f3n Trump con El Salvador. Un aut\u00e9ntico neocolonialismo necropol\u00edtico de control de los flujos migratorios.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Conquista del Estado<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El mito fundamental de los propagandistas del&nbsp;<em>libre mercado<\/em>, como es sabido, es la desaparici\u00f3n del Estado para dejar paso a la autorregulaci\u00f3n empresarial, siempre en aras del supuesto beneficio de toda la sociedad. As\u00ed, en un imaginario muchas veces comprado por parte de las izquierdas, parecer\u00eda que en el neoliberalismo habr\u00eda una especie de&nbsp;<em>gobierno en la sombra<\/em>&nbsp;liderado por los amos del mundo: quienes, desde los grandes bancos y corporaciones, manejan los hilos del capital pasando por encima de los Estados y las instituciones econ\u00f3mico-financieras internacionales. Pero la realidad, como se ha podido ver cuando han reventado las costuras de la narrativa neoliberal con la pandemia y la guerra, es mucho m\u00e1s compleja.<\/p>\n\n\n\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os se ha reforzado una suerte de Estado-empresa, un Estado corporativo que se especializa en ejecutar un rescate permanente de los mayores intereses empresariales. Los fondos&nbsp;<em>Next Generation<\/em>, las compras de deuda privada por parte del Banco Central Europeo y, ahora tambi\u00e9n, la nueva ronda de financiaci\u00f3n del capitalismo verde militar que se viene con el plan&nbsp;<em>ReArm Europe<\/em>&nbsp;\u2013al que el nombre le dur\u00f3 apenas dos semanas: para evitar las connotaciones guerreristas pas\u00f3 r\u00e1pidamente a llamarse<em>Preparaci\u00f3n 2030<\/em>\u2013 son los m\u00e1ximos s\u00edmbolos del continuo apoyo estatal a las grandes corporaciones y fondos de inversi\u00f3n transnacionales.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero la penetraci\u00f3n del poder corporativo en los aparatos del Estado, m\u00e1s all\u00e1 de las tramas de corrupci\u00f3n asociadas al reparto de comisiones y al enriquecimiento personal de clase pol\u00edtico-empresarial, contin\u00faa escalando de nivel. Blackrock dirigi\u00f3 las estrategias del capitalismo verde y digital en la Uni\u00f3n Europea post-pand\u00e9mica. Y Blackrock ha renunciado a las directrices de gobernanza social y medioambiental en cuanto Trump ha llegado a la presidencia, pasando a tratar de gestionar la reconstrucci\u00f3n de Ucrania o los cuellos de botella de las cadenas de valor globales que pasan por el Canal de Panam\u00e1. Al mismo tiempo, en el caso espa\u00f1ol, el Estado ha tomado el control de Telef\u00f3nica e Indra, dos compa\u00f1\u00edas estrat\u00e9gicas en el desarrollo del capitalismo verde militar.<\/p>\n\n\n\n<p>La entrada de Musk en la administraci\u00f3n Trump como vicepresidente&nbsp;<em>de facto<\/em>&nbsp;es el caso m\u00e1s ilustrativo de esta tendencia en la evoluci\u00f3n del poder corporativo. Su reciente salida del gobierno y de los c\u00edrculos de influencia del presidente de Estados Unidos no obedece a un profundo cambio de tendencia, sino m\u00e1s bien a un intento de salvar los muebles tras la ca\u00edda de las ventas y la capitalizaci\u00f3n burs\u00e1til de sus propias empresas. Tampoco se puede obviar que el poder corporativo no obedece siempre a los mismos intereses; las peleas intercapitalistas forman parte de los mecanismos de competencia en los mercados. El proceso de concentraci\u00f3n del poder corporativo y su participaci\u00f3n decisiva en las decisiones ejecutivas de los gobiernos sigue su curso.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Re-regulaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Otra de las ideas siempre asociadas al avance del neoliberalismo es la de la creciente desregulaci\u00f3n. Habitualmente suele decirse que el aumento del poder corporativo camina de la mano de la suavizaci\u00f3n y relajaci\u00f3n de las legislaciones laborales y ambientales. Y realmente es as\u00ed, como se ha puesto de manifiesto con la derogaci\u00f3n de los m\u00ednimos contrapesos ambientales establecidos en la anterior administraci\u00f3n estadounidense tras la llegada del Trump 2.0, o con el&nbsp;<em>pack<\/em>&nbsp;\u00f3mnibus establecido por la Comisi\u00f3n Europea para dejar en un caj\u00f3n todas las medidas del capitalismo verde establecidas en el primer mandato de Von der Leyen. Pero esto es solo una parte de la historia.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que no suele analizarse tan a menudo es que la desregulaci\u00f3n en derechos sociales va siempre de la mano de una fuerte re-regulaci\u00f3n en favor de los intereses de los grandes propietarios. La creaci\u00f3n de nuevas normas y la coescritura de legislaciones&nbsp;<em>ad hoc<\/em>&nbsp;para consolidar y ampliar los negocios corporativos ha sido una constante en las \u00faltimas cinco d\u00e9cadas. La definici\u00f3n de los proyectos estrat\u00e9gicos de minerales cr\u00edticos en la Uni\u00f3n Europea, por poner un caso paradigm\u00e1tico reciente, tiene una doble funci\u00f3n: por un lado, rebajar las cortapisas ambientales y las trabas regulatorias que puedan atar m\u00ednimamente a las grandes corporaciones; por otro, otorgar todo tipo de ventajas fiscales y apoyos estatales a esas mismas empresas para que puedan seguir incrementando sus ganancias.<\/p>\n\n\n\n<p>En el caso europeo, entre 2022 y 2024 se sentaron las bases normativas para el desarrollo del capitalismo verde y digital: reglamento de materias primas cr\u00edticas, renovaci\u00f3n de la agenda comercial con Am\u00e9rica Latina, impulso de las alianzas p\u00fablico-privadas y apertura de nuevos mercados v\u00eda&nbsp;<em>Global Gateway<\/em>, actualizaci\u00f3n de tratados comerciales y firma de acuerdos de asociaci\u00f3n estrat\u00e9gica, refuerzo de fronteras con el pacto migratorio europeo, estrategia industrial de defensa\u2026 Y en 2025, acto seguido, se ha pisado el acelerador para el desarrollo del capitalismo verde militar:&nbsp;<em>ReArm Europe<\/em>, libro blanco de defensa, b\u00fasqueda de mecanismos conjuntos de financiaci\u00f3n, incremento del gasto militar hasta el 5&nbsp;% del PIB en los presupuestos nacionales, etc. Los Estados centrales han emprendido una acelerada ofensiva normativa para establecer a la carrera las reglas que dirigir\u00e1n el siguiente ciclo (corto) de acumulaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En la d\u00e9cada de la austeridad, se dec\u00eda que era imposible regular en un sentido contrario a los intereses del capital porque la legislaci\u00f3n y los impedimentos t\u00e9cnicos no lo permit\u00edan. Pero si algo ha demostrado el cambio de paso de los Estados europeos tras la pandemia y la guerra es que todo se puede hacer: la suspensi\u00f3n del pacto de estabilidad y crecimiento, intocable con su regla de gasto y techo de d\u00e9ficit hace unos a\u00f1os; el blindaje del pago de la deuda, establecido en las constituciones nacionales a petici\u00f3n de Alemania y ahora anulado en la Constituci\u00f3n alemana para emprender un endeudamiento masiva con el que tratar de salir de la crisis; la deuda mutualizada para evitar el colapso del metabolismo econ\u00f3mico europeo tras la pandemia y la propuesta actual de emitir eurobonos para financiar la industria de la guerra. La coraza jur\u00eddico-econ\u00f3mica de la arquitectura neoliberal, al fin y al cabo, no es otra cosa que el resultado de la voluntad pol\u00edtica y las relaciones de fuerza.<\/p>\n\n\n\n<p>Seguramente ya hemos entrado en la era de la&nbsp;<em>austeridad armada<\/em>. Siguiendo el hilo de los recortes que acaba de anunciar el gobierno franc\u00e9s \u2013en sanidad y educaci\u00f3n, y tambi\u00e9n en la tasa de reposici\u00f3n del funcionariado e incluso en la supresi\u00f3n de d\u00edas festivos\u2013, es previsible la extensi\u00f3n de la recuperaci\u00f3n de los techos de gasto para las partidas sociales pero no para el pago del servicio de la deuda y las inversiones en armamento.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Asfixia de la democracia liberal<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>No podemos comprender la emergencia, internacionalizaci\u00f3n y pujanza de esta ola de autoritarismo global sin analizar las m\u00e1s de cuatro d\u00e9cadas de expansi\u00f3n del modelo de gobernanza neoliberal y su impacto en la conformaci\u00f3n de una cultura pol\u00edtica profundamente antidemocr\u00e1tica. El empe\u00f1o incesante del neoliberalismo por ampliar el papel mercantilizador del Estado y el asalto institucional de los actores de la econom\u00eda privada que han puesto los poderes p\u00fablicos a su servicio, reemplazando cualquier regulaci\u00f3n y hasta los m\u00ednimos mecanismos de distribuci\u00f3n por la libertad de mercado y la protecci\u00f3n de los derechos de propiedad, ha supuesto un aut\u00e9ntico ataque a la vida pol\u00edtica y al concepto de igualdad.<\/p>\n\n\n\n<p>La democracia liberal, la m\u00e1s d\u00e9bil de los trillizos en disputa nacidos de la modernidad europea temprana, junto con el Estado-naci\u00f3n y el capitalismo, se ve as\u00ed amenazada por una suerte de autoritarismo iliberal. Un acelerado proceso de oligarquizaci\u00f3n de la democracia, desmantelamiento del Estado de derecho y ataque a las libertades de las minor\u00edas como aut\u00e9ntico&nbsp;<em>leitmotiv<\/em>&nbsp;de la acci\u00f3n de gobierno desde Trump a Milei, pasando por Modi, Duterte, Erdo\u011fan, Orb\u00e1n o Putin.<\/p>\n\n\n\n<p>Aparece tambi\u00e9n una suerte de microf\u00edsica reaccionaria que se condensa en la recuperaci\u00f3n de una visi\u00f3n autoritaria del modelo de vida aspiracional promovido especialmente en EE&nbsp;UU, basado en el consumo, la estabilidad laboral y el acceso a bienes materiales: el llamado&nbsp;<em>american way of life<\/em>, que parec\u00eda herido de muerte. Pero que, en los pa\u00edses de Europa central, es una suerte de lo que Habermas llam\u00f3 chauvinismo del bienestar. La nostalgia del pasado por parte de la extrema derecha se convierte en una estrategia para cancelar la posibilidad de imaginar un futuro distinto.<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, la ola de autoritarismo reaccionario aparece con la funci\u00f3n hist\u00f3rica de intentar apuntalar un mundo en crisis, un modelo que hace aguas por todas partes. Se trata de un intento de&nbsp;<em>retorno a la normalidad<\/em>&nbsp;del pasado, que se expresa con claridad en lemas como el&nbsp;<em>Let\u2019s take back control<\/em>&nbsp;del Brexit. Una propuesta que se fundamenta en la promesa de seguridad en un mundo cada vez m\u00e1s incierto. Pero es una seguridad construida a la contra, que se sostiene sobre la inseguridad del otro.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Necrocapitalismo<br><\/strong>La oligarquizaci\u00f3n y concentraci\u00f3n del poder pol\u00edtico-econ\u00f3mico se ha traducido en la conformaci\u00f3n de lo que William Robinson caracteriza como una clase capitalista transnacional:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Los principales sectores de las clases capitalistas nacionales se han integrado entre s\u00ed, y m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras, en un proceso de formaci\u00f3n de clase transnacional. Esta es la fracci\u00f3n hegem\u00f3nica del capital a escala mundial y est\u00e1 compuesta por los propietarios y directivos de las gigantescas corporaciones transnacionales.<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Que, a su vez, ejercita su poder de clase a trav\u00e9s de los aparatos del Estado transnacional:<\/p>\n\n\n\n<p><em>una red laxa de organizaciones supranacionales junto con estados nacionales en manos de legisladores y dirigentes estatales favorables a las pol\u00edticas transnacionales<\/em><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/tesis-sobre-las-mutaciones-del-poder-corporativo-en-tiempos-de-necrocapitalismo\/#_ftn12\"><strong><em>[12]<\/em><\/strong><\/a><em>.<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La b\u00fasqueda incesante del neoliberalismo por limitar el Estado y acabar con el control pol\u00edtico de los actores econ\u00f3micos y los mercados, reemplazando la regulaci\u00f3n y la distribuci\u00f3n por libertad de mercado y derechos de propiedad, ha supuesto un aut\u00e9ntico ataque a la vida pol\u00edtica y al concepto de igualdad.&nbsp;El empe\u00f1o incesante del neoliberalismo por ampliar el papel mercantilizador del Estado y el asalto institucional de los actores de la econom\u00eda privada \u2013que han puesto los poderes p\u00fablicos a su servicio\u2013, reemplazando cualquier regulaci\u00f3n y hasta los m\u00ednimos mecanismos de distribuci\u00f3n por la libertad de mercado y la protecci\u00f3n de los derechos de propiedad, ha supuesto un aut\u00e9ntico ataque a la vida pol\u00edtica y al concepto de igualdad.<\/p>\n\n\n\n<p>De hecho, el cuestionamiento neoliberal de la justicia social se ha convertido en el sentido com\u00fan de un robusto conservadurismo. El ejemplo argentino de Milei es palmario, recuperando la familia como&nbsp;<em>leitmotiv<\/em>de su propuesta de organizaci\u00f3n social. No podemos olvidar el sue\u00f1o ordoliberal de un orden de mercado, regido por una constituci\u00f3n econ\u00f3mica y guiado por tecn\u00f3cratas, que considera a la familia como un elemento esencial de organizaci\u00f3n social, al hacer a los trabajadores y trabajadoras m\u00e1s resilientes ante las recesiones econ\u00f3micas y m\u00e1s competitivos frente a los ajustes econ\u00f3micos de la competencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Estamos asistiendo a la constituci\u00f3n de un aut\u00e9ntico&nbsp;<em>necrocapitalismo<\/em>, la defensa de los intereses de la clase pol\u00edtico-empresarial a nivel transnacional, a trav\u00e9s de la violencia, el saqueo y el expolio. Combinado con una nueva forma de mando social \u00fanica, en donde son los superoligarcas los due\u00f1os de las redes&nbsp;que controlan la producci\u00f3n de hegemon\u00eda mediante la distracci\u00f3n y, m\u00e1s a\u00fan, la alienaci\u00f3n narcisista. Un ataque frontal para la conquista del&nbsp;<em>Estado<\/em>, que tiene como victimas necesarias la misma democracia liberal y, sobre todo, los derechos fundamentales de las personas, los pueblos y la naturaleza. En el necrocapitalismo, las vidas de quienes no resultan funcionales a los mecanismos habituales de generaci\u00f3n de riqueza son desechables<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/tesis-sobre-las-mutaciones-del-poder-corporativo-en-tiempos-de-necrocapitalismo\/#_ftn13\"><strong>[13]<\/strong><\/a>. La ampliaci\u00f3n de la frontera extractiva y de la ofensiva mercantilizadora no hace prisioneros.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a><strong>Notas:<\/strong><\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/tesis-sobre-las-mutaciones-del-poder-corporativo-en-tiempos-de-necrocapitalismo\/#_ftnref1\">[1]<\/a>&nbsp;Dylan Riley y Robert Brenner, \u201c<a href=\"https:\/\/newleftreview.es\/issues\/138\/articles\/seven-theses-on-american-politics-translation.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Siete tesis sobre la pol\u00edtica estadounidense<\/a>\u201d,&nbsp;<em>New Left Review<\/em>, 138, 2023.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/tesis-sobre-las-mutaciones-del-poder-corporativo-en-tiempos-de-necrocapitalismo\/#_ftnref2\">[2]<\/a>&nbsp;Lou\u00e7a, Francisco (Febrero 2025), \u201c\u00bfQui\u00e9n es el enemigo? La superoligarqu\u00eda, Viento Sur: https:\/\/vientosur.info\/quien-es-el-enemigo-la-superoligarquia\/<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/tesis-sobre-las-mutaciones-del-poder-corporativo-en-tiempos-de-necrocapitalismo\/#_ftnref3\">[3]<\/a>&nbsp;Miguel Urb\u00e1n,&nbsp;<em>Trumpismos<\/em>, Barcelona, Verso, 2024.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/tesis-sobre-las-mutaciones-del-poder-corporativo-en-tiempos-de-necrocapitalismo\/#_ftnref4\">[4]<\/a>&nbsp;Erika Gonz\u00e1lez y Pedro Ramiro, \u201cEl Estado-empresa espa\u00f1ol en el capitalismo verde\u201d,&nbsp;<em>La P\u00fablica<\/em>, n\u00ba 1, 2022.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/tesis-sobre-las-mutaciones-del-poder-corporativo-en-tiempos-de-necrocapitalismo\/#_ftnref5\">[5]<\/a>&nbsp;Quinn Slobodian,&nbsp;<em>Globalistas<\/em>, Madrid, Capit\u00e1n Swing, 2021, p. 38.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/tesis-sobre-las-mutaciones-del-poder-corporativo-en-tiempos-de-necrocapitalismo\/#_ftnref6\">[6]<\/a>&nbsp;Pedro Ramiro, \u201cCrisis y luchas a escala europea: internacionalismo y ecologismo social frente al capitalismo verde militar\u201d,&nbsp;<em>Cuadernos de Estrategia<\/em>, 2, 2024.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/tesis-sobre-las-mutaciones-del-poder-corporativo-en-tiempos-de-necrocapitalismo\/#_ftnref7\">[7]<\/a>&nbsp;https:\/\/vientosur.info\/autoritarismo-y-democracia-en-el-siglo-xxi\/<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/tesis-sobre-las-mutaciones-del-poder-corporativo-en-tiempos-de-necrocapitalismo\/#_ftnref8\">[8]<\/a>&nbsp;Juan Hern\u00e1ndez Zubizarreta y Pedro Ramiro, \u201cDeclaraci\u00f3n universal de los derechos del poder corporativo\u201d,&nbsp;<em>CTXT<\/em>, n\u00ba 284, 2022.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/tesis-sobre-las-mutaciones-del-poder-corporativo-en-tiempos-de-necrocapitalismo\/#_ftnref9\">[9]<\/a>&nbsp;Francesca Albanese,&nbsp;<em>De la econom\u00eda de la ocupaci\u00f3n a la econom\u00eda del genocidio<\/em>, Consejo de Derechos Humanos, Naciones Unidas, A\/HRC\/59\/23, 2025.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/tesis-sobre-las-mutaciones-del-poder-corporativo-en-tiempos-de-necrocapitalismo\/#_ftnref10\">[10]<\/a>&nbsp;Lowy, Michael (2011). Ecosocialismo. Editorial Herramienta. Argentina<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/tesis-sobre-las-mutaciones-del-poder-corporativo-en-tiempos-de-necrocapitalismo\/#_ftnref11\">[11]<\/a>&nbsp;Juan Hern\u00e1ndez Zubizarreta y Pedro Ramiro,&nbsp;<em>La Uni\u00f3n Europea y el capitalismo verde militar: materias primas y acuerdos comerciales para el extractivismo neocolonial<\/em>, Ecologistas en Acci\u00f3n y OMAL, 2024.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/tesis-sobre-las-mutaciones-del-poder-corporativo-en-tiempos-de-necrocapitalismo\/#_ftnref12\">[12]<\/a>&nbsp;William I. Robinson,&nbsp;<em>Mano dura<\/em>, Madrid, Errata Naturae, 2023.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/tesis-sobre-las-mutaciones-del-poder-corporativo-en-tiempos-de-necrocapitalismo\/#_ftnref13\">[13]<\/a>&nbsp;Juan Hern\u00e1ndez Zubizarreta y Pedro Ramiro, \u201cSalir del necrocapitalismo: los derechos humanos frente al poder corporativo\u201d,<em>Viento Sur<\/em>, n\u00ba 182, 2022.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Miguel Urb\u00e1n\/Pedro Ramiro (Viento Sur, 10-10-25) Se puede decir, ciertamente con raz\u00f3n, que la evoluci\u00f3n del poder corporativo es la historia de una alianza permanente entre el capital y las altas instancias del Estado. 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