{"id":59827,"date":"2025-11-14T12:19:57","date_gmt":"2025-11-14T16:19:57","guid":{"rendered":"https:\/\/debateplural.net\/site\/?p=59827"},"modified":"2025-11-14T12:19:59","modified_gmt":"2025-11-14T16:19:59","slug":"el-enfrentamiento-entre-china-y-estados-unidos-por-el-control-digital","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2025\/11\/14\/el-enfrentamiento-entre-china-y-estados-unidos-por-el-control-digital\/","title":{"rendered":"El enfrentamiento entre China y Estados Unidos por el control digital"},"content":{"rendered":"\n<p>Benjamin B\u00fcrbaumer (Viento Sur, 14-11-25)<\/p>\n\n\n\n<p>Todos con Trump. El espectacular cambio de bando de Silicon Valley es un acontecimiento importante en la pol\u00edtica estadounidense contempor\u00e1nea. Tradicionalmente cercanos al Partido Dem\u00f3crata, los multimillonarios del sector digital se alinearon con Donald Trump durante su investidura como presidente de Estados Unidos en 2025 y, desde entonces, constituyen uno de los pilares del bloque en el poder en Washington.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta evoluci\u00f3n nos lleva directamente a las contradicciones del capitalismo mundial. Es cierto que el apoyo de Silicon Valley a Trump tambi\u00e9n tiene ra\u00edces internas: con Lina Khan al frente de la autoridad de competencia, la administraci\u00f3n Biden hab\u00eda intentado frenar la monopolizaci\u00f3n digital&nbsp;<sup><a href=\"javascript:void(0)\">1<\/a><\/sup>. Adem\u00e1s, a Silicon Valley le acecha un peligro de otra magnitud desde la otra orilla del oc\u00e9ano Pac\u00edfico. En los \u00faltimos veinte a\u00f1os, China ha experimentado un auge tecnol\u00f3gico espectacular. Hoy en d\u00eda, los gigantes digitales chinos compiten seriamente con sus adversarios estadounidenses. Es dif\u00edcil sobreestimar lo que est\u00e1 en juego: de hecho, va m\u00e1s all\u00e1 de una batalla en la que las multinacionales de ambos lados del Pac\u00edfico intentan ganar cuota de mercado; en realidad, la batalla se libra por el control del mercado mundial como tal. Para darse cuenta de ello, es necesario analizar el capitalismo mundial contempor\u00e1neo. Este examen permite comprender la radicalizaci\u00f3n de Silicon Valley que apoya una pol\u00edtica estadounidense cada vez m\u00e1s agresiva y cuyos efectos repercuten a todos los pa\u00edses del mundo; basta pensar en la pol\u00edtica arancelaria del presidente Trump. Traigamos a colaci\u00f3n los contornos de la componente digital de esta rivalidad chino-estadounidense para comprender mejor la tormenta que sacude la pol\u00edtica mundial.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>1. La infraestructura del capitalismo mundial<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Por lo general, la globalizaci\u00f3n se define como \u201cuna interconexi\u00f3n creciente a escala mundial\u201d que se derivar\u00eda, ante todo, \u201cdel aumento de los movimientos de capital financiero y de bienes y servicios\u201d&nbsp;<sup><a href=\"javascript:void(0)\">2<\/a><\/sup>. Sin embargo, la globalizaci\u00f3n no es solo la multiplicaci\u00f3n de los flujos, sino tambi\u00e9n una din\u00e1mica pol\u00edtica. La demostraci\u00f3n de este hecho es uno de los principales logros de la investigaci\u00f3n en econom\u00eda pol\u00edtica internacional: as\u00ed pues, parece que la globalizaci\u00f3n es un proceso supervisado por Estados Unidos&nbsp;<sup><a href=\"javascript:void(0)\">3<\/a><\/sup>, que impuls\u00f3 la creaci\u00f3n de un verdadero mercado mundial, interviniendo como bomberos jefe durante sus crisis y controlando las infraestructuras en las que se sustenta.<\/p>\n\n\n\n<p>La menci\u00f3n de las infraestructuras merece una precisi\u00f3n: nuestra concepci\u00f3n de la infraestructura va m\u00e1s all\u00e1 de la definici\u00f3n convencional, que incluye dispositivos como carreteras, presas y redes el\u00e9ctricas. Estas \u00faltimas forman parte de las infraestructuras f\u00edsicas, pero el mercado mundial tambi\u00e9n se apoya en infraestructuras monetarias (que hacen posibles los pagos), t\u00e9cnicas (normas y reglamentaciones t\u00e9cnicas), militares (bases militares) y digitales (tecnolog\u00edas punta). Solo cuando todas estas infraestructuras est\u00e1n presentes pueden la oferta y la demanda encontrarse efectivamente a escala mundial.<\/p>\n\n\n\n<p>Para comprender el alcance heur\u00edstico de esta comprensi\u00f3n amplia de la infraestructura, conviene a\u00f1adir el concepto de \u201cpoder estructural\u201d&nbsp;<sup><a href=\"javascript:void(0)\">4<\/a><\/sup>.&nbsp;&nbsp;Como complemento a las concepciones tradicionales del poder como capacidad del actor A para dictar directamente la conducta del actor B, el poder estructural se refiere a la capacidad de un Estado para determinar las condiciones de participaci\u00f3n de los Estados, las empresas y otros actores en los asuntos mundiales. Decidir el marco de una interacci\u00f3n es canalizar su resultado sin intervenir directamente. Las infraestructuras en sentido amplio encarnan concretamente el poder estructural. En otras palabras, el ejercicio del poder estructural pasa, en la pr\u00e1ctica, por el control de las infraestructuras que otros actores deben utilizar para realizar transacciones.<\/p>\n\n\n\n<p>El control de las infraestructuras en las que se basa la globalizaci\u00f3n es a la vez una garant\u00eda de beneficios excepcionales y una fuente de poder pol\u00edtico extraterritorial. En lo que respecta al aspecto econ\u00f3mico, \u201clos recursos se extraen m\u00e1s eficazmente de forma invisible, es decir, mediante el cumplimiento rutinario de las normas y no la coacci\u00f3n\u201d&nbsp;<sup><a href=\"javascript:void(0)\">5<\/a><\/sup>. Es su naturaleza t\u00e1cita la que convierte las infraestructuras en un vector de prosperidad sin precedentes. Al mismo tiempo, las infraestructuras ofrecen un poder de intervenci\u00f3n \u00fanico a quienes las controlan. El concepto de cuello de botella ayuda a comprender mejor los contornos de esta posibilidad de control. Se refiere a \u201clugares que limitan la capacidad de circulaci\u00f3n y no pueden ser f\u00e1cilmente eludidos, si es que pueden serlo\u201d&nbsp;<sup><a href=\"javascript:void(0)\">6<\/a><\/sup>. Controlar los cuellos de botella es controlar la circulaci\u00f3n mundial y los beneficios asociados. La multiplicaci\u00f3n de los flujos comerciales y financieros t\u00edpica de la globalizaci\u00f3n va, por tanto, de la mano de la multiplicaci\u00f3n del poder de los guardianes de las infraestructuras. De ello se deduce que el control de las infraestructuras de la econom\u00eda mundial es una fuente de poder extraordinario. Cuando este se ve cuestionado, se producen conflictos igualmente extraordinarios. Durante d\u00e9cadas, el control de las infraestructuras de la globalizaci\u00f3n fue, por tanto, un multiplicador de riqueza y poder para Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Sus colosales consecuencias redistributivas y pol\u00edticas ser\u00edan una raz\u00f3n m\u00e1s que suficiente para estudiar las infraestructuras. Sin embargo, hay una tercera raz\u00f3n: si prestamos especial atenci\u00f3n a las infraestructuras es tambi\u00e9n porque, m\u00e1s que cualquier disputa internacional puntual, por espectacular que sea (un globo chino sobrevolando Estados Unidos\u2026), lo que distingue a los conflictos en torno a las infraestructuras es su car\u00e1cter duradero. Una vez que una infraestructura est\u00e1 en funcionamiento, moldea de forma duradera los flujos mundiales. Las batallas por las infraestructuras producen, por tanto, efectos persistentes que bloquean el campo de posibilidades durante un tiempo considerable.<\/p>\n\n\n\n<p>Por consiguiente, las actuales batallas infraestructurales entre Estados Unidos y China son un indicio clave de la intensidad de su rivalidad. En efecto, cualquier potencia que aspire a mantener o modificar las relaciones internacionales a su favor tiene inter\u00e9s en configurar estos \u00e1mbitos, considerados t\u00e9cnicos, pero en realidad altamente pol\u00edticos. Gracias a los sistemas de pago, las normas t\u00e9cnicas, los canales de vigilancia de las rutas mar\u00edtimas y otros dispositivos, las mercanc\u00edas y los capitales pueden circular por el mundo. Sin infraestructuras no hay beneficios, y sin beneficios no hay Estados poderosos. As\u00ed, este texto confiere a las infraestructuras de la globalizaci\u00f3n una importancia estrat\u00e9gica crucial que anuncia las l\u00edneas divisorias del futuro. Una vez bien definido el reto general de las infraestructuras, podemos pasar a analizar el desaf\u00edo que plantea China a la infraestructura digital de la globalizaci\u00f3n&nbsp;<sup><a href=\"javascript:void(0)\">7<\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>2. El espectacular auge tecnol\u00f3gico de la infraestructura digital de China<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La ambici\u00f3n china de sustituir las infraestructuras estadounidenses por alternativas centradas en China no est\u00e1 tan avanzada en ning\u00fan otro \u00e1mbito como en el digital. Para comprender que el dominio de las tecnolog\u00edas digitales punteras equivale al control de una infraestructura, es imprescindible conocer la forma contempor\u00e1nea de la divisi\u00f3n internacional del trabajo: la cadena de valor global. Esquem\u00e1ticamente, en lugar de fabricar un producto de principio a fin en una sola f\u00e1brica, como ocurr\u00eda en el fordismo, la producci\u00f3n se dispersa hoy en d\u00eda por multitud de pa\u00edses. Tras la apariencia de una simple reorganizaci\u00f3n t\u00e9cnica de la divisi\u00f3n geogr\u00e1fica del trabajo se esconden cambios importantes en las relaciones de poder entre el capital de los pa\u00edses avanzados y el capital de los pa\u00edses perif\u00e9ricos, pero tambi\u00e9n, de manera m\u00e1s general, entre el trabajo y el capital.<\/p>\n\n\n\n<p>Los protagonistas de las cadenas de valor globales son las empresas&nbsp;<em>l\u00edderes<\/em>. Estas multinacionales, a menudo de origen estadounidense y, en menor medida, europeo, supervisan la fabricaci\u00f3n de un bien a partir de una serie de f\u00e1bricas dispersas en diferentes pa\u00edses, cada una de las cuales proporciona un bien intermedio indispensable para el ensamblaje del producto final, que tiene lugar en pa\u00edses donde el coste de la mano de obra es bajo. Esta configuraci\u00f3n es muy rentable para los&nbsp;<em>l\u00edderes<\/em>, ya que permite reducir los riesgos mediante la diversificaci\u00f3n geogr\u00e1fica de las instalaciones, disminuir los costes de producci\u00f3n (trabajadores, terrenos, energ\u00eda, materias primas, normativa medioambiental) y aumentar la flexibilidad. Todas estas caracter\u00edsticas aumentan la rentabilidad del&nbsp;<em>l\u00edder<\/em>&nbsp;en detrimento de los numerosos proveedores y, sobre todo, de sus trabajadores y trabajadoras.<\/p>\n\n\n\n<p>Una vez expuesta la configuraci\u00f3n, se plantea la pregunta de c\u00f3mo las empresas&nbsp;<em>l\u00edderes<\/em>&nbsp;logran controlar a sus proveedores para apropiarse de la mayor parte de los beneficios. La respuesta se encuentra en las tecnolog\u00edas clave. Las empresas&nbsp;<em>l\u00edderes<\/em>&nbsp;son generalmente grandes empresas de pa\u00edses avanzados cuya actividad se centra, en particular, en la propiedad de las tecnolog\u00edas clave necesarias para el funcionamiento de toda la cadena. La tecnolog\u00eda se convierte as\u00ed en el nodo estrat\u00e9gico que hace posible la producci\u00f3n y, por tanto, la explotaci\u00f3n y la apropiaci\u00f3n de los beneficios a escala mundial. El control de las tecnolog\u00edas punteras se convierte as\u00ed en un cuello de botella similar al de otras infraestructuras del mercado mundial.<\/p>\n\n\n\n<p>Una vez establecido c\u00f3mo se enriquecen las empresas multinacionales estadounidenses gracias a las cadenas de valor globales, conviene ahora aclarar en qu\u00e9 medida esta configuraci\u00f3n se ve amenazada por el auge de China. Si no hablamos de infraestructura tecnol\u00f3gica en general, sino m\u00e1s concretamente de infraestructura digital, es porque hoy en d\u00eda la tecnolog\u00eda punta es la tecnolog\u00eda digital. Esta tecnolog\u00eda es hoy objeto de una batalla tan intensa entre China y Estados Unidos porque puede alterar la relaci\u00f3n de fuerzas mundial. Para verlo, es necesario fijarse en las largas ondas de los paradigmas tecnoecon\u00f3micos&nbsp;<sup><a href=\"javascript:void(0)\">8<\/a><\/sup>. En efecto, desde el punto de vista tecnol\u00f3gico, la historia del capitalismo corresponde a una sucesi\u00f3n de tecnolog\u00edas paradigm\u00e1ticas que irrigan toda la econom\u00eda y generan as\u00ed ganancias de productividad. Cada una de estas ondas dura aproximadamente 50 a\u00f1os. Cuando la econom\u00eda mundial pasa de una onda a otra, se abren oportunidades excepcionales que pueden permitir a los pa\u00edses tecnol\u00f3gicamente atrasados dar un gran salto adelante. Dado que el desarrollo tecnol\u00f3gico es un proceso acumulativo, los rezagados suelen ir siempre por detr\u00e1s de los pa\u00edses precursores, al menos mientras permanecen en la misma onda. Cuando se inicia una nueva onda, la ventaja en materia de competencias y conocimientos en ingenier\u00eda y equipos asociados acumulada por los precursores durante el paradigma tecnoecon\u00f3mico anterior, pierde gran parte de su valor. La sustituci\u00f3n de una onda por la siguiente crea, por tanto, una situaci\u00f3n muy poco habitual. Los rezagados pueden entonces, al comprometerse plenamente con el desarrollo de las tecnolog\u00edas del nuevo paradigma, situarse a la vanguardia del conocimiento y superar a los precursores hist\u00f3ricos.<\/p>\n\n\n\n<p>La actual transici\u00f3n a la onda digital representa precisamente una oportunidad de este tipo. China la ha aprovechado plenamente con su plan de desarrollo de tecnolog\u00edas aut\u00f3ctonas puesto en marcha en 2006. Hasta entonces, confiaba en la voluntad de las multinacionales extranjeras de compartir sus conocimientos, algo a lo que estas se negaban rotundamente (precisamente porque el control monopol\u00edstico de las tecnolog\u00edas les permite dominar las cadenas de valor globales). Ante este fracaso, se impuso un cambio de estrategia. Publicada en 2006, la nueva orientaci\u00f3n se confirmar\u00eda posteriormente con una variedad de planes sectoriales.<\/p>\n\n\n\n<p>La China contempor\u00e1nea es un ejemplo magistral del desarrollo desigual y combinado del capitalismo. En efecto, los instrumentos que han permitido a China apoderarse de las tecnolog\u00edas digitales est\u00e1n estrechamente relacionados con su integraci\u00f3n muy espec\u00edfica en la globalizaci\u00f3n como r\u00e9gimen de acumulaci\u00f3n intenso y extrovertido. La extroversi\u00f3n manufacturera en una econom\u00eda mundial organizada en cadenas de valor globales significa que cada d\u00eda los componentes t\u00e9cnicos m\u00e1s sofisticados pasan por las f\u00e1bricas chinas encargadas de ensamblarlos en productos finales. Ser la f\u00e1brica del mundo supone beneficiarse de innumerables posibilidades de aprendizaje e ingenier\u00eda inversa. La extroversi\u00f3n tambi\u00e9n ejerce una presi\u00f3n extrema sobre los salarios, lo que libera a\u00fan m\u00e1s capital para invertir en la producci\u00f3n industrial. El efecto de la gran disponibilidad de capital se ve amplificado por las autoridades chinas, que mantienen un importante control sobre una serie de palancas econ\u00f3micas, en particular financieras y normativas, y practican un tipo de planificaci\u00f3n. Gracias a estas herramientas, son capaces de fomentar la aceleraci\u00f3n tecnol\u00f3gica. El cambio de estrategia de 2006 se basa en estas caracter\u00edsticas \u00fanicas de la inserci\u00f3n subordinada de China en la globalizaci\u00f3n: las pone al servicio de un salto adelante en el \u00e1mbito digital. El plan de reactivaci\u00f3n contra la crisis de 2008-2009 no hizo m\u00e1s que reforzar esta din\u00e1mica.<\/p>\n\n\n\n<p>Los efectos de la planificaci\u00f3n china en favor de la innovaci\u00f3n pueden evaluarse a partir de las cifras sobre el registro de patentes. M\u00e1s concretamente, hay que consultar los datos relativos a las familias de patentes tri\u00e1dicas. Estas se refieren a la presentaci\u00f3n simult\u00e1nea de una misma patente en varios pa\u00edses, en particular en las tres oficinas de patentes m\u00e1s importantes \u2013situadas en Estados Unidos, la Uni\u00f3n Europea y Jap\u00f3n\u2013, lo que se denomina la&nbsp;<em>tr\u00edada<\/em>. Una solicitud tri\u00e1dica indica que el solicitante considera que posee una novedad de valor mundial. El siguiente gr\u00e1fico muestra que, entre 1995 y 2006, la cuota china en las solicitudes mundiales de patentes tri\u00e1dicas en el \u00e1mbito de las tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n y la comunicaci\u00f3n se mantuvo pr\u00e1cticamente inalterada. Durante ese periodo, China era tecnol\u00f3gicamente inexistente. A continuaci\u00f3n, comienza un ascenso notable, pasando del 1\u2009% al 23\u2009% en 2020. En el camino, China no solo ha duplicado a los pa\u00edses de la Uni\u00f3n Europea, sino que los \u00faltimos datos disponibles indican que incluso ha superado a Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Este auge tecnol\u00f3gico no solo permitir\u00e1 a las empresas chinas situarse a la cabeza de una serie de cadenas de valor en un futuro pr\u00f3ximo \u2013y competir as\u00ed directamente con los beneficios de las multinacionales estadounidenses (y europeas)\u2013, sino que tambi\u00e9n les permitir\u00e1 influir de manera decisiva en la infraestructura digital de la econom\u00eda mundial. En otras palabras, la capacidad de China para dictar las reglas del juego aumenta y le acerca al objetivo de un capitalismo global centrado en China.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, no hay que sobrevalorar este gr\u00e1fico. No todas las familias de patentes tri\u00e1dicas son iguales. Estados Unidos, por ejemplo, sigue teniendo una ventaja notable en materia de inteligencia artificial generativa y, sobre todo, sus gigantes digitales pretenden ejercer toda su influencia para preservar la superioridad tecnol\u00f3gica estadounidense&nbsp;<sup><a href=\"javascript:void(0)\">9<\/a><\/sup>. No obstante, la posici\u00f3n dominante de la&nbsp;<em>tecnolog\u00eda<\/em>&nbsp;estadounidense, que durante d\u00e9cadas fue totalmente indiscutible, se ve ahora seriamente cuestionada. Esto permite comprender mejor el apoyo de una parte importante de Silicon Valley a las pol\u00edticas m\u00e1s agresivas de Trump.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta interpretaci\u00f3n en t\u00e9rminos de ondas tecnoecon\u00f3micas tambi\u00e9n permite comprender por qu\u00e9 Estados Unidos impone sanciones cada vez m\u00e1s amplias al sector digital chino. La batalla de los semiconductores tiene precisamente como objetivo privar a China de los componentes indispensables para las innovaciones de vanguardia y, de este modo, encerrarla en una posici\u00f3n de retraso tecnol\u00f3gico. Eclipsada por la ruidosa&nbsp;<em>guerra comercial,<\/em>&nbsp;la batalla m\u00e1s discreta de los chips \u2013y la respuesta china mediante restricciones a la exportaci\u00f3n de materiales estrat\u00e9gicos\u2013 concentra los verdaderos retos. Porque, a trav\u00e9s de ella, ya no se trata simplemente de transformar la circulaci\u00f3n de mercanc\u00edas, sino de controlar las capacidades de producci\u00f3n como tales. La pretensi\u00f3n estadounidense de supervisar el capitalismo global implica tambi\u00e9n la voluntad de determinar el retraso que China debe mantener con respecto a la frontera tecnol\u00f3gica.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>3. De la acumulaci\u00f3n al conflicto interimperialista<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Si el an\u00e1lisis de las infraestructuras del mercado mundial permite comprender la profundidad y la durabilidad del conflicto entre China y Estados Unidos, la forma del campo de batalla no puede explicar la raz\u00f3n fundamental del conflicto. Para esclarecer esta \u00faltima, una serie de contribuciones de diversos investigadores hacen hincapi\u00e9 en la llegada al poder de l\u00edderes m\u00e1s agresivos. La explicaci\u00f3n del conflicto sino-estadounidense se encontrar\u00eda, por tanto, en la llegada al poder del primer Trump en 2016&nbsp;<sup><a href=\"javascript:void(0)\">10<\/a><\/sup>, del lado estadounidense,&nbsp;&nbsp;o en la llegada al poder del presidente Xi Jinping en 2013&nbsp;<sup><a href=\"javascript:void(0)\">11<\/a><\/sup>&nbsp;del lado chino, o, incluso en ambos al mismo tiempo&nbsp;<sup><a href=\"javascript:void(0)\">12<\/a><\/sup>. Sin embargo, estas explicaciones basadas en las caracter\u00edsticas de lo l\u00edderes no logran dar cuenta del hecho de que las tensiones entre China y Estados Unidos se intensificaron a partir de la d\u00e9cada de 2000. Tener en cuenta este hecho lleva a adoptar una explicaci\u00f3n basada en un enfoque de la econom\u00eda pol\u00edtica internacional. Desde esta perspectiva, surge una sencilla idea central: el capitalismo socava la globalizaci\u00f3n. La paradoja del auge de China es que, al convertirse en capitalista, se ha visto obligada a socavar el proceso que ha permitido su propio auge, es decir, la globalizaci\u00f3n. En consecuencia, aspira a sustituir esta \u00faltima por un mercado mundial centrado en China. Esta reivindicaci\u00f3n la sit\u00faa directamente en la v\u00eda de la confrontaci\u00f3n con Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Es, por tanto, el proceso contradictorio de acumulaci\u00f3n de capital lo que debilita la supervisi\u00f3n estadounidense de la econom\u00eda mundial. Para convencerse de ello, basta con repasar las grandes etapas de la formaci\u00f3n del mercado mundial. Su punto de partida se encuentra en Estados Unidos de los a\u00f1os setenta, donde las empresas sufrieron una grave crisis de ca\u00edda de la tasa de beneficio. Para reflotar sus negocios, algunas de ellas \u2013el capital transnacional estadounidense encarnado por las empresas multinacionales\u2013 coquetearon con la idea de expandir sus actividades m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras nacionales. Desesperado por encontrar una salida a la crisis, acorralado por el desempleo, la intensificaci\u00f3n de la lucha de clases y otras movilizaciones contestatarias, el Estado estadounidense puso en pr\u00e1ctica el deseo m\u00e1s preciado del capital transnacional estadounidense: la creaci\u00f3n de un verdadero mercado mundial. Asumi\u00f3 el papel de supervisor jefe de una globalizaci\u00f3n en construcci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Al mismo tiempo, China atravesaba un per\u00edodo de fuertes disturbios econ\u00f3micos que allanaban el camino a la transformaci\u00f3n capitalista del pa\u00eds. De hecho, la facci\u00f3n liberal del Partido Comunista de China aprovech\u00f3 la situaci\u00f3n para tomar el poder. Uno de los componentes principales de este cambio radical fue la apertura econ\u00f3mica al resto del mundo. De ese modo, China se integr\u00f3 en&nbsp;&nbsp;la globalizaci\u00f3n en curso, ocupando un lugar subordinado. Intuyendo el buen negocio, las multinacionales estadounidenses percibieron inmediatamente el potencial lucrativo de una mano de obra muy barata, numerosa, formada y en buen estado de salud. Con el paso de los a\u00f1os, una parte cada vez mayor de los beneficios de las grandes empresas estadounidenses proced\u00eda del extranjero y, en particular, de China. La integraci\u00f3n de esta \u00faltima en la globalizaci\u00f3n fue, por tanto, el resultado de una alianza improbable entre&nbsp;<em>comunistas<\/em>&nbsp;chinos y capitalistas estadounidenses.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, esta concordancia escond\u00eda motivaciones divergentes. En lo que respecta a China, la participaci\u00f3n en la globalizaci\u00f3n se basaba en la ambici\u00f3n de acelerar el desarrollo nacional. Por parte de Estados Unidos, esta participaci\u00f3n refleja la voluntad de escapar de una crisis estructural mediante la apropiaci\u00f3n de beneficios en el extranjero. Por lo tanto, los dirigentes estadounidenses no eran favorables a cualquier tipo de participaci\u00f3n de China en la globalizaci\u00f3n. Estaban dispuestos a concederle un lugar subordinado. Si China se atreviera a salirse de este camino, no solo se ver\u00eda afectada la estabilidad del capitalismo en Estados Unidos, sino que estos mismos dirigentes podr\u00edan verse obligados a revisar su posici\u00f3n en relaci\u00f3n a China y, en general, su la pol\u00edtica internacional. Estas expectativas divergentes sobre el lugar preciso que deb\u00eda ocupar China en la globalizaci\u00f3n resurgen con las tensiones actuales.<\/p>\n\n\n\n<p>No obstante, en un primer momento, todo el mundo parec\u00eda salir beneficiado. En particular, los a\u00f1os noventa se presentan como un periodo de armon\u00eda transpac\u00edfica. El crecimiento se dispar\u00f3 en China y el mundo entero se volvi\u00f3 loco por los productos baratos que se fabricaban all\u00ed. Al otro lado del Pac\u00edfico, las multinacionales registraban resultados muy satisfactorios y pod\u00edan ofrecer a la poblaci\u00f3n estadounidense, precarizada durante a\u00f1os de crecientes desigualdades, bienes de consumo asequibles. Sin embargo, bajo esta aparente situaci\u00f3n beneficiosa para todo el mundo, ya se estaban gestando contradicciones. La m\u00e1s conocida, pero no la \u00fanica, ten\u00eda que ver con el comercio internacional (y las acciones del segundo mandato de Trump indican que a\u00fan no se ha superado). Dado que Estados Unidos registraba d\u00e9ficits comerciales cada vez m\u00e1s importantes con China, se alzaron voces que denunciaban la manipulaci\u00f3n del tipo de cambio de la moneda china. Al mismo tiempo, China llevaba a cabo una espectacular mejora de su producci\u00f3n manufacturera, hasta el punto de competir con los productores estadounidenses. Estos \u00faltimos respondieron acusando a las empresas chinas de haberles robado la tecnolog\u00eda. Sin juzgar esta controversia espec\u00edfica, es cierto que, fundamentalmente, su participaci\u00f3n en la globalizaci\u00f3n bajo la \u00e9gida del Estado proporciona a China las herramientas para pasar de ser un simple proveedor de las multinacionales estadounidenses a convertirse en un competidor, incluso en un precursor. Anestesiadas durante los a\u00f1os de luna de miel, las expectativas divergentes sobre el lugar de China en la globalizaci\u00f3n surgieron a partir de la d\u00e9cada del 2000.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas tensiones se acentuaronn tras la crisis de 2007-2008. Para escapar a la misma, China puso en marcha un plan de reactivaci\u00f3n, uno de cuyos efectos fue reforzar la sobreacumulaci\u00f3n. La salida del excedente de mercanc\u00edas al mercado mundial y la b\u00fasqueda de inversiones rentables en el extranjero ofrecieron entonces un respiro. En otras palabras, China busc\u00f3 superar la crisis mediante la extroversi\u00f3n. Al hacerlo, las empresas chinas invadieron a\u00fan m\u00e1s el terreno de las multinacionales estadounidenses. Acostumbradas al lujo de su posici\u00f3n dominante en el mercado mundial, estas \u00faltimas no vieron con buenos ojos a los nuevos competidores. Tras treinta a\u00f1os de globalizaci\u00f3n, la tensi\u00f3n se extiende incluso entre los grandes ganadores de este proceso.<\/p>\n\n\n\n<p>Dec\u00edamos m\u00e1s arriba que la paradoja de China es que, al convertirse en capitalista, ha minado la globalizaci\u00f3n. La tensi\u00f3n del capital transnacional estadounidense es un ejemplo de ello, pero lo que est\u00e1 en juego es m\u00e1s profundo que las cuotas de mercado que las multinacionales estadounidenses temen perder. Porque, para que su apuesta por el desarrollo capitalista acelerado en el marco de la competencia mundial tenga \u00e9xito, las autoridades chinas no pueden contentarse con participar en el juego estadounidense, sino que deben crear otro. En efecto, las infraestructuras que enmarcan la globalizaci\u00f3n no son neutrales. Aunque permiten a cualquier empresa que lo desee participar en ella y obtener beneficios, siguen estando sesgadas a favor de las empresas estadounidenses.<\/p>\n\n\n\n<p>Las tensiones entre China y Estados Unidos son hoy tan intensas porque, fundamentalmente, China est\u00e1 tratando de sustituir la globalizaci\u00f3n por una reorganizaci\u00f3n del mercado mundial centrada en China. Con este objetivo, sigue creando nuevas infraestructuras a trav\u00e9s de las cuales las mercanc\u00edas y los capitales podr\u00e1n circular por todo el mundo. As\u00ed pues, si las contradicciones de la acumulaci\u00f3n de capital llevaron inicialmente a Estados Unidos a impulsar la globalizaci\u00f3n, esas mismas contradicciones llevan hoy a China a cuestionarla. Manifiestamente incapaz de frenar el auge tecnol\u00f3gico de China, el Partido Dem\u00f3crata decepcion\u00f3 las expectativas de una parte sustancial del capital estadounidense, especialmente en Silicon Valley, que ha recurrido al enfoque m\u00e1s agresivo de Trump. Tras el cambio de lealtad pol\u00edtica, el capital estadounidense del sector digital sigue persiguiendo el mismo objetivo. La necesidad estructural de acumulaci\u00f3n constituye as\u00ed la ra\u00edz profunda de un mundo cada vez m\u00e1s sacudido por las tensiones entre las grandes potencias. En este sentido, el imperialismo es un fen\u00f3meno plenamente contempor\u00e1neo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Notas:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>1. Benjam\u00edn &nbsp;Braun y C\u00e9dric Durand, \u201cAmerica\u2019s Braudelian Autumn\u201d. Cabe se\u00f1alar que Silicon Valley no es, sin embargo, pol\u00edticamente homog\u00e9neo. V\u00e9ase Olivier Alexandre (2025), \u201cSilicon Valley: Muchas figuras vieron la elecci\u00f3n de Donald Trump como una oportunidad\u201d, 24\/03.<\/p>\n\n\n\n<p>2. Paul Krugman, Maurice Obstfeld y Marc Melitz,&nbsp;<em>International Economics: Theory and Policy<\/em>, Harlow, Pearson, 2018.<\/p>\n\n\n\n<p>3. Sam Gindin y Leo Panitch (2013),&nbsp;<em>The Making of Global Capitalism: The Political Economy Of American Empire<\/em>, Londres, Verso Books.<\/p>\n\n\n\n<p>4. Susan Strange (1993),&nbsp;<em>States And Markets<\/em>, Londres, Pinter.<\/p>\n\n\n\n<p>5. Herman Mark Schwartz (2019), \u201cAmerican Hegemony: Intellectual Property Rights, Dollar Centrality, and Infrastructural Power\u201d,&nbsp;<em>Review of International Political Economy<\/em>&nbsp;26, 3, p. 496.<\/p>\n\n\n\n<p>6. Jean-Paul Rodrigue (2004), \u201cStraits, Passages and Chokepoints: A Maritime Geostrategy of Petroleum Distribution\u201d,&nbsp;<em>Cahiers de g\u00e9ographie du Qu\u00e9bec<\/em>, p. 357-374, p. 359.<\/p>\n\n\n\n<p>7. Para un an\u00e1lisis m\u00e1s completo de las batallas por las infraestructuras entre China y Estados Unidos, en las que Estados Unidos mantiene una posici\u00f3n favorable, v\u00e9ase Benjamin B\u00fcrbaumer (2024),&nbsp;<em>Chine\/\u00c9tats-Unis, le capitalisme contre la mondialisation<\/em>, Par\u00eds, La D\u00e9couverte.<\/p>\n\n\n\n<p>8. Chris Freeman y Francisco Lou\u00e7\u00e3 (2001),&nbsp;<em>As Time Goes by: From the Industrial Revolutions to the Information Revolution<\/em>, Oxford, Oxford University Press; Ernest Mandel (1995),&nbsp;<em>Long Waves of Capitalist Development: A Marxist Interpretation<\/em>, Londres, Verso; Cecilia Rikap y Bengt-\u00c5ke Lundvall (2021),&nbsp;<em>The Digital Innovation Race<\/em>, Londres, Palgrave.<\/p>\n\n\n\n<p>9.&nbsp;<em>AI Index Repor<\/em>t (2025),&nbsp;<em>Artificial Intelligence Index Report 2025<\/em>, Stanford, Stanford University.<\/p>\n\n\n\n<p>10. Robert Boyer (2020),&nbsp;<em>Les capitalismes \u00e0 l\u2019\u00e9preuve de la pand\u00e9mie<\/em>, Par\u00eds, La D\u00e9couverte.<\/p>\n\n\n\n<p>11. &nbsp;Joseph S. Nye, (2023)\u200211\/&nbsp;<em>Soft Power and Great-Power Competition: Shifting Sands in the Balance of Power Between the United States and China, Springer<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>12. Graham Allison (2019), Vers la guerre: L\u2019Am\u00e9rique et la Chine dans le pi\u00e8ge de Thucydide? Par\u00eds: Odile Jacob.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Benjamin B\u00fcrbaumer (Viento Sur, 14-11-25) Todos con Trump. El espectacular cambio de bando de Silicon Valley es un acontecimiento importante en la pol\u00edtica estadounidense contempor\u00e1nea. Tradicionalmente cercanos al Partido Dem\u00f3crata, los multimillonarios del sector digital se alinearon con Donald Trump durante su investidura como presidente de Estados Unidos en 2025 y, desde entonces, constituyen uno [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":59828,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14,12],"tags":[],"class_list":["post-59827","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-internacionales","category-politica-3"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/59827"}],"collection":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=59827"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/59827\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":59829,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/59827\/revisions\/59829"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/59828"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=59827"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=59827"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=59827"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}