{"id":59925,"date":"2025-11-24T09:47:43","date_gmt":"2025-11-24T13:47:43","guid":{"rendered":"https:\/\/debateplural.net\/site\/?p=59925"},"modified":"2025-11-24T09:47:44","modified_gmt":"2025-11-24T13:47:44","slug":"brasil-entre-la-zanahoria-china-y-los-palos-estadounidenses","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2025\/11\/24\/brasil-entre-la-zanahoria-china-y-los-palos-estadounidenses\/","title":{"rendered":"Brasil entre la zanahoria china y los palos estadounidenses"},"content":{"rendered":"\n<p>Alejandro Marc\u00f3 del Pont (El T\u00e1bano economista, 24-11-25)<\/p>\n\n\n\n<p>En el turbulento panorama geopol\u00edtico de 2025, la pol\u00edtica exterior brasile\u00f1a bajo el gobierno de Luiz In\u00e1cio Lula da Silva se perfila como un ejercicio magistral de equilibrio pragm\u00e1tico, o lo que los analistas denominan \u00ab<strong>no alineaci\u00f3n activa<\/strong>\u00bb que representa en realidad un c\u00e1lculo estrat\u00e9gico de alta complejidad: c\u00f3mo aprovechar la rivalidad entre Estados Unidos y China sin terminar aplastado por ella.<\/p>\n\n\n\n<p>Lula, con su experiencia acumulada en mandatos previos, ha revitalizado esta aproximaci\u00f3n, posicionando a Brasil como un actor puente en el Sur Global, capaz de dialogar con Occidente mientras fortalece lazos con naciones emergentes como las que conforman los BRICS. Sin embargo, este pragmatismo podr\u00eda diluir la identidad estrat\u00e9gica de Brasil, convirti\u00e9ndolo en un oportunista reactivo en lugar de un l\u00edder proactivo. En un mundo donde la bipolaridad se intensifica, \u00bfpuede Brasil realmente \u00abjugar en ambos bandos\u00bb sin quemarse?<\/p>\n\n\n\n<p>El liderazgo regional en Sudam\u00e9rica constituye una pieza fundamental en este rompecabezas geopol\u00edtico. Cr\u00edticos como los analistas de la&nbsp;<a href=\"https:\/\/carnegieendowment.org\/?lang=en\">Carnegie Endowment<\/a>&nbsp;se\u00f1alan que esta ambici\u00f3n podr\u00eda ser ilusoria en un contexto de fragmentaci\u00f3n regional, donde pa\u00edses como Argentina bajo Javier Milei adoptan un neoliberalismo radical que choca frontalmente con el progresismo lulista. Aqu\u00ed radica una vulnerabilidad clave: la victoria de Lula en 2022, y su consolidaci\u00f3n en 2025, ha impulsado una diplomacia activa para reforzar este liderazgo, pero la complejidad del tablero sudamericano \u2014con un Mercosur al borde del colapso\u2014 introduce elementos de inestabilidad.<\/p>\n\n\n\n<p>El giro proestadounidense de Milei no se explica por afinidades ideol\u00f3gicas superficiales, como se ha caricaturizado en algunos medios, sino por necesidades geopol\u00edticas precisas de Estados Unidos, que ven en Buenos Aires una \u00abpuerta trasera\u00bb para contrarrestar la influencia brasile\u00f1a. Esta din\u00e1mica convierte a Argentina en un pe\u00f3n cautivo, independientemente de su gobierno, el pa\u00eds del tango se ha convertido en el caballo de Troya que podr\u00eda desbaratar a\u00f1os de construcci\u00f3n de autonom\u00eda regional.<\/p>\n\n\n\n<p>De acuerdo con an\u00e1lisis de centros de pensamiento como el&nbsp;<a href=\"https:\/\/cebri.org\/en\">CEBRI<\/a>&nbsp;y expertos en relaciones internacionales, los escenarios futuros para Brasil se delinean en al menos tres trayectorias posibles, cada una cargada de riesgos y oportunidades. En el escenario optimista de \u00ab<strong><em>cobertura exitosa<\/em><\/strong>\u00ab, Brasil logra explotar la competencia sino-estadounidense en su favor, atrayendo inversiones chinas en infraestructura mientras negocia acceso tecnol\u00f3gico con Washington, todo ello sin comprometer su soberan\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, el pesimismo acecha en el escenario de \u00ab<strong><em>alineaci\u00f3n forzada<\/em><\/strong>\u00ab, donde la escalada de tensiones globales \u2014por ejemplo, aranceles trumpistas o desaceleraciones chinas\u2014 obliga a Brasil a inclinarse hacia uno de los polos, sacrificando su autonom\u00eda. Finalmente, el declive se materializa en el escenario de \u00ab<strong><em>irrelevancia regional<\/em><\/strong>\u00ab, donde el fracaso en cohesionar Sudam\u00e9rica \u2014evidenciado por la desintegraci\u00f3n del Mercosur y acuerdos bilaterales independientes de otros pa\u00edses\u2014 relega a Brasil a un rol secundario, incapaz de influir en agendas globales o regionales.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos escenarios no son meras especulaciones, se basan en datos concretos, como el comercio bilateral con China, que super\u00f3 los 160 mil millones de d\u00f3lares en 2024, contrastado con las tarifas estadounidenses que amenazan con erosionar exportaciones clave. La combinaci\u00f3n para evitar el peor desenlace reside en la cohesi\u00f3n interna y regional, pero en un contexto de polarizaci\u00f3n dom\u00e9stica y vecinal esta tarea se antoja herc\u00falea.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque los escenarios futuros permanecen inciertos, los incentivos subyacentes pintan un cuadro donde la aproximaci\u00f3n con China y Asia emerge como la opci\u00f3n m\u00e1s prometedora para el desarrollo a largo plazo de Brasil, en contraposici\u00f3n a una relaci\u00f3n tensa con Estados Unidos, marcada por escasos beneficios tangibles y una abundancia de amenazas. Esta asimetr\u00eda no es accidental: mientras Pek\u00edn despliega \u00abzanahorias\u00bb en forma de inversiones masivas, Washington recurre a \u00abpalos\u00bb coercitivos, asumiendo que la presi\u00f3n econ\u00f3mica doblegar\u00e1 la voluntad brasile\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, un an\u00e1lisis cr\u00edtico revela que esta estrategia estadounidense podr\u00eda ser miope, ignorando lecciones de casos como Rusia, cuya econom\u00eda ha demostrado resiliencia ante sanciones similares mediante pivotes hacia aliados no occidentales. En Brasil, las amenazas de aranceles \u2014que en julio de 2025 alcanzaron el 50 % sobre bienes clave, solo para reducirse parcialmente en noviembre debido a presiones internas en EE.UU.\u2014 han generado costos inmediatos. Pero, parad\u00f3jicamente, han fortalecido la narrativa antiimperialista de Lula, consolidando su base y acelerando el giro hacia China.<\/p>\n\n\n\n<p>La ambig\u00fcedad de estos incentivos complica la estrategia de cobertura brasile\u00f1a. Un examen exhaustivo confirma que la propuesta de desarrollo china es econ\u00f3micamente superior: inversiones que duplicaron a 4,2 mil millones de d\u00f3lares en 2024, enfocadas en energ\u00eda, petr\u00f3leo y manufactura, han posicionado a Brasil como tercer destino preferido para capital chino. Estos flujos no solo crean empleo en agricultura y extracci\u00f3n, sino que fomentan una cooperaci\u00f3n Sur-Sur que genera super\u00e1vits comerciales sustanciales, amortiguando impactos externos. Cr\u00edticamente, China ofrece \u00ab<strong><em>hechos consumados<\/em><\/strong>\u00ab, infraestructura cr\u00edtica como puertos en S\u00e3o Lu\u00eds, ferrocarriles que conectan el interior agrario y l\u00edneas de transmisi\u00f3n el\u00e9ctrica que transforman la geograf\u00eda econ\u00f3mica. Esto pavimenta el desarrollo del Centro-Oeste y Norte brasile\u00f1o, regiones clave para el agronegocio, financiado por demanda predecible de&nbsp;<em>commodities&nbsp;<\/em>como soja y mineral de hierro.<\/p>\n\n\n\n<p>En contraste, los incentivos estadounidenses son abstractos y condicionados: evitar sanciones, mantener acceso al sistema financiero global v\u00eda SWIFT y nichos en tecnolog\u00eda de vanguardia, pero siempre con \u00ab<strong><em>manuales pol\u00edticos<\/em><\/strong>\u00bb que exigen alineamiento irrestricto a Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<p>El acuerdo de reducci\u00f3n de tarifas con EE.UU., negociado bajo Lula, resulta marginal en un contexto de proteccionismo persistente en sectores como acero, etanol y agricultura. Los beneficios para la industria paulista, mediante oportunidades en tecnolog\u00eda y exportaciones, son limitados, eclipsados por barreras no arancelarias y la volatilidad trumpista. M\u00e1s a\u00fan, la \u00abbomba argentina\u00bb no requiere una \u00abguerra abierta\u00bb orquestada por Washington; el debilitamiento del Mercosur bajo Milei ya representa un triunfo geopol\u00edtico, permitiendo a EE.UU. pivotear hacia Buenos Aires si Brasil se torna \u00abproblem\u00e1tico\u00bb. Esta percepci\u00f3n de vulnerabilidad brasile\u00f1a impulsa la preferencia estadounidense por la coerci\u00f3n: amenazas que generan costos inmediatos, disuadiendo el acercamiento hacia China sin invertir en incentivos a largo plazo. Ofrecer beneficios podr\u00eda interpretarse como recompensa por deslealtad, como la neutralidad brasile\u00f1a en conflictos globales.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, un elemento subyacente en esta extorsi\u00f3n revela motivaciones m\u00e1s profundas: el sistema PIX de pagos digitales instant\u00e1neos, operado por el Banco Central de Brasil, representa una amenaza existencial para la hegemon\u00eda financiera estadounidense. Adoptado por&nbsp;<a href=\"https:\/\/cdn-www.bcb.gov.br\/en\/pressdetail\/2588\/nota\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">el 76% de la poblaci\u00f3n<\/a>, PIX ha desplazado efectivo y tarjetas con transacciones gratuitas e instant\u00e1neas, reduciendo comisiones para comercios y desafiando modelos como WhatsApp Pay. En la visi\u00f3n de Trump, esto erosiona el dominio del d\u00f3lar y del SWIFT, sistemas que mantienen a Brasil \u2014y al mundo\u2014 atado a la \u00f3rbita occidental.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, la estrategia de amenazas y sanciones podr\u00eda resultar contraproducente para Washington. Brasil ha respondido con represalias y un giro acelerado hacia China, con inversiones que se duplicaron en 2024-2025 y super\u00e1vits comerciales que amortiguan los impactos.&nbsp;<em>Think Tanks,<\/em>&nbsp;como el Council on Foreign Relations y Brookings Institution, advierten que la coerci\u00f3n genera resistencia y fortalece narrativas antiimperialistas, beneficiando pol\u00edticamente al gobierno de Lula.<\/p>\n\n\n\n<p>China, por su parte, despliega incentivos transformadores: no solo capital, sino integraci\u00f3n a cadenas de valor asi\u00e1ticas que, aunque extractivas, ofrecen un modelo de desarrollo con financiamiento concreto. Los beneficios sist\u00e9micos incluyen conexi\u00f3n infraestructural que ampl\u00eda el crecimiento, con super\u00e1vits que financian reformas internas. S\u00ed, es un modelo extractivo-exportador, pero en un Brasil que lucha por reindustrializarse, representa un progreso tangible frente a las vagas promesas estadounidenses.<\/p>\n\n\n\n<p>El dilema central se da entre seguridad y desarrollo: optar por China\/BRICS maximiza el beneficio econ\u00f3mico, capital masivo, mercados crecientes, pero eleva riesgos de seguridad, como represalias estadounidenses. Elegir EE.UU.\/Occidente asegura integraci\u00f3n al sistema global \u2014estabilidad financiera, acceso institucional\u2014, pero a costa de desarrollo estancado, con mercados menores y menos inversi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfSe reduce esto a intercambiar una dependencia por otra? La dependencia sino-brasile\u00f1a es estructural y productiva, manifestada en industrias extractivas y reprimarizaci\u00f3n de exportaciones, donde Brasil exporta bienes primarios (95 % de sus env\u00edos a China) e importa manufacturados, inhibiendo diversificaci\u00f3n industrial. Estudios como el de Lucas Peixoto Pinheiro da Silva, doctorando en King\u2019s College de Londres, evolucionan del optimismo Sur-Sur a cr\u00edticas matizadas de esta asimetr\u00eda, que perpet\u00faa desigualdades y vulnerabilidades ambientales. A cambio, China ofrece mercado insaciable para materias primas y capital para infraestructura que Occidente demora o ignora. La \u00abtrampa\u00bb radica en consolidar a Brasil como proveedor primario, limitando avances tecnol\u00f3gicos.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, la dependencia estadounidense es sist\u00e9mica y financiera: control de SWIFT y el d\u00f3lar (88 % de las transacciones brasile\u00f1as) expone a volatilidades y sanciones, sin contrapartidas en desarrollo productivo. EE.UU. garantiza acceso y estabilidad \u2014FMI, Banco Mundial\u2014 pero bajo amenaza de exclusi\u00f3n, un \u00abincentivo negativo\u00bb m\u00e1s poderoso que positivo. La ausencia de inversi\u00f3n real es el precio de esta \u00abseguridad\u00bb, manteniendo a Brasil como reh\u00e9n geopol\u00edtico.<\/p>\n\n\n\n<p>El futuro no depender\u00e1 de una elecci\u00f3n clara entre estas dependencias, sino de una caminata constante sobre la cuerda floja geopol\u00edtica. El objetivo principal de Brasil ser\u00e1 evitar que Washington active sus palos mientras cosecha todas las zanahorias chinas posibles. La debilidad del Mercosur y el giro argentino hacia Washington solo hacen que este equilibrio sea m\u00e1s precario, convirtiendo cada paso en un c\u00e1lculo cuidadoso entre el desarrollo prometido y la seguridad exigida. En este juego de alto riesgo, Brasil busca lo que ning\u00fan otro pa\u00eds en su posici\u00f3n ha logrado completamente: beneficiarse de ambas potencias sin quedar atrapado en los fuegos cruzados de su rivalidad creciente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alejandro Marc\u00f3 del Pont (El T\u00e1bano economista, 24-11-25) En el turbulento panorama geopol\u00edtico de 2025, la pol\u00edtica exterior brasile\u00f1a bajo el gobierno de Luiz In\u00e1cio Lula da Silva se perfila como un ejercicio magistral de equilibrio pragm\u00e1tico, o lo que los analistas denominan \u00abno alineaci\u00f3n activa\u00bb que representa en realidad un c\u00e1lculo estrat\u00e9gico de alta [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":59926,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3,14],"tags":[],"class_list":["post-59925","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-economia","category-internacionales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/59925"}],"collection":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=59925"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/59925\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":59927,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/59925\/revisions\/59927"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/59926"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=59925"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=59925"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=59925"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}