{"id":59948,"date":"2025-11-25T12:06:23","date_gmt":"2025-11-25T16:06:23","guid":{"rendered":"https:\/\/debateplural.net\/site\/?p=59948"},"modified":"2025-11-25T12:06:25","modified_gmt":"2025-11-25T16:06:25","slug":"la-epopeya-palestina-8-los-errores-del-neutralismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2025\/11\/25\/la-epopeya-palestina-8-los-errores-del-neutralismo\/","title":{"rendered":"La epopeya palestina 8: Los errores del neutralismo"},"content":{"rendered":"\n<p>Claudio Katz (Aporrea, 25-11-25)<\/p>\n\n\n\n<p>La extensi\u00f3n israel\u00ed de los frentes b\u00e9licos a todo el Medio Oriente y la convergencia de esas incursiones con las provocaciones de la OTAN en Ucrania, consolida una tendencia a la generalizaci\u00f3n y unificaci\u00f3n mundial de las tensiones militares.<\/p>\n\n\n\n<p>La sinton\u00eda de ese curso con el escenario que rode\u00f3 a la Segunda Guerra Mundial, obliga a adecuar las posturas de la izquierda al nuevo escenario. Ese amoldamiento exige registrar la existencia de un enemigo principal, que ha conformado un eje regresivo. La derrota de ese adversario es una prioridad en todos los campos de batalla.<\/p>\n\n\n\n<p>El imperialismo norteamericano y sus aliados o subordinados de Occidente conforman ese bando. Por esa raz\u00f3n, la victoria de sus agentes yihadistas en Siria constituye un duro golpe para la causa palestina.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta evaluaci\u00f3n surge del cambio registrado en la naturaleza de la guerra civil de ese pa\u00eds. Un conflicto inicial con demandas democr\u00e1ticas progresivas involucion\u00f3 primero hacia un choque entre bandos igualmente regresivos y posteriormente culmin\u00f3 de la peor forma, con el triunfo de los personeros de Israel.<\/p>\n\n\n\n<p>Con esa misma \u00f3ptica debe evaluarse el curso actual del conflicto de Ucrania, cuyo desenlace a favor de Occidente implicar\u00eda una adversidad para la batalla mundial contra el imperialismo. Tambi\u00e9n en ese pa\u00eds, el car\u00e1cter de la guerra mut\u00f3 en forma significativa con su propio desarrollo.<\/p>\n\n\n\n<p>La OTAN provoc\u00f3 el conflicto y fue la principal responsable de la sangr\u00eda. La posterior invasi\u00f3n rusa fue una respuesta err\u00f3nea e inadecuada, puesto que gener\u00f3 una negativa divisi\u00f3n de los pueblos en Ucrania y en toda Europa. Pero desde el momento que Estados Unidos y sus socios ampliaron la agresi\u00f3n y bloquearon una salida negociada, su derrota se ha tornado necesaria para apuntalar el mejor escenario para ese pa\u00eds y para el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>REPLANTEOS DE LA IZQUIERDA<\/p>\n\n\n\n<p>Un antecedente del pasado contribuye a clarificar el tipo de mutaciones pol\u00edticas en curso. En los a\u00f1os 30, el afianzamiento del stalinismo en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica fue un proceso muy regresivo. Incluy\u00f3 la colectivizaci\u00f3n forzosa, la purga de la vieja guardia bolchevique, la usurpaci\u00f3n burocr\u00e1tica del poder y el ahogo de la democracia de los soviets. Pero cuando los nazis invadieron la URSS, esas penurias quedaron empeque\u00f1ecidas, frente a una amenaza que pon\u00eda en peligro ya no la revoluci\u00f3n, sino la propia subsistencia de Rusia y su poblaci\u00f3n. Hitler sustituy\u00f3 en forma categ\u00f3rica a Stalin como el gran enemigo a derrotar.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese precedente -que ilustra c\u00f3mo la principal adversidad a enfrentar cambia con el curso de los acontecimientos- es instructivo, para evaluar lo que acontece hoy en Ucrania. Cualquiera sea la evaluaci\u00f3n de la invasi\u00f3n dispuesta por Putin, el enemigo central de ese pa\u00eds es el ej\u00e9rcito que comanda, financia y entrena la OTAN.<\/p>\n\n\n\n<p>En cualquier caso, el antecedente de la Segunda Guerra Mundial es un bar\u00f3metro general para las posturas de la izquierda, que deben priorizar la denuncia del imperialismo y del peligro fascista que anida en el agresor occidental.<\/p>\n\n\n\n<p>Con esa mirada, la demanda por la paz, las negociaciones y el desarme, no son planteos de equidistancia o apaciguamiento, sino propuestas concretas para hacer frente al belicismo imperial. La referencia a las alianzas de la Segunda Guerra es tambi\u00e9n importante, para recordar que esos pactos incluyen a veces acuerdos con gobiernos y reg\u00edmenes pol\u00edticos abominables. La convergencia con los Aliados por parte de la URSS, inclu\u00eda por ejemplo acciones comunes con los aborrecibles colonialistas de Gran Breta\u00f1a, Francia y Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, la referencia orientadora a los escenarios b\u00e9licos del pasado facilita la evaluaci\u00f3n de la compleja validez de cada demanda nacional en esos contextos. No cabe duda de esa legitimidad para el caso palestino, que sintetiza una contundente lucha progresista. En una batalla antiimperialista contra Estados Unidos y un combate anticolonial contra Israel.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero otros casos como la lucha de los kurdos -que tienen la misma autenticidad hist\u00f3rica de los palestinos- presenta una dimensi\u00f3n m\u00e1s controvertible, por la alianza que actualmente mantienen con Estados Unidos e Israel para protegerse de la agresi\u00f3n turca. Es el dilema que afrontan los luchadores de Rojava (Tas, 2025). Si ese padrinazgo se consolida afectar\u00e1 seriamente el anhelo soberano y el lugar de esa lucha en todo el escenario de Medio Oriente.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestra caracterizaci\u00f3n de este escenario y nuestra respuesta pol\u00edtica forman parte de los debates en curso en la izquierda. Un abordaje contrapuesto a nuestra mirada, considera que el contexto geopol\u00edtico actual, presenta m\u00e1s semejanzas con el marco prevaleciente en la Primera Guerra Mundial que en la Segunda.<\/p>\n\n\n\n<p>La diferencia entre ambas conflagraciones es decisiva para las posturas herederas del leninismo, porque mientras el conflicto de 1914-19 opuso a dos bandos imperialistas igualmente reaccionarios, en la contienda de 1939-45 el bloque fascista choc\u00f3 con una contraparte antifascista.<\/p>\n\n\n\n<p>En el primer caso, las corrientes comunistas denunciaron a los dos campos, convocaron al boicot de ambos ej\u00e9rcitos y postularon estrategias derrotistas. Se propusieron transformar la guerra entre los Estados capitalistas en alzamientos revolucionarios de los pueblos. Por el contrario, en la segunda conflagraci\u00f3n focalizaron la lucha contra el fascismo, participaron del campo b\u00e9lico de los Aliados contra el Eje y apostaron a desenvolver procesos socialistas desde ese posicionamiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Se\u00f1alar parecidos del contexto actual con uno otro escenario, tiene enormes implicancias pol\u00edticas e induce a definir estrategias contrapuestas. Las similitudes que establecemos con el choque de los Aliados versus Eje, nos conducen a resaltar la batalla principal contra el imperialismo estadounidense y sus socios o ap\u00e9ndices.<\/p>\n\n\n\n<p>Por el contrario, las semejanzas destacadas con la conflagraci\u00f3n previa apuntan a colocar a la OTAN en el mismo plano que los BRICS, asignando a los gobiernos de Estados Unidos, Europa e Israel la misma responsabilidad que a sus pares de Rusia o China por las desgracias que sufren los oprimidos.<\/p>\n\n\n\n<p>OMISI\u00d3N DE LA AGRESIVIDAD IMPERIAL<\/p>\n\n\n\n<p>Un exponente de los enfoques que equiparan a ambos bandos en los conflictos en curso, entiende el per\u00edodo actual est\u00e1 signado por campos en disputa, igualmente encabezados por coaliciones con perfiles neofascistas, que adoptan disfraces constitucionales y apariencias democr\u00e1ticas (Achcar, 2025b). Estima que Putin mantiene conflictos con Trump desde un mismo status pol\u00edtico reaccionario. Considera que chocan por la apropiaci\u00f3n de los recursos, compartiendo el mismo posicionamiento ultraderechista. Contrapone expl\u00edcitamente ese marco en el imperante en los a\u00f1os 30 o la posguerra, cuando algunas potencias se ubicaban en un polo regresivo y otras en el campo antifascista (Achcar, 2025a).<\/p>\n\n\n\n<p>Con esa evaluaci\u00f3n adopta una postura neutralista, desconociendo la existencia de un sistema imperial en crisis, articulado en torno a los Estados Unidos. Omite que esa estructura sostiene al capitalismo a trav\u00e9s de mecanismos de despojo de la periferia, pulseando con los rivales excluidos de ese entramado.<\/p>\n\n\n\n<p>Tampoco toma en cuenta, que la primera potencia afronta un declive econ\u00f3mico estructural frente al ascendente competidor asi\u00e1tico y recurre al belicismo, para mantener su primac\u00eda a trav\u00e9s de la fuerza. Pierde de vista que las guerras son generadas, iniciadas o provocadas por el Pent\u00e1gono (o sus socios), para contener el ascenso del bloque opuesto que lidera China y Rusia.<\/p>\n\n\n\n<p>La mirada neutralista ignora esa din\u00e1mica subyacente, que explica la creciente generalizaci\u00f3n del militarismo. Supone que todas las potencias batallan por igual para acrecentar sus beneficios con mayores territorios y mercados e interpreta que las guerras, simplemente obedecen a esa enloquecida competencia de todos contra todos. Con ese abordaje, omite que la geopol\u00edtica actual est\u00e1 condicionada por un orden estructurado en torno a las jerarqu\u00edas del sistema imperial.<\/p>\n\n\n\n<p>Basta observar la secuencia de conflictos contempor\u00e1neos, para notar que no estallan en forma dispersa por compulsiones expansivas de cualquier potencia. Siempre irrumpen siguiendo el mismo libreto. Estados Unidos, Israel, Gran Breta\u00f1a, Francia o alg\u00fan otro ap\u00e9ndice de la OTAN provocan, suscitan o desencadenan los conflictos. Cuentan con la fuerza militar dominante y abrumadora del Pent\u00e1gono para precipitar esos estallidos.<\/p>\n\n\n\n<p>La expansi\u00f3n de misiles de la OTAN origin\u00f3 la guerra de Ucrania, el colonialismo israel\u00ed incendia Medio Oriente, los despliegues de marines amenazan el Mar de China, los gendarmes yanquis hostilizan a Venezuela y sus pares de Gran Breta\u00f1a o Francia acosan a los pa\u00edses africanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Ciertamente hay conflictos regionales o fronterizos de todo tipo y los gobernantes capitalistas de cada zona, juegan su propia partida para aumentar los lucros de las clases dominantes locales. Pero esa variedad de tensiones no tiene la misma centralidad, que la tendencia a la generalizaci\u00f3n y unificaci\u00f3n de las guerras. Esta \u00faltima convergencia se consuma siguiendo una l\u00f3gica imperial agresiva, que empuja a Estados Unidos contrapesar con las armas su declive econ\u00f3mico.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese curso rector del belicismo explica la extensi\u00f3n actual de los conflictos. Esas tensiones no estallan por la indiscriminada conducta de mandatarios neofascistas al frente de distintos gobiernos. Hay una l\u00ednea rectora subyacente de esos choques, que es la din\u00e1mica agresora del sistema imperial. Omitiendo ese condicionante, los sucesos en curso se vuelven incomprensibles.<\/p>\n\n\n\n<p>SIN HORIZONTES A LA VISTA<\/p>\n\n\n\n<p>La \u00f3ptica neutralista observa en forme equivocada el contexto actual, bajo el signo de un generalizado e indiscriminado fascismo. Resalta incluso ese dato como factor relevante, en desmedro de otras visiones semejantes, que subrayan la primac\u00eda de la cat\u00e1strofe como el elemento central de la \u00e9poca (Achcar, 2025a).<\/p>\n\n\n\n<p>Pero no percibe, que la existencia de ingredientes neofascistas en varios gobiernos actuales es insuficiente para catalogar a todo el per\u00edodo en curso, bajo la sombra del fascismo. Hemos puntualizado los aspectos que distinguen este escenario del prevaleciente a mitad del siglo pasado, destacando la pertinencia del concepto autoritarismo reaccionario, para caracterizar la actual oleada ultraderechista (Katz, 2025; 2024: 119-131).<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n destacamos la inconveniencia de extender ese mote a cualquier tipo de gobierno. Salta a la vista, por ejemplo, cu\u00e1n lejos se ubican los mandatarios de China de esa caracterizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La tesis neutralista a\u00f1ade, que las guerras actuales se multiplican en total ausencia de procesos revolucionarios y entiende que esa carencia, distingue el comienzo del siglo XXI de lo ocurrido durante el siglo pasado (Achcar, 2025a). Por esa raz\u00f3n, no retoma la estrategia derrotista de Lenin, ni sugiere alguna variante af\u00edn para la pol\u00edtica de la izquierda. Simplemente denuncia un escenario peligroso y negativo para el proyecto socialista.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese retrato de un neofascismo generalizado es acompa\u00f1ado por una manifiesta carga de pesimismo. No sugiere caminos para que las fuerzas progresistas afronten esa adversidad, con alguna perspectiva de retomar la batalla por el socialismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Por el contrario, nuestro enfoque propone tomar partido en el campo opuesto al enemigo principal, para reabrir los senderos de lucha contra el capitalismo. Recordamos que, al concluir la Segunda Guerra Mundial la derrota del fascismo cre\u00f3 condiciones para la acci\u00f3n revolucionaria, cuyo desenlace fue exitoso en algunos lugares (Asia) y adversos en otros (Europa Occidental).<\/p>\n\n\n\n<p>El neutralismo objeta esa referencia, descalific\u00e1ndola con el despectivo mote de \"neocampismo\". Pero no defiende la opci\u00f3n opuesta de concebir una trayectoria revolucionaria, derivada de la derrota simult\u00e1nea de todos los contrincantes neofascistas. Descarta esa alternativa af\u00edn al legado leninista de la Primera Guerra Mundial. Por eso no ofrece ninguna perspectiva para la izquierda, m\u00e1s all\u00e1 del an\u00e1lisis y la contemplaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>JUSTIFICACI\u00d3N DEL AGRESOR<\/p>\n\n\n\n<p>Las graves consecuencias pol\u00edticas del neutralismo son muy visibles en el escenario del Gran Oriente Medio. Al no registrar la presencia de un enemigo principal, minusvalora la devastadora acci\u00f3n del imperialismo, eludiendo la adopci\u00f3n de una n\u00edtida postura de oposici\u00f3n a ese atacante. En el mejor de los casos, opta por la pasividad y en el peor por la vaga justificaci\u00f3n de incursor. Esta actitud deriva de un largo proceso de aproximaci\u00f3n al liberalismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Se remonta al cuestionamiento de la invasi\u00f3n de Afganist\u00e1n que perpetr\u00f3 la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, para defender al gobierno democr\u00e1tico-revolucionario de Mohamad Najibul\u00e1 (1979). El rechazo de esa acci\u00f3n -consumada para contrarrestar la revuelta de los talibanes, organizados y financiados por Estados Unidos- se fundament\u00f3 en se\u00f1alar que la presencia rusa en ese pa\u00eds, era tan nociva como la injerencia de su par norteamericano (Achcar, 2021a). Con esa equivalencia, coloc\u00f3 en un pie de igualdad al campo progresista con el reaccionario, presuponiendo que ambos compart\u00edan el defecto de una misma pertenencia for\u00e1nea.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero esa igualaci\u00f3n omiti\u00f3 que, en un caso, las fuerzas locales recurrieron a un sost\u00e9n externo para sostener una transformaci\u00f3n democr\u00e1tica del pa\u00eds y en el otro, para perpetuar el oscurantismo regresivo. La tragedia posterior de Afganist\u00e1n ilustra las terribles consecuencias de la derrota de Najibul\u00e1. El pa\u00eds qued\u00f3 desgarrado en matanzas, que los talibanes perpetraron primero bajo las \u00f3rdenes yanquis y luego por su propia cuenta, en conflicto con sus padrinos.<\/p>\n\n\n\n<p>El segundo caso de ceguera neutralista fue m\u00e1s grave, porque implic\u00f3 la<\/p>\n\n\n\n<p>justificaci\u00f3n de los bombardeos de la OTAN en Libia para tumbar a Gadafi. Se argument\u00f3 que esa intervenci\u00f3n era la \u00fanica opci\u00f3n disponible, para salvar a los movimientos populares rebeldes contra ese gobierno, omitiendo que el alabado socorrista era el imperialismo norteamericano. Con ese fundamento se aprob\u00f3 la \"zona de exclusi\u00f3n a\u00e9rea\" que dispuso el Pent\u00e1gono, para auxiliar con armas y recursos financieros a las bandas yihadistas que precipitaron el cambio de r\u00e9gimen (Achcar, 2021b).<\/p>\n\n\n\n<p>En tiempo r\u00e9cord se torn\u00f3 evidente que esos grupos eran simples auxiliares de la CIA y no meritorios luchadores por la libertad. Se embarcaron en una feroz disputa por el bot\u00edn petrolero, trasformando al Estado m\u00e1s pr\u00f3spero de \u00c1frica, en un centro del tr\u00e1fico de migrantes hacia Europa (Poch 2024). Este resultado de la balcanizaci\u00f3n y demolici\u00f3n de Libia, es actualmente reconocido por la mirada que entrevi\u00f3 din\u00e1micas positivas en los opositores a Gadafi (Achcar, 2025c).<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestra critica a esa postura (Katz, 2023: 283-295) coincidi\u00f3 con otros llamados de atenci\u00f3n, a las actitudes que en la izquierda justificaban el atropello estadounidense. El cuestionamiento a las figuras del campo progresista -que deb\u00edan condenar las guerras imperiales, pero terminaron convalid\u00e1ndolas- ha sido un tema de gran debate en los \u00faltimos a\u00f1os (Bouamama, 2023).<\/p>\n\n\n\n<p>Las desacertadas actitudes asumidas por el neutralismo en Afganist\u00e1n y Libia se repitieron recientemente en Siria. Las variantes m\u00e1s extremas de ese enfoque celebraron con euforia la ca\u00edda del gobierno de Assad, afirmando que ese derrumbe abr\u00eda un horizonte de esperanza para el pa\u00eds (Saleh, 2024).<\/p>\n\n\n\n<p>Esa felicidad fue resaltada en mensajes que ponderaban el alivio de la poblaci\u00f3n (Daher, 2024a), frente a la llegada del pro sionista Al Goli al gobierno. A esa algarab\u00eda tan solo le sumaron algunas prevenciones por los \"desaf\u00edos y peligros\", que implicaba la captura de Damasco por parte de un comandante yihadista (Daher, 2024b). Ese enaltecimiento (con las trilladas prevenciones) coincidi\u00f3 con el blanqueo del terrorista Al Golani por parte de la prensa occidental (Serhard, 2024).<\/p>\n\n\n\n<p>Las variantes tradicionales del neutralismo optaron en este caso por posturas m\u00e1s sobrias de mera descripci\u00f3n de la balcanizaci\u00f3n sufrida por Siria. Denunciaron a todas las fuerzas que descuartizan a ese pa\u00eds y observaron el reemplazo de Assad por Al Golani, como un episodio de ese reparto (Achcar, 2024). Evaluar en esos t\u00e9rminos de simple retrato, una dram\u00e1tica derrota de la lucha anticolonial y antiimperialista es mejor que celebrarla, pero ilustra el mismo despiste pol\u00edtico.<\/p>\n\n\n\n<p>OMISI\u00d3N DEL ENEMIGO PRINCIPAL<\/p>\n\n\n\n<p>Tal como ocurri\u00f3 en los casos precedentes de Afganist\u00e1n y Libia, el neutralismo no registra las terribles consecuencias de la destrucci\u00f3n imperial de Siria. Lejos de constituir un momento m\u00e1s (positivo o indistinto) del desgarro sufrido por ese pa\u00eds, la ca\u00edda de Assad consagr\u00f3 la demolici\u00f3n de un Estado laico, que lleg\u00f3 a contar con un ej\u00e9rcito medianamente entrenado, cierto nivel educativo y algunos pilares b\u00e1sicos para el desenvolvimiento socioecon\u00f3mico. Esa unidad territorial qued\u00f3 definitivamente pulverizada con la captura del gobierno por un bandido yihadista, que debut\u00f3 quebrantando la coexistencia entre sun\u00edes chi\u00edes, alau\u00edes y cristianos.<\/p>\n\n\n\n<p>La indiferencia neutralista frente a estos efectos es tan ilustrativa de su desorientaci\u00f3n pol\u00edtica, como su omisi\u00f3n de las graves consecuencias de la ca\u00edda de Assad para la lucha palestina. Con el fin de ese gobierno, los resistentes perdieron un refugio de retaguardia y una ruta esencial para su aprovisionamiento militar. Las tensiones de ese r\u00e9gimen con las organizaciones palestinas, nunca les impidieron actuar y entrenarse all\u00ed contra el enemigo sionista.<\/p>\n\n\n\n<p>Es err\u00f3neo minusvalorar la p\u00e9rdida de esa trinchera, recordando la tirantez que tanto Damasco como Teher\u00e1n mantuvieron con diversas facciones palestinas. Con ese razonamiento la mirada del \u00e1rbol impide reconocer el bosque. Los incontables malestares que existieron dentro del eje de la resistencia contra Israel, no tienen el menor punto de comparaci\u00f3n con el escenario actual, donde el Estado sionista ha puesto primera vez a un servidor suyo al frente del gobierno sirio.<\/p>\n\n\n\n<p>La ignorancia de esa monumental diferencia con el contexto anterior, deriva de la equiparaci\u00f3n que establece el neutralismo entre Estados Unidos, Europa e Israel con China, Rusia y los BRICS. Como desconoce la existencia de un agresor imperial &#8211; causante de las tragedias b\u00e9licas actuales- tambi\u00e9n pone un signo de igual, entre el soporte limitado e inconsecuente a la causa palestina, que aporta ese segundo campo y la agresi\u00f3n directa, que perpetra el primero.<\/p>\n\n\n\n<p>Los BRICS no sostiene la causa palestina como hubieran esperado los l\u00edderes de esa lucha (Ghanem, 2023) y mantiene actitudes muy alejadas de la era Bandung. Pero esa adversidad no anula que aceptaron considerar la membres\u00eda de esa naci\u00f3n, con un mensaje pol\u00edtico que los sit\u00faa en las ant\u00edpodas de Estados Unidos e Israel (Alqarout, 2025). Desconociendo esas diferencias la izquierda pierde toda posibilidad de bregar por alternativas socialistas.<\/p>\n\n\n\n<p>El neutralismo navega en el vac\u00edo, porque no percibi\u00f3 los cambios en el car\u00e1cter de la guerra que implic\u00f3 la intervenci\u00f3n activa de Israel y su consiguiente manejo de bandas yihadistas. Ese giro transform\u00f3 al bloque ya reaccionario de la colaci\u00f3n anti-Assad, en un instrumento directo del proyecto colonial de aplastar a los palestinos.<\/p>\n\n\n\n<p>La ubicaci\u00f3n por sus propios intereses de Rusia en el campo opuesto, tornaba positivo su sost\u00e9n militar contra los agentes del colonialismo israel\u00ed. El neutralismo nunca pod\u00eda registrar este rol, porque participa de la exaltaci\u00f3n de los militares ucranianos como una fuerza liberadora, demandando incluso reforzar su armamento desde el exterior, en sinton\u00eda objetiva con las acciones de la OTAN (Achcar, 2025a). Desconoce que el sost\u00e9n prioritario de la causa palestina no transita s\u00f3lo por las declaraciones y las movilizaciones de apoyo, sino tambi\u00e9n por el apuntalamiento de las acciones militares que favorecen su resistencia.<\/p>\n\n\n\n<p>PAR\u00c1METROS POL\u00cdTICOS Y NO RELIGIOSOS<\/p>\n\n\n\n<p>La omisi\u00f3n del enemigo principal -que desorienta al neutralismo a nivel internacional- se extiende al plano interno. Al no registrar que el bloque imperial comandado por Estados Unidos, difiere cualitativamente de la alianza contrapuesta (que despunta en torno a los BRICS), tampoco nota que los yihadistas entrenados por la CIA son sustancialmente diferentes a los gobiernos tumbados (Libia, Siria) o acosados por esas fuerzas (Ir\u00e1n, Yemen).<\/p>\n\n\n\n<p>El neutralismo pierde de vista esos datos b\u00e1sicos de Medio Oriente. Ignora que las grupos forjados y financiados por Estados Unidos apuntalan el colonialismo israel\u00ed y que la batalla contra esos agresores es principal tarea de la izquierda.<\/p>\n\n\n\n<p>Por el contrario, las fuerzas y gobiernos atropellados por esos agresores merecen cuestionamientos de otro tipo por su impotencia, conciliaci\u00f3n o inconsecuencia en la lucha contra el sionismo. Nunca deben ser colocados en un mismo plano. Los enemigos difieren de sus v\u00edctimas y la izquierda puede tener alianzas, compromisos o acuerdos con el segundo bloque, pero nunca con el primero. El neutralismo olvida este principio b\u00e1sico de la pol\u00edtica socialista.<\/p>\n\n\n\n<p>Sus voceros presentan a ambos sectores como exponentes de dos barbarismos, en pol\u00e9mica con la conocida tesis neoconservadora del choque de civilizaciones de Huntington. Destacan que el salvajismo imperial de Estados Unidos disputa con su equivalente de radicalismo isl\u00e1mico, inspirado en pr\u00e1cticas fundamentalistas e ideolog\u00edas reaccionarias (Achcar, 2025a).<\/p>\n\n\n\n<p>Pero esa equiparaci\u00f3n coloca en forma indistinta en el segundo bloque, a un conjunto de fuerzas sustancialmente diferentes. Aunque todas compartan las creencias isl\u00e1micas y asignen a ese pilar religioso una gravitaci\u00f3n central, adoptan posicionamientos pol\u00edticos antag\u00f3nicos y esta \u00faltima actitud define su lugar en los conflictos de Medio Oriente.<\/p>\n\n\n\n<p>El neutralismo desconoce esa centralidad y por eso coloca en la misma bolsa al r\u00e9gimen chiita de Ir\u00e1n y a los talibanes de Afganist\u00e1n. Los cataloga como partes de un mismo corredor sectario que incluye al Hezbollah del L\u00edbano y descalifica tambi\u00e9n a los hut\u00edes del Yemen, estimado que operan como una simple fuerza de choque de las potencias en disputa (Achcar, 2025a).<\/p>\n\n\n\n<p>Con esa descripci\u00f3n supone que Al Qaeda o Hezbollah son igualmente objetables o que los yihadistas del Al Golani son tan oprobiosos como los huties, olvidando que los servidores del imperialismo no son equivalentes a sus enemigos. Hezbollah, los huties o Hamas no fueron creaciones de la CIA, sino que emergieron en la resistencia contra la opresi\u00f3n de Israel y sus c\u00f3mplices libaneses, sauditas o jordanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Es un gran equ\u00edvoco situarlos en el mismo estamento del barbarismo, cuando se han ubicado en la primera l\u00ednea de combate contra Israel. Encabezan una batalla que merecer\u00eda elogios y no desaprobaciones por parte de la izquierda.<\/p>\n\n\n\n<p>La presentaci\u00f3n de los hut\u00edes o Hezbollah como un mero instrumento b\u00e9lico de Ir\u00e1n, sintoniza con la descalificaci\u00f3n corriente de la prensa occidental, que los destrata como grupos proxys de los Ayatollahs. La repetici\u00f3n de ese lugar com\u00fan ilustra el grado de influencia de liberalismo sobre cierta izquierda, que no valora c\u00f3mo ambas organizaciones llevan a la pr\u00e1ctica la solidaridad militar efectiva con los palestinos, que el resto del mundo \u00e1rabe ha olvidado.<\/p>\n\n\n\n<p>En vez de resaltar ese m\u00e9rito el neutralismo lo objeta, olvidando que la batalla concreta contra el genocida israel\u00ed se libra en el terreno b\u00e9lico. Emitir grandes comunicados contra el sionismo y desaprobar a qui\u00e9nes los combaten en los hechos es una indisimulable contradicci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa inconsistencia proviene del err\u00f3neo criterio que introduce el neutralismo para evaluar a las fuerzas en disputa en Medio Oriente. En vez de privilegiar el par\u00e1metro pol\u00edtico, fija su atenci\u00f3n en los discursos ideol\u00f3gicos o en los soportes religiosos de esas corrientes.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso cataloga en un mismo paquete a los sometidos y a los opositores de Israel. Estima que por su impronta fundamentalista, todos participan de un mismo segmento reaccionario. Y para reforzar esa clasificaci\u00f3n polemiza con quienes adoptan posturas de \u00a8orientalismo invertido\u00a8, aprobando las modalidades contempor\u00e1neas del islamismo (Achcar, 2025a).<\/p>\n\n\n\n<p>Ese mareo podr\u00eda entenderse en el siglo XIX, cuando el marxismo reci\u00e9n despuntaba y la pol\u00edtica socialista desenvolv\u00eda sus primeros pasos. Pero al cabo de una larga centuria de construcciones de la izquierda y experiencias revolucionarias, resulta inadmisible caracterizar a una fuerza pol\u00edtica por su credo religioso o por su ret\u00f3rica ideol\u00f3gica, soslayando cu\u00e1l es su pr\u00e1ctica efectiva frente al imperialismo. Hay un legado b\u00e1sico de Lenin, que fundamenta el privilegio de esta \u00faltima dimensi\u00f3n y su desconocimiento imposibilita la acci\u00f3n de la izquierda.<\/p>\n\n\n\n<p>CONSPIRACIONES Y DEMANDAS GENUINAS<\/p>\n\n\n\n<p>El mismo error se extiende a las evaluaciones de Ir\u00e1n, que tan solo objetan la impronta teocr\u00e1tica y represiva de ese r\u00e9gimen, destacando incluso semejanzas de ese perfil con el sesgo neofascista del gobierno israel\u00ed. Esas miradas se\u00f1alan que ambos modelos necesitan un enemigo exterior para justificar su pol\u00edtica totalitaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Con esa \u00f3ptica recurren a una analog\u00eda inv\u00e1lida, porque interpretan al belicismo de los dos pa\u00edses como una mera construcci\u00f3n interna, para perpetuar privilegios de los grupos dominantes. Magnifican un dato real pero secundario, frente a los verdaderos determinantes de la militarizaci\u00f3n que obedecen a razones contrapuestas.<\/p>\n\n\n\n<p>Israel es el gendarme de Medio Oriente por la naturaleza colonial del sionismo y por la funci\u00f3n coimperial que el Pent\u00e1gono le asigna a su ap\u00e9ndice. Por el contrario, Ir\u00e1n es empujado a un agobiante gasto b\u00e9lico por razones defensivas. Padece un interminable acoso del imperialismo, desde que Estados Unidos perdi\u00f3 a su servidor de la monarqu\u00eda Pahlevi.<\/p>\n\n\n\n<p>Es desacertado evaluar al cuestionable r\u00e9gimen iran\u00ed omitiendo su sostenido protagonismo en la confrontaci\u00f3n con Israel. Desde que Palestina fue abandonada por sus tradicionales padrinos -como consecuencia del pasaje de Egipto al campo occidental y del sostenido declive del nacionalismo \u00e1rabe- Ir\u00e1n ocup\u00f3 un lugar sustituto de apoyo pol\u00edtico y militar de las organizaciones de resistencia al sionismo (Ajl, 2024).<\/p>\n\n\n\n<p>Las caracterizaciones que desvalorizan ese dato, pierden el registro efectivo de lo que est\u00e1 disputa en Medio Oriente. Pueden establecer atractivos diagn\u00f3sticos e ingeniosas evaluaciones de la coyuntura, pero no logran aportar caracterizaciones estrat\u00e9gicas para una mirada de izquierda.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa falencia es inexorable, si se desconoce que existe un campo agresor (Estados Unidos e Israel) y otro agredido (Palestina, Ir\u00e1n), cuya resistencia es el centro de una mirada socialista y antiimperialista. El neutralismo soslaya esa toma de partido en forma n\u00edtida por uno de los campos en disputa.<\/p>\n\n\n\n<p>La asunci\u00f3n de este \u00faltimo compromiso no implica justificar las teocracias, convalidar el autoritarismo, ni aprobar las pr\u00e1cticas dictatoriales. Una mirada cr\u00edtica debe reivindicar el antiimperialismo, sin silenciar los cuestionamientos a esas aberraciones, que en Ir\u00e1n se asientan en el cimiento represivo de una teocracia anticomunista, que persigui\u00f3 y proscribe a la izquierda.<\/p>\n\n\n\n<p>Las numerosas denuncias de hostigamiento a los sectores laicos que demandan la democratizaci\u00f3n de ese r\u00e9gimen pol\u00edtico y la igualdad de g\u00e9nero, confirman la continuidad del acoso gubernamental, especialmente contra las mujeres que exigen su derecho a vestir y actuar con libertad (Kamangar, 2022). Lo mismo vale para los militantes que pretenden difundir sus ideas sin restricciones, ni censuras (Villar, 2022).<\/p>\n\n\n\n<p>Estos cuestionamientos desde la izquierda a gobiernos comprometidos en la batalla contra el sionismo, transitan efectivamente por un sinuoso sendero, porque los lideres y partidos de esa franja sufren permanentes conspiraciones imperiales para derrocarlos.<\/p>\n\n\n\n<p>Es una imperdonable ingenuidad omitir o desconsiderar esos complots, que son visibles, permanentes y expl\u00edcitos. Pero la violencia autoritaria contra toda oposici\u00f3n, el desconocimiento de las peticiones populares y la persecuci\u00f3n de izquierda, socavan al propio r\u00e9gimen y terminan favoreciendo al imperialismo. Fue lo ocurrido con Sadam Hussein en Irak, con Gadafi en Libia y con Assad en Siria.<\/p>\n\n\n\n<p>Por esa raz\u00f3n hay que mantener la cr\u00edtica desde la pertenencia a un campo antiimperialista com\u00fan, evitando la presentaci\u00f3n de las demandas populares genuinas como simples conspiraciones de la CIA. Esa confusi\u00f3n persiste, por ejemplo, en caracterizaciones gen\u00e9ricas de la Primavera \u00c1rabe, como un complot de Occidente para debilitar a las fuerzas antiimperialistas de la regi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Observar ese levamiento democr\u00e1tico como una mera \"revoluci\u00f3n de colores\" es un repetido error, que omite el perfil pro occidental de los principales gobiernos cuestionados por esa revuelta. Especialmente T\u00fanez, Egipto y Bar\u00e9in estaban gobernados por personajes subordinados a Washington.<\/p>\n\n\n\n<p>Qu\u00e9 la misma oleada haya sido instrumentada por fuerzas reaccionarias contra reg\u00edmenes hostilizados por Estados Unidos (como Libia y Siria), no modifica la impronta la general de esa marea. Justamente Gadafi y Assad contribuyeron a su ca\u00edda por descalificarla, en lugar de asumir esa corriente democratizadora como un aliento corrector de sus propios gobiernos. Estos temas de pol\u00e9mica con el neutralismo se extienden a la propia evaluaci\u00f3n de la lucha palestina, que analizaremos en el pr\u00f3ximo texto.<\/p>\n\n\n\n<p>11-11-2025<\/p>\n\n\n\n<p>RESUMEN<\/p>\n\n\n\n<p>La agresi\u00f3n sionista acent\u00faa la unificaci\u00f3n de los conflictos con el patr\u00f3n referencial de la Segunda Guerra Mundial. Perfila un enemigo principal, que es ignorado por la mirada neutralista, cuando omite que Estados Unidos contrapesa con m\u00e1s belicismo su declive econ\u00f3mico. Extrema la gravitaci\u00f3n del neofascismo y comete serios desaciertos en la caracterizaci\u00f3n de Afganist\u00e1n, Libia y Siria. No registra la diferencia entre Occidente y los BRICS e ignora los criterios antiimperialistas. Tambi\u00e9n minusvalora la batalla iran\u00ed contra el sionismo y equivoca la evaluaci\u00f3n de las corrientes de resistencia.<\/p>\n\n\n\n<p>REFERENCIAS<\/p>\n\n\n\n<p>-Tas, M (2025) Los desaf\u00edos de la paz y de Rojava 1\/10\/2025 https:\/\/rebelion.org\/los-desafios-de-la-paz-y-de-rojava\/<\/p>\n\n\n\n<p>-Achcar, Gilbert (2025a). Neofascism, Imperialism, War, and Revolution in the Middle East https:\/\/newpol.org\/issue_post\/neofascism-imperialism-war-and-revolution-in-the-middle-east\/ An Interview with By: Rodrigo Utrera Summer 2025 Actuel Marx Intervenciones Chile revista n\u00ba 35, agosto de 2025<\/p>\n\n\n\n<p>-Achcar, Gilbert (2025b). Gaza y el neofascismo global 18\/09\/2025|<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\nhttps:\/\/vientosur.info\/gaza-y-el-neofascismo-global\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p>-Katz, Claudio (2025). Comprender a la derecha para derrotarla, 3-1-2025, www.lahaine.org\/katz<\/p>\n\n\n\n<p>-Katz, Claudio (2024) Am\u00e9rica Latina en la encrucijada global, Buenos Aires Batalla de Ideas.<\/p>\n\n\n\n<p>-Achcar, Gilbert (2021a). \u00bfQui\u00e9n est\u00e1 enterrado en el cementerio de imperios?, 20-8-2021, https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=20049<\/p>\n\n\n\n<p>-Achcar, Gilbert (2021b). 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En lo referente a la guerra, las izquierdas europeas deber\u00edan escuchar m\u00e1s a los pa\u00edses del Sur, https:\/\/rebelion.org\/en-lo-referente-a-la-guerra-las-izquierdas-europeas-deberian-escuchar-mas-a-los-paises-del-sur\/<\/p>\n\n\n\n<p>-Saleh, Yassin Al (2024). Por primera vez, tenemos un horizonte en Siria https:\/\/www.sinpermiso.info\/textos\/por-primera-vez-tenemos-un-horizonte-en-siria-entrevista<\/p>\n\n\n\n<p>-Daher, Joseph (2024a), Interview de Joseph Daher apr\u00e9s la chute d\u2019Assad https:\/\/www.facebook.com\/watch\/?v=4755258524698801<\/p>\n\n\n\n<p>-Daher, Joseph (2024b). Siria: Comprender la rebeli\u00f3n y sus contradicciones 10\/12\/2024<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\nhttps:\/\/www.sinpermiso.info\/textos\/siria-comprender-la-rebelion-y-sus-contradicciones\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p>-Serhard, Baran (2024). Assad derrocado \u00bfqu\u00e9 puede pasar con el cambio de poder en Siria? https:\/\/www.laizquierdadiario.com\/Assad-derrocado-que-puede-pasar-con-el-cambio-de-po<\/p>\n\n\n\n<p>-Achcar, Gilbert (2024). \u00bfQu\u00e9 est\u00e1 ocurriendo en Siria?<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-correspondencia-de-prensa wp-block-embed-correspondencia-de-prensa\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"uOHJqyGOVN\"><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=44874\">Siria &#8211; \u00bfQu\u00e9 est\u00e1 ocurriendo en Siria? [Gilbert Achcar]<\/a><\/blockquote><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; visibility: hidden;\" title=\"\u00abSiria &#8211; \u00bfQu\u00e9 est\u00e1 ocurriendo en Siria? [Gilbert Achcar]\u00bb \u2014 Correspondencia de Prensa\" src=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=44874&#038;embed=true#?secret=qiokJObzWf#?secret=uOHJqyGOVN\" data-secret=\"uOHJqyGOVN\" width=\"600\" height=\"338\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p>-Ghanem, L. (2023). Leila Ghanem: \u00abNo es nadie la muerte si va en tu montura\u00bb. Diario 16+.Recuperado de https:\/\/diario16plus.com\/internacional\/leila-ghanem-no-es-nadie-la-muerte-si-va-en-tu-montura_383495_102.html<\/p>\n\n\n\n<p>-Alqarout, A. (2025). Palestine and an Expanding Brics: Swaying the Global Order. Al Shabaka. Recuperado de https:\/\/al-shabaka.org\/commentaries\/palestine-and-an-expanding-brics-swaying-the-global-order\/<\/p>\n\n\n\n<p>-Ajl, Max (2024). La gran inundaci\u00f3n de Palestina: Parte I. 11 abril, 2024 https:\/\/espai-marx.net\/?p=15346<\/p>\n\n\n\n<p>-Kamangar, Shirin (2022). La vida que resiste a la muerte. El pueblo de Ir\u00e1n se levanta, https:\/\/www.laizquierdadiario.com\/La-vida-que-resiste-a-la-muerte-El-pueblo-de-Iran-se-levanta<\/p>\n\n\n\n<p>-Villar, Xavier (2022). Las omisiones sobre el futbolista Nasr Azadani, https:\/\/www.resumenlatinoamericano.org\/2022\/12\/23\/iran-las-omisiones-sobre-el-futbolista-nasr-azadani\/<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Claudio Katz (Aporrea, 25-11-25) La extensi\u00f3n israel\u00ed de los frentes b\u00e9licos a todo el Medio Oriente y la convergencia de esas incursiones con las provocaciones de la OTAN en Ucrania, consolida una tendencia a la generalizaci\u00f3n y unificaci\u00f3n mundial de las tensiones militares. 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