{"id":60195,"date":"2025-12-12T12:03:11","date_gmt":"2025-12-12T16:03:11","guid":{"rendered":"https:\/\/debateplural.net\/site\/?p=60195"},"modified":"2025-12-12T12:03:13","modified_gmt":"2025-12-12T16:03:13","slug":"no-podemos-permitir-que-trump-capture-europa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2025\/12\/12\/no-podemos-permitir-que-trump-capture-europa\/","title":{"rendered":"No podemos permitir que Trump capture Europa"},"content":{"rendered":"\n<p>Alberto Garz\u00f3n Espinosa (El Diario, 12-12-25)<\/p>\n\n\n\n<p>Washington presiona a la Uni\u00f3n Europea y a sus Estados miembros para cerrar el paso a las empresas chinas, relegando a Europa al papel de sat\u00e9lite econ\u00f3mico de los intereses estadounidenses<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando Estados Unidos te pone en la diana conviene tom\u00e1rselo muy en serio. Esa es la conclusi\u00f3n m\u00e1s evidente que los dem\u00f3cratas europeos \u2014y tambi\u00e9n los latinoamericanos\u2014 podemos extraer tras leer la reciente&nbsp;<em>Estrategia de Seguridad Nacional&nbsp;<\/em>publicada por el gobierno de Donald Trump. El documento, conciso y n\u00edtido, combina continuidades y rupturas con las estrategias anteriores de pol\u00edtica exterior estadounidense. Y aunque su contenido no sorprende \u2014ya estaba adelantado por los discursos y pr\u00e1cticas del gobierno republicano\u2014 cometer\u00edamos un error si lo despach\u00e1ramos a la ligera.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo primero que podemos decir es que la continuidad m\u00e1s clara se sit\u00faa en su aproximaci\u00f3n geopol\u00edtica: la administraci\u00f3n Trump culmina el giro iniciado por Obama, quien fue el primero en desplazar claramente la atenci\u00f3n de Estados Unidos desde Oriente Medio hacia Asia. En efecto, la&nbsp;<em>Estrategia&nbsp;<\/em>sigue identificando a China como su principal adversario y a Asia como el principal campo de batalla geopol\u00edtico y econ\u00f3mico del pr\u00f3ximo siglo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, Trump denuncia el modo en que los gobiernos anteriores hab\u00edan encarado el desaf\u00edo chino. Mientras Obama intent\u00f3 contener a Pek\u00edn mediante acuerdos multilaterales de libre comercio \u2014como el TPP, dise\u00f1ado expl\u00edcitamente para excluir a China\u2014, Trump considera esas v\u00edas una p\u00e9rdida de tiempo: el republicano busca los mismos objetivos, pero sustituyendo la arquitectura multilateral por una diplomacia comercial bilateral, m\u00e1s dura y asim\u00e9trica.<\/p>\n\n\n\n<p>El temor estadounidense frente a China es simult\u00e1neamente econ\u00f3mico y militar, y en esta nueva era ambas dimensiones se entrelazan. El actual gobierno estadounidense ha constatado que China ha maniobrado para aprovecharse de las reglas de libre comercio impulsadas por los gobiernos anteriores y las instituciones multilaterales internacionales. En efecto, China no sigui\u00f3 el camino de Rusia sino que se incorpor\u00f3 a la econom\u00eda-mundo capitalista reteniendo al mismo tiempo un considerable papel del Estado y de la planificaci\u00f3n centralizada, lo&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.eldiario.es\/opinion\/zona-critica\/dicen-emisiones-2025-futuro_129_12776965.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><strong>que le ha permitido industrializarse y llegar a ser competitivo a nivel mundial en sectores de alta tecnolog\u00eda<\/strong><\/a>&nbsp;-y no solo en juguetes o productos de bajo valor a\u00f1adido-. Para la&nbsp;<em>Estrategia<\/em>, este \u00e9xito refleja un error fundamental de quienes asumieron que la apertura comercial conducir\u00eda inevitablemente a la democratizaci\u00f3n y a reformas econ\u00f3micas de estilo occidental. La ruptura de Trump con las doctrinas exteriores anteriores nace de esta constataci\u00f3n -que, por otra parte, es correcta-.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde finales del siglo XIX Estados Unidos comenz\u00f3 a presentarse como defensor internacional del libre comercio, aun cuando su propio desarrollo segu\u00eda apoy\u00e1ndose en elevados aranceles y pol\u00edticas proteccionistas. Parad\u00f3jicamente, la llamada&nbsp;<em>Pol\u00edtica de Puertas Abiertas<\/em>&nbsp;naci\u00f3 del intento de Washington de preservar su acceso al enorme mercado chino frente a las ambiciones coloniales europeas. A diferencia de otros imperios \u2014como el brit\u00e1nico, el franc\u00e9s o el alem\u00e1n\u2014 que por entonces se repart\u00edan \u00c1frica y Asia mediante conquistas territoriales, Estados Unidos apost\u00f3 por otra v\u00eda: presionar para que el libre comercio se convirtiera en la norma que garantizara su expansi\u00f3n econ\u00f3mica. Desde esa \u00f3ptica, no era necesario invadir pa\u00edses para asegurar la entrada de los productos estadounidenses en nuevos mercados: bastaba con imponer reglas comerciales abiertas para que sus manufacturas \u2014m\u00e1s baratas y competitivas\u2014 se impusieran por s\u00ed solas. Era, en el fondo, una adaptaci\u00f3n estadounidense de una estrategia ya ensayada por el Reino Unido y conocida, con raz\u00f3n, como \u201cimperialismo de libre comercio\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese modelo ten\u00eda una ventaja: ampliaba los mercados exteriores que alimentaban el crecimiento nacional. Pero tambi\u00e9n encerraba un riesgo estrat\u00e9gico: incorporar pa\u00edses a la econom\u00eda mundial implica, tarde o temprano, que algunos desarrollen su propia capacidad industrial. Mientras esa integraci\u00f3n adopte la forma de dependencia perif\u00e9rica, al estilo de las viejas colonias, no hay amenaza; pero cuando los Estados logran impulsar industrias propias mediante pol\u00edticas neomercantilistas, el equilibrio se altera. De hecho, as\u00ed crecieron Alemania y EEUU bajo la hegemon\u00eda brit\u00e1nica a finales del siglo XIX. Y as\u00ed ha crecido China bajo la hegemon\u00eda estadounidense.<\/p>\n\n\n\n<p>De este modo, el libre comercio es la receta ideal para la potencia tecnol\u00f3gica dominante. Para el resto de los pa\u00edses \u2014sobre todo los m\u00e1s atrasados\u2014 suele ser una apuesta m\u00e1s incierta. Y ahora que China es competitiva en casi todo el espectro productivo, desde bienes baratos a paneles solares o veh\u00edculos el\u00e9ctricos, el guion se ha invertido: Pek\u00edn defiende el libre comercio y Washington exige proteccionismo con el que respaldar su supremac\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>El resto de la&nbsp;<em>Estrategia<\/em>&nbsp;deriva de este cambio tan importante: China es militarmente m\u00e1s poderosa porque dedica una parte cada vez m\u00e1s grande de su creciente riqueza a invertir en gasto militar. Eso significa que la amenaza militar china es resultado del orden econ\u00f3mico liberal que le permiti\u00f3 ascender hasta desafiar a Estados Unidos \u2014lo que Trump considera un error hist\u00f3rico\u2014. Ahora bien, contener a China y frenar su expansi\u00f3n global condiciona tambi\u00e9n la relaci\u00f3n estadounidense con Am\u00e9rica Latina y Europa. De hecho, la revitalizaci\u00f3n y actualizaci\u00f3n de la Doctrina Monroe busca mantener a China fuera del hemisferio occidental: neutralizar aliados de Pek\u00edn \u2014como Venezuela\u2014 y establecer reglas asim\u00e9tricas que prioricen a las empresas estadounidenses frente a las chinas, tanto en Europa como en Latinoam\u00e9rica -pero tambi\u00e9n en \u00c1frica-.<\/p>\n\n\n\n<p>En Europa, el desaf\u00edo es todav\u00eda mayor. Washington presiona a la Uni\u00f3n Europea y a sus Estados miembros para&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.eldiario.es\/opinion\/zona-critica\/nueva-guerra-fria-tecnologica-sumision-europea_129_12559578.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><strong>cerrar el paso a las empresas chinas<\/strong><\/a>, relegando a Europa al papel de&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.eldiario.es\/opinion\/zona-critica\/ue-nuevo-espiritu-comercio-internacional_129_12754293.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><strong>sat\u00e9lite econ\u00f3mico de los intereses estadounidenses<\/strong><\/a>. Pero la cosmovisi\u00f3n econ\u00f3mica de Trump se combina tambi\u00e9n con un nacionalismo \u00e9tnico que sirve de plataforma para criminalizar inmigrantes, minor\u00edas y a la izquierda pol\u00edtica. En un c\u00f3ctel previsible pero peligroso, el gobierno estadounidense invoca la baja natalidad \u201cnativa\u201d, una supuesta invasi\u00f3n migratoria, la erosi\u00f3n de los valores tradicionales, la defensa de una clase trabajadora \u201caut\u00e9ntica\u201d \u2014l\u00e9ase: blanca\u2014 y otros elementos del imaginario ultrarreaccionario. Un c\u00f3ctel viejo, s\u00ed; pero hoy m\u00e1s inflamable que nunca.<\/p>\n\n\n\n<p>Una aparente paradoja del documento de&nbsp;<em>Estrategia<\/em>&nbsp;es que expl\u00edcitamente reconoce que Estados Unidos debe aspirar a tener buenas y pac\u00edficas relaciones comerciales con otros pa\u00edses del mundo sin pretender imponerles cambios sociales -como la democracia-. Aqu\u00ed se refiere, presumiblemente, a pa\u00edses como China o Rusia, pero tambi\u00e9n otros en Oriente Medio. Esa precauci\u00f3n diplom\u00e1tica entre distintos, sin embargo, desaparece cuando se habla de Europa. Aqu\u00ed la injerencia es expl\u00edcita: se defiende el apoyo a los \u00abpartidos patri\u00f3ticos\u00bb&nbsp;-l\u00e9ase: ultraderecha- cuyo proyecto se alinea con los intereses de Estados Unidos. Este punto es cr\u00edtico, porque sus consecuencias pr\u00e1cticas son incalculables: solo podemos imaginar, con terror, lo que significar\u00eda el apoyo con miles de millones de d\u00f3lares a las plataformas y medios de ultraderecha en cada pa\u00eds europeo. Algo que habr\u00eda que sumar al papel que ya est\u00e1n jugando -en esa misma direcci\u00f3n- las redes sociales de los tecno oligarcas amigos de Trump.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alberto Garz\u00f3n Espinosa (El Diario, 12-12-25) Washington presiona a la Uni\u00f3n Europea y a sus Estados miembros para cerrar el paso a las empresas chinas, relegando a Europa al papel de sat\u00e9lite econ\u00f3mico de los intereses estadounidenses Cuando Estados Unidos te pone en la diana conviene tom\u00e1rselo muy en serio. 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