{"id":60375,"date":"2026-01-08T11:27:44","date_gmt":"2026-01-08T15:27:44","guid":{"rendered":"https:\/\/debateplural.net\/site\/?p=60375"},"modified":"2026-01-08T11:27:45","modified_gmt":"2026-01-08T15:27:45","slug":"hollywood-invade-venezuela","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2026\/01\/08\/hollywood-invade-venezuela\/","title":{"rendered":"Hollywood invade Venezuela"},"content":{"rendered":"\n<p>Alejandro Marc\u00f3 del Pont (El T\u00e1bano Economista, 8-1-26)<\/p>\n\n\n\n<p>Tras la invasi\u00f3n y r\u00e1pida conquista de Grecia en abril de 1941, el pa\u00eds heleno fue desmembrado en zonas de ocupaci\u00f3n alemana, italiana y b\u00falgara. La porci\u00f3n alemana, que inclu\u00eda Atenas, el puerto del Pireo y la estrat\u00e9gica Creta, era la m\u00e1s extensa y econ\u00f3micamente vital. Las autoridades de ocupaci\u00f3n nazis, ejerciendo un control absoluto sobre el Banco de Grecia, impusieron al Estado griego derrotado la obligaci\u00f3n de conceder un \u00abcr\u00e9dito\u00bb ilimitado para cubrir los llamados \u00ab<strong><em>gastos de ocupaci\u00f3n<\/em><\/strong>\u00ab.<\/p>\n\n\n\n<p>El mando militar alem\u00e1n presentaba sus demandas \u2014que iban desde los salarios de sus soldados y la construcci\u00f3n de fortificaciones hasta la adquisici\u00f3n masiva de alimentos y materias primas\u2014 al banco central griego, el cual se ve\u00eda forzado a imprimir dracmas (moneda griega) a un ritmo fren\u00e9tico, entreg\u00e1ndolos a los ocupantes a un tipo de cambio fijado unilateralmente por Berl\u00edn, una tasa tan favorable al Reichsmark que constitu\u00eda un saqueo en s\u00ed misma.<\/p>\n\n\n\n<p>Los alemanes utilizaban estos billetes reci\u00e9n salidos de la imprenta para comprar todo lo de valor en el mercado griego, provocando una hiperinflaci\u00f3n devastadora que, combinada con el acaparamiento de alimentos, desemboc\u00f3 en una hambruna que se cobr\u00f3 cientos de miles de vidas. Cada billete emitido bajo coacci\u00f3n era meticulosamente registrado como un \u00abpr\u00e9stamo\u00bb que la empobrecida Grecia le hac\u00eda a su rico ocupante, una deuda fantasma que crec\u00eda exponencialmente mientras el pa\u00eds se hund\u00eda en la ruina. Al final de la pesadilla, los invasores se retiraron dejando tras de s\u00ed solo escombros, miseria y un documento oficial que declaraba que las v\u00edctimas, reducidas al hambre, deb\u00edan una fortuna a quienes las hab\u00edan despojado de todo.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta perversi\u00f3n econ\u00f3mica, esta deuda disfrazada de tinta y n\u00fameros, no es un mero artefacto hist\u00f3rico. Es el arquetipo de un mecanismo que, con distintas sofisticaciones, se repite a lo largo de la historia de la dominaci\u00f3n. Y no es muy diferente de la l\u00f3gica que ahora se implementa, con una frialdad calculada, sobre los yacimientos petroleros de Venezuela, tal como se explicita en la tesis general del art\u00edculo anterior,&nbsp;<strong><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-gran-maquina-de-guerra\/\">La gran m\u00e1quina de guerra<\/a>.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En el escenario venezolano posintervenci\u00f3n de enero de 2026, el Departamento de Energ\u00eda de Estados Unidos ha contactado de manera directa y coercitiva a los ejecutivos de las grandes petroleras, planteando una ecuaci\u00f3n que es la esencia del capitalismo de ocupaci\u00f3n: las inversiones privadas en la reconstrucci\u00f3n del sector energ\u00e9tico venezolano ser\u00e1n el veh\u00edculo para el \u00abreembolso\u00bb de los laudos arbitrales pendientes por las expropiaciones de 2007. Es decir, las empresas no recibir\u00e1n una compensaci\u00f3n en efectivo por lo que les fue arrebatado; en su lugar, se les \u00abpermitir\u00e1\u00bb invertir nuevamente, con condiciones ventajosas, para recuperar su dinero a trav\u00e9s de la futura explotaci\u00f3n del petr\u00f3leo venezolano.<\/p>\n\n\n\n<p>Se trata de disfrazar una deuda de reparaci\u00f3n con el ropaje de una nueva oportunidad de negocio, un ciclo donde las propias v\u00edctimas del expolio anterior deben financiar la reactivaci\u00f3n del bot\u00edn, beneficiando a las corporaciones mientras se evade una compensaci\u00f3n plena y soberana a Venezuela. Esta idea, lejos de ser una especulaci\u00f3n, se basa en informes concretos que detallan c\u00f3mo el Departamento de Energ\u00eda estadounidense exige inversiones como condici\u00f3n&nbsp;<em>sine qua non<\/em>&nbsp;para cualquier reembolso, creando as\u00ed un circuito cerrado donde las deudas del pasado financian la extracci\u00f3n futura, y donde el costo de la intervenci\u00f3n militar se socializa a trav\u00e9s de la deuda venezolana y se privatiza a trav\u00e9s de las ganancias corporativas.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, este formato perverso, donde Venezuela termina pagando \u2014a trav\u00e9s de concesiones,&nbsp;<em>royalties<\/em>&nbsp;reducidos y control operativo cedido\u2014 las inversiones para su propia reconstrucci\u00f3n petrolera, llevan impl\u00edcitas una serie de premisas geopol\u00edticas y legales que deben diseccionarse antes de reflexionar sobre la mec\u00e1nica financiera concreta. En principio, y de manera sucinta, hay que resaltar que la intervenci\u00f3n militar estadounidense prioriza de manera obscena el poder\u00edo militar bruto sobre cualquier norma multilateral, exacerbando la crisis de legalidad global e instalando&nbsp;<em>de facto<\/em>&nbsp;la \u00abley del m\u00e1s fuerte\u00bb como \u00fanico principio rector.<\/p>\n\n\n\n<p>La operaci\u00f3n, ejecutada sin resistencia (<a href=\"https:\/\/www.eluniversal.com\/politica\/223532\/venezuela-rinde-homenaje-a-los-32-combatientes-cubanos-que-ofrendaron-su-vida-durante-el-ataque\">solo los 32 cubanos, guardaespaldas de Maduro, murieron en enfrentamientos localizados<\/a>), lo que sugiere una coordinaci\u00f3n impl\u00edcita o una deserci\u00f3n masiva y prenegociada dentro de las Fuerzas Armadas Bolivarianas. La Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas, reducida a la irrelevancia, conden\u00f3 el acto sin medidas coercitivas, una farsa que simplemente resalt\u00f3 la erosi\u00f3n terminal de la arquitectura legal internacional construida tras 1945. Las violaciones son m\u00faltiples y flagrantes: el Art\u00edculo 2(4) de la Carta de la ONU (prohibici\u00f3n del uso de la fuerza), el Principio de No Intervenci\u00f3n (Art\u00edculo 2(7)), la soberan\u00eda estatal, la integridad territorial, la inmunidad de jefes de Estado e incluso la Convenci\u00f3n sobre Personas Internacionalmente Protegidas. La Carta de la OEA fue igualmente triturada. Este desprecio por el derecho no es un efecto colateral; es un requisito funcional para el modelo econ\u00f3mico que se pretende implantar.<\/p>\n\n\n\n<p>El dise\u00f1o pol\u00edtico de la transici\u00f3n venezolana es igualmente revelador. En los meses previos a la intervenci\u00f3n, mientras la ret\u00f3rica belicista de Washington se intensificaba, un&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.bloomberg.com\/news\/articles\/2026-01-06\/venezuela-s-new-leader-is-who-global-oil-wanted-all-along?srnd=phx-latinamerica\">grupo de ejecutivos, abogados e inversionistas vinculados<\/a>&nbsp;a la industria petrolera mantuvieron intensas conversaciones con la administraci\u00f3n Trump y asesores del Congreso. Su candidata consensuada no era la figura opositora Corina Machado, sino&nbsp;Delcy Rodr\u00edguez, la n\u00famero dos de Maduro, exministra de Petr\u00f3leo y durante mucho tiempo el contacto predilecto y respetado de los altos ejecutivos internacionales.<\/p>\n\n\n\n<p>Rodr\u00edguez impresion\u00f3 a los c\u00edrculos empresariales por su habilidad para navegar el laberinto de sanciones y mantener alg\u00fan flujo de crudo a pesar de la cat\u00e1strofe interna. Para las petroleras y para el c\u00edrculo \u00edntimo de Trump, Rodr\u00edguez ofrec\u00eda lo esencial:&nbsp;continuidad administrativa y orden. Las inversiones masivas requieren un pa\u00eds \u00absin disturbios\u00bb. Una figura opositora radical pod\u00eda desatar protestas, divisiones inmanejables o una rebeli\u00f3n chavista desesperada. En cambio, Rodr\u00edguez, una chavista de alto rango, ofrec\u00eda la posibilidad de usar la estructura administrativa existente, la red de contactos y la maquinaria del PSUV para mantener el control social y diluir, desde dentro, la resistencia chavista.<\/p>\n\n\n\n<p>Es la f\u00f3rmula perfecta del neocolonialismo eficiente: utilizar a una \u00e9lite local colaboracionista para gestionar la extracci\u00f3n de recursos, manteniendo la fachada de un gobierno soberano mientras se transfiere el control real a las corporaciones extranjeras. Se trata, en esencia, de utilizar al chavismo para destruir al chavismo como proyecto soberano, transform\u00e1ndolo en un gestor de la renta para nuevos due\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>La teor\u00eda econ\u00f3mica subyacente parece de una simplicidad seductora. Venezuela&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.theguardian.com\/business\/2026\/jan\/04\/venezuela-oil-industry-bust-what-role-could-the-us-play\">posee vastas reservas de petr\u00f3leo<\/a>,&nbsp;de hecho, las reservas certificadas m\u00e1s grandes del mundo, y en su mejor momento produc\u00eda m\u00e1s del triple de los escasos 1,2 millones de barriles diarios actuales. Por lo tanto, la l\u00f3gica dicta que, con una inyecci\u00f3n masiva de capital y tecnolog\u00eda occidental, deber\u00eda ser sencillo modernizar el equipo deteriorado y observar c\u00f3mo los barriles adicionales \u2014y las ganancias\u2014 fluyen de nuevo. Pero el inter\u00e9s estadounidense trasciende la mera extracci\u00f3n. Tiene un componente estrat\u00e9gico de seguridad energ\u00e9tica y, m\u00e1s concretamente, de&nbsp;<strong>rentabilidad refinadora<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>La costa del Golfo de M\u00e9xico de Estados Unidos, especialmente Texas y Luisiana, est\u00e1 sembrada de refiner\u00edas gigantescas dise\u00f1adas espec\u00edficamente para procesar crudo pesado y \u00e1cido, el tipo de petr\u00f3leo que Venezuela produce en abundancia. Desde que las sanciones cortaron el flujo en 2019, estas refiner\u00edas han tenido que buscar sustitutos como el crudo Maya mexicano, con resultados inferiores: p\u00e9rdidas de eficiencia de hasta el 10% en la producci\u00f3n de combustibles de alto valor como la gasolina y el di\u00e9sel, debido a diferencias en la composici\u00f3n qu\u00edmica.<\/p>\n\n\n\n<p>Es aqu\u00ed donde la mec\u00e1nica del \u00abcanje de deuda por inversi\u00f3n\u00bb revela su genialidad, aline\u00e1ndose perfectamente con la l\u00f3gica de la \u00abm\u00e1quina de guerra\u00bb que se autofinancia. Seg\u00fan informes de enero de 2026, la administraci\u00f3n Trump ha propuesto un intercambio condicionado. Las grandes petroleras estadounidenses, principalmente&nbsp;ExxonMobil&nbsp;y&nbsp;ConocoPhillips, deben comprometer inversiones significativas en Venezuela para poder acceder a cualquier reembolso por los activos expropiados en 2007.<\/p>\n\n\n\n<p>Los laudos del Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI \u2013 Banco Mundial) son cuantiosos: ConocoPhillips gan\u00f3 un fallo por 8.700 millones de d\u00f3lares (que con intereses se acerca a los 12.000 millones en 2026), y ExxonMobil reclama entre 1.600 y 2.000 millones. El total del sector supera los 10.000 millones de d\u00f3lares, una deuda fantasma que pende sobre PDVSA y el Estado venezolano. En lugar de pagar esta deuda, el nuevo esquema la convierte en palanca.<\/p>\n\n\n\n<p>La intervenci\u00f3n militar, que captur\u00f3 a Maduro el 3 de enero, no genera as\u00ed un costo neto para los contribuyentes estadounidenses; se presenta como una operaci\u00f3n que se \u00abpaga sola\u00bb a trav\u00e9s de la reactivaci\u00f3n petrolera financiada por el capital privado, el cual a su vez recupera sus antiguas p\u00e9rdidas a trav\u00e9s de ganancias futuras. Es el ciclo perfecto: la guerra abre la puerta, el capital extrae el recurso, y los beneficios cubren los costos pol\u00edticos y legales previos.<\/p>\n\n\n\n<p>El mecanismo operativo es un \u00abquid pro quo\u00bb pragm\u00e1tico y coercitivo, inspirado en la visi\u00f3n trumpista de que \u00abel petr\u00f3leo venezolano pagar\u00e1 por esto\u00bb. Primero, se exigen&nbsp;inversiones obligatorias. Las compa\u00f1\u00edas deben comprometer entre 20.000 y 50.000 millones de d\u00f3lares en infraestructura para PDVSA, principalmente a trav\u00e9s de&nbsp;<em>joint ventures<\/em>&nbsp;donde recuperan el control operativo de los yacimientos que una vez les fueron arrebatados, particularmente en la Faja del Orinoco.<\/p>\n\n\n\n<p>Segundo, los&nbsp;reembolsos est\u00e1n condicionados&nbsp;a estas inversiones. El Gobierno de transici\u00f3n (presidido probablemente por Delcy Rodr\u00edguez) utilizar\u00eda los ingresos petroleros futuros para ir saldando los laudos, un proceso facilitado por el levantamiento de sanciones y la protecci\u00f3n de activos como Citgo. No habr\u00e1 un cheque por 12.000 millones para ConocoPhillips; en su lugar, se le otorgar\u00e1n concesiones con&nbsp;<em>royalties<\/em>&nbsp;baj\u00edsimos o nulos, o se le permitir\u00e1 deducir el monto de sus inversiones, de modo que sus ganancias a largo plazo equivaldr\u00e1n al monto del laudo. Quien no invierta, pierde toda prioridad en el cobro.<\/p>\n\n\n\n<p>Tercero, este esquema&nbsp;financia indirectamente la intervenci\u00f3n. En la l\u00f3gica de la m\u00e1quina de guerra, las inversiones privadas cubren los costos militares y de estabilizaci\u00f3n, logrando un \u00abcosto cero neto\u00bb para el erario estadounidense. El petr\u00f3leo extra\u00eddo fluye a las refiner\u00edas del Golfo, generando empleo, impuestos y seguridad energ\u00e9tica dom\u00e9stica.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, este dise\u00f1o choca con una realidad econ\u00f3mica inc\u00f3moda. Las proyecciones de la consultora Rystad Energy indican que se necesitar\u00edan&nbsp;155.000 millones de d\u00f3lares&nbsp;para reparar una d\u00e9cada de subinversi\u00f3n y duplicar la producci\u00f3n a 2 millones de barriles diarios para 2030. Es una cifra astron\u00f3mica, incluso para gigantes como Exxon y Conoco. Este esfuerzo inversor se ve complicado por otro objetivo contradictorio de la administraci\u00f3n Trump:&nbsp;mantener los precios del petr\u00f3leo bajos, alrededor de 50 d\u00f3lares el barril, para beneficiar al consumidor estadounidense y cosechar r\u00e9ditos electorales de cara a las elecciones de medio termino de 2026.<\/p>\n\n\n\n<p>Un petr\u00f3leo a 50 d\u00f3lares hace que las inversiones de alto costo en la compleja Faja del Orinoco sean mucho menos atractivas, ya que limitan dr\u00e1sticamente los m\u00e1rgenes de beneficio. Las petroleras pensar\u00e1n en recortes de gastos, no en aumentos masivos de inversi\u00f3n. La Administraci\u00f3n Trump se encuentra en una pinza: necesita el flujo de crudo, pero no puede permitir que su precio suba, y necesita que las empresas inviertan, pero les ofrece un entorno de precios bajos. La soluci\u00f3n probable ser\u00e1 una combinaci\u00f3n de&nbsp;garant\u00edas pol\u00edticas y subsidios encubiertos: seguros de riesgo soberano del gobierno de EE.UU., contratos de compra a largo plazo a precios preferenciales para las refiner\u00edas del Golfo, y una presi\u00f3n feroz sobre las compa\u00f1\u00edas para que asuman el riesgo \u00abpatri\u00f3ticamente\u00bb, con la promesa de ganancias futuras en un mercado redise\u00f1ado.<\/p>\n\n\n\n<p>La reconfiguraci\u00f3n geopol\u00edtica ser\u00eda profunda. Si Estados Unidos consolida este control indirecto sobre la producci\u00f3n venezolana, el flujo global de crudo pesado cambia. China, actualmente el mayor comprador del crudo venezolano a trav\u00e9s de trueques y pagos en yuanes, ser\u00eda expulsada del mercado, perdiendo un aliado estrat\u00e9gico en su guerra econ\u00f3mica con Occidente. Rusia ver\u00eda debilitada la alianza energ\u00e9tica dentro de los BRICS+. Las refiner\u00edas del Golfo recuperar\u00edan su fuente de alimentaci\u00f3n ideal, una de las causas de la invasi\u00f3n, reduciendo la dependencia de la vol\u00e1til OPEP+ y estabilizando sus m\u00e1rgenes.<\/p>\n\n\n\n<p>Para Venezuela, el resultado es una estabilizaci\u00f3n precaria y profundamente dependiente. Se podr\u00eda detener la inflaci\u00f3n y recuperar cierta normalidad econ\u00f3mica, pero a un costo feroz: la&nbsp;soberan\u00eda energ\u00e9tica&nbsp;quedar\u00eda hipotecada por d\u00e9cadas. PDVSA se convertir\u00eda en poco m\u00e1s que una entidad titular, mientras los consorcios internacionales toman las decisiones operativas y capturan la mayor parte del valor. Los laudos de la deuda fantasma no se pagan; se transforman en t\u00edtulos de propiedad sobre el futuro del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>En resumen, la intervenci\u00f3n en Venezuela prioriza la energ\u00eda sobre la democracia, el beneficio corporativo sobre los derechos humanos, y el poder bruto sobre el derecho internacional. Los pretextos humanitarios y democr\u00e1ticos que pudieron esgrimirse se desvanecen ante la cruda mec\u00e1nica de un acuerdo que convierte la deuda de guerra en inversi\u00f3n extractiva.<\/p>\n\n\n\n<p>Estados Unidos gana en seguridad energ\u00e9tica, sus corporaciones recuperan y ampl\u00edan sus ganancias, y el complejo militar-industrial demuestra una vez m\u00e1s su capacidad para crear mercados a trav\u00e9s de la fuerza. Venezuela, como Grecia en 1941, se encuentra atrapada en la l\u00f3gica de la deuda fantasma: la factura de su propia ocupaci\u00f3n, disfrazada de contrato de inversi\u00f3n, se le presentar\u00e1 durante generaciones, mientras el petr\u00f3leo que fluye de sus entra\u00f1as paga, gota a gota, el precio de una libertad que esta vez no se perdi\u00f3 en un campo de batalla, sino en los despachos de abogados y las salas de juntas de Houston y Washington.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alejandro Marc\u00f3 del Pont (El T\u00e1bano Economista, 8-1-26) Tras la invasi\u00f3n y r\u00e1pida conquista de Grecia en abril de 1941, el pa\u00eds heleno fue desmembrado en zonas de ocupaci\u00f3n alemana, italiana y b\u00falgara. La porci\u00f3n alemana, que inclu\u00eda Atenas, el puerto del Pireo y la estrat\u00e9gica Creta, era la m\u00e1s extensa y econ\u00f3micamente vital. Las [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":60376,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3,14],"tags":[],"class_list":["post-60375","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-economia","category-internacionales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60375"}],"collection":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=60375"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60375\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":60377,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60375\/revisions\/60377"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/60376"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=60375"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=60375"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=60375"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}