{"id":60428,"date":"2026-01-13T12:33:25","date_gmt":"2026-01-13T16:33:25","guid":{"rendered":"https:\/\/debateplural.net\/site\/?p=60428"},"modified":"2026-01-13T12:33:27","modified_gmt":"2026-01-13T16:33:27","slug":"como-ee-uu-criminaliza-un-estado-para-intervenirlo-por-la-fuerza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2026\/01\/13\/como-ee-uu-criminaliza-un-estado-para-intervenirlo-por-la-fuerza\/","title":{"rendered":"C\u00f3mo EE.UU. criminaliza un Estado para intervenirlo por la fuerza"},"content":{"rendered":"\n<p>Misi\u00f3n Verdad (12-1-26)<\/p>\n\n\n\n<p>Uno de los recursos m\u00e1s insistentes de Washington para abordar conflictos internacionales ha sido presentarlos en clave judicial, como si se tratara de procedimientos ordinarios de seguridad interna. Esa l\u00f3gica qued\u00f3 expuesta en el mensaje publicado por la fiscal general estadounidense Pam Bondi en redes digitales, donde inform\u00f3 que el presidente venezolano Nicol\u00e1s Maduro y su esposa hab\u00edan sido formalmente acusados en el Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s all\u00e1 del contenido de los cargos, lo significativo fue el modo en que el anuncio fue formulado: Bondi omiti\u00f3 deliberadamente la investidura presidencial de Maduro y lo describi\u00f3 como un sospechoso penal enfrentando acusaciones de \"conspiraci\u00f3n narcoterrorista\", \"conspiraci\u00f3n para importar coca\u00edna\" y delitos vinculados con armamento, entre otros. Ese detalle desplaza a un mandatario electo y reconocido en el sistema internacional hacia la categor\u00eda de delincuente com\u00fan sujeto a la jurisdicci\u00f3n penal dom\u00e9stica estadounidense.<\/p>\n\n\n\n<p>Este desplazamiento es el punto de partida del profesor Zheng Ge (de la Facultad de Derecho KoGuan, Universidad Jiao Tong de Shangh\u00e1i) en su art\u00edculo&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.fredgao.com\/p\/how-chinese-scholars-see-the-us-lawfare?utm_campaign=post&amp;utm_medium=web\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">\"Cuando las guerras de agresi\u00f3n se convierten en 'aplicaci\u00f3n de la ley': la l\u00f3gica imperial de la ley estadounidense de contrainsurgencia\"<\/a>. A partir del caso del mandatario venezolano, y de la formulaci\u00f3n que lo convierte en criminal antes que en autoridad soberana, Zheng examina una transformaci\u00f3n m\u00e1s amplia: el desarrollo, desde los atentados del 11 de septiembre de 2001, de t\u00e9cnicas jur\u00eddicas que permiten presentar intervenciones militares, operaciones de captura transfronterizas y pol\u00edticas de presi\u00f3n internacional como procedimientos policiales o judiciales, eludiendo as\u00ed las restricciones tradicionales del derecho internacional sobre el uso de la fuerza.<\/p>\n\n\n\n<p>\"En el discurso jur\u00eddico estadounidense, \u00bfcu\u00e1ndo puede el jefe de Estado leg\u00edtimo de un Estado soberano ser despojado de su identidad pol\u00edtica y, en su lugar, sometido a la jurisdicci\u00f3n de los tribunales nacionales estadounidenses como un delincuente com\u00fan?\".<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">el lenguaje judicial que pretende sustituir la guerra<\/h3>\n\n\n\n<p>El primer movimiento del art\u00edculo de Zheng Ge consiste en desplazar el foco del caso hacia una pregunta m\u00e1s amplia: \u00bfqu\u00e9 condiciones doctrinales permiten que una operaci\u00f3n de fuerza, concebida desde su origen como intervenci\u00f3n transfronteriza, pueda narrarse jur\u00eddicamente como una pr\u00e1ctica ordinaria de \"aplicaci\u00f3n de la ley\"? En la lectura, este giro no ocurre de manera espont\u00e1nea ni depende solamente de la voluntad pol\u00edtica circunstancial de una administraci\u00f3n, sino que est\u00e1 amarrado a un proceso sostenido de reinterpretaci\u00f3n legal que se consolida en Estados Unidos a partir del 11 de septiembre de 2001.<\/p>\n\n\n\n<p>El punto de inflexi\u00f3n se ubica en la Autorizaci\u00f3n para el Uso de la Fuerza Militar contra Terroristas (AUMF) aprobada ese mismo a\u00f1o, que abri\u00f3 un margen de acci\u00f3n extraordinario para el poder ejecutivo y sirvi\u00f3 de base para una serie de memorandos y opiniones de la Oficina de Asesor\u00eda Jur\u00eddica del Departamento de Justicia. En ese marco, Washington comenz\u00f3 a redefinir sistem\u00e1ticamente ciertas operaciones militares extranjeras como persecuci\u00f3n legal y no como guerra en el sentido tradicional.<\/p>\n\n\n\n<p>Al encuadrar el uso de la fuerza como si fuese polic\u00eda&nbsp;y no guerra, Estados Unidos reduce o elude los marcos normativos que normalmente se activar\u00edan en una confrontaci\u00f3n interestatal, tanto en t\u00e9rminos de derecho internacional como de obligaciones internas de control y rendici\u00f3n de cuentas.<\/p>\n\n\n\n<p>\"Desde la aprobaci\u00f3n de la Autorizaci\u00f3n para el Uso de la Fuerza Militar contra Terroristas en 2001, el poder ejecutivo estadounidense ha redefinido sistem\u00e1ticamente ciertas operaciones militares transfronterizas como 'persecuci\u00f3n de la ley' en lugar de guerra en el sentido tradicional, mediante una serie de memorandos legales y opiniones de la Oficina de Asesor\u00eda Jur\u00eddica del Departamento de Justicia\".<\/p>\n\n\n\n<p>Zheng identifica el elemento clave de la operaci\u00f3n: cambiar la naturaleza jur\u00eddica del uso de la fuerza a trav\u00e9s de t\u00e9cnicas interpretativas. All presentarse como acci\u00f3n de \"aplicaci\u00f3n de la ley\", la intervenci\u00f3n se comunica como un procedimiento normalizado para perseguir amenazas, con pretensi\u00f3n de jurisdicci\u00f3n global. En la pr\u00e1ctica, esta doctrinalizaci\u00f3n tiende un puente entre las categor\u00edas del combate y las del derecho penal, y permite que el lenguaje judicial sustituya a la terminolog\u00eda de la guerra.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese contexto, la categor\u00eda que habilita la expansi\u00f3n es el concepto de insurgencia, que Zheng muestra como objeto de una transformaci\u00f3n profunda. En el derecho internacional tradicional, la insurgencia es una figura interna, en las que fuerzas armadas dentro de un Estado desaf\u00edan al gobierno constituido. La ret\u00f3rica legal estadounidense extendi\u00f3 esa noci\u00f3n hacia un plano transnacional, redefini\u00e9ndola como desaf\u00edo al \"orden internacional\"&nbsp;por parte de actores no estatales, y habilitando as\u00ed que Estados Unidos se posicione como una fuerza externa \"convocada\"&nbsp;o \"invitada\"&nbsp;a asistir en la contrainsurgencia.<\/p>\n\n\n\n<p>La idea de fondo se articula en una expresi\u00f3n que recorre el texto: \"ley de contrainsurgencia\". Zheng es cuidadoso en precisar queso trata de una descripci\u00f3n te\u00f3rica del \"estado de derecho relacionado con el exterior\"&nbsp;de Estados Unidos. Es decir, un conjunto de normas, doctrinas y pr\u00e1cticas jur\u00eddicas internas que se proyectan hacia otros Estados, atribuy\u00e9ndoles categor\u00edas pol\u00edticas y legales \u00fatiles para la estrategia estadounidense. Seg\u00fan el autor, estas leyes pueden etiquetar gobiernos leg\u00edtimos como insurgentes, o reconocer a fuerzas rebeldes como representantes leg\u00edtimos, dependiendo de su alineaci\u00f3n con el orden internacional definido por Washington.<\/p>\n\n\n\n<p>\"El derecho interno de Estados Unidos contiene muchas leyes dirigidas a otros estados soberanos y sus regiones\u2026 lo que revela que el orden perturbado por los 'insurgentes' no es el orden interno de un estado soberano espec\u00edfico, sino m\u00e1s bien el orden global liderado por Estados Unidos\".<\/p>\n\n\n\n<p>En consecuencia, el derecho funciona como un dispositivo de clasificaci\u00f3n geopol\u00edtica, que establece qui\u00e9n es parte del sistema \"normal\"&nbsp;y qui\u00e9n se convierte en anomal\u00eda perseguible, permitiendo criminalizar, aislar y degradar actores pol\u00edticos soberanos bajo un vocabulario de legalidad, habilitando sanciones, bloqueos, acusaciones, \u00f3rdenes de captura y acciones de presi\u00f3n como si se tratara de instrumentos neutrales de justicia.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">La soberan\u00eda reconfigurada<\/h3>\n\n\n\n<p>La operaci\u00f3n contra el gobierno venezolano comenz\u00f3 mucho antes de que se desplegara el operativo militar o se emitiera la orden de captura. Empezc\u00f3 con una forma espec\u00edfica de clasificar el conflicto. Al presentar la disputa pol\u00edtica internacional como si fuera un asunto penal ordinario, el derecho estadounidense desplaz\u00f3 el terreno de la confrontaci\u00f3n desde el marco del derecho internacional, donde rigen la soberan\u00eda, la inmunidad y la prohibici\u00f3n del uso de la fuerza, hacia el marco del derecho interno de Estados Unidos, donde el lenguaje dominante es el de la persecuci\u00f3n criminal y la jurisdicci\u00f3n extraterritorial.<\/p>\n\n\n\n<p>La clave es la creaci\u00f3n de un estatus legal h\u00edbrido, una f\u00f3rmula que combina dos l\u00f3gicas normalmente incompatibles.<\/p>\n\n\n\n<p>\"La astucia de esta l\u00f3gica legal reside en la creaci\u00f3n de un \u2018estatus legal h\u00edbrido\u2019: invoca ciertas reglas del derecho de los conflictos armados para justificar el uso de la fuerza letal, al tiempo que aplica est\u00e1ndares de aplicaci\u00f3n de la ley m\u00e1s flexibles en materia de jurisdicci\u00f3n, procedimientos de detenci\u00f3n y revisi\u00f3n de objetivos\".<\/p>\n\n\n\n<p>La eficacia de este h\u00edbrido radica en que permite moverse entre dos marcos normativos sin quedar plenamente sometido a ninguno: ni a las limitaciones estrictas de la guerra interestatal, ni a las garant\u00edas procesales propias del derecho penal interno.<\/p>\n\n\n\n<p>Este desplazamiento habilita operaciones militares o de captura que, si se nombraran como guerra, demandar\u00edan autorizaciones y activar\u00edan obligaciones espec\u00edficas, pero que, al presentarse como \"polic\u00eda\", pueden ejecutarse con un margen m\u00e1s amplio de discrecionalidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo decisivo es que esta arquitectura permite sustituir un conflicto pol\u00edtico por una caracterizaci\u00f3n penal individualizada. No es necesario declarar guerra ni reconocer beligerancia, basta designar a ciertos actores como miembros de redes criminales internacionales mediante procesos administrativos internos y, con ello, transformar el asunto en una persecuci\u00f3n penal.<\/p>\n\n\n\n<p>\"Una vez completada esta caracterizaci\u00f3n legal, toda la operaci\u00f3n pasa del marco del derecho internacional a la jurisdicci\u00f3n del derecho penal nacional estadounidense. Maduro ya no es el jefe de un Estado soberano, sino un 'delincuente fugitivo', un sospechoso de un delito que puede ser perseguido globalmente, extraditado y juzgado en tribunales estadounidenses\".<\/p>\n\n\n\n<p>Zheng sostiene que no se trata de una innovaci\u00f3n reciente, esta pr\u00e1ctica se enlaza con una genealog\u00eda hist\u00f3rica que remite a la Ley de Supresi\u00f3n de la Pirater\u00eda de 1819, donde se autorizaba a capturar piratas en alta mar. La modernizaci\u00f3n de ese esquema sustituy\u00f3 \"piratas\"&nbsp;por \"terroristas internacionales\"&nbsp;o \"l\u00edderes criminales transnacionales\", y la \"alta mar\" por los llamados \"espacios sin gobierno\".<\/p>\n\n\n\n<p>\"En el caso al-Awlaki de 2011, el gobierno estadounidense invoc\u00f3 con \u00e9xito esta l\u00f3gica para llevar a cabo un ataque con drones contra un ciudadano estadounidense en Yemen, argumentando que la operaci\u00f3n constitu\u00eda 'asistencia a las fuerzas del orden'&nbsp;por invitaci\u00f3n del gobierno yemen\u00ed, aplicando as\u00ed la regla de 'fuga de jurisdicci\u00f3n'. Si bien el Tribunal de Apelaciones del Circuito de Washington D. C. desestim\u00f3 el caso alegando la falta de legitimaci\u00f3n activa de los demandantes, respald\u00f3 t\u00e1citamente el marco legal del gobierno en su dictamen, a saber, que, siempre que una operaci\u00f3n se presente como una actividad antiterrorista contra actores no estatales, no necesariamente genera obligaciones de informaci\u00f3n en virtud de la Resoluci\u00f3n de Poderes de Guerra. Esta sentencia transform\u00f3 esencialmente las operaciones militares en el extranjero en 'aplicaci\u00f3n de la ley'&nbsp;seg\u00fan el marco jur\u00eddico interno, sentando un precedente legal para posteriores operaciones de aprehensi\u00f3n transfronterizas\".<\/p>\n\n\n\n<p>En el caso del presidente Maduro, los cargos invocados por el Departamento de Justicia est\u00e1n basados en delitos previstos en los T\u00edtulos 18 y 21 del C\u00f3digo de Estados Unidos. Eso implica que la jurisdicci\u00f3n que reclama Washington no depende de tratados internacionales ni de autorizaci\u00f3n de Naciones Unidas, sino de una expansi\u00f3n unilateral de su jurisdicci\u00f3n penal fuera de su territorio. Para sostener esa expansi\u00f3n, Estados Unidos recurre a doctrinas como la de los efectos y el principio de protecci\u00f3n: si una conducta tiene efectos sustanciales en territorio estadounidense, afecta a ciudadanos estadounidenses o amenaza su seguridad nacional, los tribunales pueden declararse competentes sin importar la nacionalidad del acusado ni d\u00f3nde ocurrieron los hechos.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero para que esta l\u00f3gica funcione, Estados Unidos tambi\u00e9n cambia el significado de soberan\u00eda. En vez de reconocer como leg\u00edtimo a un gobierno porque controla efectivamente su territorio, introduce otro criterio que consiste en evaluar si ese gobierno se ajusta o no a las llamadas normas leg\u00edtimas del orden internacional, definidas desde Washington. Con esa vara, el mundo se divide entre Estados responsables, que se alinean con ese orden, y Estados rebeldes, que lo desaf\u00edan.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Coerci\u00f3n legal como refugio de la hegemon\u00eda en declive<\/h3>\n\n\n\n<p>La conclusi\u00f3n de Zheng se articula alrededor de la idea central de que Estados Unidos ha construido un modelo de poder que se sostiene en la hegemon\u00eda del discurso legal y en la capacidad de proyectar su derecho interno hacia el exterior. Bajo esa l\u00f3gica, el derecho funciona como una herramienta para ordenar jerarqu\u00edas en el sistema internacional, redefinir la soberan\u00eda como un estatus condicionado y convertir disputas pol\u00edticas en causas penales dom\u00e9sticas con pretensi\u00f3n global.<\/p>\n\n\n\n<p>La agresi\u00f3n contra Venezuela aparece as\u00ed como un ejemplo emblem\u00e1tico de esta arquitectura. Al degradar a un jefe de Estado a la categor\u00eda de \u201cdelincuente fugitivo\u201d, el expediente penal se convierte en un mecanismo de reorganizaci\u00f3n de la legitimidad internacional. Se abre la posibilidad de desconocer autoridades soberanas, justificar sanciones, restringir v\u00ednculos diplom\u00e1ticos y presentar la coerci\u00f3n como una pr\u00e1ctica de legalidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Este desplazamiento se sit\u00faa en el contexto de la multipolaridad emergente. A medida que Washington enfrenta mayores obst\u00e1culos para sostener sus acciones a trav\u00e9s de mecanismos multilaterales, recurre con mayor fuerza a su propio aparato jur\u00eddico como v\u00eda para imponer objetivos estrat\u00e9gicos sin autorizaci\u00f3n del Consejo de Seguridad u otros marcos internacionales.<\/p>\n\n\n\n<p>\"El caso de Maduro (\u2026) marca el abandono total por parte de Estados Unidos de sus esfuerzos por mantener el orden internacional mediante mecanismos multilaterales, recurriendo en cambio a la hegemon\u00eda jur\u00eddica unilateral para impulsar su estrategia global. La ra\u00edz de este cambio reside en el declive del poder relativo de Estados Unidos y la tendencia a la multipolarizaci\u00f3n del sistema internacional\".<\/p>\n\n\n\n<p>La dimensi\u00f3n m\u00e1s grave de esta l\u00f3gica se expresa en sus consecuencias sist\u00e9micas. Igualdad soberana, inmunidad de jefes de Estado y no injerencia quedan debilitados cuando un Estado poderoso se arroga la potestad de definir qui\u00e9n es leg\u00edtimo y qui\u00e9n debe ser tratado como objetivo criminal. En ese punto, el derecho internacional se convierte en un instrumento de dominaci\u00f3n pol\u00edtica, disponible para reorganizar el orden global bajo criterios determinados unilateralmente.<\/p>\n\n\n\n<p>\"Las acciones de Estados Unidos est\u00e1n animando a todos los pa\u00edses capaces a seguir su ejemplo: \u00bfpuede China emitir una orden de arresto global contra el l\u00edder de Taiw\u00e1n invocando la \"Ley Antisecesi\u00f3n\"? \u00bfPuede Rusia iniciar un proceso judicial contra el presidente de Ucrania invocando el principio de 'protecci\u00f3n de sus propios ciudadanos'? Si cada gran potencia extiende su jurisdicci\u00f3n nacional a nivel global, como Estados Unidos, la sociedad internacional caer\u00e1 en una guerra jur\u00eddica generalizada, cuyo resultado final ser\u00e1 el regreso de la ley selv\u00e1tica\".<\/p>\n\n\n\n<p>La utilidad de este an\u00e1lisis excede el caso venezolano. Advierte sobre una tendencia m\u00e1s amplia hacia la normalizaci\u00f3n de la guerra jur\u00eddica y la administraci\u00f3n unilateral del \"estado de excepci\u00f3n\" en el orden internacional. Para los pa\u00edses del Sur Global, esto implica un desaf\u00edo directo. La soberan\u00eda deja de ser una condici\u00f3n garantizada por el derecho internacional y se convierte en un estatus vulnerable ante estrategias que combinan jurisdicci\u00f3n penal, sanciones, propaganda y reconocimiento selectivo, en un mundo donde el derecho se disputa como parte central de la lucha por el poder.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Misi\u00f3n Verdad (12-1-26) Uno de los recursos m\u00e1s insistentes de Washington para abordar conflictos internacionales ha sido presentarlos en clave judicial, como si se tratara de procedimientos ordinarios de seguridad interna. Esa l\u00f3gica qued\u00f3 expuesta en el mensaje publicado por la fiscal general estadounidense Pam Bondi en redes digitales, donde inform\u00f3 que el presidente venezolano [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":60429,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14,12],"tags":[],"class_list":["post-60428","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-internacionales","category-politica-3"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60428"}],"collection":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=60428"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60428\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":60430,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60428\/revisions\/60430"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/60429"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=60428"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=60428"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=60428"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}