{"id":61470,"date":"2026-07-23T09:48:08","date_gmt":"2026-07-23T13:48:08","guid":{"rendered":"https:\/\/debateplural.net\/site\/?p=61470"},"modified":"2026-07-23T09:48:09","modified_gmt":"2026-07-23T13:48:09","slug":"estados-unidos-lo-sublime-lo-abominable","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2026\/07\/23\/estados-unidos-lo-sublime-lo-abominable\/","title":{"rendered":"Estados Unidos, lo sublime, lo abominable"},"content":{"rendered":"\n<p>Adam Shatz (London Review of Books, 23-7-26)<\/p>\n\n\n\n<p>Estados Unidos atraviesa una crisis no solo pol\u00edtica, sino espiritual, el \u00faltimo cap\u00edtulo de una larga lucha por definir qu\u00e9 tipo de pa\u00eds quiere ser. El trumpismo, pese a los profundos retrocesos que produjo, no ha podido borrar a ese \u00abotro pa\u00eds\u00bb, como lo llam\u00f3 James Baldwin, que desde el jazz hasta los movimientos por los derechos civiles se puede rastrear en la b\u00fasqueda de igualdad y libertad. Y que se resiste a ser absorbido por su contracara m\u00e1s sombr\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abLa mera palabra \u2018Am\u00e9rica\u2019 sigue siendo un nombre propio nuevo, casi por completo carente de definici\u00f3n, y materia de controversia\u00bb, escribi\u00f3 James Baldwin en 1959. \u00abNo parece que nadie en el mundo sepa exactamente lo que designa, ni siquiera los abigarrados millones que nos llamamos americanos\u00bb1. \u00bfEs un sue\u00f1o o una pesadilla, un para\u00edso democr\u00e1tico o un basti\u00f3n del supremacismo blanco y la intolerancia religiosa? \u00bfEs un territorio geogr\u00e1fico o una hiperrealidad fantasmag\u00f3rica en el sentido de Baudrillard: algo que es m\u00e1s real que lo real, una sala de espejos donde se diluye la separaci\u00f3n entre el mundo y sus representaciones? \u00bfO tal vez todo eso junto?<\/p>\n\n\n\n<p>La \u00abrica confusi\u00f3n\u00bb de la identidad estadounidense, como dijo Baldwin, ha dado lugar a infinitos intentos de definici\u00f3n por parte de observadores extranjeros y locales. El cr\u00edtico franc\u00e9s Serge Daney, quien amaba el cine de Estados Unidos tanto como despreciaba su imperialismo, lo llam\u00f3 \u00abel lugar que permite so\u00f1ar, pero tambi\u00e9n el rinc\u00f3n de la realidad contra el que se estrellan los sue\u00f1os\u00bb. Octavio Paz, evocando la escala inmensa del pa\u00eds, lo describi\u00f3 como \u00abgeograf\u00eda, espacio puro, abierto a la acci\u00f3n humana\u00bb. Seg\u00fan las palabras del cineasta franc\u00e9s Jean-Pierre Melville, \u00abeeuu es lo sublime y lo abominable\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Las voces cr\u00edticas del racismo, la desigualdad de clases y la pol\u00edtica exterior estadounidense han tendido a centrarse en lo abominable. En 1961, Frantz Fanon escribi\u00f3: \u00abHace dos siglos, una antigua colonia europea decidi\u00f3 imitar a Europa. Lo logr\u00f3 hasta tal punto que Estados Unidos de Am\u00e9rica se ha convertido en un monstruo donde las taras, las enfermedades y la inhumanidad de Europa han alcanzado terribles dimensiones\u00bb2. George Kennan, el menos sentimental de los diplom\u00e1ticos estadounidenses, se hizo eco de Fanon y describi\u00f3 su propio pa\u00eds como \u00abun monstruo prehist\u00f3rico\u00bb con un \u00abcerebro del tama\u00f1o de un alfiler\u00bb. Pero incluso Fanon, que lo ve\u00eda como un \u00abpa\u00eds de linchadores\u00bb, recurri\u00f3 a \u00e9l para inspirarse y apoyarse en el trabajo de escritores negros como Richard Wright y Chester Himes. eeuu es un \u00abcampo de batalla\u00bb, escribi\u00f3 Simone de Beauvoir, \u00aby solo puedes apasionarte por la batalla que libra consigo mismo, cuya apuesta rechaza toda medida\u00bb3.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde aquel momento en que Beauvoir realiz\u00f3 esta observaci\u00f3n en 1947, al comienzo de la Guerra Fr\u00eda, ha habido una batalla tras otra, tanto dentro del propio eeuu como acerca de la idea de eeuu y de su rol en el mundo. Bajo la actual conducci\u00f3n \u2013si esa es la palabra\u2013 de un inmaduro que aspira a ser rey mientras el futuro se forja en Shangh\u00e1i y Beijing, quiz\u00e1s eeuu ya no sea un pa\u00eds serio. Quiz\u00e1s hasta sea uno rid\u00edculo. Sin embargo, como se\u00f1ala el historiador y diplom\u00e1tico sueco Anders Stephanson en su libro American Imperatives: The Cold War and Other Matters [Imperativos americanos. La Guerra Fr\u00eda y otras cuestiones], \u00ablo alarmante\u00bb es que \u00abtodos se ven influidos enormemente por c\u00f3mo eeuu decide ser y actuar en este mundo\u00bb4. No solo enormemente, sino de manera existencial: vale considerar, por ejemplo, la reciente eliminaci\u00f3n de programas de la Agencia de eeuu para el Desarrollo Internacional (usaid, por sus siglas en ingl\u00e9s), que de aqu\u00ed a 2030 podr\u00edan provocar hasta 14 millones de muertes. O el secuestro de l\u00edderes extranjeros en pa\u00edses con grandes reservas de petr\u00f3leo. O la insistencia en adquirir Groenlandia, aun \u2013o especialmente\u2013 si eso implica romper con el orden basado en reglas, establecido despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial. O la creaci\u00f3n de un \u00abConsejo de Paz\u00bb en Gaza, designado para reemplazar a la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas (onu). Y la lista contin\u00faa.<\/p>\n\n\n\n<p>La presidencia de Donald Trump es muchas cosas, pero, sobre todo, es un intento violento de resolver la \u00abrica confusi\u00f3n\u00bb que rodea la palabra \u00abAm\u00e9rica\u00bb, para transformarla en sin\u00f3nimo de su visi\u00f3n de un Estado-fortaleza en guerra con inmigrantes, oscuros globalistas, \u00abnarcoterroristas\u00bb y enemigos internos. Durante su primer mandato, algunos analistas influyentes de la izquierda argumentaban que Trump era poco m\u00e1s que un republicano orientado a favorecer los negocios, m\u00e1s all\u00e1 de su dificultad para controlar los impulsos o respetar normas civilizadas de comportamiento, por no hablar del h\u00e1bito de disfrazar el racismo con eufemismos al modo de los conservadores tradicionales. En 2016, la argumentaci\u00f3n no era convincente; hoy es una evasi\u00f3n de la realidad. Es verdad que los esfuerzos de Trump por reducir el Estado administrativo y eliminar regulaciones en materia de seguridad laboral, protecci\u00f3n del consumidor y del medio ambiente van en l\u00ednea con gran parte del pensamiento conservador. Pero el indulto a insurrectos del Capitolio y otros delincuentes, las restricciones a la ciudadan\u00eda por derecho de nacimiento, los ataques a los somal\u00edes como \u00abbasura\u00bb, la puesta en duda de las competencias y el honor de miembros negros de las Fuerzas Armadas, la incorporaci\u00f3n de neonazis, el llamado a ejecutar a opositores pol\u00edticos5, las intimidaciones a estudios jur\u00eddicos y universidades, la guerra a la investigaci\u00f3n cient\u00edfica y el conocimiento hist\u00f3rico, la expansi\u00f3n de un amplio Estado policial que se utiliza para perseguir y deportar inmigrantes y, cada vez m\u00e1s, para evitar que quienes critican la pol\u00edtica estadounidense ingresen al pa\u00eds\u2026 esto es otra cosa. Tambi\u00e9n lo es la advertencia del gobierno estadounidense contra la \u00abmuerte de la civilizaci\u00f3n\u00bb europea. Y para las mujeres que buscan abortar, o para los inmigrantes y las personas trans que simplemente quieren existir, eeuu se ha convertido en un lugar peligroso.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunos podr\u00edan afirmar que las pol\u00edticas de Trump no son novedosas: los dem\u00f3cratas tambi\u00e9n impusieron medidas represivas en las fronteras y apoyaron guerras preventivas. Ambos partidos han sido c\u00f3mplices en la creaci\u00f3n de la Presidencia imperial y de un orden econ\u00f3mico neoliberal. Todo eso es verdad, y la era del Servicio de Inmigraci\u00f3n y Control de Aduanas (ice), del Centro de Confinamiento del Terrorismo (cecot)6 y del Departamento de Eficiencia Gubernamental (doge) no deber\u00eda hacernos sentir nostalgia de las guerras en Iraq y Afganist\u00e1n, la pasi\u00f3n de Barack Obama por los drones o la carta blanca dada por Joe Biden a Benjamin Netanyahu en Gaza. Sin embargo, cualquier persona preocupada por la estabilidad de la rep\u00fablica tendr\u00eda raz\u00f3n en lamentar la desintegraci\u00f3n del republicanismo moderado, una de las caracter\u00edsticas estructurales que defin\u00edan la vida pol\u00edtica de eeuu. George W. Bush condujo al pa\u00eds a su guerra m\u00e1s catastr\u00f3fica desde Vietnam, pero nunca expres\u00f3 alg\u00fan tipo de hostilidad contra los musulmanes. Richard Nixon, un l\u00edder inquietante y muchas veces monstruoso, que espi\u00f3 a sus compatriotas y dirigi\u00f3 campa\u00f1as de bombardeos en Vietnam y Camboya, realiz\u00f3 aportes significativos a la protecci\u00f3n ambiental y al Estado de bienestar que ahora est\u00e1n siendo desmantelados.<\/p>\n\n\n\n<p>El movimiento de Trump, que ha capturado al Partido Republicano, representa una aceleraci\u00f3n radical de las tendencias m\u00e1s oscuras en la cultura pol\u00edtica estadounidense: la bravuconer\u00eda violenta de las guerras de expansi\u00f3n y exterminio del siglo xix; el revanchismo racista de la campa\u00f1a para poner fin a la Reconstrucci\u00f3n; la represi\u00f3n de los dos periodos de \u00abamenaza roja\u00bb; el sombr\u00edo populismo del padre Coughlin y George Wallace7; la brutalidad y la corrupci\u00f3n del capitalismo expoliador. Busca desmantelar lo que queda de una democracia ya disminuida en el pa\u00eds y establecer en su lugar un r\u00e9gimen predatorio que responda a un \u00fanico l\u00edder y su s\u00e9quito. Se puede quiz\u00e1s hablar de un r\u00e9gimen \u00abfascista\u00bb, \u00abposfascista\u00bb o \u00abneoautoritario\u00bb, pero de algo no cabe duda: se ha desencadenado una sensaci\u00f3n de \u00abanarqu\u00eda moral\u00bb, tal como la denomina John Ganz, con la cual ya no hay l\u00edmites para expresar el sadismo o para implementarlo como pol\u00edtica. Hay ni\u00f1os separados a la fuerza de sus padres e inmigrantes venezolanos trasladados a la inhumana megac\u00e1rcel de Bukele en El Salvador, donde sufren torturas y abusos sexuales. El asesinato del cineasta Rob Reiner y su esposa a manos del hijo de ambos, afectado por trastornos mentales, es atribuido por Trump al odio que Reiner sent\u00eda hacia \u00e9l. El asesinato de Ren\u00e9e Good en Minneapolis, a manos de agentes federales, es justificado como una respuesta al \u00abterrorismo interno\u00bb. Se podr\u00eda citar la frase de uno de sus recientes discursos: \u00abNadie puede creer lo que est\u00e1 sucediendo\u00bb. Y respecto a la tan mentada recuperaci\u00f3n de la grandeza estadounidense, nos recuerda lo que dijo el 4 de julio de 1852 Frederick Douglass, un antiguo esclavo, quien al referirse a la Declaraci\u00f3n de la Independencia, se\u00f1al\u00f3 que no era m\u00e1s que un \u00abvelo para encubrir cr\u00edmenes que avergonzar\u00edan a una naci\u00f3n de salvajes\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Trump parece imparable. Los ataques a embarcaciones en el Caribe y el Pac\u00edfico, el secuestro de Nicol\u00e1s Maduro, las amenazas contra Cuba, M\u00e9xico y Groenlandia y el ataque militar contra Ir\u00e1n constituyen una reafirmaci\u00f3n contundente de dominaci\u00f3n imperial. Pero tambi\u00e9n denotan un deseo de ocultar el fracaso interno y recuerdan la \u00abfutilidad gladiatoria\u00bb, que Antonio Gramsci contrastaba con las aut\u00e9nticas innovaciones estadounidenses en su ensayo sobre \u00abAmericanismo y fordismo\u00bb. La inflaci\u00f3n y las perspectivas de medio t\u00e9rmino no son alentadoras para el Partido Republicano. El movimiento maga [Make America Great Again] est\u00e1 plagado de divisiones en torno de Israel, Venezuela y el uso de la fuerza en el exterior. Los macartistas filosemitas deseosos de instrumentalizar falsas imputaciones de antisemitismo chocan con quienes prefieren usar el antisemitismo para construir el movimiento. Seg\u00fan el analista pol\u00edtico Ezra Klein, el cambio de clima favorable a Trump ya ha pasado. Pero apenas llevamos un a\u00f1o. Aun si Trump fracasa, puede seguir infligiendo un da\u00f1o enorme, posiblemente irreparable. eeuu se parece cada vez m\u00e1s al enfermo de las Am\u00e9ricas, un pa\u00eds con tremendas disparidades en la riqueza, una disfunci\u00f3n pol\u00edtica paralizante y una violencia generalizada.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo llegamos hasta aqu\u00ed? Se han planteado diversas explicaciones, algunas de las cuales se superponen: la reacci\u00f3n de quienes no tienen estudios superiores frente a quienes s\u00ed los tienen; la bronca existente entre la poblaci\u00f3n blanca en la regi\u00f3n central del pa\u00eds frente a las elites de las costas y su car\u00e1cter \u00abwoke\u00bb; la pol\u00edtica del miedo que emergi\u00f3 en el momento cr\u00edtico del 11 de septiembre de 2001 y la guerra contra el terrorismo; la furia populista en relaci\u00f3n con la inmigraci\u00f3n; o un orden constitucional anacr\u00f3nico, que da demasiado poder a los estados peque\u00f1os. Todas estas suposiciones tienen una pizca de verdad, pero ninguna captura la total dimensi\u00f3n de la crisis estadounidense, que no es meramente pol\u00edtica, sino espiritual, y que representa el \u00faltimo cap\u00edtulo de una antigua lucha para determinar qu\u00e9 tipo de pa\u00eds quiere ser (si es que, en realidad, sigue siendo un solo pa\u00eds).Una de las reacciones m\u00e1s alucinatorias frente al trumpismo durante el primer mandato provino de liberales que lo ve\u00edan como un movimiento antiestadounidense, o incluso como una conspiraci\u00f3n urdida en Mosc\u00fa. Hicieron visitas a la Hungr\u00eda de Viktor Orb\u00e1n y escudri\u00f1aron Los or\u00edgenes del totalitarismo de Hannah Arendt, aunque una lectura somera de la propia historia estadounidense podr\u00eda haberles demostrado que hasta las m\u00e1s descabelladas pol\u00edticas de Trump tienen un perverso antecedente en su pasado de racismo e intolerancia. Los sudafricanos blancos, que ahora son casi los \u00fanicos \u00abrefugiados\u00bb admitidos en eeuu, no fueron los primeros fugitivos de la igualdad racial sobre quienes el sol estadounidense decidi\u00f3 brillar. Como ha se\u00f1alado la historiadora Mae Ngai, el primer programa federal de reasentamiento de refugiados, establecido en 1794, sirvi\u00f3 para asistir a colonos franceses que hu\u00edan de la Revoluci\u00f3n Haitiana8. George Washington, James Madison y Thomas Jefferson acogieron con benepl\u00e1cito a los esclavistas en un pa\u00eds donde la esclavitud era la condici\u00f3n misma para la libertad del hombre blanco.<\/p>\n\n\n\n<p>Dos de los m\u00e1s impactantes libros recientes sobre la crisis estadounidense rastrean su freno a las ideolog\u00edas de progreso infinito y libertad, mitos que han otorgado los pilares m\u00e1s duraderos al excepcionalismo del pa\u00eds. De acuerdo con The End of the Myth: From the Frontier to the Border Wall in the Mind of America[El fin del mito. De la frontera al muro fronterizo en la mente de eeuu]9, el ambicioso ensayo de Greg Grandin, el r\u00e9gimen de vigilancia militarizada y racista en la frontera entre eeuu y M\u00e9xico es el legado pr\u00e1cticamente inevitable de la \u00abfrontera\u00bb ya desvanecida10; una barrera f\u00edsica en lugar de un l\u00edmite que se desplaza y que, durante gran parte de la existencia de los eeuu, se expande. Grandin menciona una carta enviada en la d\u00e9cada de 1940 por Clare Boothe Luce a su marido Henry, editor de Time, en la que dec\u00eda que, con el fin de la expansi\u00f3n territorial del pa\u00eds, eeuu solo podr\u00eda sobrevivir como naci\u00f3n si preservaba su \u00abhomogeneidad racial y cultural\u00bb con \u00abestrictas barreras para impedir la inmigraci\u00f3n adicional de gente marr\u00f3n, negra y amarilla\u00bb. Grandin destaca que la primera barrera en la frontera entre eeuu y M\u00e9xico se construy\u00f3 con alambre que hab\u00eda rodeado los campos donde confinaban durante la Segunda Guerra Mundial a estadounidenses de ascendencia japonesa. En el segundo libro, Freedom\u2019s Dominion: A Saga of White Resistance to Federal Power [El dominio de la libertad. Una saga de resistencia blanca al poder federal]11, Jefferson Cowie cuenta la historia del condado de Barbour en Alabama desde el siglo xviii hasta el presente y muestra con lujo de detalles que para muchos estadounidenses blancos la idea de libertad ha estado unida al derecho de dominar a otros, especialmente a negros y nativos americanos, pero tambi\u00e9n a las v\u00edctimas de las aventuras del pa\u00eds en el extranjero y, en realidad, a cualquiera que se interponga en su camino, incluidos sus (\u00bfex?) aliados europeos. La libertad, tal como la concibe la mayor\u00eda de los estadounidenses, es el problema y no la soluci\u00f3n; es una ideolog\u00eda que se interpone en el camino hacia una pol\u00edtica m\u00e1s democr\u00e1tica e igualitaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Los libros de Cowie y Grandin describen la violencia, la crueldad y la obsesi\u00f3n por la pureza racial como algo casi imposible de erradicar en el pa\u00eds. Desde esta perspectiva, cada documento de la civilizaci\u00f3n estadounidense es un documento de barbarie. Todo se ha escrito con sangre: el esp\u00edritu de pionero, la creencia en el individualismo valeroso y la propia religi\u00f3n de la libertad. \u00bfAcaso el sue\u00f1o americano ha sido siempre una mentira? \u00bfEs apenas una ret\u00f3rica facilista para alimentar a maga?<\/p>\n\n\n\n<p>Es tentador pensar que s\u00ed, sobre todo para quien ha estado del otro lado de la violencia estadounidense. El peso de las fuerzas hist\u00f3ricas, que tan a menudo oscurecen lo que Ornette Coleman denomin\u00f3 \u00abcielos de Am\u00e9rica\u00bb, puede convertir f\u00e1cilmente la esperanza en alienaci\u00f3n. En La pr\u00f3xima vez el fuego, publicado en 1963, Baldwin evoc\u00f3 las cadencias exhortativas de sus a\u00f1os adolescentes como predicador. Sosten\u00eda que, si se un\u00edan con el prop\u00f3sito de \u00abforjar nuestro pa\u00eds\u00bb, los negros y blancos con conciencia pol\u00edtica podr\u00edan salvar no solo a eeuu, sino al propio mundo. En 1972, cuando public\u00f3 No Name in the Street [Sin nombre en la calle], un libro atormentado por los asesinatos de Medgar Evers, Malcolm x y Martin Luther King, Baldwin ya hab\u00eda perdido toda esperanza en los estadounidenses blancos, que \u00abentre las personas de todos los colores son la gente m\u00e1s enferma e indudablemente m\u00e1s peligrosa que existe hoy en el mundo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>El enojo de Baldwin era comprensible: la reacci\u00f3n, liderada por Richard Nixon en nombre de la \u00abmayor\u00eda silenciosa\u00bb, estaba en su apogeo. Nadie pag\u00f3 un precio mayor que los estadounidenses negros por la negativa del pa\u00eds a enfrentar su pasado y enfrentarse a s\u00ed mismo. Pero no se deben subestimar las tradiciones locales de resistencia pol\u00edtica y cultural. Abolicionistas, sufragistas, activistas por los derechos civiles, en defensa de los trabajadores y contra la guerra, defensores de la liberaci\u00f3n de las mujeres y los homosexuales, m\u00fasicos de jazz, pintores del expresionismo abstracto, poetas beat: a su modo, todos fueron profundamente estadounidenses. Tambi\u00e9n lo fueron muchos comunistas que en los a\u00f1os 30 declararon que el comunismo era el \u00abamericanismo del siglo xx\u00bb. Como destac\u00f3 Eric Foner, los estadounidenses radicalizados desarrollaron un lenguaje distintivo de libertad, situado lo m\u00e1s lejos posible de la libertad del hombre blanco concebida para dominar a otros y fomentada por figuras como el presidente Andrew Jackson, el gobernador George Wallace o Trump. Estas tradiciones radicales siempre han sido hostigadas, pero no se extinguieron, y se han enriquecido y reinventado con sucesivas oleadas de inmigrantes.Estadounidense de tercera generaci\u00f3n, nacido en 1972, soy heredero de algunas de estas tradiciones. Mis bisabuelos fueron parte de la ola de jud\u00edos de Europa oriental que huyeron de los pogromos a comienzos del siglo xx. Tal como escribi\u00f3 Philip Roth en referencia a sus ancestros, su Sion no era Palestina, sino eeuu. Veneraban a Franklin Delano Roosevelt y despreciaban a Joe McCarthy y su brazo derecho, Roy Cohn, futuro mentor de Trump. Estaban agradecidos a eeuu, pero su gratitud se ti\u00f1\u00f3 de preocupaci\u00f3n. Mi bisabuelo paterno, un carpintero socialista nacido en Minsk en 1892, qued\u00f3 conmovido por la Masacre de la Universidad Estatal de Kent, ocurrida en Ohio en mayo de 1970; all\u00ed la Guardia Nacional asesin\u00f3 a cuatro estudiantes que protestaban contra la Guerra de Vietnam. De adolescente hab\u00eda visto c\u00f3mo las tropas zaristas les disparaban a trabajadores durante el levantamiento de 1905 y no pod\u00eda creer que eso estuviera pasando en su pa\u00eds adoptivo.<\/p>\n\n\n\n<p>La comprensi\u00f3n de mis padres respecto a eeuu era menos ingenua. Tras haber alcanzado la madurez pol\u00edtica en la era de los derechos civiles y Vietnam, estaban demasiado familiarizados con la brecha que exist\u00eda entre los ideales y las realidades del pa\u00eds. Pero tambi\u00e9n ellos, durante muchos a\u00f1os, creyeron que el arco de la historia estadounidense se inclinar\u00eda finalmente hacia la justicia. En mi juventud, descubr\u00ed que resultaba dif\u00edcil reconciliar este relato con el apoyo a los escuadrones de la muerte en Am\u00e9rica Central, la participaci\u00f3n en golpes de Estado contra l\u00edderes democr\u00e1ticos en Chile e Ir\u00e1n, la estrecha relaci\u00f3n con el apartheid en Sud\u00e1frica y el financiamiento de la ocupaci\u00f3n israel\u00ed en Cisjordania y Gaza. Tambi\u00e9n me era dif\u00edcil reconciliar esta creencia con lo que ya sab\u00eda sobre la historia de la esclavitud, la segregaci\u00f3n y la discriminaci\u00f3n racial gracias a los escritos de Baldwin, la Autobiograf\u00eda de Malcolm x12 y, sobre todo, el jazz, la m\u00fasica que me hab\u00eda obsesionado desde que era adolescente.<\/p>\n\n\n\n<p>Parad\u00f3jicamente, lo que evit\u00f3 que yo dejara de creer en eeuu (y lo sigue evitando) fue el jazz, en particular, y la m\u00fasica negra, en general. Mis gu\u00edas hacia el significado de la democracia estadounidense y hacia lo que Albert Murray denomin\u00f3 las \u00abtexturas mulatas\u00bb de la cultura del pa\u00eds no fueron los Padres Fundadores. Fueron Duke Ellington, Charlie Parker, Thelonious Monk, Billie Holiday, John Coltrane, Sonny Rollins, Charles Mingus, Miles Davis, Ornette Coleman y Cecil Taylor. Su m\u00fasica encarnaba la promesa de otro pa\u00eds, uno que era fiel a los ideales profesados. Su sola existencia parec\u00eda milagrosa. Una m\u00fasica vern\u00e1cula, creada por los descendientes de esclavos, se hab\u00eda convertido en la m\u00e1s maravillosa expresi\u00f3n art\u00edstica del pa\u00eds. En Black Reconstruction in America (1860-1880) [Reconstrucci\u00f3n negra en eeuu (1860-1880)], un estudio de 1935 sobre la revoluci\u00f3n a\u00fan inconclusa en eeuu, W.E.B. Du Bois dijo que la m\u00fasica negra<\/p>\n\n\n\n<p>era una nueva canci\u00f3n, y su profunda y quejumbrosa belleza, sus grandes cadencias y su salvaje atractivo gem\u00edan, vibraban y atronaban en los o\u00eddos del mundo con un mensaje pocas veces expresado por el hombre (\u2026). La desde\u00f1aron, esos sure\u00f1os blancos que la oyeron y nunca la entendieron. La violaron y la profanaron, esos norte\u00f1os blancos que escucharon sin o\u00eddos. Sin embargo, vivi\u00f3 y creci\u00f3 (\u2026) y se sienta hoy a la diestra de Dios, como el verdadero regalo de Am\u00e9rica a la belleza; como la redenci\u00f3n de la esclavitud, destilada de la escoria de su esti\u00e9rcol.13<\/p>\n\n\n\n<p>Desde la esclavitud, seg\u00fan Du Bois, los negros produjeron lo sublime desde lo abominable, a partir de todo lo que hab\u00edan sufrido desde su arribo a las costas estadounidenses tras el Pasaje del Medio14. Pero en lugar de reprimir el horror, los m\u00fasicos de jazz situaron en el centro de su producci\u00f3n las luchas del eeuu negro y, por ende, la cuesti\u00f3n de la democracia estadounidense. A lo largo de su carrera, Ellington compuso poemas sinf\u00f3nicos sobre la vida de los negros. En 1957, en una p\u00edcara apropiaci\u00f3n de la leyenda de la frontera, Rollins se disfraz\u00f3 de cowboy para la portada de su \u00e1lbum Way Out West, y un a\u00f1o despu\u00e9s lanz\u00f3 el primer disco por los derechos civiles: Freedom Suite. Charles Mingus, uno de los m\u00e1s audaces m\u00fasicos de jazz, present\u00f3 en 1964 su pieza \u00abMeditations on Integration\u00bb [Reflexiones sobre la integraci\u00f3n] con la advertencia de que los segregacionistas no ten\u00edan a\u00fan \u00abhornos ni c\u00e1maras de gas\u00bb, pero s\u00ed ten\u00edan \u00abcercas electrificadas\u00bb. Su composici\u00f3n, dijo, era \u00abuna plegaria para que podamos encontrar una pinza, cortar el alambre y salir\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Mingus no tuvo que buscar demasiado. El propio jazz actu\u00f3 como una fant\u00e1stica pinza. Pocas expresiones art\u00edsticas han demostrado ser tan maleables, tan receptivas a la influencia extranjera. Pienso en Mingus y su adopci\u00f3n de la m\u00fasica mariachi, en Ellington y su Far East Suite, en Coltrane y su exploraci\u00f3n de las tradiciones carn\u00e1ticas y en Davis y su fascinaci\u00f3n por la m\u00fasica popular espa\u00f1ola. Pienso en el violinista Billy Bang y el trabajo conjunto con m\u00fasicos vietnamitas, que refleja sus experiencias como \u00abrata de t\u00fanel\u00bb durante la guerra. El jazz, el m\u00e1s estadounidense de los lenguajes musicales, ha sido tambi\u00e9n el m\u00e1s abierto al mundo.Esta sensibilidad, este cosmopolitismo dirigido a cortar el alambre de las cercas, sufre hoy un ataque; pero tiene ra\u00edces profundas en la cultura estadounidense. En Redburn. Su primer viaje, una novela autobiogr\u00e1fica publicada 12 a\u00f1os antes del estallido de la Guerra de Secesi\u00f3n, Herman Melville escrib\u00eda: \u00abEs imposible derramar una gota de sangre estadounidense sin derramar la sangre del mundo entero (\u2026). No somos un pueblo estrecho de miras (\u2026). Nuestra sangre es como la corriente del Amazonas: est\u00e1 hecha de un millar de nobles afluentes que desembocan todos en uno. No somos tanto una naci\u00f3n como un mundo\u00bb15. Seis d\u00e9cadas despu\u00e9s, el cr\u00edtico social Randolph Bourne se explay\u00f3 en la revista Atlantic Monthly (1916) sobre las reflexiones de Melville y se\u00f1al\u00f3 que eeuuconstitu\u00eda \u00abno una nacionalidad, sino una transnacionalidad, un tejido de ida y vuelta con las otras tierras, con varios hilos de todo tama\u00f1o y color. Cualquier movimiento que intente desbaratar este tejido, o te\u00f1ir la tela de alg\u00fan color, o desenredar los hilos, ser\u00eda err\u00f3neo para esta visi\u00f3n cosmopolita\u00bb. Bourne destac\u00f3 que esta visi\u00f3n de eeuu como una \u00abfederaci\u00f3n de culturas\u00bb era la ant\u00edtesis no solo del supremacismo blanco, sino tambi\u00e9n del \u00abcrisol de razas\u00bb. Y nada la amenazaba m\u00e1s que la guerra y lo que \u00e9l denominaba \u00abla podredumbre del esp\u00edritu b\u00e9lico\u00bb. Un a\u00f1o antes de que Woodrow Wilson llevara a eeuu a intervenir en la Primera Guerra Mundial, Bourne advirti\u00f3 que los intelectuales liberales que \u00abtodav\u00eda parecen creer en una peculiar guerra democr\u00e1tica y as\u00e9ptica\u00bb deber\u00edan entender que \u00abestar dispuesto a la guerra implica estar dispuesto a todos los males org\u00e1nicamente ligados a ella\u00bb16.<\/p>\n\n\n\n<p>Bourne perdi\u00f3 la batalla: la mayor\u00eda de sus pares se infectaron con el esp\u00edritu b\u00e9lico. eeuu emergi\u00f3 de la Segunda Guerra Mundial \u2013batalla existencial contra una barbarie como ninguna\u2013 como el pa\u00eds m\u00e1s poderoso del mundo y pronto se transform\u00f3 en un Estado de seguridad nacional, con cientos de bases militares en todo el planeta. Tal como se\u00f1ala Stephanson, \u00abning\u00fan otro hecho (\u2026) cambi\u00f3 tanto la posici\u00f3n geopol\u00edtica de eeuu en el mundo\u00bb como la Segunda Guerra Mundial. Dos a\u00f1os despu\u00e9s de los bombardeos sobre Hiroshima y Nagasaki, cuando comenzaban la Guerra Fr\u00eda y las purgas anticomunistas, Beauvoir public\u00f3 un diario de viaje titulado Am\u00e9rica d\u00eda a d\u00eda. Diario de viaje17. Se trata de uno de los estudios m\u00e1s profundos del car\u00e1cter estadounidense desde La democracia en Am\u00e9rica de Alexis de Tocqueville. \u00abAm\u00e9rica, por donde deambula todav\u00eda el cercano recuerdo de los pioneros, ejerce sobre m\u00ed un vertiginoso atractivo\u00bb, sinti\u00f3 al principio Beauvoir. Le gustaban el whisky y las hamburguesas, el esp\u00edritu de \u00abimpulso, expansi\u00f3n y conquista\u00bb encarnado en los rascacielos de Nueva York y la \u00abcalidez inmediata\u00bb de la gente, que era \u00abdesconcertante\u00bb para una intelectual de Par\u00eds. Amaba el jazz que escuchaba en los clubes de Nueva York y Chicago, m\u00fasica de \u00abduelo (\u2026) sensualidad, erotismo, dicha, tristeza, rebeli\u00f3n, esperanza; la m\u00fasica negra expresaba siempre algo\u00bb. Le parec\u00eda que el jazz reflejaba experiencias que iban m\u00e1s all\u00e1 de lo que ella llamaba \u00abpropaganda de la sonrisa\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa propaganda era omnipresente en los eeuu de la Guerra Fr\u00eda, que Beauvoir describ\u00eda como un pa\u00eds con una alegr\u00eda forzada, que se rehusaba a enfrentar la realidad de la muerte y expresaba su horror del cuerpo en anuncios publicitarios de desodorantes y laxantes. Seg\u00fan la fil\u00f3sofa francesa, la mayor\u00eda de los estadounidenses era incapaz de captar el matiz, porque \u00abadmitir el matiz significa admitir el juicio ambivalente, la r\u00e9plica, la vacilaci\u00f3n\u00bb; y ellos prefer\u00edan creer en \u00abun mundo geom\u00e9trico donde las perpendiculares se oponen con exactitud, al igual que en sus calles y edificios\u00bb. \u00abLa arrogancia de los americanos \u2013escribi\u00f3\u2013 no reside en su voluntad de poder, sino en su voluntad de imponer el bien\u00bb. Y, a\u00f1ad\u00eda, de combatir el mal: algunos intelectuales le hab\u00edan manifestado que las ideas \u00abnefastas para la democracia\u00bb se deben reprimir. Hablaba con resignaci\u00f3n, incluso con un tono fatalista, sobre el car\u00e1cter inevitable de una guerra con la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Pese a las tan proclamadas libertades, la gente con que Beauvoir se encontr\u00f3 era incre\u00edblemente conformista y expresaba acerca de su pa\u00eds un optimismo que \u00abno se habr\u00eda resquebrajado ni viendo el campo de concentraci\u00f3n de Buchenwald\u00bb. El individualismo a ultranza los hab\u00eda dejado atomizados, incapaces de imaginarse como un potencial colectivo con el poder de cambiar sus circunstancias.Beauvoir tem\u00eda que eeuu terminara por \u00abno diferenciarse de los reg\u00edmenes totalitarios a los que dice oponerse\u00bb. En un \u00f3mnibus en Texas, vio c\u00f3mo un grupo de blancos se burlaba de una mujer negra embarazada; la mujer se desmay\u00f3. La \u00abcultura democr\u00e1tica\u00bb estadounidense se deten\u00eda en la l\u00ednea del color. Richard Wright llev\u00f3 a Beauvoir a iglesias en Harlem y le mostr\u00f3 que la segregaci\u00f3n de facto del Norte, a su modo, era tan opresiva como la segregaci\u00f3n de jure en el Sur. Hacia el final de su viaje, Beauvoir lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que en eeuu la igualdad y la libertad hab\u00edan sido \u00abvaciadas de su significado\u00bb. Seg\u00fan ella, la \u00fanica forma de seguir amando al pa\u00eds era \u00abamarlo con dolor\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>C.L.R. James, el gran activista trinitense de orientaci\u00f3n panafricana y radical, hijo del Imperio brit\u00e1nico y uno de sus m\u00e1s feroces cr\u00edticos, am\u00f3 a eeuu con una obstinaci\u00f3n desafiante; y probablemente habr\u00eda adoptado la ciudadan\u00eda si no lo hubieran deportado como extranjero subversivo en 1953. James se hab\u00eda establecido en Nueva York en 1938 despu\u00e9s de la publicaci\u00f3n de Los jacobinos negros, su historia cl\u00e1sica de la Revoluci\u00f3n Haitiana18. Se cas\u00f3 con una mujer estadounidense blanca, Constance Webb, que dio a luz a su hijo Nobbie en 1949. Marxista de las Indias occidentales, James no ten\u00eda ilusiones sobre la condici\u00f3n de los estadounidenses negros o los trabajadores, pero admiraba intensamente las tradiciones democr\u00e1ticas del pa\u00eds y su cultura popular. En 1950, Civilizaci\u00f3n americana atribu\u00eda el \u00abconflicto esencial\u00bb al abismo existente entre sus ideales y las realidades brutales de la opresi\u00f3n de clase y de raza. Estas contradicciones generaban una tensi\u00f3n insoportable en el coraz\u00f3n de la vida estadounidense, que se manifestaba en \u00abel sometimiento de los intelectuales\u00bb, un anhelo de contar con un \u00abhombre de fuerza, determinaci\u00f3n, voluntad, poder de mando\u00bb y, por lo tanto, la amenaza de dictadura y la negaci\u00f3n de las tradiciones pol\u00edticas estadounidenses. El temor de James era que \u00abla mayor potencia en la civilizaci\u00f3n occidental ya no sabe qu\u00e9 creer sobre s\u00ed misma\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>El 10 de junio de 1952, James fue v\u00edctima de esa confusi\u00f3n: termin\u00f3 arrestado por agentes del Servicio de Inmigraci\u00f3n y Naturalizaci\u00f3n (en virtud de la ley anticomunista McCarran-Walter) y fue enviado a la c\u00e1rcel de Ellis Island. Bajo vigilancia desde su llegada, el trato recibido tras el arresto no se diferenci\u00f3 del de los estalinistas que \u00e9l detestaba. Se vio forzado a compartir una celda con un grupo de activistas comunistas, que, sabiendo que \u00e9l era trotskista, votaron para decidir si le dirigir\u00edan la palabra (lo hicieron afirmativamente con el fundamento de que era m\u00e1s importante su condici\u00f3n de compa\u00f1ero de prisi\u00f3n). Durante los meses siguientes, mientras aguardaba la deportaci\u00f3n, destin\u00f3 toda su energ\u00eda a un manuscrito que public\u00f3 en 1953 con el t\u00edtulo Mariners, Renegades, and Castaways: The Story of Herman Melville and the World We Live In [Marineros, renegados y n\u00e1ufragos. La historia de Herman Melville y el mundo en que vivimos]19. Le dedic\u00f3 el libro a su hijo, \u00abque cumplir\u00e1 21 a\u00f1os en 1970; espero que para entonces \u00e9l y su generaci\u00f3n hayan dejado atr\u00e1s para siempre todos los problemas de nacionalidad\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>James sosten\u00eda que el \u00abmilagro de Herman Melville\u00bb radicaba en \u00abretratar el mundo en que vivimos\u00bb, no solo eeuu. En Moby Dick, novela publicada en 1851, Melville hab\u00eda visualizado \u00abuna civilizaci\u00f3n industrial que se incendiaba y se sum\u00eda a ciegas en la oscuridad\u00bb, un \u00abmundo de bombardeos masivos, de ciudades en llamas\u00bb. James, quien en parte escribi\u00f3 el libro como un intento de lograr su propia liberaci\u00f3n, no incluye en \u00e9l la palabra \u00absocialismo\u00bb, aunque est\u00e1 claro con qui\u00e9n simpatiza cuando narra la lucha a bordo del Pequod entre el tir\u00e1nico y destructivo capit\u00e1n Ahab y su tripulaci\u00f3n multirracial de clase trabajadora, con su \u00abgracia, ingenio y humor, y su desprecio afable hacia aquellos para quienes la vida solo consiste en las telas finas y el t\u00e9 en la plaza\u00bb. Entre Ahab y la tripulaci\u00f3n se encuentra Ismael, un \u00abjoven intelectual completamente moderno\u00bb, que sopesa sus opciones con una indecisi\u00f3n hamletiana y queda aislado de las masas, incapaz de \u00ababrazar la realidad espont\u00e1neamente\u00bb. (\u00abNing\u00fan intelectual en el mundo persigue tanto las realidades ps\u00edquicas de su propia alma como el estadounidense\u00bb, escribi\u00f3 James con mordacidad en Civilizaci\u00f3n americana). Y luego est\u00e1 Starbuck, el primer oficial: \u00abSu historia es la historia de los liberales y dem\u00f3cratas, que durante el \u00faltimo cuarto de siglo han encabezado la capitulaci\u00f3n frente al totalitarismo en un pa\u00eds tras otro\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Mariners, Renegades, and Castaways concluye con una extraordinaria reflexi\u00f3n sobre su confinamiento en Ellis Island, el venerado punto de arribo de inmigrantes, que desde la d\u00e9cada de 1920 se hab\u00eda convertido en un centro de detenci\u00f3n para extranjeros indeseables y disidentes pol\u00edticos. Aunque desconfiaba de sus compa\u00f1eros de celda del Partido Comunista, estos saltaron en su defensa cuando se le neg\u00f3 un tratamiento para una \u00falcera e infligieron una \u00abderrota moral\u00bb al Departamento de Justicia, \u00abcon todos sus oficiales y guardias armados, sus cerrojos y sus barrotes, sus gruesos muros y su poder\u00bb. El Departamento de Justicia buscaba \u00abexterminar a los extranjeros como una peste maligna\u00bb, pero los extranjeros se mantuvieron firmes, \u00abciudadanos del mundo\u00bb que lo conoc\u00edan \u00abmejor que muchos corresponsales mundialmente famosos\u00bb. En la descripci\u00f3n de James, Ellis Island se asemeja al Pequod de Melville, \u00abuna versi\u00f3n en miniatura de todas las naciones del mundo y todos los sectores de la sociedad\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>James subray\u00f3 que, como ciudadanos del mundo, \u00e9l y sus compa\u00f1eros n\u00e1ufragos eran potenciales ciudadanos estadounidenses que, forzados al igual que otros a luchar por sus derechos en la tierra de la libertad, comprend\u00edan esos derechos mucho mejor que la mayor\u00eda de los estadounidenses. Cuando el director de distrito del Servicio de Inmigraci\u00f3n y Naturalizaci\u00f3n del Puerto de Nueva York le dice a James que siempre puede volverse a Trinidad y tomar jugo de papaya, James le pide a su lector, el \u00abciudadano estadounidense promedio\u00bb, que considere que la ley \u00abestablece que el extranjero debe tener una audiencia\u00bb, que aun ante una decisi\u00f3n desfavorable existe el derecho de apelar y que, si se rechaza la apelaci\u00f3n, \u00abse puede llevar la causa a la corte del distrito\u00bb, y de hecho seguir hacia arriba hasta la misma Corte Suprema. De acuerdo con su texto, este proceso solo pudo haberse originado en un pa\u00eds donde el papel tradicional del inmigrante y la tradici\u00f3n de las libertades civiles son tan importantes que le han dado al extranjero todas las oportunidades para defenderse lo mejor posible. \u00bfEs posible compatibilizar eso con la frase brutal y arrogante de que, si no le gusta lo que le pasa, puede irse y tomar jugo de papaya? No se pueden revertir todo el pasado hist\u00f3rico y las tradiciones de un pueblo con un paquete de leyes y propaganda estridente. Si se realiza el intento mediante su injerto en un sistema tradicionalmente democr\u00e1tico, el resultado es un caos absoluto.<\/p>\n\n\n\n<p>El \u00faltimo libro de Martin Luther King, publicado en 1967, se titul\u00f3 \u00bfAd\u00f3nde vamos?: Caos o comunidad20. Ese a\u00f1o, en la iglesia de Riverside en Manhattan, King pronunci\u00f3 un apasionado discurso contra la Guerra de Vietnam. As\u00ed como James resaltaba que la injusticia de eeuu era la principal herramienta de reclutamiento para el comunismo, King escribi\u00f3 que \u00abnada proporciona a los comunistas un mejor clima para la expansi\u00f3n y la infiltraci\u00f3n que la alianza continua de nuestra naci\u00f3n con el racismo y la explotaci\u00f3n en todo el mundo\u00bb. La \u00abquema de seres humanos con napalm\u00bb en Vietnam le pareci\u00f3 \u00abun s\u00edntoma de una enfermedad mucho m\u00e1s profunda\u00bb que una crisis pol\u00edtica pasajera21.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa enfermedad radicaba en \u00faltima instancia en el desprecio por la vida que caracterizaba a eeuu, un pa\u00eds basado en el \u00absocialismo para los ricos\u00bb y el \u00abindividualismo para los pobres\u00bb. El racismo y la segregaci\u00f3n, \u00abuna sutil reducci\u00f3n de la vida mediante la privaci\u00f3n\u00bb cuya \u00abl\u00f3gica final es el genocidio\u00bb, hab\u00edan generado \u00abuna personalidad esquizofr\u00e9nica en la cuesti\u00f3n racial\u00bb. Hab\u00eda un yo que \u00abprofesaba con orgullo los grandes principios de la democracia y otro yo donde locamente se practicaba la ant\u00edtesis de la democracia\u00bb. La reacci\u00f3n blanca no era \u00abnada nuevo\u00bb, simplemente el \u00abresurgimiento de viejos prejuicios, hostilidades y ambivalencias que siempre han estado all\u00ed\u00bb, \u00abla misma b\u00fasqueda de racionalizaci\u00f3n, la misma falta de compromiso que siempre ha caracterizado a los estadounidenses blancos en el tema racial\u00bb. Refiri\u00e9ndose a los blancos pobres y desfavorecidos, cuyos egos hab\u00edan sido alimentados por el supremacismo mientras sus est\u00f3magos pasaban hambre, King se preguntaba cu\u00e1ndo habr\u00edan de darse cuenta de que ten\u00edan mucho m\u00e1s por ganar si se aliaban con los negros pobres. Sin embargo, al igual que James, estaba menos preocupado por los blancos pobres que por los \u00abprotectores del statu quo y sus fraternidades de indiferentes, que son conocidos por dormir durante las revoluciones\u00bb cuando \u00abnuestra propia supervivencia depende de nuestra capacidad para mantenernos despiertos [awake]\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Al final de su vida, King se inclin\u00f3 hacia la idea \u2013pregonada por Bourne, James y Baldwin\u2013 de que los males internos de eeuu eran inescindibles de los intereses econ\u00f3micos y pol\u00edticos que el pa\u00eds persegu\u00eda en el exterior. La competencia con la urss durante la Guerra Fr\u00eda hab\u00eda acelerado la ca\u00edda del apartheid en eeuu, que dif\u00edcilmente pod\u00eda proyectarse como la tierra de la libertad mientras privaba a ciudadanos negros de sus derechos (aunque muchos m\u00fasicos de jazz fueran enviados al exterior como \u00abembajadores\u00bb de la libertad estadounidense). Pero con la aprobaci\u00f3n de la Ley de Derechos Civiles y la Ley de Derecho al Voto en 1964 y 1965, respectivamente, el movimiento de derechos civiles entr\u00f3 en un impasse. Por primera vez en su historia, eeuu era una democracia para todos sus ciudadanos, y \u2013en teor\u00eda\u2013 los estadounidenses negros eran ahora iguales a los blancos. Sin embargo, libertad a menudo significaba ser libre para habitar viviendas precarias o luchar en Vietnam, hacia donde se desviaban los fondos de la \u00abguerra contra la pobreza\u00bb de Lyndon Johnson. King entendi\u00f3 que las necesidades del Estado de seguridad nacional y de las multinacionales estadounidenses iban en detrimento de la promesa de libertad. \u00abUna naci\u00f3n que a\u00f1o tras a\u00f1o contin\u00faa gastando m\u00e1s dinero en defensa militar que en programas de mejora social se acerca a la muerte espiritual\u00bb, se\u00f1al\u00f3. \u00abeeuu, la naci\u00f3n m\u00e1s rica y poderosa del mundo, bien puede liderar el camino en esta revoluci\u00f3n de valores. No hay nada, excepto un tr\u00e1gico deseo de muerte, que nos impida reordenar nuestras prioridades, de modo que la b\u00fasqueda de la paz tenga prioridad sobre la b\u00fasqueda de la guerra\u00bb22.<\/p>\n\n\n\n<p>Un a\u00f1o despu\u00e9s, cuando fue asesinado en Memphis, King era una figura solitaria. Como consecuencia de la oposici\u00f3n a la guerra en Vietnam, hab\u00eda sido abandonado por muchos de sus aliados, que le dec\u00edan que se dedicara a lo que sab\u00eda y dejara los asuntos de pol\u00edtica exterior a los expertos. Algunos lo acusaron de facilitar argumentos a los comunistas. Poco importaba que el antiimperialismo de King tuviera un linaje impecable. En 1821, John Quincy Adams, el entonces secretario de Estado e hijo de un Padre Fundador, advirti\u00f3 que si eeuu iba \u00abal extranjero, en busca de monstruos que destruir (\u2026) las m\u00e1ximas fundamentales de su pol\u00edtica cambiar\u00edan insensiblemente de la libertad a la fuerza (\u2026) que destellar\u00eda el turbio resplandor del dominio y el poder. Podr\u00eda convertirse en dictador del mundo. Ya no ser\u00eda el soberano de su propio esp\u00edritu\u00bb23.<\/p>\n\n\n\n<p>Las advertencias de King y Adams parecen hoy m\u00e1s prof\u00e9ticas que nunca. La democracia estadounidense ha sido vaciada progresivamente por las guerras interminables, la desindustrializaci\u00f3n, la tiran\u00eda de la riqueza y la creaci\u00f3n de un archipi\u00e9lago de c\u00e1rceles de m\u00e1xima seguridad, donde se puede recluir a los pobres si a\u00fan no han sucumbido a la adicci\u00f3n o a la desesperaci\u00f3n. eeuu no es \u00abel pa\u00eds m\u00e1s libre del mundo\u00bb, como lo describi\u00f3 muchas veces Noam Chomsky; ni siquiera es uno demasiado estable. Ser\u00eda necio negar la fuerza y la fascinaci\u00f3n de un carisma perverso, pero despu\u00e9s de la violenta humillaci\u00f3n del 11 de septiembre de 2001, las guerras en Afganist\u00e1n e Iraq y la crisis financiera de 2008, Trump no tuvo obst\u00e1culos. Sus partidarios estuvieron dispuestos a entregar el poder (y muchas de sus libertades) a un hombre de fuerza y determinaci\u00f3n, un hombre que odiaba el \u00absistema\u00bb que los hab\u00eda traicionado.<\/p>\n\n\n\n<p>Aun as\u00ed, la velocidad con la que el sistema cedi\u00f3 ante Trump 2.0 ha sido impactante. Durante la andanada de \u00f3rdenes del Ejecutivo posteriores a su victoria, los dem\u00f3cratas del Congreso parec\u00edan paralizados e impotentes; 86 de ellos cruzaron en noviembre de 2025 las l\u00edneas partidarias para unirse a la mayor\u00eda republicana en la C\u00e1mara de Representantes y condenar los \u00abhorrores del socialismo\u00bb, mientras el gobierno estaba desmantelando la red de seguridad social. Las principales universidades estadounidenses dedicadas a la investigaci\u00f3n, incluida mi alma mater, la Universidad de Columbia, han colaborado con el gobierno en sus intentos de arrestar y deportar a estudiantes extranjeros que se oponen a la guerra de Israel en Gaza; para ello sirvi\u00f3 como base una definici\u00f3n de antisemitismo muy tendenciosa, que ha avalado tanto el genocidio como su negaci\u00f3n. Bari Weiss, quien fuera l\u00edder de una campa\u00f1a antipalestina en Columbia, es ahora la editora jefa de cbs News. Recientemente retras\u00f3 all\u00ed durante un mes un informe para 60 Minutes sobre prisioneros venezolanos enviados por Trump al cecot. Los multimillonarios de las juntas directivas de las universidades y los magnates del sector tecnol\u00f3gico se abalanzaron a rendir pleites\u00eda.Vistas desde Europa, donde pas\u00e9 la mayor parte del \u00faltimo a\u00f1o, las defensas intelectuales y morales de eeuu contra la aplanadora Trump parec\u00edan colapsar. A\u00f1orando el \u00aborden basado en reglas\u00bb al que Trump dio la espalda, el establishment de la pol\u00edtica exterior parec\u00eda incapaz de decir la palabra \u00abGaza\u00bb, y mucho menos \u00abgenocidio\u00bb, como si el apoyo de Biden a la guerra de Israel no hubiera hecho ya demasiado por erosionar la legitimidad de ese orden, como si eeuu y el mundo pudieran salvarse mediante un retorno a las costas seguras del atlantismo de la Guerra Fr\u00eda. Parte de la extrema izquierda fue presa de una forma diferente del s\u00edndrome Trump y se rehus\u00f3 a enfrentar al trumpismo, excepto como un s\u00edntoma secundario de la crisis neoliberal o mediante la exaltaci\u00f3n de la figura de Luigi Mangione (acusado de matar al ceo de UnitedHealthcare) como h\u00e9roe de la resistencia. Si el voto no pod\u00eda salvar a eeuu, quiz\u00e1s podr\u00eda hacerlo una bala. Entretanto, las masacres escolares parec\u00edan ser m\u00e1s comunes que las manifestaciones contra las pol\u00edticas de Trump.<\/p>\n\n\n\n<p>A cada lugar donde iba, la gente me preguntaba: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 los estadounidenses no resisten?\u00bb. Lo que normalmente respond\u00eda era que \u00abs\u00ed lo hacen, pero no se ve porque la resistencia se est\u00e1 dando en los tribunales\u00bb. Sin embargo, esa respuesta no me dejaba satisfecho; no porque la Corte Suprema revocaba invariablemente las decisiones de los tribunales inferiores, sino porque me sent\u00eda como uno de los intelectuales realistas de Beauvoir, que alegan desvalidos que no pueden lograr cambios por s\u00ed mismos y est\u00e1n siempre muy dispuestos a ceder ante las \u00abfraternidades de indiferentes\u00bb. Yo sab\u00eda que, si la agenda de Emmanuel Macron fuera la mitad de destructiva que la de Trump, las calles de Par\u00eds se llenar\u00edan de manifestantes. Daba la sensaci\u00f3n de que actu\u00e1bamos como son\u00e1mbulos en medio de la contrarrevoluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Al explicar en el extranjero los misterios de eeuu, yo me sent\u00eda extra\u00f1amente como los escritores con quienes me encontraba en pa\u00edses \u00e1rabes y musulmanes frente a los cuales la Casa Blanca hab\u00eda dado incesantes sermones, que se ve\u00edan obligados constantemente a responder preguntas sobre las supuestas peculiaridades de su cultura pol\u00edtica: la brecha creciente entre las elites educadas y las masas; la influencia del fundamentalismo religioso y el pensamiento conspirativo; la propensi\u00f3n al autoritarismo; los estallidos de violencia descabellada; o el uso de soluciones militares frente a problemas sociales. \u00bfQu\u00e9 tan diferentes \u00e9ramos? Por lo menos, los pueblos a los que eeuuhab\u00eda dado lecciones no hab\u00edan elegido a sus dictadores. \u00abNosotros no somos as\u00ed\u00bb, nos asegur\u00f3 Biden. En realidad, s\u00ed somos as\u00ed, y el resto del mundo lo ve muy claramente.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, ning\u00fan pa\u00eds es inmune a la ola reaccionaria. Muchos expatriados pr\u00f3speros lo est\u00e1n descubriendo ahora: encuentran un santuario de los eeuu de Trump en pa\u00edses europeos donde la extrema derecha se prepara para tomar el poder. Las convulsiones estadounidenses son parte de una transformaci\u00f3n global propiciada por el neoliberalismo, la p\u00e9rdida de un horizonte socialista y una sensaci\u00f3n generalizada de malestar y apat\u00eda: un \u00abmundo en descomposici\u00f3n\u00bb, como lo describe el novelista franco-liban\u00e9s Amin Maalouf en su libro El naufragio de las civilizaciones (2019)24. Maalouf dice que por primera vez en la historia \u00abcontamos con los medios para librar a la especie humana de todas las cat\u00e1strofes que la acosan (\u2026) y henos aqu\u00ed, no obstante, corriendo a toda velocidad en sentido contrario\u00bb. La precarizaci\u00f3n de la vida en el capitalismo contempor\u00e1neo y el retorno de la escasez han sido un regalo para los pol\u00edticos autoritarios, que avivan la histeria y la intolerancia contra los inmigrantes en lugar de afrontar los problemas que demandan soluciones colectivas, como la desigualdad global y la crisis clim\u00e1tica. Tal vez eeuu sea, por ahora, una anomal\u00eda en lo que respecta a negar la existencia del cambio clim\u00e1tico, pero los pa\u00edses europeos, a su vez, han externalizado el control del flujo de refugiados, acaparan recursos y se convierten en fortalezas. Y frente a las amenazas de Trump contra Groenlandia, han mostrado poco esp\u00edritu combativo.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunos observadores, como el historiador Mark Mazower, sostienen que las sociedades europeas que recuerdan la Segunda Guerra Mundial tienen barreras de protecci\u00f3n m\u00e1s fuertes contra las tentaciones del neofascismo, pero no est\u00e1 claro cu\u00e1n fuertes son esas barreras. \u00bfPor qu\u00e9 molestarse con una desintoxicaci\u00f3n, como lo ha hecho el partido de extrema derecha franc\u00e9s Reagrupamiento Nacional, ahora que Trump triunf\u00f3 \u00abpor convertirse en ese mismo diablo que dec\u00edan que era\u00bb, como se\u00f1al\u00f3 el padre de Marine Le Pen, Jean-Marie? \u00abEl tornado Trump ha cambiado el mundo en solo un par de semanas \u2013declar\u00f3 Orb\u00e1n\u2013. Ayer \u00e9ramos herejes, hoy somos la corriente dominante\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>A partir del liderazgo estadounidense en la internacional de extrema derecha, cab\u00eda esperar que se exacerbara el sentimiento antiestadounidense entre los sectores radicales y progresistas, pero eso no ocurri\u00f3. Quiz\u00e1s se explique, en parte, por el regodeo ante el mal ajeno. Mientras un casino prepotente y de lo m\u00e1s vulgar toma el lugar de una presuntuosa ciudad sobre la colina25, el imperio estadounidense sufre, por fin, una gran humillaci\u00f3n. Resulta que el excepcionalismo no est\u00e1 a salvo de la historia, ni del declive. Mucha gente situada fuera de Occidente, que desde hace tiempo sabe lo que subyace detr\u00e1s de los sermones benevolentes de eeuu y su convicci\u00f3n de representar el fin de la historia, siente que se hace justicia al ver c\u00f3mo se caen las caretas. Dice que al menos Trump no es un hip\u00f3crita; que al menos \u00e9l admite que invade Venezuela por su petr\u00f3leo y no para promover la democracia; que al menos \u00e9l puede imponer un cese del fuego en Gaza. El historiador Rahmane Idrissa, quien creci\u00f3 en N\u00edger, public\u00f3 en Equator un ensayo titulado \u00abStatemania\u00bb, en el que nos recuerda que los extranjeros siempre se han sentido atra\u00eddos por eeuu tanto por su \u00abpoder absoluto, la sensaci\u00f3n de fuerza ilimitada que proyectaba\u00bb como por su democracia, cuyos defectos resultan bastante claros para quienes est\u00e1n fuera.<\/p>\n\n\n\n<p>Si bien eeuu es la vanguardia de la reacci\u00f3n y adopta una forma tan estrafalaria como los accesorios dorados en el ba\u00f1o remodelado de Lincoln, tambi\u00e9n se reconoce que est\u00e1 muy acompa\u00f1ado. Washington no es un caso aislado de malevolencia, aunque su capacidad de da\u00f1o no tiene parang\u00f3n. En sus notas sobre el \u00e1lbum Live at Birdland de John Coltrane, Amiri Baraka dec\u00eda que \u00abuna de las cosas m\u00e1s desconcertantes de eeuu es el hecho de que a pesar de su perfil esencialmente despreciable, todav\u00eda exista aqu\u00ed tanta belleza\u00bb. Antes yo la ve\u00eda como una observaci\u00f3n perspicaz; hoy me choca como un ejemplo de provincialismo estadounidense. Fuera de eeuu, la gente no est\u00e1 desconcertada por esta contradicci\u00f3n, que se produce en la mayor\u00eda de las sociedades, y probablemente asocie a eeuu tanto con Coltrane, Kendrick Lamar y Beyonc\u00e9 como con Trump, J.D. Vance, Pete Hegseth y Stephen Miller. Al igual que Beauvoir y James, esa gente sabe que existe \u00abotro pa\u00eds\u00bb en eeuu26, uno que salta a la vista en Par\u00eds, Berl\u00edn o Madrid apenas se ingresa en una librer\u00eda llena de traducciones de Baldwin, Audre Lorde, bell hooks, David Graeber y otros mensajeros de un futuro alternativo.<\/p>\n\n\n\n<p>Estamos muy lejos de ese futuro. Por el contrario, Trump y sus ac\u00f3litos parecen decididos a volver a la diplomacia de ca\u00f1onero del siglo xix. Invocan entonces la amenaza de \u00abnarcoterrorismo\u00bb para justificar actos de agresi\u00f3n y saqueo, lo cual sirve de inspiraci\u00f3n para otros pa\u00edses con designios imperialistas sobre sus vecinos. La ciudad de Nueva York, donde vivo, alberga en la actualidad al encarcelado ex-presidente de Venezuela y a su esposa, rehenes de un gobierno que no oculta la intenci\u00f3n de quedarse con el petr\u00f3leo de su pa\u00eds. Pero Nueva York tambi\u00e9n es el centro de uno de los desarrollos m\u00e1s prometedores en la vida estadounidense: el resurgimiento de una izquierda igualitaria, que pasa de la protesta a la pol\u00edtica institucional.<\/p>\n\n\n\n<p>Hace un a\u00f1o, poco antes de que yo viajara a Berl\u00edn, la cineasta india Mira Nair y su marido, el polit\u00f3logo Mahmood Mamdani, me contaron que su hijo, Zohran, miembro de la Asamblea Estatal de Nueva York por Queens, se presentar\u00eda como candidato a alcalde. O es un idiota o est\u00e1 loco, pens\u00e9. Al comienzo de su campa\u00f1a, Mamdani \u2013un socialista musulm\u00e1n de 34 a\u00f1os nacido en Uganda\u2013 ten\u00eda 1% de apoyo en las encuestas. Ahora es el alcalde de Nueva York, despu\u00e9s de una brillante campa\u00f1a conducida en gran parte por j\u00f3venes voluntarios (muchos de ellos, veteranos del movimiento dirigido a poner fin a la guerra de Israel en Gaza). Con su singular carisma, su h\u00e1bil uso de las redes sociales y, sobre todo, su \u00e9nfasis en el costo de vida, Mamdani reuni\u00f3 a una amplia coalici\u00f3n de inmigrantes recientes, sectores progresistas de clase media y afroestadounidenses. Y derrot\u00f3 a Andrew Cuomo, un dem\u00f3crata del establishment; no a pesar de sus cr\u00edticas a Israel y a los intereses inmobiliarios (las causas sagradas del establishment dem\u00f3crata local y del New York Times, que en ambos casos intentaron sabotear su campa\u00f1a), sino gracias a ellas. Tal como observ\u00f3 Frank Rich en New York Magazine, el apoyo a Palestina fue su \u00abingrediente no tan secreto\u00bb particularmente entre los votantes m\u00e1s j\u00f3venes, que ven a Palestina no como un mero asunto de pol\u00edtica exterior, sino como uno interno, ya que la represi\u00f3n de las manifestaciones en su favor es parte de un ataque m\u00e1s amplio a la libertad de reuni\u00f3n, la libertad acad\u00e9mica e intelectual y los derechos de los inmigrantes.<\/p>\n\n\n\n<p>En su discurso posterior a la victoria, Mamdani insisti\u00f3 en que Nueva York ser\u00eda siempre una ciudad de inmigrantes e hizo alusi\u00f3n al l\u00edder socialista estadounidense Eugene Debs y a Jawaharlal Nehru, entrelazando las tradiciones radicales de su pa\u00eds adoptivo con la pol\u00edtica anticolonial que \u00e9l hered\u00f3 de sus padres. Fue una expresi\u00f3n sincr\u00e9tica de tipo jazz\u00edstico. Poco despu\u00e9s, Mamdani apareci\u00f3 en el escenario con Mahmoud Khalil, uno de los l\u00edderes de las protestas por Palestina en Columbia, un titular de la green card que estuvo en detenci\u00f3n migratoria durante m\u00e1s de tres meses y a quien el gobierno de Trump sigue tratando de deportar, un heredero de James y los n\u00e1ufragos de Ellis Island. El comit\u00e9 de investidura de Mamdani estuvo integrado, entre otros, por activistas sindicales y comunitarios; musulmanes y jud\u00edos de izquierda; los novelistas Colson Whitehead y Min Jin Lee; el legendario saxofonista tenor Sonny Rollins; y Sami Zaman, el due\u00f1o del restaurante de kebab favorito de Mamdani. Nueva York no representa al conjunto de eeuu y el experimento de Mamdani es precario, pero para muchos estadounidenses el futuro del pa\u00eds est\u00e1 mucho m\u00e1s representado por el mar de rostros en su toma de posesi\u00f3n que por la org\u00eda de democracia Herrenvolk y evang\u00e9lica que encarn\u00f3 el funeral de Charlie Kirk.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando triunf\u00f3 Mamdani, yo estaba en Argel. Mis amigos locales, que hab\u00edan seguido atentamente su ascenso, estaban fascinados. Solo en eeuu pod\u00eda ocurrir algo as\u00ed: que en una ciudad de influencia global llegara a ser alcalde un inmigrante de izquierda de piel oscura, un \u00abotro\u00bb racializado. Desde hace tiempo los argelinos han tenido un cari\u00f1o especial por eeuu. Pese a haberse resentido por su apoyo a Israel, eeuu tiene la ventaja de que no es Francia, y los argelinos recuerdan el discurso de John F. Kennedy de 1957 en favor de su independencia y la presi\u00f3n que ejerci\u00f3 como presidente para poner fin a la dominaci\u00f3n francesa. Durante la ma\u00f1ana posterior a la victoria de Mamdani, habl\u00e9 acerca de \u00e9l con el periodista Ihsane El Kadi, que recientemente hab\u00eda sido liberado de la prisi\u00f3n tras casi dos a\u00f1os y cuyos hijos viven en eeuu. \u00ab\u00a1Siempre podemos confiar en que eeuu nos traiga lo mejor y lo peor!\u00bb, dijo. Luego, ese mismo d\u00eda, varias personas me felicitaron por el triunfo de Mamdani. De repente sent\u00ed nostalgia y, por primera vez en mucho tiempo, me transport\u00e9 nuevamente al extraordinario drama estadounidense evocado por Baldwin: estaba emocionado, hasta orgulloso, de ser parte de eso. Y por un momento me permit\u00ed abrigar la esperanza de que a\u00fan prevalezca ese otro pa\u00eds, de que eeuu se aparte de sus guerras en el extranjero y supere su descalabro interno. Ese otro pa\u00eds fue el que vimos en las escalinatas de la Alcald\u00eda de Nueva York el 1 de enero, cuando asumi\u00f3 el cargo Mamdani. Dos d\u00edas despu\u00e9s se lanz\u00f3 en Venezuela la Operaci\u00f3n Resoluci\u00f3n Absoluta. El 7 de enero un agente del ice, veterano de la guerra estadounidense en Iraq, dispar\u00f3 contra Ren\u00e9e Good y la mat\u00f3. Los ciudadanos de Minneapolis se movilizaron para protestar contra las redadas del ice y organizaron una huelga general, pero la Casa Blanca redobl\u00f3 su apuesta y lanz\u00f3 una nueva ofensiva en el estado de Maine. Una vez m\u00e1s, ha sido una batalla tras otra en la que un bando tiene pinzas para cortar el alambre y el otro, casi todas las armas.No me culpo por abrirle la puerta a la esperanza. \u00bfQui\u00e9n no lo har\u00eda? Sin esperanza, estamos perdidos. Pero adem\u00e1s la esperanza puede alimentar la fantas\u00eda reconfortante de revertir la situaci\u00f3n en los pr\u00f3ximos comicios presidenciales o incluso en una elecci\u00f3n de alcalde. Creo que los estadounidenses son particularmente susceptibles a este \u00aboptimismo obligatorio\u00bb, como caracteriz\u00f3 Beauvoir nuestro sue\u00f1o febril colectivo, la inocencia que permanece como el reflejo estadounidense m\u00e1s persistente. Desde la elecci\u00f3n de 2016 y especialmente durante el \u00faltimo a\u00f1o, he tratado de amar a eeuu con dolor, como lo hac\u00eda Beauvoir. Rememor\u00e9 el potencial emancipatorio de sus ideales fundacionales, subrayado por James. Y regres\u00e9 una y otra vez a las palabras prof\u00e9ticas de Baldwin y King. Pero lo que m\u00e1s siento estos d\u00edas, cuando veo el desastre que se desencadena en eeuu y sus espantosas repercusiones en todo el mundo, es una profunda verg\u00fcenza. La verg\u00fcenza no es una emoci\u00f3n agradable, pero es necesaria como punto de partida para cualquier reflexi\u00f3n honesta sobre aquello en que se ha convertido mi pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>1.J. Baldwin: \u00abThe Discovery of What It Means to Be an American; Discovery of an American\u00bb en The New York Times, 25\/6\/1959, reproducido en Nadie sabe mi nombre [1970], Blurb, San Francisco, 2026.<br>2.Los condenados de la tierra [1961], Txalaparta, Tafalla, 1999.<br>3.Am\u00e9rica d\u00eda a d\u00eda. Diario de viaje [1948], Grijalbo Mondadori, Barcelona, 2001.<br>4.Verso, Londres, 2025.<br>5.En noviembre de 2025, un grupo de legisladores dem\u00f3cratas con experiencia militar o de inteligencia \u2013entre ellos, Elissa Slotkin y Mark Kelly\u2013 publicaron un video en el que recordaban a los miembros del Ej\u00e9rcito que tienen el deber de desobedecer \u00f3rdenes ilegales. Trump respondi\u00f3 en la red Truth Social calificando el video de \u00abconducta sediciosa\u00bb y escribi\u00f3: \u00abSEDITIOUS BEHAVIOR, punishable by DEATH!\u00bb [\u00a1Comportamiento sedicioso, castigable con la muerte!]. Tambi\u00e9n comparti\u00f3 una publicaci\u00f3n de otro usuario que dec\u00eda que habr\u00eda que ahorcarlos [N. del E.]<br>6.Megac\u00e1rcel impulsada por Nayib Bukele en El Salvador, a la que el gobierno de Trump amenaz\u00f3 con enviar a los deportados y donde ha enviado a varias decenas de venezolanos y salvadore\u00f1os [N. del E.].<br>7.Charles Coughlin (1891-1979) fue un sacerdote cat\u00f3lico canadiense-estadounidense que, durante los a\u00f1os 30 del siglo XX, se convirti\u00f3 en uno de los primeros demagogos medi\u00e1ticos de masas en EEUU, con hasta 30 millones de oyentes semanales en su programa de radio. Inicialmente apoy\u00f3 al presidente Franklin D. Roosevelt, pero luego adopt\u00f3 posturas antisemitas, profascistas y aislacionistas. Debido a la creciente controversia de sus mensajes, la Iglesia cat\u00f3lica lo oblig\u00f3 a cesar sus transmisiones pol\u00edticas en 1942. George Wallace (1919-1998) fue cuatro veces gobernador de Alabama y miembro del Partido Dem\u00f3crata. Se lo recuerda sobre todo por sus firmes opiniones segregacionistas y populistas [N. del E.].<br>8.M. Ngai: \u00abThe End of Asylum\u00bb en The New York Review Of Books, 12\/10\/2025.<br>9.Metropolitan Books, Nueva York, 2019.<br>10.Se refiere a la l\u00ednea m\u00f3vil que separaba el territorio colonizado del territorio \u00abpor conquistar\u00bb hacia el oeste [N. del E.].<br>11.Basic Books, Nueva York, 2022.<br>12.Malcolm X y Alex Haley: The Autobiography of Malcolm X, Grove Press, Nueva York, 1965. [Hay edici\u00f3n en espa\u00f1ol: Malcolm x. Una autobiograf\u00eda contada por Alex Haley, Capit\u00e1n Swing, Madrid, 2015].<br>13.Free Press, Nueva York, 1998.<br>14.El \u00abPasaje del Medio\u00bb (Middle Passage) es el nombre que se le da a la traves\u00eda a trav\u00e9s del Atl\u00e1ntico que hac\u00edan los barcos esclavistas desde las costas de \u00c1frica occidental hasta Am\u00e9rica. Se llama \u00abdel medio\u00bb porque era el tramo central del comercio triangular: los barcos part\u00edan de Europa con mercanc\u00edas hacia \u00c1frica (primer tramo), cruzaban el Atl\u00e1ntico con personas esclavizadas hacia Am\u00e9rica (el pasaje del medio) y regresaban a Europa con productos coloniales como az\u00facar, tabaco y algod\u00f3n (tercer tramo) [N. del E.].<br>15.Alba Editorial, Barcelona, 2008.<br>16.R.S. Bourne: \u00abTrans-National America\u00bb en The Atlantic Monthly, 7\/1916.www.theatlantic.com\/magazine\/a\u2026<br>17.S. de Beauvoir: ob. cit.<br>18.Katakrak, Pamplona, 2022.<br>19.University Press of New England, Hanover, 2001.<br>20.Ayma SAE, Barcelona, 1968.<br>21.\u00abBeyond Vietnam: A Time to Break Silence\u00bb, 4\/4\/1967, disponible en www.crmvet.org\/info\/mlk_viet.pdf<br>22.Ib\u00edd.<br>23.J.Q. Adams: \u00abAddress on Independence Day\u00bb, discurso ante la C\u00e1mara de Representantes de Estados Unidos, Washington, DC, 4\/7\/1821, disponible en www.constitutioncenter.org<br>24.Alianza, Madrid, 2022.<br>25.Expresi\u00f3n proveniente de la Biblia (Mateo 5:14), retomada en 1630 por John Winthrop, gobernador de la colonia puritana de Massachusetts Bay, y popularizada en los a\u00f1os 80 por Ronald Reagan, para quien EEUU ser\u00eda una \u00abciudad resplandeciente en una colina\u00bb [N. del E.].<br>26.Referencia a la novela de Baldwin Another Country, Dial Press, Nueva York, 1962. [Hay edici\u00f3n en espa\u00f1ol: Otro pa\u00eds, Tres Puntos Ediciones, Madrid, 2022] [N. del E.].<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Adam Shatz (London Review of Books, 23-7-26) Estados Unidos atraviesa una crisis no solo pol\u00edtica, sino espiritual, el \u00faltimo cap\u00edtulo de una larga lucha por definir qu\u00e9 tipo de pa\u00eds quiere ser. El trumpismo, pese a los profundos retrocesos que produjo, no ha podido borrar a ese \u00abotro pa\u00eds\u00bb, como lo llam\u00f3 James Baldwin, que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":61471,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14,12],"tags":[],"class_list":["post-61470","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-internacionales","category-politica-3"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61470"}],"collection":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=61470"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61470\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":61472,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61470\/revisions\/61472"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/61471"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=61470"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=61470"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=61470"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}