{"id":61628,"date":"2026-08-06T14:21:27","date_gmt":"2026-08-06T18:21:27","guid":{"rendered":"https:\/\/debateplural.net\/site\/?p=61628"},"modified":"2026-08-06T14:21:29","modified_gmt":"2026-08-06T18:21:29","slug":"el-octavo-frente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2026\/08\/06\/el-octavo-frente\/","title":{"rendered":"El \u00abOctavo Frente\u00bb"},"content":{"rendered":"\n<p>Jald\u00eda Abubakra (El Salto, 6-8-26)<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s de mil millones de d\u00f3lares, empresas de influencia, influencers, diplomacia digital e inteligencia artificial forman parte de una ofensiva global por condicionar c\u00f3mo se mira, se interpreta y se cuenta Palestina. Frente a esa maquinaria, la disputa ya no es solo por la opini\u00f3n p\u00fablica, sino tambi\u00e9n por la memoria, el conocimiento y el derecho de un pueblo a narrar su propia historia.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay una batalla que no se libra con aviones, drones ni soldados. No tiene fronteras claramente delimitadas y, sin embargo, atraviesa continentes. Se libra en las pantallas de nuestros tel\u00e9fonos, en las universidades, en los grandes medios, en las iglesias evang\u00e9licas, en los parlamentos y, cada vez m\u00e1s, en ese territorio aparentemente invisible donde algoritmos e inteligencia artificial intervienen en nuestra manera de acceder al conocimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>El propio aparato israel\u00ed ha comenzado a tratarla como un frente estrat\u00e9gico. Benjamin Netanyahu la ha presentado como el \u201cOctavo Frente\u201d: la batalla por \u201clos corazones y las mentes\u201d, con especial atenci\u00f3n a la juventud occidental y a sectores conservadores de Estados Unidos. Cuando un Estado convierte la opini\u00f3n p\u00fablica en un frente de guerra, est\u00e1 reconociendo que las palabras, las im\u00e1genes y la interpretaci\u00f3n de la realidad han adquirido para \u00e9l un valor estrat\u00e9gico.<\/p>\n\n\n\n<p>No estamos hablando simplemente de campa\u00f1as publicitarias ni de la vieja&nbsp;<em>hasbara&nbsp;<\/em>adaptada a TikTok. Hablamos de una infraestructura internacional de influencia que combina empresas de comunicaci\u00f3n, campa\u00f1as digitales, delegaciones pol\u00edticas, periodistas, creadores de contenido e influencers, y que comienza a extenderse hacia un terreno mucho m\u00e1s profundo: el entorno informativo del que se alimentan buscadores y sistemas de inteligencia artificial.<\/p>\n\n\n\n<p>Una investigaci\u00f3n publicada en julio de 2026 por el&nbsp;<a href=\"https:\/\/quincyinst.org\/research\/the-eighth-front-inside-israels-1-billion-influence-campaign\/#h-introduction\">Quincy Institut<\/a>e for Responsible Statecraft, basada en registros de la Ley de Registro de Agentes Extranjeros de Estados Unidos \u2014FARA\u2014 y documentos de contrataci\u00f3n p\u00fablica israel\u00edes, calcula que el gobierno israel\u00ed ha destinado m\u00e1s de mil millones de d\u00f3lares a diplomacia p\u00fablica desde octubre de 2023. Desde entonces, m\u00e1s de 100 millones de d\u00f3lares han sido destinados a actividades de influencia israel\u00ed declaradas bajo FARA y 17 nuevas empresas se registraron entre 2024 y 2025 para trabajar en favor de intereses israel\u00edes. Para 2026 se plante\u00f3, adem\u00e1s, un presupuesto de unos 750 millones de d\u00f3lares para diplomacia p\u00fablica, aproximadamente cuatro veces el del a\u00f1o anterior, seg\u00fan se explica en el informe del Quincy Institute. En este contexto, quiz\u00e1 la pregunta m\u00e1s interesante que debamos hacernos no sea cu\u00e1nto dinero est\u00e1 gastando Israel con todo esto, sino por qu\u00e9 necesita gastarlo ahora.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Las opiniones desfavorables hacia Israel van en aumento<\/h2>\n\n\n\n<p>Durante d\u00e9cadas, Israel disfrut\u00f3 de una posici\u00f3n excepcional en buena parte de Occidente y no necesitaba convencer desde cero. Gobiernos, grandes medios e instituciones culturales y acad\u00e9micas reprodujeron los marcos desde los que deb\u00eda entenderse Palestina. La colonizaci\u00f3n se convert\u00eda en \u201cconflicto\u201d, la ocupaci\u00f3n desaparec\u00eda detr\u00e1s de la \u201cseguridad\u201d y la resistencia palestina era separada de las condiciones hist\u00f3ricas que la hab\u00edan producido. Cada nueva agresi\u00f3n comenzaba informativamente cuando Israel decid\u00eda responder, como si todo lo anterior perteneciera a otra historia.<\/p>\n\n\n\n<p>El 7 de octubre de 2023 no cre\u00f3 esa maquinaria narrativa. Exist\u00eda desde mucho antes. Pero lo ocurrido despu\u00e9s en Gaza produjo algo que no hab\u00eda previsto en toda su dimensi\u00f3n: millones de personas comenzaron a observar, casi en tiempo real, aquello que durante d\u00e9cadas hab\u00eda sido filtrado, fragmentado o explicado por intermediarios. Periodistas palestinos, familias, m\u00e9dicos y habitantes de Gaza mostraron directamente al mundo barrios destruidos, hospitales atacados, desplazamientos masivos, hambre, ni\u00f1os y ni\u00f1as asesinados y familias enteras borradas de los registros civiles. Entonces apareci\u00f3 un problema mucho m\u00e1s dif\u00edcil de resolver mediante relaciones p\u00fablicas. Ya no se trataba solamente de decidir qu\u00e9 contar sobre Palestina, sino de convencer a millones de personas de que aquello que hab\u00edan visto deb\u00eda interpretarse de otra manera.<\/p>\n\n\n\n<p>Los datos permiten observar esa ruptura. En febrero de 2026,&nbsp;<a href=\"https:\/\/news.gallup.com\/poll\/702440\/israelis-no-longer-ahead-americans-middle-east-sympathies.aspx\">Gallup<\/a>&nbsp;registr\u00f3 por primera vez que la simpat\u00eda de la poblaci\u00f3n estadounidense hacia los palestinos superaba a la expresada hacia los israel\u00edes: 41% frente a 36%. Entre las personas de 35 a 54 a\u00f1os, la diferencia llegaba al 46% frente al 28%. El Pew Research Center encontr\u00f3 adem\u00e1s que entre los republicanos de 18 a 49 a\u00f1os el 57% ten\u00eda una opini\u00f3n desfavorable de Israel.<\/p>\n\n\n\n<p>No sorprende que j\u00f3venes, conservadores y evang\u00e9licos aparezcan entre los p\u00fablicos prioritarios de las nuevas campa\u00f1as. La&nbsp;<a href=\"https:\/\/quincyinst.org\/research\/the-eighth-front-inside-israels-1-billion-influence-campaign\/\">documentaci\u00f3n<\/a>&nbsp;examinada por el Quincy Institute incluye una campa\u00f1a de 3,2 millones de d\u00f3lares dirigida a cristianos evang\u00e9licos y otra destinada a reclutar influencers menores de 30 a\u00f1os para alcanzar audiencias conservadoras en Instagram y TikTok. La batalla consiste tambi\u00e9n en impedir que contin\u00fae erosion\u00e1ndose el consenso que sostuvo durante d\u00e9cadas la relaci\u00f3n especial entre Washington e Israel.<\/p>\n\n\n\n<p>Estados Unidos no es una excepci\u00f3n. En 2026, una&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.pewresearch.org\/short-reads\/2026\/04\/07\/negative-views-of-israel-netanyahu-continue-to-rise-among-americans-especially-young-people\/\">encuesta<\/a>&nbsp;del Pew Research Center realizada en 36 pa\u00edses encontr\u00f3 una mediana del 67% de opiniones desfavorables hacia Israel, frente a un 25% favorables. En todos los pa\u00edses europeos incluidos predominaban las opiniones negativas. En Espa\u00f1a alcanzaban el 96% entre quienes se situaban en la izquierda, pero tambi\u00e9n el 66% entre quienes se identificaban con la derecha.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed aparece una contradicci\u00f3n cada vez m\u00e1s visible: mientras amplios sectores de las sociedades europeas se alejan de Israel, numerosos gobiernos mantienen estrechas relaciones militares, econ\u00f3micas, tecnol\u00f3gicas, cient\u00edficas y diplom\u00e1ticas con el Estado israel\u00ed. Por eso la batalla por la opini\u00f3n p\u00fablica no busca \u00fanicamente mejorar encuestas, sino evitar que el rechazo social termine convirti\u00e9ndose en fuerza pol\u00edtica: embargos de armas, sanciones, rupturas institucionales, boicot o cuestionamientos de la impunidad israel\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>La misma disputa atraviesa Am\u00e9rica Latina. En 2026, las opiniones desfavorables hacia Israel superaban el 50% en pa\u00edses como Chile, M\u00e9xico, Colombia, Argentina y Brasil, seg\u00fan el Pew Research Center. Precisamente porque Palestina conserva un enorme capital hist\u00f3rico de solidaridad en la regi\u00f3n, Israel y organizaciones que trabajan por estrechar sus relaciones con ella buscan llegar no solo a gobiernos, sino tambi\u00e9n a parlamentos, empresarios, medios, periodistas, creadores de contenido y sectores religiosos.<\/p>\n\n\n\n<p>Este pasado mes de junio, Leah Soibel, fundadora de Fuente Latina, afirmaba que su organizaci\u00f3n hab\u00eda llevado a Israel a 300 periodistas hispanos no jud\u00edos y habl\u00f3 abiertamente de trabajar con periodistas, influencers y creadores latinoamericanos, seg\u00fan documentaba&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.genesisprize.org\/press-center\/2026-06-23-latin-america-emerges-as-bright-spot-for-israel-diplomacy-jns-panelists-say\">Genesis Prize Foundation<\/a>. A ello se suman iniciativas como los Acuerdos de Isaac, concebidos para ampliar las relaciones de Israel con Am\u00e9rica Latina y para los que se anunci\u00f3&nbsp;<a href=\"https:\/\/apnews.com\/article\/israel-latin-america-ties-isaac-accords-milei-469d4db73045a10d550cde4fb1527dc0\">una inversi\u00f3n inicial<\/a>&nbsp;de un mill\u00f3n de d\u00f3lares.<\/p>\n\n\n\n<p>No todas estas iniciativas est\u00e1n financiadas directamente por el Estado israel\u00ed ni forman parte de una \u00fanica estructura centralizada. Existen fundaciones, organizaciones aliadas, redes empresariales, actores pol\u00edticos y movimientos religiosos con autonom\u00eda propia. Pero esa diversidad muestra una amplia red internacional de actores e intereses capaz de extender la influencia mucho m\u00e1s all\u00e1 de las embajadas. Las redes del sionismo cristiano desempe\u00f1an aqu\u00ed un papel especialmente importante.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Acercarse a los pa\u00edses \u00e1rabes<\/h2>\n\n\n\n<p>En el mundo \u00e1rabe la estrategia adopta otras formas. Israel lleva a\u00f1os desarrollando una diplomacia digital espec\u00edficamente en lengua \u00e1rabe. Construye un relato propio: Israel como Estado moderno y dispuesto a vivir en paz; Palestina reducida a un problema de seguridad; la resistencia convertida en responsable de guerras producidas por d\u00e9cadas de colonizaci\u00f3n; y la normalizaci\u00f3n presentada como puerta hacia la estabilidad. La propia Kn\u00e9set&nbsp;<a href=\"https:\/\/main.knesset.gov.il\/en\/news\/pressreleases\/pages\/press28625q.aspx\">inform\u00f3<\/a>&nbsp;de campa\u00f1as que alcanzaron alrededor de 858 millones de visualizaciones en medios digitales en \u00e1rabe.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, cuando pasamos de las pantallas a las sociedades aparece otra realidad.&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.arabbarometer.org\/media-news\/press-release-foreign-affairs-article-how-arab-public-opinion-constrains-normalization-with-israel\/\">Arab Barometer<\/a>&nbsp;encontr\u00f3 que, despu\u00e9s del 7 de octubre de 2023, en ninguno de los siete pa\u00edses \u00e1rabes estudiados la poblaci\u00f3n que apoyaba la normalizaci\u00f3n con Israel superaba el 13%. En Marruecos, el apoyo cay\u00f3 del 31% al 13%. El&nbsp;<a href=\"https:\/\/arabindex.dohainstitute.org\/EN\/Pages\/APOIsWarOnGaza.aspx\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Arab Opinion Index<\/a>&nbsp;registr\u00f3 adem\u00e1s que el 89% rechazaba que sus pa\u00edses reconocieran a Israel y que el 92% consideraba la causa palestina una cuesti\u00f3n de todos los \u00e1rabes y no solamente de los palestinos. Hay una ense\u00f1anza que d\u00e9cadas de acuerdos no han conseguido borrar: se pueden normalizar relaciones entre gobiernos sin normalizar la conciencia de los pueblos.<\/p>\n\n\n\n<p>El \u201cOctavo Frente\u201d, sin embargo, mira tambi\u00e9n hacia el futuro. Y ah\u00ed aparece la inteligencia artificial: en mayo de 2024, OpenAI inform\u00f3 de que hab\u00eda interrumpido varias operaciones encubiertas de influencia que utilizaban sus modelos. Una estaba vinculada a STOIC, una empresa comercial israel\u00ed, que habr\u00eda empleado herramientas de inteligencia artificial para generar art\u00edculos y comentarios difundidos posteriormente en distintas plataformas. OpenAI se\u00f1al\u00f3, sin embargo, que no hab\u00eda encontrado pruebas de que sus modelos hubieran aumentado significativamente el alcance de aquella operaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El Quincy Institute&nbsp;<a href=\"https:\/\/quincyinst.org\/research\/the-eighth-front-inside-israels-1-billion-influence-campaign\/#\">documenta<\/a>&nbsp;adem\u00e1s un contrato israel\u00ed con Clock Tower X que incluye la creaci\u00f3n de p\u00e1ginas web y contenidos orientados a influir en la forma en que los sistemas generativos recuperan y presentan informaci\u00f3n, buscando determinados encuadres en conversaciones con sistemas GPT y una mayor presencia de ciertos contenidos en buscadores.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto no significa que Israel controle ChatGPT ni ning\u00fan otro sistema de inteligencia artificial. La cuesti\u00f3n es diferente y probablemente m\u00e1s importante a largo plazo. Si millones de personas utilizan sistemas de IA para comprender la historia y el presente, influir sobre las fuentes y los contenidos que componen el entorno informativo se convierte tambi\u00e9n en una batalla por el conocimiento del futuro. Est\u00e1 en juego el espacio del que depender\u00e1n las respuestas que ma\u00f1ana recibamos cuando preguntemos qu\u00e9 ocurri\u00f3 en Gaza,&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.elsaltodiario.com\/israel\/netanyahu-prepara-comicios-octubre-mirada-puesta-gaza\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">qu\u00e9 es el sionism<\/a>o, cu\u00e1ndo comenz\u00f3 la colonizaci\u00f3n de Palestina o por qu\u00e9 existe la resistencia palestina.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed cualquiera que lea este art\u00edculo tiene tambi\u00e9n una responsabilidad: aprender a reconocer c\u00f3mo funciona la propaganda. La m\u00e1s eficaz rara vez necesita inventarlo todo; le basta con decidir d\u00f3nde comienza la historia, qu\u00e9 palabras se utilizan y qu\u00e9 queda fuera del encuadre.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La necesidad de recuperar el relato palestino<\/h2>\n\n\n\n<p>Cuando escuchamos que \u201cIsrael se defiende\u201d, conviene preguntar: \u00bfen qu\u00e9 momento comienza la historia que nos cuentan? Cuando se habla de \u201cconflicto israel\u00ed-palestino\u201d, \u00bfpor qu\u00e9 una realidad de colonizaci\u00f3n, ocupaci\u00f3n y enorme desigualdad de poder se presenta como un enfrentamiento entre iguales? \u00bfPor qu\u00e9 desaparecen la ocupaci\u00f3n y la dominaci\u00f3n colonial, como si la resistencia palestina hubiera nacido en el vac\u00edo?<\/p>\n\n\n\n<p>Lo mismo ocurre cuando se habla de \u201cla \u00fanica democracia de Oriente Medio\u201d \u2014esto \u00faltimo una denominaci\u00f3n geogr\u00e1fica colonial que deber\u00eda ser sustituida por Asia Occidental\u2014. \u00bfDemocracia para qui\u00e9n? \u00bfD\u00f3nde quedan los millones de palestinos sometidos a ocupaci\u00f3n, bloqueo, desplazamiento, discriminaci\u00f3n y reg\u00edmenes jur\u00eddicos profundamente desiguales?<\/p>\n\n\n\n<p>La propaganda pierde parte de su poder cuando dejamos de discutir dentro de las palabras que ella misma ha elegido. Pero su maquinaria sigue siendo poderosa: mil millones de d\u00f3lares compran campa\u00f1as, acceso pol\u00edtico, producci\u00f3n audiovisual,&nbsp;<em>influencers<\/em>, consultores y tecnolog\u00eda, sin contar grandes organizaciones estadounidenses favorables a Israel que no reciben financiaci\u00f3n del gobierno israel\u00ed, como AIPAC.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa maquinaria puede contribuir a criminalizar organizaciones, presionar universidades, condicionar debates y perseguir la solidaridad con Palestina. Conocerla y exponerla no es una tarea exclusivamente de la poblaci\u00f3n palestinas, sino de todas aquellas personas que quieran saber qui\u00e9n intenta condicionar lo que ve, lee y c\u00f3mo interpreta el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>A todo ello se suma una cuesti\u00f3n que pocas veces se reconoce fuera de Palestina. Desde los Acuerdos de Oslo (1993 y 1995), una parte importante del discurso oficial palestino fue desplazando el lenguaje de la liberaci\u00f3n hacia el del \u201cproceso de paz\u201d, la negociaci\u00f3n permanente y la construcci\u00f3n de un Estado en una parte del territorio. Palestina qued\u00f3 cada vez m\u00e1s reducida a&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.elsaltodiario.com\/ocupacion-israeli\/israel-protagoniza-una-escalada-belica-poblacion-palestina-cisjordania\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Cisjordania<\/a>&nbsp;y Gaza, relegando a los refugiados, el derecho al retorno y a los palestinos de los territorios ocupados en 1948, mientras la cuesti\u00f3n colonial ced\u00eda espacio al lenguaje del \u201cconflicto\u201d, la gesti\u00f3n y la diplomacia.<\/p>\n\n\n\n<p>Recuperar el relato palestino exige superar tambi\u00e9n esos l\u00edmites. Palestina no es una Autoridad ni un territorio administrado: es Gaza, Jerusal\u00e9n, Cisjordania, las ciudades y aldeas palestinas ocupadas en 1948, los campos de refugiados y la di\u00e1spora. Es una tierra, un pueblo y una historia que la fragmentaci\u00f3n no ha conseguido convertir en causas diferentes. Recupera el relato palestino significa tambi\u00e9n reivindicar el derecho de un pueblo a definir qu\u00e9 significa liberarse, cu\u00e1les son sus derechos inalienables y qu\u00e9 futuro reclama.<\/p>\n\n\n\n<p>Para comprender Palestina hay que abandonar dos filtros: dejar de mirarla \u00fanicamente a trav\u00e9s del relato sionista y dejar de encerrarla en los l\u00edmites que d\u00e9cadas de negociaci\u00f3n y diplomacia oficial impusieron sobre la propia cuesti\u00f3n palestina; porque Palestina no empez\u00f3 con la creaci\u00f3n del Estado de Israel ni puede reducirse a una sucesi\u00f3n de agresiones y respuestas. Antes de la Nakba hab\u00eda ciudades, pueblos, escuelas, peri\u00f3dicos, sindicatos, asociaciones de mujeres y una sociedad enfrentada ya a la colonizaci\u00f3n. Despu\u00e9s hubo campos de refugiados convertidos en espacios de organizaci\u00f3n, generaciones que preservaron las llaves y los nombres de sus aldeas, presos que escribieron desde las c\u00e1rceles y una cultura que atraves\u00f3 fronteras sin abandonar la idea del retorno.<\/p>\n\n\n\n<p>Conocer esa historia es romper una de las formas m\u00e1s persistentes del colonialismo: reducir a un pueblo a aquello que su colonizador dice de \u00e9l. Significa recuperar archivos y voces silenciadas, incluidas las de generaciones que nacieron lejos de las aldeas de sus familias y siguieron transmitiendo sus nombres. Dejar de preguntar solamente qu\u00e9 hace Israel y preguntarnos tambi\u00e9n qui\u00e9nes son los palestinos, qu\u00e9 memoria conservan y qu\u00e9 futuro reclaman. M\u00e1s de mil millones de d\u00f3lares pueden leerse tambi\u00e9n como la medida del problema que Israel intenta resolver.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante d\u00e9cadas, el sionismo consigui\u00f3 que una parte considerable del mundo occidental discutiera Palestina dentro de l\u00edmites previamente establecidos. Hoy esa relaci\u00f3n empieza a mostrar grietas. Gaza ha abierto una de las m\u00e1s profundas. No porque los palestinos hayan descubierto c\u00f3mo contar su historia, sino porque millones de personas han visto demasiado: ni\u00f1os y ni\u00f1as asesinados, m\u00e9dicos sin medios, periodistas asesinados, familias desplazadas y personas buscando comida. Pero tambi\u00e9n han visto a un pueblo que,&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.elsaltodiario.com\/palestina\/julia-nueno-genocidios-investigacion-forense-exterminio-israel\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">en medio del genocidio<\/a>, contin\u00faa ense\u00f1ando, estudiando, cuidando y aferr\u00e1ndose obstinadamente a la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Frente a un pueblo que despliega una maquinaria extraordinaria del dinero, la tecnolog\u00eda y el poder, la respuesta no puede ser construir una propaganda m\u00e1s eficaz, sino investigar, contrastar, escuchar las voces que el poder intenta silenciar y preservar la memoria. No se trata de vivir respondiendo a Israel, sino de&nbsp;<a href=\"http:\/\/nakba%202024.xn--%20resistencia%20hasta%20la%20liberacin%20y%20el%20retorno-7tf\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">devolver al centro a Palestina<\/a>: su historia, su pueblo, su resistencia, su memoria y su futuro. Porque esta batalla tambi\u00e9n se libra sobre las palabras y el conocimiento, y no pertenece solamente a los palestinos: interpela a cualquiera que crea que no se deben silenciar la verdad, la memoria de los pueblos ni su derecho a contar su propia historia.<\/p>\n\n\n\n<p>Israel puede comprar campa\u00f1as, contratar empresas, financiar influencers y producir millones de contenidos. Puede intentar ocupar cada nueva tecnolog\u00eda que transforme nuestra manera de acceder a la informaci\u00f3n. Pero hay algo mucho m\u00e1s dif\u00edcil de borrar.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de Gaza, la batalla ya no consiste solamente en conseguir que el mundo mire a Palestina. Consiste en impedir que, despu\u00e9s de haberla visto, alguien vuelva a convencerlo de que no vio lo que vio. Y tambi\u00e9n en aprender, por fin, a mirar Palestina sin necesitar que Israel \u2014ni quienes durante d\u00e9cadas administraron los l\u00edmites de lo posible\u2014 nos diga qu\u00e9 estamos viendo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jald\u00eda Abubakra (El Salto, 6-8-26) M\u00e1s de mil millones de d\u00f3lares, empresas de influencia, influencers, diplomacia digital e inteligencia artificial forman parte de una ofensiva global por condicionar c\u00f3mo se mira, se interpreta y se cuenta Palestina. 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