{"id":61727,"date":"2026-08-17T13:00:36","date_gmt":"2026-08-17T17:00:36","guid":{"rendered":"https:\/\/debateplural.net\/site\/?p=61727"},"modified":"2026-08-17T13:00:37","modified_gmt":"2026-08-17T17:00:37","slug":"brasil-ante-el-nuevo-mapa-de-la-soberania","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2026\/08\/17\/brasil-ante-el-nuevo-mapa-de-la-soberania\/","title":{"rendered":"Brasil ante el nuevo mapa de la soberan\u00eda"},"content":{"rendered":"\n<p>Alejandro Marc\u00f3 del Pont (El T\u00e1bano economista, 17-8-26)<\/p>\n\n\n\n<p>El economista Paulo Nogueira Batista Jr., que fue vicepresidente y fundador del Nuevo Banco de Desarrollo, creado por los BRICS en Shangh\u00e1i y director ejecutivo del FMI para Brasil, escribi\u00f3 un sugestivo art\u00edculo en el peri\u00f3dico Jornal do Brasil \u201cLa defensa nacional: un imperativo existencial\u201d donde resalta que la intervenci\u00f3n en Venezuela (enero de 2026) por parte de los EE.UU. fue la \u00abse\u00f1al de alerta roja\u00bb que despert\u00f3 a Brasil sobre su vulnerabilidad defensiva.<\/p>\n\n\n\n<p>Batista Junior argumenta que EE.UU. busca hegemon\u00eda hemisf\u00e9rica \u00abde Groenlandia a la Patagonia\u00bb, y sin someter a Brasil \u2014gigante con vastos recursos naturales (segunda reserva de tierras raras del mundo, uranio, petr\u00f3leo, biodiversidad, agua)\u2014 esa hegemon\u00eda quedar\u00eda \u00abgravemente incompleta\u00ab.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan el autor, la superpotencia est\u00e1 en apuros al abrir tres frentes simult\u00e1neos (Rusia, China, Ir\u00e1n) sin prevalecer en ninguna, logrando aproximar a esos tres pa\u00edses entre s\u00ed. La victoria (hasta ahora) de Ir\u00e1n en el campo de batalla es clave. Demuestra c\u00f3mo una guerra con misiles y drones baratos puede sujetar a una superpotencia. La fragmentaci\u00f3n del bloque occidental, y una victoria iran\u00ed coincide con el an\u00e1lisis del Real Instituto Elcano (Espa\u00f1a), que habla de una \u00abhegemon\u00eda quebrada\u00bb donde el mundo transita de un orden dominado por EE.UU. hacia un escenario de competencia abierta.<\/p>\n\n\n\n<p>La geopol\u00edtica sudamericana ha regresado al centro de la escena internacional no porque la regi\u00f3n haya dejado de ser perif\u00e9rica, sino porque sus recursos han dejado de ser considerados secundarios. La Amazonia, el Atl\u00e1ntico Sur, el Presal, los minerales cr\u00edticos, las rutas mar\u00edtimas, el agua, los alimentos y las infraestructuras digitales convierten a Brasil en algo m\u00e1s que la mayor econom\u00eda de Am\u00e9rica del Sur: lo vuelven un espacio decisivo de la competencia estrat\u00e9gica entre grandes potencias.<\/p>\n\n\n\n<p>La captura de Nicol\u00e1s Maduro y la intervenci\u00f3n estadounidense en Venezuela quebraron la idea que la regi\u00f3n fuera una zona relativamente estable. M\u00e1s all\u00e1 de la valoraci\u00f3n que cada gobierno haga del r\u00e9gimen venezolano, el hecho estrat\u00e9gico es de una magnitud incuestionable. Una potencia extrarregional convirti\u00f3 una crisis pol\u00edtica y de seguridad en fundamento para una operaci\u00f3n militar con consecuencias sobre la soberan\u00eda de un Estado latinoamericano. Brasil conden\u00f3 jur\u00eddicamente la intervenci\u00f3n y la calific\u00f3 ante el Consejo de Seguridad como una violaci\u00f3n de la Carta de las Naciones Unidas y del derecho internacional. Pero su reacci\u00f3n no consigui\u00f3 impedir la operaci\u00f3n, no promovi\u00f3 con suficiente anticipaci\u00f3n una salida negociada y tampoco logr\u00f3 convertir su protesta en una respuesta regional capaz de modificar los hechos.<\/p>\n\n\n\n<p>El art\u00edculo de Paulo Nogueira Batista Jr. adquiere en este contexto un valor especial. Su argumento no debe reducirse a la demanda convencional de aumentar el presupuesto militar. Batista Jr. advierte que Brasil posee una dimensi\u00f3n territorial, econ\u00f3mica y geopol\u00edtica que lo convierte en un pa\u00eds potencialmente poderoso, pero que carece de capacidades de disuasi\u00f3n proporcionales a sus activos estrat\u00e9gicos. La experiencia venezolana demostrar\u00eda, seg\u00fan esta lectura, que la soberan\u00eda no se conserva \u00fanicamente mediante declaraciones jur\u00eddicas. Tambi\u00e9n exige capacidad tecnol\u00f3gica, industrial, militar y diplom\u00e1tica.<\/p>\n\n\n\n<p>La Pol\u00edtica Nacional de Defensa y la Estrategia Nacional de Defensa, aprobadas en 2024 y formalizadas posteriormente, ofrecen un marco institucional para esa discusi\u00f3n. La Pol\u00edtica Nacional de Defensa establece qu\u00e9 debe proteger Brasil: la soberan\u00eda, el patrimonio nacional, la integridad territorial, la poblaci\u00f3n, los intereses brasile\u00f1os en el exterior, la autonom\u00eda tecnol\u00f3gica y la estabilidad regional. La Estrategia Nacional de Defensa indica c\u00f3mo hacerlo, es decir, mediante disuasi\u00f3n, vigilancia, control, movilidad, presencia, desarrollo industrial y dominio de sectores estrat\u00e9gicos como el espacial, el cibern\u00e9tico y el nuclear.<\/p>\n\n\n\n<p>El problema es que el nuevo escenario exige una interpretaci\u00f3n m\u00e1s amplia de esos documentos. La defensa nacional no puede limitarse a impedir una invasi\u00f3n convencional del territorio brasile\u00f1o. Debe impedir tambi\u00e9n que una potencia extrarregional modifique unilateralmente el equilibrio sudamericano, controle las condiciones de acceso a los recursos estrat\u00e9gicos o convierta a los pa\u00edses vecinos en protectorados pol\u00edticos, econ\u00f3micos o militares.<\/p>\n\n\n\n<p>La defensa de Brasil comienza, naturalmente, en sus fronteras, pero no termina en ellas. La Amazonia, el Atl\u00e1ntico Sur, las plataformas del Presal, los puertos, las rutas mar\u00edtimas, los cables submarinos, los sat\u00e9lites y las redes de energ\u00eda forman un sistema indivisible de soberan\u00eda. El pa\u00eds que pierde el control de esas infraestructuras puede conservar formalmente su bandera y sus instituciones, pero habr\u00e1 perdido parte de su capacidad efectiva de decisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La Amazonia constituye el n\u00facleo m\u00e1s visible de esta ecuaci\u00f3n. Es territorio, reserva ambiental, fuente de agua, espacio de biodiversidad, corredor fluvial, dep\u00f3sito de minerales y frontera estrat\u00e9gica. La defensa amaz\u00f3nica no puede ser entendida s\u00f3lo como presencia militar en \u00e1reas remotas. Tambi\u00e9n requiere infraestructura, comunicaciones, sat\u00e9lites, radares, investigaci\u00f3n cient\u00edfica, protecci\u00f3n de las comunidades, control de los r\u00edos y capacidad de fiscalizar actividades ilegales y operaciones de actores externos.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante mucho tiempo, la geopol\u00edtica de los recursos estuvo dominada por el petr\u00f3leo. Las guerras, las alianzas y las intervenciones del siglo XX se organizaron en buena medida alrededor del acceso a los hidrocarburos. El siglo XXI agrega una nueva dimensi\u00f3n: la geopol\u00edtica de los minerales, los datos, la energ\u00eda y la inteligencia artificial.<\/p>\n\n\n\n<p>El interrogante central no es, sin embargo, si Washington desea \u201ccontrolar\u201d Brasil en el sentido cl\u00e1sico de la palabra. La pregunta m\u00e1s rigurosa es qu\u00e9 mecanismos de presi\u00f3n puede utilizar Estados Unidos para influir sobre las decisiones brasile\u00f1as. Esos mecanismos pueden incluir comercio, aranceles, sanciones, inversiones, inteligencia, cooperaci\u00f3n militar, litigios tecnol\u00f3gicos, regulaci\u00f3n financiera, controles de exportaci\u00f3n y acceso privilegiado a cadenas de minerales cr\u00edticos y elecciones.<\/p>\n\n\n\n<p>La iniciativa estadounidense Pax Silica revela esta transformaci\u00f3n. No es una nueva versi\u00f3n formal de la Pax Americana ni una doctrina general de paz. Es una arquitectura de seguridad econ\u00f3mica y tecnol\u00f3gica impulsada por el Departamento de Estado, orientada a organizar cadenas \u201cseguras\u201d de minerales cr\u00edticos, energ\u00eda, semiconductores, manufactura avanzada, centros de datos e inteligencia artificial de EEUU. Su objetivo declarado es reducir vulnerabilidades y construir una red de socios confiables en torno a los componentes materiales de la econom\u00eda digital.<\/p>\n\n\n\n<p>La propuesta china WAICO \u2014World Artificial Intelligence Cooperation Organization\u2014 responde a la misma disputa desde otra perspectiva. Se presenta como una organizaci\u00f3n internacional de cooperaci\u00f3n y gobernanza de la inteligencia artificial, abierta al Sur Global y orientada a la soberan\u00eda de los datos, la cooperaci\u00f3n tecnol\u00f3gica, la reducci\u00f3n de la brecha digital y el desarrollo de c\u00f3digos abiertos. Brasil figura entre los pa\u00edses que participan de esta iniciativa, seg\u00fan la informaci\u00f3n difundida por Ag\u00eancia Brasil.<\/p>\n\n\n\n<p>Pax Silica y WAICO no son equivalentes exactos. La primera se concentra en la seguridad de la infraestructura material de la inteligencia artificial, minerales, energ\u00eda, semiconductores, manufactura y capacidad de c\u00f3mputo. La segunda se orienta hacia la gobernanza, los est\u00e1ndares, la cooperaci\u00f3n y las normas de uso de la tecnolog\u00eda. Una organiza una red selectiva de cadenas de suministro; la otra ofrece una plataforma multilateral de cooperaci\u00f3n tecnol\u00f3gica.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero ambas forman parte de una misma transformaci\u00f3n hist\u00f3rica, la competencia entre Estados Unidos y China. La idea es que ya no se disputa s\u00f3lo mediante portaaviones, bases militares o alianzas formales. Tambi\u00e9n se disputa mediante chips, datos, algoritmos, cables, puertos, minerales, energ\u00eda y est\u00e1ndares regulatorios. Brasil no enfrenta \u00fanicamente el dilema de exportar a Washington o a Beijing. Enfrenta la posibilidad de quedar incorporado a cadenas de valor dise\u00f1adas por otros sin controlar sus eslabones decisivos.<\/p>\n\n\n\n<p>La presi\u00f3n estadounidense no empuja necesariamente a Brasil hacia China. Lo empuja hacia una pol\u00edtica de cobertura estrat\u00e9gica, diversificaci\u00f3n y autonom\u00eda sectorial. Brasil no deber\u00eda sustituir una dependencia por otra. La cooperaci\u00f3n con China puede ofrecer infraestructura, tecnolog\u00eda y mercados; la cooperaci\u00f3n con Estados Unidos puede facilitar inversiones, acceso financiero y transferencia de capacidades en determinados sectores. Pero ninguna de las dos relaciones debe convertirse en una delegaci\u00f3n de la soberan\u00eda nacional.<\/p>\n\n\n\n<p>La comparaci\u00f3n con India resulta \u00fatil. India enfrenta una competencia directa con China. Comparten frontera, disputan territorios, rivalizan por el Himalaya, el oc\u00e9ano \u00cdndico, Pakist\u00e1n y las rutas asi\u00e1ticas. Brasil no enfrenta a Estados Unidos en una frontera terrestre ni en una disputa militar equivalente. Pero ambos pa\u00edses comparten un problema estrat\u00e9gico: son potencias regionales que intentan evitar que una potencia mayor organice unilateralmente su entorno.<\/p>\n\n\n\n<p>India responde mediante capacidades militares, alianzas flexibles, industria nacional, tecnolog\u00eda espacial, v\u00ednculos con Rusia, cooperaci\u00f3n con Estados Unidos y participaci\u00f3n simult\u00e1nea en BRICS y otras instituciones. Brasil debe adaptar esa l\u00f3gica a sus propias condiciones. No necesita copiar el dispositivo militar indio, pero s\u00ed aprender que la autonom\u00eda s\u00f3lo es cre\u00edble cuando est\u00e1 respaldada por capacidades.<\/p>\n\n\n\n<p>En el caso brasile\u00f1o, esas capacidades deber\u00edan incluir vigilancia amaz\u00f3nica, control del Atl\u00e1ntico Sur, protecci\u00f3n del Presal, defensa cibern\u00e9tica, sat\u00e9lites, drones, radares, guerra electr\u00f3nica, industria de minerales cr\u00edticos, producci\u00f3n de semiconductores y seguridad de las infraestructuras digitales. Tambi\u00e9n deber\u00eda incluir una diplomacia regional capaz de transformar el peso brasile\u00f1o en influencia efectiva.<\/p>\n\n\n\n<p>La cuesti\u00f3n venezolana es tambi\u00e9n una cuesti\u00f3n electoral. Lula necesita defender el principio de no intervenci\u00f3n y, al mismo tiempo, demostrar que la pol\u00edtica exterior produce resultados. Condenar a Washington sin cambiar el desenlace puede ser presentado por la oposici\u00f3n como impotencia. Confrontar abiertamente con Estados Unidos puede ser presentado como irresponsabilidad econ\u00f3mica y aislamiento internacional. La crisis obliga al gobierno brasile\u00f1o a mostrar que la defensa nacional no es una consigna abstracta, sino una pol\u00edtica concreta.<\/p>\n\n\n\n<p>El documento del IPEA sobre la Amazonia y el Atl\u00e1ntico Sur sostiene que Brasil necesita una capacidad aut\u00f3noma de actuaci\u00f3n para preservar sus intereses, aunque deba cooperar con sus vecinos. Ese principio deber\u00eda orientar el ciclo 2026-2030. Autonom\u00eda no significa aislamiento; cooperaci\u00f3n no significa subordinaci\u00f3n. Brasil debe poder cooperar con Estados Unidos sin transformarse en un auxiliar de su estrategia hemisf\u00e9rica y con China sin convertirse en un proveedor cautivo de recursos.<\/p>\n\n\n\n<p>Brasil se encuentra ante una oportunidad y un riesgo. Su escala territorial, sus recursos, su mercado y su diplomacia le permiten convertirse en una potencia de equilibrio entre Estados Unidos y China. Pero esos atributos s\u00f3lo adquirir\u00e1n valor estrat\u00e9gico si se traducen en capacidades nacionales y regionales. De lo contrario, la Amazonia seguir\u00e1 siendo un territorio inmenso administrado desde lejos, el presal, una reserva energ\u00e9tica vulnerable, los minerales cr\u00edticos una riqueza exportada sin industrializaci\u00f3n y los datos una nueva materia prima controlada por empresas extranjeras.<\/p>\n\n\n\n<p>La pregunta final no es si Brasil debe elegir entre Washington y Beijing. Debe elegir entre dependencia y autonom\u00eda. Entre ser objeto de la competencia tecnol\u00f3gica y geopol\u00edtica o convertirse en sujeto de ella. Entre aceptar que otros definan el futuro de Am\u00e9rica del Sur o asumir la responsabilidad que corresponde a la principal potencia regional.<\/p>\n\n\n\n<p>La defensa nacional brasile\u00f1a ya no puede limitarse a custodiar fronteras. Debe proteger la capacidad de decidir. Y esa capacidad se juega, al mismo tiempo, en Venezuela, en la Amazonia, en el Atl\u00e1ntico Sur, en las minas, en los puertos, en las redes digitales, en los sat\u00e9lites, en los centros de datos y en la pol\u00edtica exterior. La soberan\u00eda del siglo XXI no se pierde \u00fanicamente cuando un ej\u00e9rcito cruza una frontera. Tambi\u00e9n se pierde cuando una naci\u00f3n descubre que sus recursos son propios s\u00f3lo en el papel, mientras las decisiones fundamentales se toman en otra parte.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alejandro Marc\u00f3 del Pont (El T\u00e1bano economista, 17-8-26) El economista Paulo Nogueira Batista Jr., que fue vicepresidente y fundador del Nuevo Banco de Desarrollo, creado por los BRICS en Shangh\u00e1i y director ejecutivo del FMI para Brasil, escribi\u00f3 un sugestivo art\u00edculo en el peri\u00f3dico Jornal do Brasil \u201cLa defensa nacional: un imperativo existencial\u201d donde resalta [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":61728,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3,14],"tags":[],"class_list":["post-61727","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-economia","category-internacionales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61727"}],"collection":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=61727"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61727\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":61729,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61727\/revisions\/61729"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/61728"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=61727"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=61727"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=61727"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}