{"id":61947,"date":"2026-09-08T12:03:36","date_gmt":"2026-09-08T16:03:36","guid":{"rendered":"https:\/\/debateplural.net\/site\/?p=61947"},"modified":"2026-09-08T12:03:36","modified_gmt":"2026-09-08T16:03:36","slug":"la-dictadura-civil-fascista-religion-y-cultura-en-el-recogido-abelardo-de-la-espriella-en-colombia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2026\/09\/08\/la-dictadura-civil-fascista-religion-y-cultura-en-el-recogido-abelardo-de-la-espriella-en-colombia\/","title":{"rendered":"La dictadura civil fascista: religi\u00f3n y cultura en el recogido Abelardo de la Espriella en Colombia"},"content":{"rendered":"\n<p>Sara Leukos (Rebeli\u00f3n, 8-9-26)<\/p>\n\n\n\n<p>In memoriam de los campesinos curadores y sanadores del cuerpo y del esp\u00edritu de San Jos\u00e9 del Guaviare-El Retorno.<\/p>\n\n\n\n<p>Doris, tu luz brillar\u00e1 por siempre. Q.E.P.D.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>I. Lo proscrito<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La acci\u00f3n pol\u00edtica del denominado \u201crecogido\u201d Abelardo de la Espriella \u2014t\u00e9rmino que alude tanto a su reclusi\u00f3n voluntaria como a su car\u00e1cter de instrumento\u2014 en pleno siglo XXI y bajo un mandato de origen fraudulento, abre una fisura profunda en la sociedad colombiana. Su Gobierno obliga a formular una pregunta fundamental: \u00bfqu\u00e9 es realmente una democracia en el siglo XXI? \u00bfD\u00f3nde reside, verdaderamente, el poder pol\u00edtico?<\/p>\n\n\n\n<p>Su Administraci\u00f3n se articula en dos esferas que, aunque delimitadas, convergen en una unidad autoritaria que reproduce el principio rector del fascismo heredado. Por un lado, una relaci\u00f3n c\u00f3ncava entre religi\u00f3n y poder; por otro, una acci\u00f3n convexa de car\u00e1cter policivo-militar sustentada en una doctrina de seguridad nacionalista. La religi\u00f3n se erige as\u00ed en eje central para la consolidaci\u00f3n del poder, configurando lo que podemos denominar una dictadura civil fascista (DCF), donde la dimensi\u00f3n religiosa funciona como binomio indisoluble: religi\u00f3n\/poder al servicio del mandato pol\u00edtico, sosteniendo un autoritarismo econ\u00f3mico y un vacuo retoricismo.<\/p>\n\n\n\n<p>De esta manera, diversas esferas econ\u00f3micas \u2014tanto internas como for\u00e1neas\u2014 adquieren un sentido sacramental, investidas de un \u201cpoder ungido por encima de Dios\u201d que, seg\u00fan la percepci\u00f3n del mandatario, le otorga sabidur\u00eda para gobernar por encima de los derechos humanos, civiles, patrimoniales y culturales de una poblaci\u00f3n amparada por la Constituci\u00f3n de 1991. Pero esa Constituci\u00f3n se torna nominal en manos de un megal\u00f3mano de personalidad centr\u00edfuga, con detonantes mis\u00f3ginos y una naturaleza d\u00edscola que incluso contradice sus propios deseos. Tales rasgos se evidencian p\u00fablicamente mediante un retoricismo vulgar, aquel que Plat\u00f3n denunciaba en&nbsp;<em>Fedro<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>El recogido act\u00faa, pero no dirige. Debe servir a otros; carece de capacidad real para gobernar. Su naturaleza lo incapacita para discernir m\u00e1s all\u00e1 de las emociones, los encantos y los espect\u00e1culos p\u00fablicos con los que intenta validar su presencia ante alguna masa deambulante, laber\u00edntica, deseosa de otro pater familiae que alivie su carga de frustraci\u00f3n y desastre vital. Las decisiones del&nbsp;<em>recogido<\/em>&nbsp;permanecen ocultas bajo el tapete, solo act\u00faa cuando el poder remoto se lo ordena. Es un signo de la hybris: la desmesura que corroe al gobernante que se cree elegido.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta representaci\u00f3n servil de la direcci\u00f3n pol\u00edtica, el mandatario queda confinado en un sarc\u00f3fago moral que lo petrifica en el tiempo. La homogenizaci\u00f3n de la fe, su omnipresencia y la presencia de sus ministros de Estado configuran un di\u00e1logo construido sobre los escombros del fascismo hist\u00f3rico espa\u00f1ol. Abelardo, el recogido servil del neofascismo reproduce con variaciones variopintas el delirio que el General Franco import\u00f3 bajo el lema: \u00a1Viva Cristo Rey!<\/p>\n\n\n\n<p>Colombia, en esta simbiosis del siglo XXI, se sumerge en una imposici\u00f3n destinada a un hombre irrisorio en su esencia, que denomina al pa\u00eds \u201cPatria milagro\u201d. Se instaura as\u00ed una nueva forma de dictadura civil fascista (DCF) contempor\u00e1nea, organizada bajo algunos preceptos de la dictadura moderna de Francisco Franco. Es una hip\u00e9rbole pol\u00edtica vertical que resume su delirio \u00edntimo y lo proyecta a lo p\u00fablico. Por ello es utilizado como instrumento.<\/p>\n\n\n\n<p>En la visi\u00f3n cr\u00edtica del profesor Sergio Samper de Zubir\u00eda, se plantea una tercera caracter\u00edstica fundamental:&nbsp;<em>La tercera caracter\u00edstica del \u201cneofascismo\u201d (C. Wanschelbaum) es la recuperaci\u00f3n de elementos del fascismo y la introducci\u00f3n de otros nuevos. Se recuperan de su antecedente la defensa de la propiedad privada, el v\u00ednculo con las corporaciones, los valores tradicionales, la apelaci\u00f3n a un pasado m\u00edtico, la b\u00fasqueda de chivos expiatorios, la intensificaci\u00f3n del control social, el autoritarismo y la disciplina, pero se a\u00f1aden tem\u00e1ticas como<\/em>&nbsp;<em>la \u201cideolog\u00eda de g\u00e9nero\u201d, teor\u00edas conspirativas, una peculiar defensa del medio ambiente y el cuestionamiento de la idea de igualdad. Conjugan un programa neoliberal con el neoconservadurismo, la violencia y el odio colectivo. Ante cualquier amenaza a la p\u00e9rdida de su poder, su respuesta se hace m\u00e1s reaccionaria, m\u00e1s violenta, m\u00e1s racista y abandona los consensos<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En Colombia, esta proyecci\u00f3n neofascista incorpora la esfera religiosa como un dispositivo de poder y legitimaci\u00f3n, mediante el cual determinadas formas de espiritualidad son articuladas al ejercicio del autoritarismo estatal.&nbsp; El poder se ejerce bajo una doble investidura: la de los \u201cungidos por la mano de Dios\u201d y la de aquellos que gobiernan \u201ccon la Biblia en la mano\u201d. Esta alianza entre el cristianismo conservador, ciertos sectores evang\u00e9licos y una interpretaci\u00f3n particular del sionismo (basada en lecturas del Talmud) no solo opera como una fuerza ideol\u00f3gica, sino como un poder econ\u00f3mico y pol\u00edtico que coopera con el Gobierno para instaurar un r\u00e9gimen de miedo y encierro a trav\u00e9s de la fe. Este proyecto no se limita a una moral p\u00fablica, se infiltra en las instituciones, donde ministros, consejeros y aduladores, atrapados en sus propias \u201cbajas pasiones\u201d y secretos, encuentran en esta ideolog\u00eda un manto para ocultar sus faltas personales y los oscuros manejos del Estado. Gobernar bajo esta moralidad, que evoca el oscurantismo del medioevo occidental, es profundamente inquietante. El poder, en su esencia, \u201csodomiza\u201d a quien lo porta. En la l\u00f3gica del capitalismo, los sujetos solo se liberan de aquellos que les son \u00fatiles mientras alimentan su hybris; cuando la \u201cesquizofrenia\u201d del deseo capitalista ya no les sirve, los desecha dej\u00e1ndolos expuestos en la sombra m\u00e1s vulgar e irrisoria de lo que fueron o creyeron ser.&nbsp;<strong>Abelardo el recogido<\/strong>&nbsp;no escapa a esta din\u00e1mica. Nadie escapa a la esquizofrenia del capitalismo.<\/p>\n\n\n\n<p>La instrumentalizaci\u00f3n de la religi\u00f3n trasciende la mera legitimaci\u00f3n oscura desde la Constituci\u00f3n. Es una conversi\u00f3n m\u00e1s profunda. El r\u00e9gimen actual en Colombia, cuyo mandato se ha convertido en epicentro del autoritarismo, desconoce y homogeniza lo ritual, reduciendo la diversidad espiritual a una \u00fanica ontolog\u00eda: la de la devoci\u00f3n cristiana al servicio del capitalismo. Este proyecto ignora y ataca las expresiones culturales y espirituales diversas. Se trata de un r\u00e9gimen de naturaleza fraudulenta y \u201cmonocr\u00e1tica\u201d que busca sustentar la unificaci\u00f3n del poder pol\u00edtico para un fascismo internacional, apoy\u00e1ndose en los escombros de los muertos y desaparecidos del fascismo del siglo XX, particularmente el espa\u00f1ol. Es un recogimiento del poder pol\u00edtico mono-sacramental inspirado en el franquismo. Sin embargo, en este neofascismo contempor\u00e1neo, los muertos hablan y hacen memoria en una sociedad profundamente relacional, que construye su territorio y su poder pol\u00edtico de forma culturalmente arraigada.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>II. Lo expuesto<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Esta extensi\u00f3n neofascista introduce a las legiones de los cultos religiosos institucionalizados en una relaci\u00f3n binominal con el poder militar y policial. Juntos, instauran una supuesta seguridad territorial bajo una doctrina de seguridad nacionalista, unida a los s\u00edmbolos del autoritarismo religioso: la \u201cPatria milagro\u201d. Este constructo reduce y elimina cualquier pensamiento diverso en los campos cultural, participativo y pol\u00edtico. En este estado de fragmentaci\u00f3n se impone una ideolog\u00eda clerical y poli-vertical que desconoce y ataca el pensamiento aut\u00f3nomo y las relaciones de gran horizontalidad que practican las comunidades ind\u00edgenas. Estas comunidades, a trav\u00e9s del mambeo, el yag\u00e9 y la relaci\u00f3n con las plantas, donde sus m\u00e9dicos tradicionales curan a los sujetos en relaci\u00f3n con la comunidad y sanan la tierra, representan una resistencia vital. De igual manera, las comunidades afros con sus tradiciones de culto al tabaco, las hierbas y las mujeres sanadoras, o la comunidad yoruba con los principios filos\u00f3ficos de If\u00e1, sanan la vida y el mundo de los seres. Los campesinos y mujeres sanadoras que realizan rezos sincr\u00e9ticos para curar el alma donde el esp\u00edritu pueda ser liberado y la tierra, puede ser sanada para las malas se\u00f1as de la naturaleza. En estas&nbsp; comunidades espirituales y culturales,&nbsp; los sujetos se expresan bajo una ontolog\u00eda relacional, es decir no solo es un ser, es la relaci\u00f3n&nbsp; heterog\u00e9nea de singularidades territoriales, que implica no solo relaciones pasivas, sino una horizontalidad de la concepci\u00f3n del mundo cartografiado desde dentro, no solo desde lo externo; sino profundamente interno en la cosmogon\u00eda de la naturaleza, la vida, la salud&nbsp; traduciendo la relaci\u00f3n de una comunidad pol\u00edticamente&nbsp; y cultural en un territorio. All\u00ed, es donde los hombres hacen una resistencia de unidad, organizaci\u00f3n y cultural no como una visi\u00f3n de yuxtaposici\u00f3n, sino bajo una naturaleza de adherida a su prop\u00f3sitos y objetivos org\u00e1nicos pol\u00edticamente designados.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>III. Contrav\u00eda&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Es la naturaleza en la tierra la que debe ser comprendida desde su propia trama de relaciones. La ideolog\u00eda neofascista no logra alcanzar una comprensi\u00f3n cosmog\u00f3nica del mundo desde dentro, como una ontolog\u00eda relacional y horizontal, porque su racionalidad se encuentra inscrita en una tradici\u00f3n occidental que ha separado al sujeto de la naturaleza, al individuo de la comunidad y al territorio de sus dimensiones espirituales y pol\u00edticas.<\/p>\n\n\n\n<p>El poder cosmog\u00f3nico de esa gran horizontalidad reside precisamente en su capacidad pol\u00edtica para reconocer el universo de cada ser en su singularidad, en su propio microcosmos, all\u00ed donde muchas veces se encuentra la raz\u00f3n misma de vivir. Los pueblos hist\u00f3ricamente arrasados han quedado, en ocasiones, sin voz y sin luz; sin embargo, el brillo de sus historias perdura. No existen ataduras distintas de aquellas que emergen de su propio territorio y de las relaciones pol\u00edticas, culturales y espirituales que articulan a la comunidad con la naturaleza y con sus esp\u00edritus. All\u00ed se sostiene una forma de resistencia cultural, popular y comunitaria.<\/p>\n\n\n\n<p>La crisis no reside en las manifestaciones relacionales de las espiritualidades de los pueblos. La crisis reside en el capitalismo, que contin\u00faa cobrando vidas bajo una l\u00f3gica de unificaci\u00f3n y homogeneizaci\u00f3n en pleno siglo XXI. La homogenizaci\u00f3n misma se encuentra en crisis porque el capitalismo no consigue \u2014ni permite\u2014 singularizar la relaci\u00f3n entre sujeto y naturaleza. Esa relaci\u00f3n reclama, a gritos, una comprensi\u00f3n distinta: no un poder destinado a dominarla, explotarla y devastarla, sino una forma de conocimiento capaz de reconocerla como parte constitutiva de la existencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Colombia no escapa a esta desnaturalizaci\u00f3n de la geograf\u00eda. Su territorio ha sido hist\u00f3ricamente intervenido, fragmentado y disputado mediante relaciones de poder que pretenden convertir la tierra en objeto de administraci\u00f3n, explotaci\u00f3n y control. Frente a ello, solo resta una unidad, resistencia y organizaci\u00f3n (URO) capaz de reconstruir los v\u00ednculos entre comunidad, territorio, memoria y naturaleza.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy muchos pueblos hablan desde sus propias espiritualidades y desde los saberes que han sobrevivido a la violencia, al despojo y a la homogenizaci\u00f3n cultural. All\u00ed se encuentra uno de los epicentros de la resistencia en este siglo. Antes de que la tierra tenga que expresarse mediante su propia devastaci\u00f3n, son los sujetos quienes hablan desde una profunda ontolog\u00eda relacional: una forma de existencia que comprende que la comunidad, la naturaleza, el territorio y la espiritualidad no son dimensiones separadas, sino partes de un mismo tejido de vida.<\/p>\n\n\n\n<p>La contrav\u00eda consiste, entonces, en interrumpir la l\u00f3gica de la homogenizaci\u00f3n y recuperar la posibilidad de pensar el territorio desde sus propias relaciones. No se trata \u00fanicamente de resistir al poder, sino de producir otra forma de comprender la vida: una pol\u00edtica de la relaci\u00f3n, de la singularidad y del territorio frente a la pretensi\u00f3n de convertir la naturaleza y los sujetos en objetos disponibles para el poder.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Bibliograf\u00eda<\/h4>\n\n\n\n<p>Arendt, H. (1999).&nbsp;<em>La philosophie de l\u2019\u00e9xistence.<\/em>&nbsp;Par\u00eds : Payot &amp; Rivages .<\/p>\n\n\n\n<p>Arendt, H. (2021).&nbsp;<em>La Pluralidad del mundo .<\/em>&nbsp;Bogot\u00e1 : Taurus.<\/p>\n\n\n\n<p>Bachelard, G. (1957).&nbsp;<em>La po\u00e9tique de l\u2019espace.<\/em>&nbsp;Paris: Editorial Puf .<\/p>\n\n\n\n<p>Focault, M. (1997).&nbsp;Los espacios de otros.&nbsp;<em>Astr\u00e1galo. Cultura de la Arquitectura y la Ciudad. No 7<\/em>, 83-91.<\/p>\n\n\n\n<p>Foucault, M. (1996).&nbsp;<em>Tecnolog\u00edas del yo.<\/em>&nbsp;Barcelona: Paid\u00f3s.<\/p>\n\n\n\n<p>Foucault, M. (2006).&nbsp;<em>Seguridad, territorio, poblaci\u00f3n.<\/em>&nbsp;Buenos Aires: Fondo de Cultura Econ\u00f3mica.<\/p>\n\n\n\n<p>Gramsci. (1983).&nbsp;<em>Textes.<\/em>&nbsp;Paris : \u00c9ditions sociales.<\/p>\n\n\n\n<p>Plat\u00f3n. (1986).&nbsp;<em>DI\u00c2LOGOS III FEDON, BANQUETE, FEDRO.<\/em>&nbsp;Madrid : GREDOS.<\/p>\n\n\n\n<p>Zubiria, Samper Sergio. (5 de julio de 2026).&nbsp;<em>Elecciones presidenciales en Colombia: extrema derecha o neofascismo<\/em>. Obtenido de Revista Izquierda:&nbsp;<a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/revistaizquierda.com\/elecciones-presidenciales-en-colombia-extrema-derecha-o-neofascismo\/\" target=\"_blank\">https:\/\/revistaizquierda.com\/elecciones-presidenciales-en-colombia-extrema-derecha-o-neofascismo\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sara Leukos (Rebeli\u00f3n, 8-9-26) In memoriam de los campesinos curadores y sanadores del cuerpo y del esp\u00edritu de San Jos\u00e9 del Guaviare-El Retorno. Doris, tu luz brillar\u00e1 por siempre. Q.E.P.D. I. 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