{"id":62014,"date":"2026-09-14T11:37:52","date_gmt":"2026-09-14T15:37:52","guid":{"rendered":"https:\/\/debateplural.net\/site\/?p=62014"},"modified":"2026-09-14T11:37:53","modified_gmt":"2026-09-14T15:37:53","slug":"alternativa-para-alemania-regreso-del-fascismo-o-rebelion-contra-el-nuevo-modelo-geopolitico-aleman","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2026\/09\/14\/alternativa-para-alemania-regreso-del-fascismo-o-rebelion-contra-el-nuevo-modelo-geopolitico-aleman\/","title":{"rendered":"Alternativa para Alemania: \u00bfregreso del fascismo o rebeli\u00f3n contra el nuevo modelo geopol\u00edtico alem\u00e1n?"},"content":{"rendered":"\n<p>Alejandro Marc\u00f3 del Pont (El T\u00e1bano economista, 14-9-26)<\/p>\n\n\n\n<p>El domingo 6 de septiembre el partido Alternativa para Alemania (AfD) logr\u00f3 una victoria hist\u00f3rica en las elecciones regionales de Sajonia-Anhalt al obtener el 43.8% de los votos, quedando a solo tres esca\u00f1os de la mayor\u00eda absoluta, con una amplia diferencia sobre la segunda fuerza, la Uni\u00f3n Cristianodem\u00f3crata (CDU) del actual canciller Friedrich Merz, que sumaba alrededor del 17.2% de los votos. La posibilidad de alcanzar la mayor\u00eda absoluta depender\u00e1 de la distribuci\u00f3n final de las bancas y especialmente de si la Alianza Sahra Wagenknecht (BSW, izquierda), que alcanz\u00f3 el umbral del 5% con un 5.3% necesario para ingresar al Parlamento regional, decide negociar un gobierno con AfD, que es lo que se especula.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde el mismo d\u00eda del escrutinio, la prensa occidental encabez\u00f3 sus titulares adjetivando al partido Alternativa por Alemania como ultraderechista, fascista, nazi, etc\u00e9tera. Es decir, conden\u00e1ndolo como la amenaza nacionalista alemana, pero por sobre todo por una de sus posiciones que m\u00e1s irritan al&nbsp;<em>establishment europeo:<\/em>&nbsp;su voluntad de reconstruir relaciones econ\u00f3micas con Rusia.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 recuperar relaciones econ\u00f3micas con Rusia es considerado extremista cuando durante d\u00e9cadas fue una pol\u00edtica central de Alemania y de buena parte de Europa? M\u00e1s a\u00fan, \u00bfpor qu\u00e9 esta pol\u00edtica que fue considerada realista se transforma s\u00fabitamente en una posici\u00f3n de extrema derecha cuando cambia el contexto geopol\u00edtico? Parecer\u00eda ser que el verdadero problema de Europa no es simplemente que AfD sea demasiado extremista, sino que las fuerzas tradicionales est\u00e1n perdiendo la capacidad de ofrecer una respuesta econ\u00f3mica y geopol\u00edtica convincente a la crisis que atraviesa Alemania.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta idea nos permite hacer algo mucho m\u00e1s interesante que un art\u00edculo convencional sobre \u00abel peligro de la ultraderecha\u00bb, sino tratar de comprender qui\u00e9n est\u00e1 disputando el control del excedente alem\u00e1n, qui\u00e9n paga la transici\u00f3n energ\u00e9tica, qui\u00e9n subsidia el rearme, qui\u00e9n se beneficia de la sustituci\u00f3n del gas ruso, qu\u00e9 ocurre con la industria qu\u00edmica, sider\u00fargica y automotriz, y por sobre todo, por qu\u00e9 una parte creciente del electorado del Este concluye que Berl\u00edn est\u00e1 sacrificando su econom\u00eda para cumplir una estrategia geopol\u00edtica definida fuera de Alemania.<\/p>\n\n\n\n<p>Para entender esta transformaci\u00f3n, hay que comenzar por observar lo que le ocurri\u00f3 a la Uni\u00f3n Dem\u00f3crata Cristiana (CDU) que durante d\u00e9cadas fue el pilar del consenso centrista alem\u00e1n. La CDU de Konrad Adenauer, de Helmut Kohl, incluso la de Angela Merkel, era un partido de centro-derecha que entend\u00eda su papel como gestor del modelo social alem\u00e1n: econom\u00eda de mercado s\u00ed, pero con fuertes redes de protecci\u00f3n social, consenso con los sindicatos, y una pol\u00edtica exterior basada en el comercio como herramienta de paz. Era la encarnaci\u00f3n del \u00abcambio a trav\u00e9s del comercio\u00bb, la idea de que la interdependencia econ\u00f3mica pod\u00eda moderar a los rivales y garantizar la estabilidad continental.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa CDU ya no existe. Bajo el liderazgo de Friedrich Merz, el partido ha virado hacia una derecha que hace apenas una d\u00e9cada habr\u00eda sido considerada inaceptable en el&nbsp;<em>mainstream&nbsp;<\/em>pol\u00edtico alem\u00e1n, y que ahora se acerca peligrosamente al discurso de AfD, no en lo cultural sino en lo econ\u00f3mico. Merz no es un conservador tradicional, es un hombre que pas\u00f3 cuatro a\u00f1os como presidente del consejo de supervisi\u00f3n de BlackRock Alemania, la filial del mayor gestor de activos del mundo, antes de regresar a la pol\u00edtica para liderar la CDU y eventualmente convertirse en canciller.<\/p>\n\n\n\n<p>Su trayectoria no es un detalle biogr\u00e1fico menor, es la clave para entender la nueva arquitectura de poder en Berl\u00edn. Cuando Merz habla de \u00abfortalecer la competitividad alemana\u00bb, lo que realmente est\u00e1 proponiendo es una reorientaci\u00f3n del excedente nacional hacia los mercados de capitales globales, hacia la financiarizaci\u00f3n de la econom\u00eda, hacia un modelo donde el valor no se crea en las f\u00e1bricas del Ruhr sino en las pantallas de los traders de Frankfurt y Nueva York.<\/p>\n\n\n\n<p>La ciudadan\u00eda alemana, especialmente en las regiones industriales del oeste y en los estados del este, ha interpretado este giro con una claridad que las \u00e9lites pol\u00edticas se niegan a reconocer. La percepci\u00f3n extendida es que el gobierno de Merz no est\u00e1 gobernando para el pueblo alem\u00e1n, sino para los accionistas de BlackRock y para las empresas del complejo militar-industrial. Cada euro que se destina al rearme es un euro que no va a pensiones, a hospitales, a escuelas, a infraestructura civil. Cada contrato millonario firmado con Rheinmetall o con Lockheed Martin es una declaraci\u00f3n expl\u00edcita de prioridades: el bienestar social ha sido sacrificado en el altar de la \u00abseguridad nacional\u00bb, un concepto que se ha expandido hasta incluir cualquier gasto militar que el Pent\u00e1gono considere conveniente.<\/p>\n\n\n\n<p>Y aqu\u00ed es donde la hipocres\u00eda europea alcanza dimensiones grotescas. Durante d\u00e9cadas Europa se present\u00f3 al mundo como el modelo de civilidad pol\u00edtica, el continente que hab\u00eda superado el nacionalismo agresivo, el imperialismo depredador, la violencia como instrumento de pol\u00edtica exterior. Despu\u00e9s de 1945, Europa construy\u00f3 una narrativa de legitimidad basada precisamente en el rechazo a su propio pasado, el colonialismo, las guerras mundiales, el genocidio industrializado del Holocausto. La Uni\u00f3n Europea se fund\u00f3 sobre la premisa de que la guerra entre naciones europeas era impensable, que el comercio y la integraci\u00f3n econ\u00f3mica hab\u00edan creado una comunidad de intereses que hac\u00eda obsoleta la violencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero esa narrativa siempre fue una mentira piadosa. Europa nunca abandon\u00f3 realmente el imperialismo; simplemente lo reformul\u00f3. Mientras predicaba la paz en el continente, mantuvo redes neocoloniales en \u00c1frica, intervino militarmente en los Balcanes, particip\u00f3 en las guerras de Irak y Afganist\u00e1n, y construy\u00f3 una fortaleza europea que deja morir a miles de migrantes en el Mediterr\u00e1neo cada a\u00f1o. La \u00abdemocracia europea\u00bb siempre fue selectiva, condicional, dispuesta a apoyar dictaduras cuando conven\u00eda a los intereses econ\u00f3micos del continente. Y ahora, con la guerra en Ucrania, esa m\u00e1scara ha ca\u00eddo por completo. Europa ha descubierto que puede ser belicista, que puede gastar fortunas en armamento, que puede amenazar con la guerra nuclear, todo en nombre de los \u00abvalores democr\u00e1ticos\u00bb. La democracia se ha convertido en el nombre del rearme, en la justificaci\u00f3n moral para transferir recursos del bienestar social al complejo militar-industrial.<\/p>\n\n\n\n<p>La pregunta sobre por qu\u00e9 la Alemania contempor\u00e1nea es juzgada por su pol\u00edtica hacia Rusia con categor\u00edas morales que no fueron aplicadas de la misma manera a las potencias europeas cuando Hitler comenz\u00f3 a destruir el orden europeo es reveladora. Austria fue anexada por Hitler en marzo de 1938, bajo el silencio europeo. Luego lleg\u00f3 el Acuerdo de M\u00fanich, que se firm\u00f3 el 30 de septiembre de 1938 por Alemania, Reino Unido, Francia e Italia. Londres y Par\u00eds aceptaron que Alemania incorporara los Sudetes, territorio checoslovaco con una importante poblaci\u00f3n germanoparlante. Hay un detalle extraordinariamente importante: Checoslovaquia ni siquiera particip\u00f3 en la negociaci\u00f3n decisiva.<\/p>\n\n\n\n<p>El anticomunismo formaba parte del contexto ideol\u00f3gico que permiti\u00f3 que sectores importantes de las \u00e9lites conservadoras brit\u00e1nicas percibieran a la Alemania nazi como un posible contrapeso frente a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, y contribuy\u00f3 a reducir la disposici\u00f3n a enfrentarse militarmente con Hitler mientras sus objetivos parecieran limitados a la revisi\u00f3n del orden de Versalles. Hitler era visto como un problema, pero la URSS era percibida por muchos conservadores europeos como una amenaza civilizatoria, al igual que hoy Putin. Y, por lo tanto, quien est\u00e9 a favor de negociar con Rusia, parece ser visto como ultraderechista.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante d\u00e9cadas, la premisa era que la interdependencia econ\u00f3mica, como el gasoducto Nord Stream, moderar\u00eda el comportamiento de Rusia y garantizar\u00eda la paz. Esta era considerada una pol\u00edtica pragm\u00e1tica y realista en un contexto de Guerra Fr\u00eda y posguerra fr\u00eda. Sin embargo, la operaci\u00f3n especial rusa en Ucrania en 2022 fractur\u00f3 ese paradigma de forma irreversible. Cuando el contexto geopol\u00edtico cambia radicalmente, lo que antes era \u00abpragmatismo\u00bb pasa a ser reinterpretado por el consenso dominante como \u00abingenuidad\u00bb o \u00abapaciguamiento\u00bb c\u00f3mplice de una agresi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Defender hoy la vuelta a ese modelo es considerado extremista porque desaf\u00eda el nuevo consenso de seguridad europea, que prioriza la defensa colectiva y el desacoplamiento estrat\u00e9gico de Mosc\u00fa. Los partidos tradicionales han redibujado los l\u00edmites de lo aceptable, empujando a los defensores de la antigua doctrina a los m\u00e1rgenes del espectro pol\u00edtico, extrema derecha o izquierda, ya que su postura se percibe como una traici\u00f3n a la nueva realidad de defensa del orden internacional.<\/p>\n\n\n\n<p>El \u00abpeligro ruso\u00bb es la narrativa perfecta para este giro. Lo que importa es que Rusia sirve como el chivo expiatorio ideal, el enemigo externo que justifica cualquier gasto, cualquier recorte, cualquier sacrificio. \u00bfQuieres aumentar el presupuesto militar del 2% al 3.5% del PIB? Es por el peligro ruso. \u00bfQuieres recortar las pensiones y la sanidad? Es por el peligro ruso. \u00bfQuieres sustituir el gas barato ruso por GNL estadounidense cuatro veces m\u00e1s caro? Es por el peligro ruso. La narrativa es tan conveniente que nadie se molesta en cuestionar sus premisas.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero detr\u00e1s de esta narrativa hay intereses materiales muy concretos, y es ah\u00ed donde debemos mirar si queremos entender lo que realmente est\u00e1 ocurriendo en Alemania. La pregunta fundamental es \u00bfqui\u00e9nes se disputan el control del excedente alem\u00e1n? Y la respuesta es clara: el capital financiero contra el capital industrial. Durante d\u00e9cadas, el modelo alem\u00e1n se bas\u00f3 en la reinversi\u00f3n del excedente en la base industrial nacional: f\u00e1bricas, investigaci\u00f3n y desarrollo, empleo estable, formaci\u00f3n profesional. Ese modelo gener\u00f3 prosperidad amplia, una clase media robusta, y una sociedad cohesionada.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero ese modelo ya no es rentable para el capital financiero globalizado, que prefiere la movilidad de capitales, la especulaci\u00f3n en mercados de activos, la extracci\u00f3n de rentas mediante la financiarizaci\u00f3n de la econom\u00eda real. Friedrich Merz es el agente pol\u00edtico de esta transformaci\u00f3n. Su pasado en BlackRock no es un accidente; es la garant\u00eda de que las pol\u00edticas alemanas servir\u00e1n a los intereses del capital financiero global. Y eso significa, en la pr\u00e1ctica, desindustrializar Alemania, transferir recursos de la producci\u00f3n material a los activos financieros, y convertir al pa\u00eds en una plataforma log\u00edstica y militar para los intereses transatl\u00e1nticos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQui\u00e9n paga la transici\u00f3n energ\u00e9tica? Los hogares y las peque\u00f1as empresas. La Energiewende, la transici\u00f3n hacia las energ\u00edas renovables, se financia mediante impuestos energ\u00e9ticos, tarifas el\u00e9ctricas elevadas y subsidios cruzados que recaen desproporcionadamente sobre los consumidores residenciales y las peque\u00f1as y medianas empresas. Las grandes corporaciones energ\u00e9ticas, E.ON, RWE, Iberdrola, y los fondos de inversi\u00f3n que las controlan, incluido BlackRock, son los grandes beneficiarios, obteniendo rentas garantizadas por el Estado mediante mecanismos de subsidio y contratos a largo plazo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQui\u00e9n subsidia el rearme? La deuda p\u00fablica y los recortes impl\u00edcitos en gasto social. El presupuesto militar alem\u00e1n para 2025 es de 95.000 millones de euros, y se proyecta que alcance los 160.000 millones en 2029, cuando el gasto en defensa llegue al 3.5% del PIB. Para financiar esto, el gobierno de Merz ha suspendido el \u00abfreno de deuda\u00bb constitucional y ha autorizado un endeudamiento de 81.800 millones de euros solo en 2025. La deuda neta alcanzar\u00e1 los 143.000 millones de euros en 2025 y 175.000 millones en 2026. La deuda ser\u00e1 pagada por los contribuyentes alemanes durante d\u00e9cadas, mediante impuestos m\u00e1s altos o recortes en servicios p\u00fablicos. Y mientras tanto, los beneficiarios inmediatos son las empresas del complejo militar-industrial: Rheinmetall, Lockheed Martin, Raytheon, BAE Systems, Airbus Defence, todas ellas con accionistas institucionales como BlackRock que se benefician del aumento del gasto militar.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQui\u00e9n se beneficia de la sustituci\u00f3n del gas ruso? Las empresas energ\u00e9ticas estadounidenses y sus accionistas. Estados Unidos se ha convertido en el mayor proveedor de GNL a la Uni\u00f3n Europea, cubriendo casi el 60% de las importaciones. En el caso espec\u00edfico de Alemania, el GNL estadounidense representa cerca del 90% de sus importaciones de gas licuado. Entre 2022 y 2024, la UE gast\u00f3 aproximadamente 117.000 millones de euros en importaciones de GNL estadounidense, una transferencia masiva de riqueza europea hacia la industria energ\u00e9tica de Estados Unidos. Y ese GNL es entre un 30% y un 40% m\u00e1s caro que el gas ruso por gasoducto que Alemania importaba antes de 2022. Ese sobrecosto no es un accidente; es el precio que Alemania paga por su lealtad geopol\u00edtica a Washington. Las empresas que se benefician son ExxonMobil, Chevron, Cheniere Energy, y los fondos de inversi\u00f3n que las controlan. Las que pierden son la industria qu\u00edmica, la siderurgia, la manufactura alemana, que dependen de energ\u00eda barata para ser competitivas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 ocurre con la industria qu\u00edmica, sider\u00fargica y automotriz? Est\u00e1n colapsando, o m\u00e1s precisamente, est\u00e1n siendo desmanteladas mediante una \u00abdesindustrializaci\u00f3n silenciosa\u00bb. BASF, el gigante qu\u00edmico mundial, ha anunciado cierres de plantas y relocalizaci\u00f3n de producci\u00f3n a China y Estados Unidos, donde la energ\u00eda es m\u00e1s barata. ThyssenKrupp, el gigante sider\u00fargico, ha anunciado reducciones masivas de personal y cierre de altos hornos. Volkswagen, Mercedes-Benz, BMW est\u00e1n trasladando producci\u00f3n a Hungr\u00eda, China o Estados Unidos, no porque Alemania haya perdido su capacidad t\u00e9cnica, sino porque los costos energ\u00e9ticos y regulatorios hacen que producir en Alemania sea econ\u00f3micamente insostenible. Y aqu\u00ed es donde la narrativa del \u00abpeligro ruso\u00bb muestra su verdadera funci\u00f3n: no es una respuesta a una amenaza real, sino una coartada para una transformaci\u00f3n estructural que beneficia al capital financiero y al complejo militar-industrial a costa de la base industrial nacional.<\/p>\n\n\n\n<p>Y es en el este de Alemania donde esta transformaci\u00f3n se siente con mayor intensidad, y donde la ciudadan\u00eda ha desarrollado una conciencia clara de lo que est\u00e1 ocurriendo. Los estados del este, Sajonia, Turingia, Sajonia-Anhalt, Brandeburgo, Mecklemburgo-Pomerania Occidental, son los m\u00e1s dependientes de la industria manufacturera y qu\u00edmica, los que tienen menos diversificaci\u00f3n econ\u00f3mica, los que tienen salarios m\u00e1s bajos y menor capacidad de absorber shocks inflacionarios.<\/p>\n\n\n\n<p>Para el electorado del este, las pol\u00edticas del gobierno de Merz no son abstractas; son una amenaza existencial. Cuando Berl\u00edn decide sustituir el gas ruso por GNL estadounidense, lo que realmente est\u00e1 decidiendo es cerrar las f\u00e1bricas qu\u00edmicas de Sajonia-Anhalt. Cuando decide aumentar el gasto militar al 3.5% del PIB, lo que realmente est\u00e1 decidiendo es recortar las pensiones en Turingia. Cuando decide seguir las directrices de Washington en pol\u00edtica exterior, lo que realmente est\u00e1 decidiendo es sacrificar la competitividad industrial del este en nombre de una estrategia geopol\u00edtica que no controla y que no beneficia a sus ciudadanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Y esa es la raz\u00f3n por la que el este vota masivamente por Alternativa para Alemania. No es porque los votantes del este sean inherentemente m\u00e1s xen\u00f3fobos o m\u00e1s autoritarios; es porque son los que m\u00e1s claramente perciben que Berl\u00edn los est\u00e1 sacrificando. AfD no ofrece soluciones econ\u00f3micas reales, su programa es neoliberal y beneficiar\u00eda a\u00fan m\u00e1s al capital financiero, pero al menos verbaliza el malestar, al menos dice lo que todo el mundo piensa, pero nadie se atreve a decir: que las sanciones a Rusia son un suicidio econ\u00f3mico, que el GNL estadounidense es un tributo a Washington, que el rearme es un lujo que Alemania no puede permitirse mientras su base industrial colapsa.<\/p>\n\n\n\n<p>La democracia alemana, en este contexto, se ha convertido en una farsa. Los partidos tradicionales, la Uni\u00f3n Dem\u00f3crata Cristiana (CDU), el Partido Socialdem\u00f3crata de Alemania (SPD), los Verdes, compiten por ver qui\u00e9n puede ser m\u00e1s atlantista, m\u00e1s militarista, m\u00e1s dispuesto a sacrificar el bienestar social en nombre de la \u00abseguridad\u00bb. Las elecciones no cambian nada fundamental; todas las opciones pol\u00edticas aceptan el marco geopol\u00edtico definido por Washington y Bruselas.<\/p>\n\n\n\n<p>La falsa democracia europea, la que se presenta al mundo como modelo de civilidad mientras gasta fortunas en armamento y deja morir a migrantes en el Mediterr\u00e1neo, es la misma falsa democracia alemana, la que promete prosperidad mientras desindustrializa el pa\u00eds y sacrifica el bienestar social en nombre de una geopol\u00edtica que no controla. Y el peligro no es Rusia; el peligro es que Alemania, el pa\u00eds que deber\u00eda ser el motor de una Europa soberana y pr\u00f3spera, se ha convertido en el vasallo m\u00e1s entusiasta de una potencia extranjera, dispuesta a sacrificar su futuro industrial y su cohesi\u00f3n social en nombre de intereses que no son los suyos.<\/p>\n\n\n\n<p>Parecer\u00eda ser que el verdadero problema de Europa no es simplemente que AfD sea demasiado extremista, sino que las fuerzas tradicionales est\u00e1n perdiendo la capacidad de ofrecer una respuesta econ\u00f3mica y geopol\u00edtica convincente a la crisis que atraviesa Alemania. AfD est\u00e1 consiguiendo convertir una crisis econ\u00f3mica estructural en una crisis cultural, y mientras las \u00e9lites europeas sigan insistiendo en diagnosticar el problema como un regreso del fascismo en lugar de reconocer el colapso de su propio modelo, seguir\u00e1n perdiendo terreno frente a quienes, acertada o err\u00f3neamente, al menos identifican las causas materiales del descontento.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alejandro Marc\u00f3 del Pont (El T\u00e1bano economista, 14-9-26) El domingo 6 de septiembre el partido Alternativa para Alemania (AfD) logr\u00f3 una victoria hist\u00f3rica en las elecciones regionales de Sajonia-Anhalt al obtener el 43.8% de los votos, quedando a solo tres esca\u00f1os de la mayor\u00eda absoluta, con una amplia diferencia sobre la segunda fuerza, la Uni\u00f3n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":62015,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3,14],"tags":[],"class_list":["post-62014","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-economia","category-internacionales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62014"}],"collection":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=62014"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62014\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":62016,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62014\/revisions\/62016"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/62015"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=62014"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=62014"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=62014"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}