{"id":62246,"date":"2026-10-13T12:53:06","date_gmt":"2026-10-13T16:53:06","guid":{"rendered":"https:\/\/debateplural.net\/site\/?p=62246"},"modified":"2026-10-13T12:53:07","modified_gmt":"2026-10-13T16:53:07","slug":"la-ia-es-un-nuevo-trastorno-para-estados-unidos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2026\/10\/13\/la-ia-es-un-nuevo-trastorno-para-estados-unidos\/","title":{"rendered":"La IA es un nuevo trastorno para Estados Unidos"},"content":{"rendered":"\n<p>Claudio Katz (Rebeli\u00f3n, 13-10-26)<\/p>\n\n\n\n<p>Trump ha concentrado en la Inteligencia Artificial todas las expectativas econ\u00f3micas de Estados Unidos. El crecimiento del PIB est\u00e1 impulsado casi exclusivamente por el gasto en esa tecnolog\u00eda, el mercado de valores opera en torno al pu\u00f1ado de empresas que controlan esas acciones y casi toda la inversi\u00f3n se localiza en ese sector. El universo restante de la producci\u00f3n, el consumo y el comercio ha quedado sujeto al devenir de la IA. Como en todas las apuestas riesgosas y extremas que despliega, Trump juega todas sus cartas al \u00e9xito de esa innovaci\u00f3n digital.<\/p>\n\n\n\n<p>Se apoya en la oleada de tecno-optimismo que motorizan los auspiciantes de la nueva tecnolog\u00eda y proclama que la IA traccionar\u00e1 el crecimiento, con nuevos puestos de trabajo calificados, incremento de la productividad y aceleraci\u00f3n del desarrollo con asistencia automatizada.<\/p>\n\n\n\n<p>Un inspirador de este clima proclama que la nueva tecnolog\u00eda es sin\u00f3nimo de progreso, abundancia y bienestar, si se reafirma el pleno funcionamiento del mercado, sin regulaciones, ni restricciones de ning\u00fan tipoii. Otros entusiastas auguran un festival de empleo junto a la IAiii y varias afamadas consultoras pronostican expansi\u00f3n y bonanza por esa invenci\u00f3niv.<\/p>\n\n\n\n<p>Trump concibe adem\u00e1s a la IA como un instrumento para doblegar a China multiplicar el belicismo y recomponer la supremac\u00eda mundial de Estados Unidos. Pretende tambi\u00e9n utilizarla para instaurar un estado policial y criminalizar a los opositoresv.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa innovaci\u00f3n es vista, en los hechos, como el gran contrapeso a las adversidades que afronta el magnate. Los aranceles, sanciones y amenazas monetarias que despleg\u00f3 Trump en el 2025 tuvieron resultados tan desfavorables como el viraje b\u00e9lico del 2026, que ha desembocado en el fulminante fracaso de la guerra contra Ir\u00e1n. \u00bfLa nueva apuesta revertir\u00e1 esos fallidos? \u00bfPermitir\u00e1 contrarrestar el declive imperial de Estados Unidos? Existen numerosas razones para postular una respuesta negativa a esos interrogantes.<\/p>\n\n\n\n<p>SOBREINVERSI\u00d3N A LA VISTA<\/p>\n\n\n\n<p>Estados Unidos no est\u00e1 en condiciones de utilizar en su \u00e1mbito productivo, los vertiginosos avances que desenvuelve con la Inteligencia Artificial. A diferencia de lo ocurrido con otras revoluciones tecnol\u00f3gicas del siglo XX, el declive de su industria le impide ese aprovechamiento.<\/p>\n\n\n\n<p>La primera potencia afronta una aguda regresi\u00f3n industrial, con estancamiento de la productividad e imparable p\u00e9rdida de competitividad frente a China. En la dura batalla por bajar costos, aumentar ventas y conquistar mercados, Estados Unidos tiende a quedar relegado.<\/p>\n\n\n\n<p>Los abanderados de la IA prometen superar esa adversidad con la innovaci\u00f3n m\u00e1s revolucionaria de la centuria en curso. Pero omiten que el exponencial desarrollo de ese sector se consuma en frontal contraposici\u00f3n con el resto de la econom\u00eda. Avanza capturando todos los recursos requeridos para el resurgimiento de la industria, sin ofrecer ning\u00fan indicio de retroalimentaci\u00f3n ulterior de beneficios para el universo fabril.<\/p>\n\n\n\n<p>Los paladines de la IA auguran ese impacto positivo, cuando la nueva tecnolog\u00eda sea incorporada a las empresas, con el consiguiente incremento de la productividad, las ganancias y el crecimiento del PBI. Pero no existe hasta ahora el menor indicio de proximidad de esa secuencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre 2005 y 2019, el crecimiento medio de la productividad en Estados Unidos gir\u00f3 en torno al 1,5 % anual y aument\u00f3 al 2,5 % desde finales de 2022 por el uso de la tecnolog\u00eda ya existentevi. El efecto la IA a\u00fan no se avizora por la lentitud, las dificultades y las prevenciones que suscita su aplicaci\u00f3n y las estimaciones sobre sus efectos positivos son muy cautelosasvii.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que por el contrario prevalece como dato muy visible es el descomunal exceso de inversi\u00f3n, que incentiva el ni\u00f1o mimado del capitalismo norteamericano. Esas tasas de absorci\u00f3n de capital aumentan al 20% anual, es decir a un nivel sin precedentes en el pasado.<\/p>\n\n\n\n<p>Las mega compa\u00f1\u00edas tecnol\u00f3gicas (Anthropic, OpenAI, Google, Meta, Microsoft, Amazon) comprometen sumas ins\u00f3litas de 725.000 millones de d\u00f3lares en 2026, para construir la infraestructura de la IA. Son montos que superan ampliamente lo invertido en la construcci\u00f3n ferroviaria del siglo XIX o en todas las secuencias de la revoluci\u00f3n digital de las \u00faltimas dos d\u00e9cadas (computadoras, chips, redes, Internet). Cuando, c\u00f3mo y de qu\u00e9 forma impactar\u00eda esa inversi\u00f3n en la producci\u00f3n es un interrogante irresuelto.<\/p>\n\n\n\n<p>Las empresas tienen previsto invertir en IA cerca de 10,3 billones de d\u00f3lares hasta 2032, que deber\u00e1n financiar con enormes deudas puesto que ning\u00fan calculo estima ingresos futuros de ese orden. Esa cifra equivale a una inversi\u00f3n en proporci\u00f3n al PBI que triplica los porcentuales de las cinco revoluciones tecnol\u00f3gicas precedentes.viii<\/p>\n\n\n\n<p>Igualmente, muchos esperan que los modelos de la IA generen una demanda acorde a la mega inversi\u00f3n en curso, pero no aportan ninguna evaluaci\u00f3n de beneficios amoldados a semejante expectativa. Es muy visible la brecha que separa el descomunal aumento de la inversi\u00f3n, con los negocios que permitir\u00edan ese desarrollo. Esa desconexi\u00f3n multiplica los diagn\u00f3sticos de sobreinversi\u00f3n y el consiguiente divorcio entre el capital canalizado hacia la IA y la rentabilidad esperada por esa apuesta.<\/p>\n\n\n\n<p>Si se toma en cuenta lo ocurrido con las revoluciones tecnol\u00f3gicas del pasado, el aumento de la productividad derivada de una innovaci\u00f3n radical se consuma al cabo de varias crisis. Esas convulsiones desvalorizan gran parte del capital absorbido por el nuevo sector, antes de inaugurar el esperado despegue.<\/p>\n\n\n\n<p>Las estimaciones m\u00e1s corrientes sugieren brechas de una o dos d\u00e9cadas entre la invenci\u00f3n de la nueva tecnolog\u00eda y su conversi\u00f3n en innovaci\u00f3n incorporada al circuito productivo. La repetici\u00f3n de esa secuencia implicar\u00eda un escenario de crisis pr\u00f3ximas y demorados efectos ben\u00e9volos. Pero las perspectivas son m\u00e1s sombr\u00edas para la IA por las monumentales dudas que rodean a su implementaci\u00f3n econ\u00f3mica.<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta ahora, las empresas no saben c\u00f3mo utilizarla de la manera efectiva en su actividad corriente y los proveedores del nuevo instrumento no se atreven a traspasar el costo real de ese servicio a sus clientes o consumidores. Invierten cifras gigantescas en mejorar la IA sin exigir remuneraciones acordes a ese gasto.<\/p>\n\n\n\n<p>La sobreinversi\u00f3n no solo se verifica en esas brechas. Tambi\u00e9n se corrobora en la preocupaci\u00f3n por la p\u00e9rdida de empleos que suscitar\u00e1 la aplicaci\u00f3n de la IA, con el consiguiente impacto negativo de ese recorte sobre los ingresos, los mercados y finalmente los propios beneficios.<\/p>\n\n\n\n<p>El atractivo inmediato que ofrece la IA para los capitalistas es el reemplazo del personal calificado por alguna operaci\u00f3n automatizada de menor costo. Pero tanto la escala como las consecuencias de esa sustituci\u00f3n, incrementan los temores en un efecto econ\u00f3mico nocivo por su introducci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La sobreinversi\u00f3n suele desencadenar estallidos, cuando los participantes de ese proceso perciben que han comprometido sumas de capital desconectadas de la valorizaci\u00f3n factible. Ese punto cr\u00edtico comienza a aflorar en varios indicios del term\u00f3metro financiero.<\/p>\n\n\n\n<p>BURBUJA SIN CONTROL<\/p>\n\n\n\n<p>La principal se\u00f1al de la sobreinversi\u00f3n en IA es la burbuja financiera que est\u00e1 generando esa innovaci\u00f3n en Wall Street. Induce una monta\u00f1a de especulaci\u00f3n nunca vista en el mayor mercado burs\u00e1til del mundo. Desde hace una d\u00e9cada las acciones de las mega empresas digitales (Nvidia, Alphabet-Google, Apple, Amazon, Microsoft, Meta-Facebook, Tesla) concentran el grueso de las compras y acaparaban un tercio del valor del principal \u00edndice de ese mercado.<\/p>\n\n\n\n<p>Como las nuevas estrellas de la IA se han embarcado en monumentales inversiones para construir Centros de Datos, semiconductores e infraestructuras de hardware, los montos en juego superan todo lo imaginado. En la oferta p\u00fablica para reunir dinero, SpaceX captur\u00f3 el volumen m\u00e1s grande de la historia. OpenAI y Anthropic se aprestan a lograr resultados parecidos, engrosando la capitalizaci\u00f3n de esas empresas con cifras in\u00e9ditas. Mientras nadie sabe cu\u00e1l ser\u00e1 el rendimiento futuro de su actividad, las tres compa\u00f1\u00edas exhiben por ahora significativas p\u00e9rdidasix.<\/p>\n\n\n\n<p>A medida que recolectan fondos, los due\u00f1os de esas compa\u00f1\u00edas acrecientan sus fortunas a una escala que enmudece a cualquier mortal. Elon Musk se ha convertido en el primer billonario de la historia y acumula por s\u00ed mismo riquezas superiores al 46% m\u00e1s pobre de la humanidad (3800 millones de personas)x. Junto a sus pares de la plutocracia digital pretende seguir juntando dinero a la espera que la burbuja nunca explote. Pero ese quim\u00e9rico objetivo jam\u00e1s fue alcanzado con ninguna innovaci\u00f3n. La codicia de los capitalistas desemboca invariablemente en estallido financiero.<\/p>\n\n\n\n<p>La burbuja de la IA se alimenta, adem\u00e1s, con una explosiva modalidad de financiamiento circular y cruzado entre las propias empresas, que torna imposible distinguir los ingresos reales de los movimientos contables que engrosan las valuaciones. Los participantes de este circuito (denominados hiperescaladores) alimentan a su vez esa ficci\u00f3n, con pr\u00e9stamos y emisiones de deuda por doquier que inflan a\u00fan m\u00e1s las cotizaciones. La velocidad de ese engrosamiento va muy por delante de los indicadores de alg\u00fan retorno acordexi.<\/p>\n\n\n\n<p>La alocada euforia en curso est\u00e1 personificada en Ellon Musk y su empresa SpaceX, que sin ninguna perspectiva cient\u00edfica cre\u00edble recoleta fondos para colonizar Marte. Las acciones de su empresa ya cotizan 350 veces por encima del importe que generar\u00edan sus futuros beneficios.<\/p>\n\n\n\n<p>El imparable \u00e9xito de sus negocios lo ha convertido en la encarnaci\u00f3n de todos los ensue\u00f1os del capitalismo y ese atractivo explica el poder de arrastre, que ejerce sobre peque\u00f1os inversores cegados por el libertarismo ultraliberal. Ese espejismo es muy ilustrativo del clima imperante en torno a la IAxii.<\/p>\n\n\n\n<p>Para montar la burbuja en curso, la plutocracia digital ha reforzado las estrechas relaciones que forj\u00f3 desde su nacimiento con los popes de Wall Street. Esos financistas lucran con los jugosos m\u00e1rgenes de toda la intermediaci\u00f3n en curso.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero los tecnomillonarios afinaron tambi\u00e9n sus conexiones con el nuevo bloque de Fondos de Inversi\u00f3n, Hedge Funds y Cryptomonedas, que gana fortunas inflando el valor de los activos del mundo digitalxiii. Ese entrelazamiento potencia las se\u00f1ales de alerta que emiten los economistas del establishment frente a la tormenta que se avecina.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa calamidad es incluso advertida por los propios gestores de la burbuja, que se cubren las espaldas tramitando un rescate estatal parecido al socorro que recibieron los grandes bancos en el 2008. Las firmas tecnol\u00f3gicas se perciben a s\u00ed mismas como perdurables gigantes que toda la sociedad deber\u00eda sostener.<\/p>\n\n\n\n<p>El CEO de OpenAI, Sam Altman, tiene en mente ese auxilio, cuando propicia la creaci\u00f3n de un fondo financiero p\u00fablico \u201cpara que los ciudadanos puedan participar de los beneficios de la IA\u201d. Ese organismo ser\u00eda el puente para el gran socorro, si la burbuja desemboca en un generalizado colapso financieroxiv.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal como ocurri\u00f3 en el 2008, el alcance internacional de ese estallido est\u00e1 a la vista, en la enorme participaci\u00f3n de capitales de todo origen en la fiebre de la IA. En algunos casos -como Corea del Sur- esa tensi\u00f3n ya se avizora por la gran exposici\u00f3n de las firmas de chips, memorias y semiconductores. En otros pa\u00edses -como Arabia Saudita, los Emiratos \u00c1rabes Unidos o Kuwait- se han montado gigantescos fondos soberanos para financiar la nueva tecnolog\u00edaxv. Como las mega empresas digitales de Estados Unidos han emitido deuda en todo el mundo, el temblor de su emprendimiento estrella har\u00eda trastabillar a todo el planeta.<\/p>\n\n\n\n<p>La IA es una innovaci\u00f3n radical con inciertas potencialidades productivas, que irrumpe en una econom\u00eda afectada por d\u00e9cadas de financiarizaci\u00f3n. Los grandes capitalistas de Estados Unidos han contrarrestado sus declinantes ganancias en la producci\u00f3n, con elevadas remuneraciones en las finanzas. La sobreinversi\u00f3n en el \u00e1mbito digital realimenta esa hipertrofia financiera y la vulnerabilidad de todas las operaciones con capitales ficticios que acosan a la primera potencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo ocurrido hace dos d\u00e9cadas con la burbuja de acciones puntocom es el antecedente tranquilizador que exhiben los involucrados en la actual ruleta digital. Ese trastorno -que antecedi\u00f3 a la masiva introducci\u00f3n de Internet y los tel\u00e9fonos celulares- fue un t\u00edpico desplome de Wall Street de limitadas consecuencias. Condujo a la remodelaci\u00f3n del sector, depurando a las firmas perdedoras y afianzando a las empresas que han comandado el auge posterior.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero la escala de capitales en juego en esta oportunidad y sus interconexiones globales auguran una tensi\u00f3n de otro porte. Esa dimensi\u00f3n obedece a su empalme con otro espectro de tensiones en varios \u00e1mbitos de la econom\u00eda estadounidense.<\/p>\n\n\n\n<p>DESIGUALADAD, ENDEUDAMIENTO E INFLACI\u00d3N<\/p>\n\n\n\n<p>La sobreinversi\u00f3n y las burbujas financieras que acompa\u00f1an a la IA interact\u00faan con otros desequilibrios reforzando su intensidad. Ese agravamiento es muy visible en el plano de la desigualdad, que al cabo de una larga preeminencia del neoliberalismo se ha transformado en la desgracia may\u00fascula de la sociedad norteamericana.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa inequidad es potenciada por la tecnoplutocracia del Silicon Valley. Desde ese epicentro digital se ha empoderado la nueva elite de mil millonarios, que sintetiza y personifica Elon Musk. Ese \u00eddolo de la ultraderecha exhibe su billonaria fortuna, despreciando la solidaridad humana y naturalizando la despiadada l\u00f3gica del capitalismo. Como todos los super ricos de la era actual, encarna la brutalidad que sostiene a ese sistemaxvi.<\/p>\n\n\n\n<p>La plutocracia digital exacerba la desigualdad que en las \u00faltimas d\u00e9cadas ha corro\u00eddo a los Estados Unidos. Mientras que en 1980 la proporci\u00f3n del ingreso nacional en manos del 1% m\u00e1s rico era la mitad que la del 50% m\u00e1s pobre, en la actualidad duplica ese porcentualxvii.<\/p>\n\n\n\n<p>En Estados Unidos se localiza gran parte del 1% de ultra millonarios que detenta el 45% de la riqueza global. Tan solo en 2024 la fortuna conjunta de esa elite creci\u00f3 tres veces m\u00e1s r\u00e1pido que en 2023. Los acaudalados de las firmas tecnol\u00f3gicas conforman el segmento m\u00e1s privilegiado de ese min\u00fasculo grupo. Su exuberante patrimonio consolida la estructura dualizada de la econom\u00eda estadounidense, asentada en el alto crecimiento de los servicios digitales y el sostenido estancamiento del grueso de la actividad productiva. Esa desigualdad acent\u00faa la baja competitividad de una econom\u00eda obstruida por la creciente masa de consumidores endeudados y empobrecidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero la interacci\u00f3n de la IA con desequilibrios de la econom\u00eda estadounidense es m\u00e1s explosiva en lo inmediato en el terreno de la deuda p\u00fablica. Los multimillonarios fondos que alimentan la burbuja tecnol\u00f3gica en Wall Street, compiten con la financiaci\u00f3n de un pasivo estatal que se agiganta d\u00eda a d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya no est\u00e1 en juego la t\u00edpica competencia de rentabilidad entre dos inversiones, sino una in\u00e9dita tensi\u00f3n entre desequilibrios may\u00fasculos que se potencian mutuamente. La magnitud de los capitales capturados por el sector digital es tan descomunal, como el descontrolado volumen del endeudamiento p\u00fablico.<\/p>\n\n\n\n<p>Esas cajas sin fondo rivalizan por la absorci\u00f3n del ahorro mundial. Por un lado, las firmas tecnol\u00f3gicas han captado en el curso del 2026 m\u00e1s de 220.000 millones de d\u00f3lares. Por otra parte, el bache fiscal que Estados Unidos necesita financiar se ha duplicado desde el 2017 y exige un monto de pago de intereses superior a los gastos del Pent\u00e1gono. Debe lidiar con un stock de la deuda federal que ya super\u00f3 los 40 billones de d\u00f3laresxviii.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas m\u00faltiples demandas de dinero irrumpen cuando ha concluido la etapa del dinero barato, que inaugur\u00f3 el rescate de los bancos y prolong\u00f3 la pandemia. Frente al atractivo de la burbuja digital, los acreedores de la deuda p\u00fablica reclaman mayor remuneraci\u00f3n a su financiaci\u00f3n de ese pasivo. Esta exigencia genera el sostenido aumento de la tasa de inter\u00e9s, que Trump pretend\u00eda reducir para sostener el nivel de actividad de la alica\u00edda econom\u00eda estadounidense.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa financiaci\u00f3n crecientemente encarecida de los Bonos del Tesoro es una bomba de tiempo, con esquirlas en todas las direcciones. Por un lado, torna m\u00e1s gravosos los prestamos internos de ese pa\u00eds y, por otra parte, tensa las relaciones con los acreedores extranjeros. Esos tenedores for\u00e1neos poseen cerca de un tercio de los bonos del Tesoro y tienden a retraer sus compras frente a la evidente insolvencia de su deudor.<\/p>\n\n\n\n<p>Estados Unidos depende desde hace d\u00e9cadas de la colocaci\u00f3n de sus t\u00edtulos en el mundo, pero est\u00e1 ingresando en un c\u00edrculo vicioso de costosas refinanciaciones y peligrosos manejos especulativos. Mientras la remuneraci\u00f3n de ese pasivo se ubica en el nivel m\u00e1s alto desde 2007, su administrador Scott Bessent improvisa cotidianas recompras de t\u00edtulos, manejos de plazos y diferencias de tasas, para preservar la fidelidad de los inquietos acreedores de esa carga.<\/p>\n\n\n\n<p>Para colmo de males, debe recurrir al rescate del principal tenedor de esos t\u00edtulos que es Jap\u00f3n, un pa\u00eds agobiado por el estancamiento, el endeudamiento y una p\u00e9rdida de competitividad superior al socio norteamericanoxix.<\/p>\n\n\n\n<p>Las operaciones de socorro mutuo entre ambas potencias incluyeron durante mucho tiempo mecanismos de especulaci\u00f3n, para lucrar con las diferencias de tasas y paridades monetaria entre el yen y el d\u00f3lar. Pero ese carry trade se ha tornado insosteniblexx. Por esa raz\u00f3n, los peri\u00f3dicos temblores en la Bolsa de Tokio encienden todas las alarmas del sistema financiero mundial, revitalizando el fantasma del 2008. Todos saben que ese desmoronamiento fue provocado y contenido con el mismo festival de deuda p\u00fablica que impera en la actualidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, la inflaci\u00f3n que gener\u00f3 ese auxilio al comienzo de la d\u00e9cada, vuelve a reaparecer con fogoneros de otra \u00edndole y efectos del mismo tipo. Por un lado, la improvisaci\u00f3n proteccionista de Trump introdujo un desorden arancelario que encareci\u00f3 la econom\u00eda estadounidense y, por otra parte, el incremento del precio del petr\u00f3leo que dispar\u00f3 la guerra del Golfo, ya impacta sobre todas las cadenas de valor. Esa presi\u00f3n inflacionaria induce a incrementar las tasas de inter\u00e9s, obstruyendo en forma adicional el intento trumpista de sostener el d\u00e9bil crecimiento del PBI estadounidense.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa combinaci\u00f3n de adversidades afecta finalmente al reinado del d\u00f3lar como moneda mundial, acelerando la tendencia a su reemplazo por otras divisas, en las transacciones corrientes entre potencias de pesoxxi. China, Rusia y los BRICS Plus afianzan ese giro en una din\u00e1mica de creciente desdolarizaci\u00f3n, que corroe el pilar de la dominaci\u00f3n imperial norteamericanaxxii.<\/p>\n\n\n\n<p>La IA es la \u00fanica apuesta econ\u00f3mica actual de la elite estadounidense para lidiar con tantas desventuras. Suponen que el liderazgo en esa tecnolog\u00eda permitir\u00e1 contrarrestar la adversidades comerciales, financieras y productivas que afronta la potencia en declive. Pero no registran c\u00f3mo el desarrollo de ese instrumento multiplica todos los desequilibrios. La IA no preserva el poder de Estados Unidos. Al contrario: socava por m\u00faltiples v\u00edas la continuidad de ese predominio.<\/p>\n\n\n\n<p>DESESPERACI\u00d3N FRENTE A CHINA<\/p>\n\n\n\n<p>La exasperaci\u00f3n que provoca el vertiginoso avance de China en el terreno digital ilustra el desconcierto que reina entre las elites norteamericanas. Hasta hace muy poco tiempo consideraban que ese universo les pertenec\u00eda sin ning\u00fan rival a la vista. Pero la constante progresi\u00f3n de Beijing en las \u00faltimas d\u00e9cadas ha devenido en un proceso arrollador en los \u00faltimos a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>El despunte comenz\u00f3 con la creaci\u00f3n de Alibaba -una empresa de comercio electr\u00f3nico que desafi\u00f3 a las plataformas occidentales -y con el afianzamiento de Baidu, \u201cel Google chino\u201d que ya opera como segundo motor de b\u00fasqueda del mundo. En 2018 emergi\u00f3 Tencent como una firma especializada en la industria del entretenimiento, que captur\u00f3 la cima mundial en el campo de los videojuegos. Posteriormente se consolid\u00f3 WeChat (la an\u00e1loga a WhatsApp) como la red social m\u00e1s popular y utilizada por el impresionante n\u00famero de ciudadanos chinos.<\/p>\n\n\n\n<p>Esos vertiginosos desenvolvimientos partieron de la transferencia de tecnolog\u00eda que impuso el coloso asi\u00e1tico, a los inversores estadounidenses de emprendimientos digitales. Esas firmas aceptaron la exigencia china en su incontenible b\u00fasqueda de ganancias, permitiendo la copia inicial de sus mercanc\u00edas. Posteriormente no pudieron contener la mejora y remodelaci\u00f3n de sus productos por parte de las nacientes empresas orientales, que terminaron escalando hasta convertirse en imparables competidores. Consiguieron la delantera en esa carrera, primero con las nuevas comunicaciones por redes 5G y posteriormente con los dispositivos celulares Huawei. Ahora, las firmas chinas rivalizan en todos los campos del universo digitalxxiii.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese salto de emparejar a disputar primac\u00eda ya no se limita a las grandes innovaciones como las tecnolog\u00edas verdes de las turbinas e\u00f3licas, los paneles solares, los coches el\u00e9ctricos y los trenes de alta velocidad, sino que involucra tambi\u00e9n las actividades del Big Data.<\/p>\n\n\n\n<p>En todos los casos capturan las invenciones de su rival, transform\u00e1ndolas en innovaciones m\u00e1s eficientes, China gan\u00f3 los titulares del planeta con el impactante logro de DeepSeek. Desarroll\u00f3 una aplicaci\u00f3n de Inteligencia Artificial que ofrece innumerables ventajas sobre el modelo rival del ChatGPT de OpenAI.<\/p>\n\n\n\n<p>DeepSeek introdujo un buscador interactivo que realiza las mismas acciones de su competidor a un costo significativamente inferior. Desenvuelve el mismo entrenamiento, con una erogaci\u00f3n equivalente al 10% de lo invertido por su contendiente. Esa diferencia se traduce en una brecha semejante en el cobro del servicio. Lo que ChatGPT ofrece por 15 d\u00f3lares, DeepSeek lo comercializa a tan s\u00f3lo 0,14 d\u00f3lares.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, el modelo chino funciona con procedimientos de c\u00f3digo abierto, que permiten a cualquier persona examinarlo, modificarlo y adaptarlo a sus necesidades, en contraposici\u00f3n al restrictivo esquema del antagonista norteamericano. Por esa sustancial diferencia la aplicaci\u00f3n china desat\u00f3 de inmediato un furor de descargas.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta misma receta se extendi\u00f3 ahora al Kimi K3 de la empresa Moonshot AI, que super\u00f3 en desempe\u00f1o a Claude Fable 5 de Anthropic y al GPT 5.6 Sol de OpenAI. Ese modelo es 112 veces m\u00e1s barato por cada mill\u00f3n de tokens (un barril de inteligencia).<\/p>\n\n\n\n<p>Un token cuesta 56 d\u00f3lares con Anthropic, 26 d\u00f3lares con OpenAI, 1,50 d\u00f3lares con Meta, 1 d\u00f3lar con xAI y Google, y 0,50 d\u00f3lares con los modelos chinos. Esta nueva cachetada provoc\u00f3 un cisma en la plutocracia de IA, puesto que muchas voces reconocen que el camino de desenvolvimiento elegido por Estados Unidos es muy costoso y poco redituablexxiv.<\/p>\n\n\n\n<p>Varios gobernantes norteamericanos intentaron contener con sanciones el avance de su rival, prohibiendo por ejemplo la exportaci\u00f3n a China de los procesadores m\u00e1s avanzados. Pero provocaron un efecto contrario al buscado, al incentivar la investigaci\u00f3n y fabricaci\u00f3n local de esos insumos y su posterior venta a precios sustancialmente m\u00e1s bajos.<\/p>\n\n\n\n<p>DeepSeek afront\u00f3, por ejemplo, las restricciones impuestas por Washington utilizando otro tipo de semiconductores y termin\u00f3 elaborando un producto exitoso. Ese mismo boomerang se verific\u00f3 con Huawei, que se ha consagrado en el \u00e1mbito mundial del 5G, luego de neutralizar las infructuosas puniciones que motoriz\u00f3 Estados Unidos para asfixiar su compa\u00f1\u00eda. Los castigos afectaron m\u00e1s al agresor que al agredido.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro ejemplo en la misma secuencia se verifica en la fabricaci\u00f3n de los circuitos integrados m\u00e1s avanzados, donde laempresa SAETG empieza a competir con Nvidia, acortando la brecha tecnol\u00f3gica en un terreno donde China afrontaba gran retraso y dependencia externa.<\/p>\n\n\n\n<p>Con ese avance, mejora su posicionamiento en las tres instancias de la cadena de valor de la IA: los insumos para los microprocesadores (tierras raras, minerales cr\u00edticos), el entrenamiento de las plataformas y el emplazamiento de los Centros de Datosxxv. Hasta ahora, Estados Unidos conserva ventajas en la frontera tecnol\u00f3gica y en el c\u00f3mputo, mientras China reduce esas distancias y logra un mejor posicionamiento en eficiencia, integraci\u00f3n industrial y escala.<\/p>\n\n\n\n<p>En la disputa por qui\u00e9n llegar\u00e1 primero (que podr\u00eda denominarse la \u201ccarrera Sputnik\u201d), Estados Unidos conserva ventajas importantes en segmentos decisivos. Pero en el prop\u00f3sito de integrar esa tecnolog\u00eda a la econom\u00eda real (\u201cmomento Shenzhen\u201d), la supremac\u00eda china salta a la vistaxxvi.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, para algunas empresas estadounidenses (como Nvidia), China sigue siendo un enorme mercado potencial que intenta conservar, evitando que ambos pa\u00edses desenvuelvan trayectorias tecnol\u00f3gicas totalmente contrapuestaxxvii.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero la confrontaci\u00f3n se ha desatado y China reafirma en el campo digital, la mayor productividad y competitividad que exhibe en todos los terrenos de la actividad econ\u00f3mica. La confirmaci\u00f3n m\u00e1s impactante de esa ventaja, es el creciente uso por parte de las propias empresas norteamericanas de los instrumentos digitales elaborados por compa\u00f1\u00edas orientales. El establishment de Washington afronta con estupefacci\u00f3n esa adversidad, sin encontrar alg\u00fan camino para revertirla.<\/p>\n\n\n\n<p>La expectativa en un pr\u00f3ximo y largo estancamiento de China -semejante al que afecta a Jap\u00f3n- no se ha corroborado. El gigante asi\u00e1tico mantiene una gran distancia con las econom\u00edas que languidecen por envejecimiento de la poblaci\u00f3n, desempleo estructural o transici\u00f3n demogr\u00e1fica. Tampoco padece el agotamiento de los ingresos medios, el declive de la productividad o la primac\u00eda del despilfarro financiero.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa variedad de infortunios -presagiada por la crema de los economistas convencionales- no se ha verificado en el competidor asi\u00e1tico. El motor estatal del crecimiento contin\u00faa operando, se multiplican los resultados de las inversiones que orientan la econom\u00eda y se afianza el resguardo de las reservas acumuladas para lidiar con los contratiempos.<\/p>\n\n\n\n<p>El fracaso del intento trumpista de socavar la locomotora asi\u00e1tica con aranceles se verifica en la continuada expansi\u00f3n de la Ruta de la Seda. China ya concert\u00f3 convenios con 148 pa\u00edses y acuerdos bilaterales con 102 contrapartes. Es el mayor socio comercial de 120 naciones pa\u00edses y comanda la gestaci\u00f3n de un bloque econ\u00f3mico alternativo en torno a los BRICS.<\/p>\n\n\n\n<p>En el terreno digital es particularmente evidente el contraste, entre el estrecho horizonte de ganancias de corto plazo que gu\u00eda a la oligarqu\u00eda tecnol\u00f3gica estadounidense, y la apuesta de largo plazo de su contraparte china. La plutocracia que rodea a Trump hace valer sus exigencias al Estado, con el mismo despliegue poder que en otra \u00e9poca exhib\u00eda la industria pesada o los bancos. Conforma un lobby que se sum\u00f3 al l\u00edder Republicano, luego de archivar sus tradicionales preferencias por el globalismo de los Dem\u00f3cratas. Moldea a su servicio todas las medidas que dicta el Congreso, concreta el Ejecutivo y convalidan los jueces.<\/p>\n\n\n\n<p>Por el contrario, los barones del sector tecnol\u00f3gico privado de China (Alibaba, Tencent, Ant Group, Didi), siguen los lineamientos que impone la conducci\u00f3n del Partido Comunista, con la misma disciplina que anteriormente Huawei o SMIC aceptaron las normas de esa dirigencia. La arquitectura regulatoria para la IA generativa que China estableci\u00f3 en el 2023, le permite regular determinados aspectos y acelerar otras aristas del mismo campo, en funci\u00f3n de una estrategia que acota y subordina la gravitaci\u00f3n de la rentabilidad inmediataxxviii.<\/p>\n\n\n\n<p>La diferencia sustancial entre ambas potencias no se ubica en la personalidad de Trump y Xi Jinping o en el perfil de los dos pa\u00edses, sino en la estructura social y el manejo del Estado.<\/p>\n\n\n\n<p>En China hay importantes clases capitalistas que especulan con sus fortunas y explotan a los trabajadores. Pero esos grupos no controlan el poder estatal y ese l\u00edmite explica la capacidad y autonom\u00eda que detenta la dirigencia pol\u00edtica, para orientar la econom\u00eda. Trump carece de f\u00f3rmulas para lidiar con esa desventaja que desborda todas sus intenciones y proyectos. Esta adversidad acent\u00faa los desequilibrios de todo el modelo de capitalismo digital que analizaremos en el pr\u00f3ximo texto.<\/p>\n\n\n\n<p>RESUMEN<\/p>\n\n\n\n<p>Trump espera contrarrestar sus fracasos econ\u00f3micos con la IA. Pero se acrecientan los indicios de sobreinversi\u00f3n y estallido de la burbuja burs\u00e1til que alimenta esa innovaci\u00f3n. La euforia digital agrava la desigualdad, el quebranto fiscal, el rebrote inflacionario y el declive del d\u00f3lar. Profundiza el declive de Estados Unidos y afecta a una econom\u00eda desindustrializada. La elite de Washington carece de f\u00f3rmulas para lidiar con el creciente avance de China.<\/p>\n\n\n\n<p>Notas:<\/p>\n\n\n\n<p>ii Andreessen, Marc (2023). Manifiesto Tecno-Optimista https:\/\/a16z-com.translate.goog\/the-techno-optimist-manifesto\/?_x_tr_sl=en&amp;_x_tr_tl=es&amp;_x_tr_hl=es&amp;_x_tr_pto=tc<\/p>\n\n\n\n<p>iii Ng, Andrew (2026). Hay una guerra de narrativas sobre la IA y el empleo: ninguna de las dos partes es neutral https:\/\/www.infobae.com\/estados-unidos\/2026\/05\/13\/hay-una-guerra-de-narrativas-sobre-la-ia-y-el-empleo-ninguna-de-las-dos-partes-es-neutral\/<\/p>\n\n\n\n<p>iv La Naci\u00f3n (2026). Arde el debate entre los economistas sobre los efectos de la inteligencia artificial. https:\/\/www.lanacion.com.ar\/economia\/arde-el-debate-entre-los-economistas-sobre-los-efectos-de-la-inteligencia-artificial-nid22092024\/<\/p>\n\n\n\n<p>v Manifiesto Palantir (2026) https:\/\/x.com\/PalantirTech\/status\/2045574398573453312<\/p>\n\n\n\n<p>vi Roberts, Michael (2026). La IA y la productividad https:\/\/www.sinpermiso.info\/textos\/la-ia-y-la-productividad<\/p>\n\n\n\n<p>vii Acemoglu, Daron (2026). Es una propuesta perdedora https:\/\/www.infobae.com\/tecno\/2026\/05\/19\/el-nobel-de-economia-daron-acemoglu-no-cree-los-empleados-sean-reemplazados-por-la-ia-es-una-propuesta-perdedora\/<\/p>\n\n\n\n<p>viii Manera, Carlos (2026) Inteligencia artificial, tensi\u00f3n econ\u00f3mica<\/p>\n\n\n\n<p>Inteligencia Artificial, tensi\u00f3n econ\u00f3mica<\/p>\n\n\n\n<p>ix Roberts, Michael (2026) IA: Una oportunidad \u00fanica 08\/06\/2026 https:\/\/www.sinpermiso.info\/textos\/ia-una-oportunidad-unica<\/p>\n\n\n\n<p>x Lantos, Nicolas (2026) Elon Musk, el primer billonario de la historia https:\/\/www.eldestapeweb.com\/politica\/elon-musk-primer-billonario-historia-202661321321<\/p>\n\n\n\n<p>xi Marco del Pont, (2026) IA: del sue\u00f1o tecnol\u00f3gico al riesgo sist\u00e9mico https:\/\/infonativa.com.ar\/ia-del-sueno-tecnologico-al-riesgo-sistemico.html<\/p>\n\n\n\n<p>xii Godin, Romaric (2026). SpaceX: la primera salida a bolsa tecnofascista de la historia 12\/06\/2026 https:\/\/www.sinpermiso.info\/textos\/spacex-la-primera-salida-a-bolsa-tecnofascista-de-la-historia<\/p>\n\n\n\n<p>xiii Marc\u00f3 del Pont, Alejandro (2026). La guerra oculta del dinero: batalla entre Trump y la FED https:\/\/rebelion.org\/la-guerra-oculta-del-dinero-batalla-entre-trump-y-la-fed\/<\/p>\n\n\n\n<p>xiv L\u00f3pez, Juan Torres (2026). \u00bfA qui\u00e9n pertenece la Inteligencia Artificial? https:\/\/rebelion.org\/a-quien-pertenece-la-inteligencia-artificia<\/p>\n\n\n\n<p>xv Krainer, Alex (2026). Guerras energ\u00e9ticas, fin del d\u00f3lar y crisis bancaria<\/p>\n\n\n\n<p>xvi Savage, Luke (2022) Succession y el capitalismo que nos hace miserables https:\/\/jacobinlat.com\/2021\/12\/succession-y-el-capitalismo-que-nos-hace-miserables\/<\/p>\n\n\n\n<p>xvii Louca, Francisco (2021) La desigualdad est\u00e1 destruyendo el mundo https:\/\/www.sinpermiso.info\/textos\/la-desigualdad-esta-destruyendo-el-mundo<\/p>\n\n\n\n<p>xviii Marc\u00f3 del Pont, Alejandro (2026). La deuda y la disputa por el capital mundial<\/p>\n\n\n\n<p>xix Heller, Pablo (2026). Jap\u00f3n y la crisis del yen: una bomba de tiempo en las finanzas mundiales https:\/\/prensaobrera.com\/internacionales\/japon-y-la-crisis-del-yen-una-bomba-de-tiempo-en-las-finanzas-mundiales<\/p>\n\n\n\n<p>xx Torres L\u00f3pez, Ju\u00e1n (2026). Terremoto monetario en Jap\u00f3n con riesgo de tsunami global https:\/\/rebelion.org\/terremoto-monetario-en-japon-con-riesgo-de-tsunami-global\/<\/p>\n\n\n\n<p>xxi Hudson, Michael (2026). Trump declara la operaci\u00f3n econ\u00f3mica m\u00e1s devastadora contra Ir\u00e1n https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=wN4_HgJGJOo&amp;t=1671s<\/p>\n\n\n\n<p>xxii Wolff, Richard (2026). Trump declara la operaci\u00f3n econ\u00f3mica m\u00e1s devastadora contra Ir\u00e1n https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=wN4_HgJGJOo&amp;t=1671s<\/p>\n\n\n\n<p>xxiii M\u00edguez, Pablo (2024): \u201cPlataformas, rentas y trabajo: efectos en la competencia capitalista contempor\u00e1nea\u201d, Realidad Econ\u00f3mica N\u00ba 364, Buenos Aires.<\/p>\n\n\n\n<p>xxiv Magnani, Esteban (2026). La grieta que cruza a las empresas de IA Generativa https:\/\/www.pagina12.com.ar\/2026\/08\/09\/la-grieta-que-cruza-a-las-empresas-de-ia-generativa\/<\/p>\n\n\n\n<p>xxv Elbaum, Jorge (2026), Un fantasma recorre la inteligencia artificial https:\/\/www.pagina12.com.ar\/2026\/08\/01\/un-fantasma-recorre-la-inteligencia-artificial\/<\/p>\n\n\n\n<p>xxvi Vaca Narvaja, Sabino (2026) China. Xi, Trump y la batalla por gobernar la inteligencia artificial https:\/\/www.pagina12.com.ar\/2026\/09\/27\/xi-trump-y-la-batalla-por-gobernar-la-inteligencia-artificia<\/p>\n\n\n\n<p>xxvii Chingo, Juan (2026). La IA no puede frenar: la disputa detr\u00e1s del \u00abApocalipsis\u00bb https:\/\/www.laizquierdadiario.com\/La-IA-no-puede-frenar-la-disputa-detras-del-Apocalipsis<\/p>\n\n\n\n<p>xxviii Varsavsky, Juli\u00e1n (2026). Las diferencias culturales y pol\u00edtica definen la legislaci\u00f3n respecto de la IA China y EE.UU. regulan distinto https:\/\/www.pagina12.com.ar\/2026\/09\/15\/china-y-eeuu-regulan-distinto\/<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Claudio Katz (Rebeli\u00f3n, 13-10-26) Trump ha concentrado en la Inteligencia Artificial todas las expectativas econ\u00f3micas de Estados Unidos. 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