Por Ángel Moreta (Autor-Editor)
El llamamiento que ha hecho el Listín Diario sobre el peligro de la pérdida de soberanía de la República Dominicana se planteó en 2013 con motivo de la sentencia que fuera dictada por el Tribunal o 2013.Constitucional en el año.
Es la sentencia No.168-2013, en la cual se planteó el derecho que tiene la República Dominicana a decidir quiénes son dominicanos y quiénes no. esto es a propósito de los criterios que ha externado la Comisión Interamericana de Derechos Humanos donde afirma que esa decisión es un ejercicio soberano, por lo cual no se permite que estructuras externas tengan facultad para decidir quién es dominicano o no.
Debe agregarse que en el territorio nacional corresponde al Estado la facultad para aplicar sus leyes migratorias y la decisión de que no se erosione o debilite la identidad nacional.
El derecho de la República a decidir quiénes son sus ciudadanos es un ejercicio soberano que ningún organismo internacional puede usurpar. Y agrega: “no permitiremos que estructuras externas limiten la facultad del Estado para aplicar sus leyes migratorias ni que se erosione la identidad nacional”.

Asimismo, se puede interpretar que los cuerpos militares y diversos sectores de la sociedad deben mantenerse vigilantes, “pues la defensa de la República nos convoca a todos por encima de banderías partidarias, con honestidad política y sin que se instrumentalice el tema como se ha venido haciendo en los últimos tiempos”.
Indudablemente que existen organismos internacionales dedicados a beneficiarse económicamente, recibiendo dividendos y beneficios de la inestabilidad social registrada en el vecino país, y como país soberano, como nación, debemos entender esa situación; y actuar con cuidado pues la solución al problema humano no está en la República Dominicana, aunque no hay ningún peligro en la seguridad de la sociedad dominicana pero debemos generar las condiciones para que las mafias que se dedican al tráfico de haitianos les caiga todo el peso de la ley.
También Debate Plural está de acuerdo con las ideas expresadas por diversos políticos, que se han expresado sobre el problema, pues son justas al señalar que es necesario trabajar el problema del ius soli y el ius sanguinis pues ese debate se levantó en el año 2013 y muy pocas personas todavía no lo comprenden. Son dos procesos diferentes, son dos propuestas diferenciadas y son dos maneras de comprender el problema de la nacionalidad.
En su llamamiento el Listín Diario, alertó al pueblo dominicano sobre el ius soli como solución al problema de los haitianos. Consiste en que el dominicano se considera nacional porque sigue la normativa del ius soli, mientras que la sociedad haitiana y el estado haitiano, y sus sectores dominantes, están en conformidad con el criterio de que la nacionalidad se define por el derecho del suelo, contrario a la doctrina del ius sanguinis.

Es problema resuelto y si bien hay que seguir trabajándolo, no menos cierto es que los perfiles de la solución ya han sido dados en la sentencia que hemos mencionado.
Pero la soberanía es una cuestión mucho más profunda. Ya no se trata de decidir entre nacidos de la sangre común o nacidos del suelo común. La pérdida de soberanía hay que analizarla desde el umbral de los Estados Unidos, que es quien pone hoy día en peligro la cuestión de la soberanía nacional.
Nuevo Orden Mundial
De acuerdo con la expresión Nuevo Orden Mundial, se ha usado para referirse a un nuevo periodo de la historia y se pretende, de este modo, que hay pruebas de cambios drásticos en las ideologías políticas y en el equilibrio de poderes.
El primer uso de esta expresión aparece en el documento de los catorce puntos del presidente de los Estados Unidos W. Wilson, que hace una llamada, después de la primera guerra mundial, a la creación de la sociedad de las naciones, antecesora de la Organización de las Naciones Unidas. Después de los acuerdos de Breton Woods y el de la segunda guerra mundial.
En importante lugar es que hay que tomar en cuenta, en este orden, que la soberanía es también un problema de seguridad nacional, y por tanto tenemos que observar la nueva política de seguridad de los Estados Unidos y la nueva política de defensa de los intereses norteamericanos en América Latina.

Para EU en América Latina hay que trabajar con aliados que puedan ayudarlos a frenar la migración indocumentada y combatir el narcotráfico y expandir la presencia estadounidense en el hemisferio occidental. Esta es la doctrina y el corolario Trump. En este corolario se incluye el narcotráfico y la expansión de la presencia norteamericana como dos columnas de la nueva estrategia de seguridad, y de ahí las agresiones contra México, Cuba, Venezuela y otros países.
El documento publicado en diciembre habla de “restaurar la preminencia en el hemisferio de los Estados Unidos y puede sintetizarse en la frase alistar y expandir”. Dice que “alistaremos a amigos en el hemisferio para controlar la migración, detener el flujo de drogas y fortalecer la estabilidad y la seguridad en tierra y más. Expandiremos dice el documento publicado el último mes de diciembre de 2025, cultivando y fortaleciendo nuevos socios mientras reformamos el atractivo de nuestra propia nación como el socio económico y de seguridad preferido en el hemisferio”.
Aún más, el documento “no menciona con que naciones existen esas alianzas, algunos presidentes latinoamericanos han expresado su interés de trabajar con Trump en algunos aspectos esencialmente militares.
Como parte del objetivo de Estados Unidos en el sentido de “alistar aliados”, la estrategia argumenta que EU debe reconsiderar su presencia militar en el hemisferio. Para esto, expone reajustar el despliegue de sus fuerzas, para abordar amenazas urgentes; y fortalecer a la guardia costera y a la marina para impedir la migración ilegal no deseada, reducir la trata de personas y de drogas, y controlar rutas de transito claves en una crisis; realizar despliegues para asegurar la frontera y combatir a los carteles, sin descartar el uso de la fuerza letal, y establecer o expandir el acceso a locaciones estratégicamente importantes.

Como se puede ver EU elabora una nueva estrategia de seguridad expuesta en noviembre del año pasado. Es una argumentación que dice que busca expandir su presencia en América Latina y doblegar por la fuerza cualquier nación de este hemisferio occidental que se oponga a las políticas estadounidenses.
Es el garrote y la zanahoria, agregándole los problemas migratorios y aquellos vinculados con la droga; a las políticas sobre América Latina, subrayando que es más importante que cualquier otra cosa expandir la influencia de los Estados Unidos en el continente latinoamericano, más al sur del Rio Bravo, garrote y zanahoria actualizados.
Por tanto, el llamamiento del Listín Diario se refiere básicamente a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y al derecho a la soberanía de cada país, por tanto, se está refiriendo al problema de la soberanía nacional dominicana con respecto a esa comisión de la OEA y a las autoridades haitianas.
No toma en cuenta el Listín Diario que ahora se trata además de la soberanía nacional pero vinculada con los intereses de los Estados Unidos. Es decir, que se trata de expandir y alistar nuevos aliados, llevando el problema a un nuevo terreno que el Listín Diario no quiso tocar y trató solamente de la soberanía dominicana y haitiana en cuanto se refiere al viejo problema abordado en la sentencia 168-2013 del Tribunal Constitucional.
Se trata ahora de un enfoque diferente que Estados Unidos incluye como parte pero vinculado a nuevos aliados
Ya el debate sobre la sentencia del Tribunal Constitucional Dominicano del 2013 ha perdido actualidad; allí el Estado dominicano y la justicia constitucional dieron su criterio y manifestaron sus opiniones definitivas sobre el problema del ius sanguinis como fundamento de los requisitos que se requieren para proclamarse dominicano.
Pero ahora se trata de un tipo de seguridad que se ha modificado con la doctrina o el corolario Trump. Se trata de una nueva postura que busca obligar a otros países del continente latinoamericano a sentirse amenazados por una potencia extranjera, sino obedecen a la política de seguridad de los EU.
Y de aquí viene el problema de los que no se sujetan a esa política imperial y buscan nuevos parámetros para su desarrollo, en un ambiente internacional pluricéntrico, multipolar y multicultural.
A esto se agrega que el problema del secuestro de Maduro en Venezuela lo vinculen con la droga y la migración. (seguiremos).
