Angely Moreno (Metrord, 17-2-17)
La Procuraduría General de la República participó ayer en el encuentro de fiscales generales de los países afectados por el caso Odebrecht que convocó el Procurador Federal de Brasil Rodrigo Janot, en el que además estaban citados otros 15 países más de América, África y Europa.
Pese al “hermetismo de la reunión que se dio a puertas cerradas”, según dijeron las agencias internacionales, el periódico periódico O`Globo de Brasil publicó que durante la reunión, Janot y los fiscales huéspedes, entre ellos el Procurador dominicano, debían definir el calendario de entrega de documentos e informaciones sobre el caso.
El objetivo de la misma es fortalecer el intercambio de informaciones y definir un cronograma de entrega de documentos donde se detallan los sobornos, sobornados, y las rutas que utilizaban para las transacciones.
“El Ministerio Público de Brasil tiene una vasta colección. Entre los documentos que se han transferido a los fiscales de otros países están acuerdos y declaraciones de 77 informadores. Más de 800 entrevistas con los nombres y cuentas detalladas sobre el pago de sobornos y la orientación de los contratos de servicio público al contratista”, publicó el diario.
Jean Alain Rodríguez acudió al país sudamericano luego de solicitar a las autoridades de Brasil las copias certificadas de las confesiones realizadas por los ejecutivos de la empresa Odebrecht, que fueron homologadas por la Corte Suprema de Justicia de ese país hace unas semanas.
A la reunión técnica multilateral sobre el caso “Lava Jato” que se desarrolla en Brasilia solo asistieron once de los quince países citados por el Ministerio Federal de Brasil (MFB).
“El encuentro, es una forma de responder a tantos requerimientos de datos, en un caso que está bajo secreto de sumario”, dijo una fuente que trabaja en el encuentro y pidió no ser identificada.
El hecho de que las reuniones sean a puerta cerrada, según dijo un portavoz de la Procuraduría, se debe a que existen investigaciones en curso por parte de cada uno de los Ministerios Públicos de los diferentes países que asistirán a una cita que consideró como un “inédito caso de cooperación regional”.
Los países que asistieron al encuentro donde se están realizando “intercambios de informaciones” son Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, México, Panamá, Portugal, Perú, Venezuela y República Dominicana.
Las cuatro naciones ausentes fueron Guatemala, Antigua y Barbuda, El Salvador y Mozambique.
Hoy Jean Alain se reune a solas con procurador Brasil
El día de hoy, el Procurador General de la República Jean Alain Rodríguez tendrá la oportunidad de reunirse a solas con su homólogo en Brasil Rodrigo Janot, a fin de fortalecer los lazos de cooperación entre las naciones.
Según informó la Fiscalía brasileña, luego de la reunión en conjunto donde estuvieron los once países, Janot tendrá un encuentro a solas con todos y cada uno de los Procuradores Generales que solicitaron información.
El encuentro de los fiscales que llevan el caso fue motivada luego de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos publicara las declaraciones de la empresa brasileña, donde admitieron haber pagado un total de 788 millones de dólares en sobornos a 12 países latinoamericanos, siendo Venezuela y la República Dominicana donde mayor cantidad de sobornos se pagaron, después de Brasil.
Dichas declaraciones han generado una ola de investigaciones en los distintos países involucrados y donde se han implicado a políticos de todos los niveles. Perú, por ejemplo, generó una orden de captura internacional contra el expresidente peruano Alejandro Toledo, declarado prófugo, y salpicado a los actuales mandatarios de Panamá, Juan Carlos Varela, y Juan Manuel Santos de Colombia, entre otros.
Según la prensa local de Brasil, los testimonios de los ejecutivos de la constructora están bajo un estricto secreto judicial, pero su publicación pudiera implicar en el asunto a unos 200 políticos, por lo que califican a las declaraciones como “la delación del fin del mundo”.
TI pide a fiscalias dar pasos firmes contra corrupción
La ONG Trasparencia Internacional (TI) instó a las fiscalías de los países que se reunieron ayer y hoy en Brasil para investigar el caso “Lava Jato” y las prácticas corruptas de la constructora Odebrecht, que den “pasos decididos para llevar a los culpables ante la justicia”.
En un comunicado, TI afirmó que la cita de fiscales de los quince países y Brasil supone “una oportunidad tremenda para abordar la gran corrupción de manera significativa y global”.
“Los fiscales deben usar esta oportunidad para compartir experiencias, estrategias e información para mejorar su trabajo.En cada país la gente reclama los mismos resultados que han conseguido los fiscales de Brasil”, manifestó el presidente de TI, José Ugaz.
La ONG propone la creación de un grupo de investigación conjunto a escala global que se centre en los paraísos fiscales y el lavado de dinero, convencida de que una investigación coordinada es clave para desmantelar sistemas corruptos que perpetúan la pobreza y la desigualdad en Latinoamérica y África, donde también actuó Odebrecht.

El soborno, la corrupción elegante, el robo vulgar y el crimen planeado son tan antiguos como vieja es la humanidad. Pero la transparencia ha dado a conocer el tamaño de las estructuras malignas que han tomado el poder mundial para someter a todos los pueblos a la voluntad de los depredadores, especialmente en los países de origen latino por ser estos los más vulnerables. Países chiquitos y pobres han sido vapuleados, saqueados y exprimidos para que nunca más puedan contar su historia. Los expedientes de la justicia de Brasil tendrán un final feliz para todos los depredadores económicos por cuanto la imperfección de los humanos valida, favorablemente, los hechos más repudiables. Los sedientos de justicia real tendrán que seguir adheridos a la Biblia, escrita por inspiración divina, para que se entienda que la crucifixión de Jesucristo fue consecuencia de un acto de corrupción de Judas, y que este tuvo que suicidarse para acallar su conciencia acusadora; y que la administración de justicia terrenal, en manos de Pilatos, carecía de condiciones verdaderas para elevar el concepto de justicia.