Jorge Álvarez Méndez (Rebelión, 30-7-26)
En cada choza de esclavos, en cada vivienda de esclavos, se susurra sobre alguien llamado Espartaco, que ha revolucionado al mundo. Sí, él lo ha logrado. Tiene un poderoso ejército. Pronto marchará sobre la propia Roma, y en su ira echará abajo las murallas de Roma. Allí donde va pone en libertad a los esclavos y todo el botín que recoge va a un fondo común; y esto sucedía antaño, cuando las tribus eran dueñas de todo y no había hombre que poseyera riquezas. Sus soldados sólo poseen sus armas y las ropas que llevan a la espalda y los zapatos que calzan. Ése es ahora Espartaco. (Espartaco, Howard Fast)
Nadie en su sano juicio (y dicho esto no para ironizar) podría considerar el desquiciamiento de Trump como un dato irrelevante. Figurativamente se ha invocado la exposición del “maletín nuclear” en manos de un psicópata como un peligro lindante con la destrucción total de la vida en el planeta. Probables patologías aparte, cuando se busca alguna lógica a este comportamiento caótico se le suele reducir a una estrategia de negociación propia de un magnate, especulador, apostador, criptoestafador y extorsionador en uso de su posición amenazante con la fuerza militar para arrinconar a sus interlocutores o enemigos.
Examinar rasgos psicológicos de un individuo, comandante en jefe del imperio occidental, simplifica la cuestión del poder hasta la nada material. Significa tanto como pretender hacer racional lo irracional. Pero la irracionalidad, más allá de una conducta desviada o anómica, emana de un espíritu de época inherente a la vía seguida para darle una imposible salida a la crisis de hegemonía imperialista y a la crisis del capitalismo.
Se ensayan ofensivas de corto plazo para pretender salvar los pútridos restos del sistema a largo plazo.
Mientras el capital ficticio se apodera de los mandos de la nave a la deriva se agota toda posibilidad de salida histórica a diferencia de la fase de construcción de EEUU como imperio. En el siglo XIX, con el despojo territorial de México puso las bases para continuar con la expansión económica; luego, a inicios del siglo pasado cimentó las bases para desplazar a Inglaterra como la potencia capitalista dominante, y en la segunda posguerra edificó todo el sistema internacional para consolidar ese carácter. El combustible comenzó a ser insuficiente, paradójicamente cuando se erigía como potencia unipolar hasta entonces indiscutida tras la implosión de la URSS. Los organismos financieros internacionales, brazos ejecutores de los intereses del gran capital (ficticio/financiero) mostraron su verdadera complexión a base de esteroides.
Mientras la gran depresión de 1930 fue conducida democráticamente por el impulso industrializador revigorizado con el gasto público, la crisis iniciada en 2008 carece de ese basamento centrado en el capital productivo. Aunque siempre siguieron germinando las semillas sembradas por el Ku Klux Klan, el supremacismo blanco y su congénito macartismo anticomunista.
La forma más irracional del capital, teorizada por Marx como dinero que pare dinero (D-D’) expresada en Wall Street drenó en caudales crecientes la plusvalía hasta el pago de intereses al capital bancario y ulteriormente a su mejor engendro: el capital ficticio invertido en múltiples instrumentos más allá de la deuda convencional, tal como los derivados financieros en todas sus expresiones. Conviene no caer en formulaciones superficiales de la corriente dominante en economía que considera todos estos valores como simples rentas obtenidas por inversiones en un sentido vago. Lo mismo da si se desarrollan en la producción de petróleo, en la compra de deuda, en las fluctuaciones del precio de las acciones, en los movimientos cambiarias de las materias primas o en las cotizaciones bursátiles. Todas las enmarcan bajo la rúbrica de rentas o beneficios como sinónimos perfectos sin distinción entre la esencia y su presentación funcional.
Esta irracionalidad se realiza en prácticas materiales concretas: ante la baja en la rentabilidad del capital (tendencia decreciente de la cuota de ganancia) gran parte de las inversiones de capital-dinero se realiza en el mercado financiero, de fondo capital ficticio como representación del valor-capital sin una necesaria correspondencia en capital-mercancías o en plusvalía ya realizada como ganancia.
Como los individuos encarnan las relaciones sociales imperantes, la personificación del capital ficticio corresponde al presidente de la nación superpotencia, ahora más que nunca. De ahí la expresión disociada entre su discurso y la realidad, entre el interés general del capital y los intereses de su fracción capitalista, entre su comportamiento financiero y la necesidad de valorizar el capital industrial, entre su talante de inversionista especulador en lo individual y su función ejecutiva de jefe de Estado. Entre la coyuntura y la estructura, para condensar estos binomios contradictorios en su esencia.
Ahí donde las decisiones tomadas en Washington parecen moverse por exabruptos o brotes psicóticos del hombre sentado en la oficina oval, impera la naturaleza volátil e inmediata del capital ficticio. Se aborta la concepción de un proyecto de largo aliento al declinar las bases de la hegemonía yanqui. Reina la mecánica de ensayo-error-corrección-ensayo para solventar el vendaval cuando todas las rutas de navegación conducen a las turbulentas corrientes del errático capital ficticio.
La Casa Blanca ha insuflado sobrevida a Wall Street con el gasto militar al lanzar la ofensiva contra Irán para beneficiar al complejo militar-industrial con operaciones bélicas, pausas, amagos de negociación y reanudación de la escalada contra Irán. Todo ello en tan sólo cinco meses. De 2025 a 2026 el gasto en defensa de EU se incrementó en 13.4 %[1].
Entre los intersticios de la política de Estado imperialista, Trump realiza proyectos para beneficiar su propio interés corporativo, sea en el mega resort anunciado en la Gaza ocupada (25 mil millones de dólares[2]), el despojo en Albania para desarrollar un emporio turístico en la isla de Sazán y los humedales de Vjosa-Narta (5.4 mmdd[3]), así como el fracasado proyecto para el antiguo edificio del Ministerio de Defensa en Belgrado (500 mdd)[4]. La ruta del dinero Trump deja una estela de sangre desde Medio Oriente hasta los Balcanes.
Y desde luego, EU acrecienta su ofensiva dando continuamente coletazos de bestia herida próxima a la agonía. La doctrina Donroe es unadeclaración de impotencia al replegarse hacia la región latinoamericana en sus lances para domeñarla, con falsos outsiders en las recientes elecciones presidenciales de Perú y Colombia.
Quedan lejanas las visiones pletóricas de hegemonismo absoluto que emparentaron la megalómana arenga del clásico “Siglo estadounidense” de Henry Luce (Time, 1941) con “El fin de la historia” de Francis Fukuyama (The National Interest, 1989). Desde una teleología mesiánica hasta ser el faro moral global, ambas piezas contenían una misión histórica secular para Estados Unidos en sus peroratas de autoglorificación.
Cada episodio coyuntural reciente escribe el futuro de E.U. al pagar facturas más caras cuando emprende operaciones encaminadas a alterar en su favor la balanza de poder internacional. Al intentar sincronizar el reinicio de las incursiones militares con las cotizaciones de las acciones en la bolsa de valores de las compañías petroleras, armamentísticas y tecnológica, socava a cada paso el débil andamiaje de Estado como totalidad.
El Fondo Monetario Internacional en su Actualización de Perspectivas de la Economía Mundial (julio 2026) le subtitula con una encrucijada de alta intensidad geopolítica: entre los vientos cruzados de la guerra y la tecnología. Entiéndase por esta, el desarrollo de la Inteligencia Artificial por las grandes corporaciones. La tendencia favorable a su éxito la hace sustentar el FMI en una recolonización al contemplar “políticas que alivien las restricciones en los ámbitos de la energía y la infraestructura, mejoren el acceso a insumos críticos y faciliten la reasignación de la mano de obra entre sectores”[5]. Simple y llanamente profundización del despojo, monopolización de materias primas estratégicas y aumento del ejército industrial de reserva por mayores despidos. Todos los ingredientes a la carta para abaratar los elementos de capital constante y capital variable.
Precisamente esos objetivos enunciados están planteados en el Corolario Trump para alimentar las inversiones especulativas en las corporaciones tecnológicas. No escapa al FMI el dato de tener valoraciones bursátiles infladas. En su taimado lenguaje tecnocrático aflora la alta probabilidad de una afectación mayúscula en la economía mundial si se registrase la caída en los precios de las acciones de las empresas que desarrollan IA. El objetivo inmediatista de la administración Trump es el de allanar el camino a sus socios de la tecno oligarquía, orgánicamente alentados por el capital ficticio (en apuestas de alto riesgo).
Las medidas aplicadas para reflotar esta rentabilidad no se condicen con una reestructuración de efectos duraderos sobre la cuota de ganancia, al complementarse con el control del Estrecho de Ormuz en un evento ya saldado a favor de Irán. Sólo la generalización de la IA en los procesos productivos de la gran industria podría darle una oxigenación a E.U. en un sector cuyo contendiente tiene una delantera considerable: la República Popular de China.
Michael Roberts ha insistido sobre un recambio sustancial: “la rentabilidad del capital productivo ha disminuido, lo que ha provocado una desaceleración de la inversión en actividades productivas y, en consecuencia, un menor crecimiento de la productividad. Esto se observa especialmente en la UE en comparación con EE. UU. después de 2008”[6].
Como porcentaje del PIB, la participación de rubros relacionados con el capital ficticio en la economía estadounidense evidencian la rotunda preponderancia de las variables financieras sobre los agregados macroeconómicos (economía real).

Aun con la falta de datos para valor agregado industrial desde el mandato de Biden, en cuanto a acciones negociadas y capitalización bursátil de empresas nacionales cotizadas es firme su repunte desde 2022, aunque no alcancen los porcentajes de 2007, año previo a la actual crisis del capital; así como la alicaída participación en el PIB en los indicadores mostrados sobre capital productivo (valor añadido en industria y formación bruta de capital fijo). El impresionante desfase entre ambas esferas evidencia la mayor rentabilidad de los instrumentos financieros del capital ficticio y las endebles bases de la valorización de capital explicados por Roberts.
Al imperialismo estadounidense le queda reactivar su colosal aparato militar sin abonar victorias frente a sus enemigos, en el negocio de la guerra emprendida a la par de mantener a flote las finanzas de las grandes corporaciones tecno oligárquicas. Como país cumple sus 250 años carcomido, agresivo, con padecimientos crónicos incurables y con enemigos multiplicados; su principal adversario es la irrupción de inconformidad en su propio territorio con derrotas electorales en importantes ciudades al MAGA.
El peligro para América Latina aumenta desde el secuestro del presidente Nicolás Maduro y al redoblar la asfixia económica sobre la heroica Cuba socialista. Mientras sigue afilando sus garras sobre el Caribe y los recursos mineros del río Bravo a la Patagonia.
Sólo la renuncia a la hegemonía impide al gigante asiático erigir el presente como el Siglo Chino.
Notas:
[1] ISS, Presupuesto de defensa del presidente Trump para el año fiscal 2026: prioridades que se mantienen, nuevas misiones.
[2] ABC News, Funcionarios estadounidenses promocionan los planes para una «Nueva Gaza» repleta de relucientes rascacielos de lujo. En: https://www.abc.net.au/news/2026-01-23/us-touts-new-gaza-filled-with-luxury-real-estate/106261524
[3] RTSH, El primer ministro Rama declaró a Reuters: La inversión en Zvërnec continuará a pesar de las protestas; se prometió la protección de la fauna silvestre. En: https://rtsh.al/rti/en/pm-rama-to-reuters-zvernec-investment-will-continue-despite-protests-wildlife-protection-pledged/
[4] BBC; La polémica en Serbia por la construcción de un Hotel Trump en un lugar bombardeado por la OTAN en 1999. En: https://www.bbc.com/mundo/articles/cy9032lvlglo
[5] Fondo Monetario Internacional en su más reciente balance de la economía mundial. https://www.imf.org/-/media/files/publications/weo/2026/update/july/spanish/text.pdf
[6] Roberts, Michael; “Empresas de la UE: ¿un ‘capitalismo de renta?” en https://thenextrecession.wordpress.com/2026/07/20/eu-companies-a-capitalism-of-rent/
