Umberto Mazzei (Aporrea, 11-3-26)
Si bien muchos aún apoyan la guerra de Washington y Tel Aviv, otros han expresado su preocupación al presidente de que continuarla podría "erosionar el apoyo político", añade el informe.
Encuestas recientes muestran que la mayoría de los ciudadanos estadounidenses se oponen a la campaña contra Irán, que se lanzó sin la aprobación del Congreso y sin objetivos claros ni provocación.
"Algunos asesores de Trump observaron con alarma cómo los precios del petróleo se dispararon a más de 100 dólares por barril. También han recibido llamadas sobre las elecciones de mitad de mandato de algunos republicanos nerviosos", añadieron las fuentes del WSJ.
Los precios mundiales del petróleo rondan actualmente los 90 dólares por barril, una baja respecto a los 120 dólares del lunes, tras la declaración de Trump de que busca una rápida resolución de la guerra.
Sin embargo, los comentarios del presidente sobre la guerra han sido contradictorios. "Podríamos ir más allá, y vamos a ir más allá", declaró el lunes, antes de declarar horas después a los medios estadounidenses: "Creo que la guerra está prácticamente terminada".
"Ya hemos ganado en muchos sentidos, pero no lo suficiente", declaró a la CBS, añadiendo que la guerra era una "operación a corto plazo" para "deshacernos de gente muy malvada".
Trump también afirmó que estaba "lejos" de tomar una decisión sobre el envío de tropas terrestres a Irán. Teherán afirma que está "esperando" tropas terrestres y que les ha preparado un "desastre".
Según Al Jazeera, el enviado estadounidense Steve Witkoff ha intentado establecer un canal extraoficial con el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, para poner a prueba la disposición de Teherán a un alto el fuego. El informe añadió que Teherán se ha negado.
"Trump no quiere que el pueblo estadounidense se dé cuenta de que toda la infraestructura militar estadounidense en la región del Golfo Pérsico ha sido destruida", declaró el general Ali Mohammad Naeini, del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de Irán.
"Casi 10 radares estadounidenses avanzados han sido destruidos en toda la región. Numerosos drones costosos de su propiedad (estadounidense) han sido destruidos por la defensa aérea iraní. Tenemos las manos abiertas para intensificar la guerra. Seguridad para todos o inseguridad para todos. Somos nosotros quienes determinaremos el fin de la guerra", añadió.
El ejército estadounidense ha gastado más de 10 mil millones de dólares de su presupuesto anual desde el inicio de la guerra a finales de febrero.
Además, Washington ha admitido la muerte de nueve soldados estadounidenses, mientras sus bases en la región sufren constantes ataques con drones y misiles.
El secretario de Guerra, Pete Hegseth, afirmó recientemente que la capacidad de lanzamiento de misiles de Irán había disminuido significativamente. A pesar de ello, los ataques con misiles con éxito continúan, incluyendo los lanzados en coordinación con el Hezbolá libanés. Los asesores del presidente estadounidense Donald Trump han estado instando al presidente a encontrar un "plan de salida" para "retirar" a Washington de la brutal guerra contra Irán debido a la preocupación por posibles repercusiones políticas, según informaron fuentes bien informadas al Wall Street Journal (WSJ) el 9 de marzo.
Los funcionarios lo han "animado a articular un plan para retirar a Estados Unidos de la guerra y argumentar que el ejército ha logrado en gran medida sus objetivos", según las fuentes.
Si bien muchos aún apoyan la guerra de Washington y Tel Aviv, otros han expresado su preocupación al presidente de que continuarla podría "erosionar el apoyo político", añade el informe.
Encuestas recientes muestran que la mayoría de los ciudadanos estadounidenses se oponen a la campaña contra Irán, que se lanzó sin la aprobación del Congreso y sin objetivos claros ni provocación.
"Algunos asesores de Trump observaron con alarma cómo los precios del petróleo se dispararon a más de 100 dólares por barril. También han recibido llamadas sobre las elecciones de mitad de mandato de algunos republicanos nerviosos", añadieron las fuentes del WSJ.
Los precios mundiales del petróleo rondan actualmente los 90 dólares por barril, una baja respecto a los 120 dólares del lunes, tras la declaración de Trump de que busca una rápida resolución de la guerra.
Sin embargo, los comentarios del presidente sobre la guerra han sido contradictorios. "Podríamos ir más allá, y vamos a ir más allá", declaró el lunes, antes de declarar horas después a los medios estadounidenses: "Creo que la guerra está prácticamente terminada".
"Ya hemos ganado en muchos sentidos, pero no lo suficiente", declaró a la CBS, añadiendo que la guerra era una "operación a corto plazo" para "deshacernos de gente muy malvada".
Trump también afirmó que estaba "lejos" de tomar una decisión sobre el envío de tropas terrestres a Irán. Teherán afirma que está "esperando" tropas terrestres y que les ha preparado un "desastre".
Según Al Jazeera, el enviado estadounidense Steve Witkoff ha intentado establecer un canal extraoficial con el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, para poner a prueba la disposición de Teherán a un alto el fuego. El informe añadió que Teherán se ha negadoa unalto al fuego
"Trump no quiere que el pueblo estadounidense se dé cuenta de que toda la infraestructura militar de EE. UU fue puesta al servicio de Israel y del genocida Nethanyaju. Es Israel quien ahora suplica por un alto al fuego, después de ver a Tel Aviv destruida. Al punto de prohibir fotografías o reportajes sobre los daños sufridos por Israel en Haifa y Tel Aviv o fotos de la aglomeración de gente en el aeropuerto internacional Ben Gurion tratando de escapar de Israel y de los días obligados a vivir en búnkeres bajo tierra y de noches sin dormir con las sirenas aullando sin parar. Para colmo drones y misiles iranies atacaron el portaviones Abraham Lincoln y tuvieron que retirarlo a una distancia prudente. Los gobernantes iranies asesinadoscon un ataque sorpresa el 26 de febrero han sido remplazados y la moral del pueblo de Iran sigue alta a pesar de los ataques norteamericanos a hospitales y escuelas que buscaban provocar una sublevación contra su gobierno. No es la primera vez que Washington prueba ese método y siempre sin obtener los resultados deseados. La retaliación dfe Iran contra las bases norteamericanas que cercaban a Iran a producido ya la muerte de más de mil soldados norteamericanos muertos en la guerra a favor de los intereses de Israel. Para nada porque Iran sigue sin hacer concesiones en su derecho a enriquecer uranio o en su plan de desarrollo misilistico. Las instalaciones nucleares de Iran fueron bombardeadas ayer por bombarderos B2 de los Estados Unidos con bombas de 400 kilogramos de nuevo sin alcanzar a destruirlas. Pero el cierre por Iran del estrecho de Ormuz a ya causado pánico en todas las bolsas americanas y europeas. Al punto de que el Presidente Macron habló ayer de formar una Marina de guerra europea para desbloquear el estrcho. Una más de las malas ideas que se le ocurren a Macron en sus inspiraciones napoleónicas, porque Iran tiene ya a raya a la marina norteamericana que no sde atreve a acercarse a las costas del estrecho por temor alos misiles antibuque iranies que los onerosisimos antimisiles Aegis norteamericanos no logran interceptar porque son hipersónicos y de trayectoria variable. Con razón que Washington desea ahora un alto al fuego. La bolsa de Shanghai fue la única bolsa sin entrar en pánico porque China tiene asegurado su abastecimiento de gasm y petróleo ruso al que los europeos renunciaron para castigar a Rusia por haberse anexado a Crimea en el año 2014.
